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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2019

El cdigo de la shara en Bruni o la nueva edad de piedra

Sivananthi Thanenthiran
IPS


Bruni, el pequeo reino del sudeste asitico en la isla de Borneo, aposentado sobre una gran riqueza petrolera, determin que sus ciudadanos se enfrentarn con el mximo rigor a la shara, el conjunto de leyes islmicas que incluye una serie de normas sobre la forma de vida.

El reino decidi, segn anunci el 3 de abril, imponer la pena de muerte por lapidacin contra la homosexualidad y el adulterio, a pesar de la protesta mundial de los colectivos LGBTI (lesbianas, gays, bi, trans e intersexuales) y de los defensores de los derechos humanos contra ese brbaro castigo.

La adopcin por Bruni de la shara ha sido gradual, en un proceso que comenz en mayo de 2014. Las fases iniciales abordaron delitos menores como el comportamiento indecente, y luego pasaron a imponer castigos por flagelacin y amputacin de miembros por delitos como hurto y robo.

Sin embargo, ha habido un silencio mortal en torno a los otros delitos incluidos en las leyes de la shara. Esto puede obedecer en gran parte al hecho de que la monarqua carece de un seguimiento activo de la sociedad civil, por razones obvias, que analice y genere datos sobre las leyes y polticas del gobierno y critique sus excesos.

El cdigo penal de la shara fue instituido para reforzar la identidad islmica de esta autocracia donde residen unas 430.000 personas, dos tercios de ellas musulmanas. La introduccin de shara en el pequeo Estado genera escalofros en toda la regin del sudeste asitico, donde crece la aplicacin de leyes islmicas.

Ya en la provincia autnoma de Aceh, en Indonesia, las leyes de la shara se implementan en su totalidad, introduciendo lmites a la vestimenta y la movilizacin de las mujeres e incorporando la flagelacin como castigo para una variedad de delitos. En mayo de 2017, dos hombres homosexuales fueron sentenciados a recibir 85 azotes cada uno, despus de ser filmados con un comportamiento considerado inmoral por unos vigilantes.

La Regin Autnoma en Mindanao , en Filipinas, tambin espera seguir su ejemplo al instituir alguna forma de shara, mientras varios estados de Malasia ya han promulgado el cdigo de la shara, como el sultanato de Kelantn, donde el sistema de azotes se introdujo en 2017.

Las leyes de la Sharia de Bruni, similares a varios pases del Medio Oriente, en particular de Arabia Saudita, cubren una variedad de delitos, muchos de los cuales abordan comportamientos que en la actualidad se consideran del mbito y el derecho personal.

Estos incluyen las relaciones sexuales consensuales fuera del matrimonio (tanto relaciones prematrimoniales como extramatrimoniales, consideradas como adulterio), relaciones sexuales consensuales entre personas del mismo sexo (incluidas mujeres, que muestran signos de conducta sexual sin penetracin) e intentan cometer adulterio (ejemplo acostarse en la misma cama).

Igualmente suman como delito la proximidad de una persona del sexo opuesto, causando un aborto espontneo, un embarazo fuera del matrimonio, as como una variedad de delitos que no son delitos, como consumir alcohol y comer en horas diurnas durante el mes de ramadn (ayuno musulmn).

La obsesin del Estado por el sexo y la legislacin sexual ha sido perenne. En el desarrollo del pensamiento moderno, la mayora de estas actividades (calificadas como delictivas por el reino de Bruni), se consideran parte de los comportamientos privados de los ciudadanos.

Las leyes de la shara violan los derechos de los ciudadanos a la privacidad, ya que la sexualidad y el comportamiento sexual es un asunto privado. Las actividades sexuales y la orientacin sexual de cada persona son determinadas por ella y no por el Estado.

Las leyes de la shara sirven entonces no solo para imponer la heterosexualidad obligatoria, sino tambin la sexualidad conyugal, lo que indica la negativa del Estado a reconocer los derechos de los ciudadanos a la privacidad y la autodeterminacin en cuestiones de sexualidad.

Adems, la carga sobre las mujeres y las nias se ve exacerbada por tales leyes. Por ejemplo, una mujer musulmana que est embarazada o que da a luz a un hijo fuera del matrimonio es culpable de una ofensa, y puede ser multada con hasta 6.000 dlares y una pena de crcel de hasta por dos aos.

En la mayora de los pases del mundo, el embarazo fuera del matrimonio no es un delito en forma alguna, y los rgidos castigos a una madre no hablan de una justicia con misericordia. Y si una mujer se encuentra con un embarazo no deseado, independientemente del estado civil, no puede abortar fcilmente.

Sea voluntario o involuntario se considera un delito el aborto. Si se produce durante el primer trimestre se califica por la shara como aborto involuntario y si ocurre durante el segundo trimestre como aborto involuntario de un feto.

Una mujer que intenta interrumpir un embarazo puede recibir una multa de hasta 8.900 dlares o ser encarcelada hasta por tres aos. Una mujer que intenta abortar a un feto, puede ser multada con una cifra que va de entre 14.700 y 29.500 dlares o ser condenada hasta 10 aos de prisin, dependiendo de si ese feto sobrevive un tiempo o no.

Estas son medidas extremadamente duras que no toman en cuenta las situaciones a las que se enfrentan las mujeres y su falta de opciones, dado que los castigos son igualmente severos si deciden llevar a trmino sus embarazos, cuando ellos se producen fuera del matrimonio.

Varias de estas leyes de la shara son aplicables tanto a musulmanes como a no musulmanes, y en esto violan la libertad de religin y de creencias al imponer las leyes, creencias y castigos de una religin particular a los no practicantes de esa religin, en la medida en que ellos pueden perder sus vidas por creencias que no tienen.

Los Estados teocrticos aplican insidiosamente los mecanismos del Estado para forzar las creencias religiosas del Estado a todos los ciudadanos, independientemente de su credo religioso. La libertad de religin tambin debe incluir necesariamente la libertad de tener o o no tener una religin.

Los castigos inhumanos y arcaicos incluidos en el cdigo de la shara: amputacin, azotes, flagelacin y la lapidacin contradicen el ideal de una justicia moderada por la piedad. Incorporar la virtud de la piedad al imponer un castigo es un elemento crucial para cualquier sociedad, porque significa indulgencia al infligir un dao, bajo una provocacin, cuando se tiene el poder de infligirlo.

Las leyes draconianas solo hieren a la gente. Estas leyes bruneanas de la shara no son el testimonio de un rigor moral puritano, ms bien evidencian el fracaso moral del Estado.

Sivananthi Thanenthiran, directora ejecutiva del Centro de Investigacin y Recursos para Mujeres de Asia y el Pacfico, una organizacin no gubernamental, basada en Malasia, que promueve la salud y los derechos sexuales y reproductivos para la regin de Asia Pacfico.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2019/04/codigo-la-sharia-brunei-la-nueva-edad-piedra/


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