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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2019

Distracciones y peligros

Eric Nepomuceno
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En estos das el presidente Jair Bolsonaro determin que se prohibe circular por el Palacio do Planalto, sede del gobierno brasileo, usando pantalones jeans. Hombres y mujeres debern vestir pantaln social, es decir, de tela comn.

A propsito de las seoras y seoritas que prefieran vestidos y faldas, debern observar que estn a la altura de la rodilla.

La ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos ya haba advertido que nias visten rosa, nios visten azul. Quien crey que la fase era el colmo del ridculo ahora se da cuenta de que se equivoc: el presidente ultraderechista es insuperable.

El ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araujo, que en una carrera ms bien mediocre jams ocup una embajada, se hizo conocido por sus dotes intelectuales. Entre otras joyas raras denunci que quien arremete contra el calentamiento global es una mera herramienta del marxismo cultural.

Ahora emiti una orden tajante que dej estupefactos a todos los embajadores brasileos: tienen como tarea inmediata presionar a los gobiernos de los pases en que estn para que condenen con vehemencia el respaldo que Cuba le sigue prestando a Venezuela.

Nunca jams se dispar semejante estupidez a los embajadores brasileos esparcidos por el mundo. Pero hay ms: esa nueva misin deber ser cumplida en coordinacin con los embajadores de Estados Unidos en cada pas. Con eso, Araujo rompi todas las marcas de sumisin registradas a lo largo de la historia brasilea.

El nuevo ministro de Educacin, Abraham Weintraub, un economista que nunca en la vida puso los pies en una escuela pblica y cuya experiencia en temas educacionales puede compararse a la de Bolsonaro en temas de cultura y civilidad, nombr para el sector responsable por los exmenes de admisin en las universidades pblicas a un polica federal que antes fue el encargado del departamento nacional de trnsito.

Aberraciones como esas se suceden da s y el otro tambin, en una secuencia que sera increble si no fuese el reflejo exacto de quien ocupa con mrito indudable - y eso que su gobierno apenas super la marca de los cien das - el puesto de peor presidente de la historia de la Repblica. O sea, el peor de los ltimos 130 aos (a excepcin, pero exclusivamente por la barbarie y la represin, de los generales dictadores que se turnaron entre 1964 y 1985).

Hay, sin embargo, un peligro grave peligro en dejarse distraer por las actitudes bizarras de Bolsonaro y compaa, y olvidar lo que ocurre entre una ridiculez y otra: el derrumbe del pas.

Los correos, por ejemplo. Son 350 aos de existencia, y hay planes concretos de privatizarlo. O la banca pblica: ya est en marcha acelerada un programa de privatizacin de los sectores ms lucrativos de la estatal Caixa Econmica Federal, como las tarjetas de crdito y las loteras. El Banco do Brasil, a su vez, impuso el encogimiento de la oferta de crditos, para que consumidores y productores recurran a la banca privada.

Mitad de las refinaras de Petrobras ser llevada a subasta, adems de los ductos, y Bolsonaro pone cara de misterio cuando le preguntan sobre la posibilidad de privatizar la empresa entera.

Es casi imposible que se atreva, y el gesto presidencial debe ser entendido como un guio al apetito voraz de la sacrosanta entidad llamada mercado.

Tampoco se avista espacio alguno para que se privaticen las universidades pblicas. Pero ya es palpable la feroz intencin de debilitar y precarizar la educacin en el mbito federal precisamente las universidades llevando a cabo cortes drsticos de presupuesto y una intervencin que rompe con la autonoma asegurada por la Constitucin, con tal de darle combate a la ideologizacin comunista.

A lo largo la campaa del ao pasado Bolsonaro en ningn momento present un programa de gobierno que fuese ms all de una drstica y violenta reforma del sistema jubilatorio.

Se limit a insistir en su promesa de ir contra la vieja poltica, y a asegurar que gobernara sin hacer concesiones a los partidos polticos. Resultado: no hay articulacin ni canal de dilogo con el Congreso. Luego de sufrir una derrota tras otra, el capitn-presidente abri la tienda de puestos y cargos, negociando directamente con lo ms puro de la vieja poltica.

A propsito: el sperministro de Economa, Paulo Guedes, que tiene en su currculum un nico punto que llama la atencin el haber integrado el equipo econmico del dictador Augusto Pinochet en Chile present un proyecto a los diputados sufrir amputaciones profundas. Que, adems, podrn ser ampliadas en el Senado.

Sobrevolando este panorama de confusin absoluta, permanece la sombra de los cuarteles. Nunca hubo tantos militares en un gobierno, siquiera en tiempos de la dictadura. Entre tantas preocupaciones, ostentan una en especial: que el costo de los desastres de Bolsonaro y compaa se desplome sobre sus uniformados hombros.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/188846-distracciones-y-peligros


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