Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2019

Los autnticos antisemitas

Jose Francisco Fernndez-Bulln
Rebelin


Si un nombre le cuadra al nuevo orden mundial que por fortuna parece que empieza a tambalearse (nos va la bolsa y la vida en ello) es el de nazi-sionista. La desfachatez con la que los lderes de dicho movimiento retrgrado (tanto europeos, como americanos o israeles) utilizan el horror que supuso el exterminio judo para silenciar a sus oponentes acusndolos de antisemitas y justificar sus propias campaas de exterminio no tiene precedentes y nos revuelve las tripas.

No hace mucho que consiguieron con esa tctica infame amordazar a Corbyn y poner trabas a su proyecto encaminado a llevar a cabo tmidas reformas a fin de poner ciertos lmites al saqueo a gran escala de las riquezas del mundo por parte de los banqueros, tanto britnicos como no britnicos. El de ser antisemita, es un calificativo que lanzan a diestro y siniestro y que reservan a todos aquellos que se atreven a denunciar sus crmenes y sus mtodos de exterminio que aprendieron de sus correligionarios los criminales nazis a muchos de los cuales los miembros de los servicios de inteligencia norte americanos con Allen Dulles a la cabeza incorporaron a sus equipos por medio de la operacin Paperclip o ayudaron a escapar de la justicia travs de la Ruta de las Ratas. Ellos son los autnticos antisemitas empeados en recluir a todos los judos del mundo en Israel, ese estado vasallo de la alianza nazi transatlntica, llevando a cabo el proyecto que Hitler acarici en un primer momento de recluirlos en Madagascar antes de decantarse por la solucin final que es la misma que Netanyahu reserva para el pueblo palestino encerrado en las crceles a cielo abierto de Cisjordania y la franja de Gaza.

Resulta inadmisible que los polacos que colaboraron alegremente, salvo honrosas excepciones, en la persecucin de los judos en su territorio pretendan excluir a los rusos del proyecto de construir un monumento conmemorativo en el campo de concentracin nazi de Sobibor, de la misma forma que decidieron excluirlos en 2015 de la ceremonia de conmemoracin de la liberacin del campo de exterminio de Auschwitz, por parte no de los aliados, ni de la resistencia polaca, sino de las tropas soviticas. Se trata de una sucia maniobra que nos da una idea de la catadura moral de los representantes de la nacin polaca que sera la primera en ser barrida del mapa si se produjera la nueva conflagracin mundial que los altos cargos de la OTAN parecen perseguir con tanto ahnco. Los rusos son los nicos dignos de participar en cualquier acto de homenaje a las vctimas del mal llamado Holocausto-es un trmino religioso que no le cuadra en absoluto a aquella espantosa matanza-, pues fueron ellos los que detuvieron el exterminio judo en Europa al derrotar a los ejrcitos de Hitler y al liberar de su espantoso yugo a toda Europa, un exterminio que de no ser por su intervencin hubiera sido absoluto. Los aliados que conocan la existencia de los campos de exterminio al menos desde 1942 no se dignaron siquiera a sabotear las rutas de transporte que conducan a las vctimas del antisemitismo nazi a los hornos crematorios.

No hace falta investigar demasiado para descubrir que fue la Reserva Federal, el Banco de Pagos Internacionales (o BIS por sus siglas en ingls) y el Banco de Inglaterra en comandita con el presidente del Reichsbank y ministro de economa de Hitler, Hjalmar Schacht, los que financiaron a los nazis de la misma forma que grandes corporaciones americanas crearon y siguieron alimentando su maquinaria de guerra a lo largo de todo el conflicto sin importarle lo ms mnimo la suerte de los soldados aliados que caan en la contienda, aunque no en la misma proporcin que los rusos que fueron los que ganaron la guerra contra los banqueros y las corporaciones occidentales filo-nazis. Los estrategas de los ejrcitos aliados se decidieron por fin a pasar verdaderamente a la ofensiva con el desembarco en Normanda, no para derrotar a los nazis, sino para detener la marcha imparable de los ejrcitos soviticos que de lo contrario hubieran tomado la misma capital francesa.

IG Farben, el mayor proveedor de armamento para la Alemania Nazi financi el 45% de la campaa de Hitler y siempre estuvo bajo el control de la Standard Oil de Rockefeller. La General Motors, la compaa de la familia DuPont era la autntica duea de OPEL y Henry Ford, precoz admirador de Hitler y su rgimen, controlaba el 100% de las acciones de Volkswagen.

En palabras del doctor Yuri Rubsov: La cooperacin de Estados Unidos con el complejo militar industrial alemn era tan intensa y generalizada que para 1933 los sectores claves de la industria alemana y los grandes bancos alemanes como el Deutsche, el Dresdner o el Donat Bank, se encontraban bajo control del capital financiero norte americano. [1]

Los intereses de las corporaciones e instituciones financieras norteamericanas en la industria armamentstica nazi no disminuyeron, como ya he sealado, con el estallido de la guerra sino que aumentaron considerablemente y siguieron ejerciendo un frreo aunque camuflado control sobre la misma hasta el final de la contienda. El fomento y la financiacin del nazismo por parte de las grandes corporaciones norteamericanas no tena otro objetivo que aplastar los movimientos revolucionarios en Europa, destruir a la Unin Sovitica y recortar los derechos y los salarios de los ciudadanos en todo el continente. En suma: el mismo proyecto que llevan a cabo en la actualidad financiando a los movimientos fascistas en Ucrania y el resto de Europa as como a los terroristas de Isis y al estado nazi sionista de Israel que naci y se consolid a la sombra de aquellos que apadrinaron a los verdugos de sus hermanos judos de toda Europa. El estado de Israel no slo les sirve de vanguardia en la guerra contra los derechos y libertades de los pueblos de Latino Amrica o de Medio Oriente y el saqueo de sus recursos, tambin les servira de chivo expiatorio en caso de que se produjera una autntica revuelta democrtica en Occidente contra sus lderes fascistas como Merkel, Macron, Teresa May, Trump y el resto de aclitos y lacayos de la tirana ultra derechista de la banca.

Son las intrigas y la impunidad de las grandes corporaciones y los banqueros centrales de Occidente la que provoca los grandes conflictos mundiales y no me parece ninguna coincidencia que la Primera Guerra Mundial estallase un ao despus de la creacin de la Reserva Federal que hizo posible la financiacin por parte de los gobiernos europeos de esa espantosa contienda.

Una contienda promovida por empresarios como Cecil Rhodes o funcionarios coloniales como Alfred Milner y destinada a frenar la expansin cultural y econmica alemana que supona una amenaza para el imperio britnico. Sus sueos de dominacin mundial y sus delirios de grandeza se tradujeron en la muerte de millones de personas, acabaron con el propio imperio que queran expandir an ms y consolidar: el britnico, as como con el alemn, y convirtieron a los representantes del Imperio Britnico en meros administradores del nuevo Imperio Estadounidense que est a punto de correr su misma suerte.

Los grandes bancos y corporaciones estadounidenses,cuyos lderes eran profundamente antisemitas ellos mismos, crearon y financiaron la bestia nazi, y convirtieron al pueblo alemn, estrangulado por las deudas y las injustas compensaciones blicas, en el gran proveedor de matones dispuestos a realizar el trabajo sucio para las lites totalitarias, una vez eliminados sus lderes izquierdistas.

De todos es sabido cmo Montangu Norman, Gobernador del Banco de Inglaterra, dio su aprobacin al robo por parte de los nazis del oro que el Banco Nacional de Checoslovaquia tena depositado en una cuenta del Banco de Pagos Internacionales pocos meses antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial. Semejante complicidad por parte de Montangu Norman con los lderes nazis no tiene nada de sorprendente. Despus de todo con expolios como se es como Hitler se propona pagar a sus financiadores norteamericanos o britnicos. [2]

En pocas palabras: las enormes ganancias que las corporaciones norteamericanas con sus filiales alemanas obtuvieron con la financiacin de la industria armamentstica nazi (que era la nica que exista prcticamente) se produjeron gracias a la miseria que experimentaron los pueblos de las naciones conquistadas por los nazis y a los recortes en los salarios de los ciudadanos o trabajadores alemanes y del resto de Europa, por no hablar del trabajo gratis proporcionado por los judos y los disidentes polticos recluidos en los campos de exterminio. De qu otra forma puede resultar lucrativo el negocio de la guerra si no es con la miseria y la muerte de muchos en provecho de unos pocos? Los tanques y los misiles no producen ms que cadveres. O lo que es lo mismo: carroa humana para los buitres de las altas finanzas de Oriente y Occidente.

Slo acabando con el monopolio de creacin de dinero en manos de los banqueros de la Reserva Federal y de los Bancos Centrales al servicio, no del bien general como argumentan, sino de los mezquinos intereses de particulares y con el trato preferente que conceden con sus polticas econmicas y sus tasas amaadas a las grades corporaciones en perjuicio de las pequeas y medianas empresas, podremos acabar con la financiacin de los grupos de terroristas y los movimientos de ultra derecha que fueron los responsables del extermino judo de la Segunda Guerra Mundial y del ataque actual a las libertades y a la prosperidad en todo el mundo. Los lderes de la Unin Europea o de Norte Amrica que se atreven a profanar los campos de concentracin de Sobibor o de Auschwitz con sus lgrimas de cocodrilo y sus falsos homenajes a la vez que financian a los neo nazis ucranianos que estaran encantados de masacrar a los pocos judos que quedan en Europa si se les brindara la oportunidad, son los autnticos antisemitas y su utilizacin de la inmensa tragedia que fue el genocidio judo para encubrir o justificar sus nuevos crmenes nos escandaliza y repugna.

Notas:

[1] https://www.globalresearch.ca/history-of-world-war-ii-nazi-germany-was-financed-by-the-federal-reserve-and-the-bank-of-england/5530318

[2] https://www.telegraph.co.uk/finance/bank-of-england/10213988/Never-mind-the-Czech-gold-the-Nazis-stole....html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter