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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2019

En la muerte de Francisca Aguirre (1930-2019)
Regreso a taca

Antonio Crespo y Carmen Ochoa
Viento Sur


Este 13 de abril ha muerto repentinamente, en su domicilio de Madrid, la poeta Francisca Aguirre. La desolacin que sentimos no es slo por la prdida de una de las voces esenciales de la reciente poesa en castellano; lo que ahora ya es ausencia es una de las trayectorias personales ms dignas y ejemplares de nuestra historia. Paca llevaba dentro la luz, un corazn siempre abierto a la amistad, una fidelidad insobornable a los desposedos, un compromiso con la justicia y la verdad. Y un amor inmenso al mundo, a los seres queridos, a la belleza y la esperanza. Definitivamente amo/ el escndalo deslumbrante de la vida; que quien esto escribe sea una mujer herida por la historia, anudada siempre a la memoria, al padre ausente, es casi un milagro: el espacio de la bondad- nunca del olvido- hecho palabra, poesa que salva el dolor para reconocerse en el afn de un mundo ms justo.

Porque ella tuvo que cruzar la frontera con nueve aos, tal vez el mismo da que lo hiciera Antonio Machado hermanado con lo mejor de su pueblo -yo era pequea/ y tena sueo. Don Antonio era viejo/ y tambin tena sueo- llegar a una ciudad hosca y extraa: Pars fue para m, durante mucho tiempo, un gato./ Haba un gato en aquella pobre pensin en que vivimos// Yo nunca vi Pars: tan slo vi ese gato. Luego, continuar la huida hasta el Havre y all esperar un barco que nunca lleg. Ver los cuadros de su padre: Pap pintaba. Y como Modigliani, iba a ofrecer sus cuadros a la gente/ Tampoco a l le compraban.

Con la ocupacin de Francia sentir el mismo miedo del Madrid bombardeado, regresar con su madre y sus dos hermanas a Espaa. Ms tarde lo hara su padre, que sera encarcelado y un da de 1942 le daran garrote vil en la crcel de Porlier. Noticia que una monja da a las tres hermanas en el colegio para hurfanas e hijas de presos polticos; Paca lo recuerda as: Y sin entender nada llegu a la iglesia y me arrodill. Pero no rec. Yo tena exactamente once aos, once meses y seis das. Fue el seis de octubre de 1942. Me qued all, al lado de mi hermana Susy, que lloraba desesperadamente y al lado de Margara, que lloraba porque nosotras llorbamos. De pronto algo en m enmudeci: yo lloraba, pero no poda rezar, no saba a quin rezarle. No entenda que haba sucedido con aquel Dios en quien yo confiaba plenamente. Y pens: no puedo rezarle a un Dios a quien no entiendo. Slo puedo querer a los seres a quienes entiendo y que me entienden porque son como yo. Tengo que querer a mam y a Susy y a Margara, tengo que consolarlas porque sufren como yo. All nacera una herida que le acompa toda la vida. Fiel a esa memoria, al padre, a su recuerdo, aferrada a los seres queridos- la madre, las hermanas- y luego Flix y su hija Guadalupe.

Porque la poesa redime la historia, sus heridas. Y don Lorenzo Aguirre, pintor republicano, ajusticiado en la crcel de Porlier se salva para siempre y regresa, intacto, en la palabra de su hija, en los versos de desolacin y de esperanza que nos deja. Paca escribe: Ahora el mundo/ se ha amueblado/ con la delicadeza/ de lo mnimo/ con la tierna disposicin/ de lo posible. Y Flix escribe un libro de familia y habla con don Lorenzo Aguirre- el desterrado del Espasa- y le pide la mano de su hija. Y su hija, Guadalupe, la nieta de don Lorenzo, escribe palabras para salvar los pinceles del abuelo muerto y acude a la tienda de los desamparados a comprar ceniza con la que aprender a ver. Porque se ha cerrado el crculo de la verdad y la reparacin.

El mundo se ha amueblado con la delicadeza de lo mnimo, lo que t nos dejaste. Memoria y esperanza. Fidelidad y ternura. Y esto, lo que fuiste, lo que escribiste, nos acompaa aunque ahora tu ausencia sea una herida abierta.

Hay un lugar para el consuelo? Tal vez la msica que ella tanto am, tal vez Bach, all donde todo es patria y armona/ todo est defendido de la muerte/ porque all la muerte desemboca en la vida. Como regresar a taca. Vuelvo la espalda y encamino mis pasos hacia taca.

Yo tengo, como el nufrago, toda la tierra esperndome.

Paca perteneci a la generacin de los 50, pero como otras veces, el conocimiento y la fama de sus compaeros, Valente, Brines, ngel Gonzlez, Gil de Biedmaoscurece la brillante nmina de poetas como Angelina Gatell, Julia Uceda, Mara Beneyto que la acompaan. Mujeres que en los ltimos aos estn siendo reconocidas por las escritoras ms jvenes, como la voz necesaria, la voz que, oculta por el canon, recobra el lugar pleno que mereca, como eslabn necesario de una cadena nunca rota. Porque en todo tiempo y a pesar de las dificultades, las mujeres, tambin, han escrito.

Autodidacta, lectora infatigable desde la infancia, interesada con pasin por la literatura, comenzar a escribir tardamente. La vida cotidiana, una visin feminista en muchos de sus poemarios, atenta y crtica frente a la realidad de la dictadura, la meditacin sobre el tiempo, la msica, son temas que se reflejan sus libros. Mujer del poeta Flix Grande, habita una casa abierta a la poesa y a los poetas. Y con generosidad acoge a quien llama a su puerta. Y ofrece cario, conversacin, consuelo, y su maravillosa tortilla de patatas de la que, tambin, estaba orgullosa. Divertida como pocas, su anecdotario no tena fin y tampoco su genio cuando recordaba un rgimen que le haba partido la vida. Abierto, tan abierto su corazn, que comparta vida y experiencias, memoria viva de tiempos difciles.

En 1971 publica taca libro brillante, revelador y en el 76 los Trescientos escalones. Contina con una obra madura, profunda, que recopilar en Ensayo general ya en el 2000. En este siglo XXI el reconocimiento a su poesa ha sido general. Reediciones, homenajes, lecturas, premios, entre ellos el Nacional de Poesa. Y ya en 2018 el Premio Nacional de la Letras.

Paca vivi casi toda su vida en Madrid, en el barrio de Chamber. Por eso, en noviembre de 2017, desde la Mesa del Cultura del Foro Local de Chamber decidimos hacerle un homenaje en el que sus vecinos y vecinas le demostramos el orgullo y el cario que sentamos por ella. Ninguna de las personas all presentes podremos olvidar la emocin que sentimos, la ternura del acto y la sonrisa de Paca.

No os confundis

Y cuando ya no quede nada

tendr siempre el recuerdo

de lo que no se cumpli nunca.

Cuando me miren con spera piedad

yo siempre tendr

lo que la vida no pudo ofrecerme.

Creedme:

Todo lo que pensis que fue destrozo y prdida

no ha sido ms que conjetura.

Y cuando ya no quede nada

siempre tendr lo que me fue negado.

No os confundis: con lo que nunca tuve

puedo llenar el mundo palmo a palmo.

Tanto miedo tenis que no habis advertido

la riqueza que se oculta en la prdida.

Desdichados,

poca ganancia es la vuestra

si nunca habis perdido nada.

Yo s he perdido:

Yo tengo, como el nufrago,

toda la tierra esperndome.

Francisca Aguirre, Los trescientos escalones, Bartleby Editores, Madrid, 2012.

 

Antonio Crespo Massieu y Carmen Ochoa Bravo son miembros del Consejo Asesor de viento sur

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14751

 



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