Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2019

Amrica Latina en el colimador

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Apenas comenzado 2018 un ao despus de la asuncin de Donald Trump como cabeza del Imperio-, tenamos que coincidir con los analistas que consideraban sin precedentes, indito en tiempos modernos, el desinters de los Estados Unidos por Amrica Latina. En la actualidad, concordemos en un sbito? renacer de la atencin sobre el rea.

Atenidos a fuentes tales BBC Mundo, la cuestin no radicaba solo en los reportes de que el entonces recin estrenado Csar se refiriera a sitios de Centroamrica y el Caribe como pases de mierda, o en su decisin de borrar el amparo contra la deportacin de cientos de miles de inmigrantes. Tampoco se trataba de la renuncia al Acuerdo Transpacfico de Cooperacin Econmica (TPP, sus siglas en ingls), con el subcontinente y Asia, ni de la puesta en jaque del NAFTA, el tratado de libre comercio con Mxico y Canad. Ni siquiera exclusivamente de la insistencia del mandams en construir un muro a lo largo de la frontera con el vecino del sur, al que lleg a calificar, a contrapelo de los datos oficiales de Washington, del sitio ms peligroso del orbe.

Lo que a la altura de sus primeros 12 meses en la Oficina Oval concitaba la mencionada opinin de los observadores era la combinacin de esos y otros elementos, como que continuara sin designarse al equipo del Departamento de Estado para asuntos de la regin. Lo cual indicaba la falta de un proyecto y acarreaba un desplome por ac de la imagen de EE.UU. y una creciente influencia de China Y he aqu, en esa influencia, donde podra radicar un importante factor de un trueque de estrategia que, con respecto a Venezuela, aparte las reservas de petrleo y el mal ejemplo bolivariano, hizo que se incrementaran las sanciones financieras y un embargo radical de combustible, dando paso como prembulo de invasin con pretextos humanitarios a un (intento de) golpe de Estado a Maduro fabricado en tierras del norte, mientras, en descarnado sarcasmo, la Casa Blanca guardaba (guarda) silencio ante los abusos de sus aliados.

Por supuesto, alguno que otro de los lectores recordar la reversin del deshielo entre USA y Cuba, tras medio siglo de hostilidades, en reaccin a unos fantasiosos ataques snicos a los diplomticos gringos en la Isla, pero convengamos con diversos mirones en que ello era si acaso respuesta puntual a determinados problemas, sin una poltica clara y previsible detrs, guiada por la pregonada idea de poner siempre a EUA primero. Ahora, la carencia de lnea slida trajo como secuela que el promedio de aprobacin del liderazgo de la nueva Roma en la zona pasara de 49 por ciento en el ltimo perodo de Obama a solo 24. Y lo ms significativo: mientras Trump no se dignaba a visitar el terreno, el lder Xi Jinping lo haca en tres ocasiones desde 2013, mostrando una evidencia ms de la predileccin de China por este recodo del planeta, con su proverbial surtido de materias primas y otras ventajas, como el abultado mercado de que provee a la segunda economa de la Tierra, ya primer o segundo socio de varias naciones, que han apostado a las importaciones desde el dragn, en detrimento de las del guila.

Razones de peso

La penetracin china, la soberana solidaria y corrosiva del chavismo, el hidrocarburo de Venezuela ayuntado con el agua, los yacimientos minerales, la biodiversidad para una soada recuperacin del capitalismo agonizante-, han llamado a contar al leal saber y entender del hogao fortalecido, ideolgica y ejecutivamente, team destinado a las cuestiones de Amrica Latina, del que se han apoderado en cuerpo y alma conocidos halcones, que, arropados en una extendida regresin hemisfrica, han declarado la lucha contra el progresismo, el socialismo, encarnados en esa trada malvola configurada por Caracas, Managua y La Habana, segn proclamados criterios.

Trada, uno de cuyos miembros, el sudamericano, se ha atrevido a lo impensable: incluso a cobijar el primer gabinete en promover una moneda digital, el Petro, como medio de intercambio internacional, con la cual, entrando en una etapa de equilibrio y expansin de la inversin extranjera, podra hacer frente al bloqueo financiero, al ser usada en la la adquisicin de bienes y servicios respaldada por las reservas de hidrocarburos, algo que, a no dudarlo, dara un contragolpe a la guerra econmica y reducira el papel del dlar.

He aqu un (el) pecado original de estos advenedizos que, en definitiva no son ni blancos, ni anglosajones, ni protestantes. Oponerse al Imperio tambin por va de la brega contra una porcin crtica de su autoridad, sustentada en el papel de activo preponderante que mantiene el billete verde, tal lo recuerda, en La Haine, el columnista Alejandro Nadal, agudo estudioso del tema.

Si desde 1945 el dlar ha regido en la palestra universal, no resulta menos cierto que, peridicamente, surgen cuestionamientos sobre la duracin de este dominio. La aparicin del euro, en 1999, y los llamados en 2010 de China para apartar el recurso norteamericano de ciertas actividades han alimentado la percepcin, atizada por la crisis de 2008, de que su papel comenz a periclitar.

No importa que an en casi todos los renglones [contine] manteniendo su posicin hegemnica. De las reservas mundiales en divisas 62.7 por ciento est constituido por dlares o ttulos denominados en esa moneda, mientras las reservas en euros, el competidor ms cercano, representan 20 por ciento del total. Por otra parte, de las divisas extranjeras que circulan por el mundo, el dlar estadounidense sigue siendo la ms utilizada en transacciones en efectivo. El papel dominante del dlar se basa en un fenmeno de rendimientos crecientes a la adopcin, lo que es un fenmeno tpico de cualquier moneda exitosa. Entre ms agentes en la economa adopten el uso de esa moneda y la acepten como medio de pago, ms personas harn lo mismo en el futuro. Los beneficios de ese estado de cosas no son despreciables. Se calcula que las ganancias por seoraje de esta circulacin de dlares permite obtener a la Reserva Federal ms de 40 mil millones de dlares anuales, lo que es, en realidad, una cantidad modesta si se le compara con las otras ventajas que la hegemona confiere al podero estadounidense. La capacidad de imponer sanciones a pases como Irn o Venezuela, por ejemplo, y separarlos de los canales financieros globales se basa en esta hegemona, y, como dicen algunos analistas, es tan amenazante como dos portaviones nucleares.

Entonces? No padecen paranoia los rectores de la superpotencia. Con Nadal admitamos que quizs en ese propio vigor radique el taln de Aquiles del numerario. As como su aceptacin como divisa por antonomasia conduce a una mayor adhesin a este como reserva de valor en un proceso acumulativo, los signos de debilidad pueden llevar a una ms acusada fragilidad en un ciclo de agotamiento.

Esos cambios pueden tardar mucho menos de lo que se cree en tiempos normales. Una combinacin de acontecimientos podra traer cambios profundos en cuestin de pocos aos. La importancia del dlar en las transacciones comerciales a escala mundial ha ido disminuyendo gradualmente, pero esa tendencia podra acelerarse notablemente en los prximos aos. Hoy, los contendientes del dlar ms fuertes son el euro y el yuan. El euro sufri un descalabro con la crisis de 2018, pero ha podido sobrevivir. El yuan chino se fortaleci en 2016, cuando el Fondo Monetario Internacional lo incluy entre las divisas que sirven para determinar el valor de los derechos especiales de giro. La creacin del mercado de futuros chino para el petrleo ha servido para dar un nuevo aliento al yuan, aunque se mantiene su rezago frente al dlar. En sntesis, la irritacin europea por lo que se considera el privilegio exorbitante de EE.UU., as como las aspiraciones de China, se combinan para constituir la amenaza ms seria para la hegemona del dlar. La prxima recesin podra debilitar el papel del dlar ms all de los remedios que la Reserva Federal podra tratar de implementar.

Y se sabe: el reino de Yanquilandia no alcanzara a sostenerse como tal. Por ende, eventos como la salida a la luz del Petro bien valen una invasin?, que no una misa.

El neoliberalismo, su paso seorial

Algo que deben de estar aplaudiendo en la ciudad del Potomac, y que tal vez haya coadyuvado sobremanera a la reactivacin de la aludida atencin a la Amrica Nuestra, y simultneamente en buena medida haya devenido de ella, en dialctico discurrir, es el retorno de la urdimbre del neoliberalismo, en medio de la satanizacin del progresismo, el cual, deslices aparte, vio menguar su capacidad distributiva por la cada de los precios de las materias primas, originada por la ralentizacin de la economa planetaria.

Habr llegado ese ya veterano rgimen para quedarse por los siglos de los siglos, amn? No, si tomamos en cuenta cierta veleidad pendular de la historia. Y si otorgamos crdito a Emir Sader, quien lo niega de plano y subraya los mismos errores que antao cometi el Sistema. En enjundioso artculo aparecido en Rebelin, el conocido pensador rememora que cuando la derecha latinoamericana regres por sus fueros a algunos de nuestros pases -Argentina, Brasil, Ecuador se podra pensar que habra aprendido de sus derrotas y del xito de los gobiernos que le sucedieron. No en vano la prioridad de las polticas sociales en el continente ms desigual del mundo le propin sucesivas derrotas. A tal punto que sus mismos candidatos han pasado a alabar las polticas sociales, pero sin cambiar su propuesta econmica, en la que no hay sitio para stas. Pero aun as admitan que esas polticas tenan la simpata del pueblo y deban reconocerlas. Pero no bien volvieron a gobernar han mostrado cuan demaggico era ese reconocimiento.

Han demostrado que no han aprendido nada de la realidad, aun con las duras derrotas que les fueron propinadas. Podran, a lo mejor, apelar a la vieja idea de la tercera va, diciendo que no tanto mercado, no tanto Estado, al viejo estilo de Tony Blair. Pero no, no han revelado ningn tipo de imaginacin, ni siquiera al nivel del discurso. Se han puesto, de inmediato, a imponer la prioridad del ajuste fiscal. Porque a esto se reduce su frmula, de nuevo y siempre: recorte de gastos pblicos, prioritariamente de las polticas sociales, de los sueldos de los empleados pblicos, privatizacin de patrimonio pblico, desregulacin de la economa, apertura hacia el mercado externo

Se asume la aosa cantilena de que los problemas dependen de los gastos excesivos del Estado, evoca Sader, y que, por lo tanto, su solucin requiere el adelgazamiento de este; que los derechos sociales estn de ms y se ha vivido por encima de las posibilidades (esto es, los pobres habran dilapidado el crecimiento econmico y ahora tienen que ser puestos de nuevo en su debido lugar de mano de obra barata y disciplinada).

Como consecuencias, ha retornado la recesin, los dficits pblicos han aumentado ms todava, la inflacin no ha sido controlada. El peor de los escenarios para la gran mayora. Quin medra aqu? Los bancos, el capital financiero, la especulacin: una minora que atesora gigantescos dividendos. De hecho, s hay dinero, en manos de los que abjuran de las inversiones productivas, de los que viven del endeudamiento de los gobiernos, de las empresas y de las familias, que cuanto ms endeudados estn, ms ganancias aportan a los bancos. Es la lgica de la locura de nuestras economas.

As que la forma de sobrevivir es el archiconocido guion: menos pan, ms palos. Sea por la represin directa, que tiene lmites, sea por la reformulacin del sistema poltico y jurdico, para tratar de impedir que ese descontento creciente alimente alternativas antineoliberales, que afectaran al corazn mismo de los intereses del gran capital, siendo esa la razn de que el poder judicial y la polica vengan desempeando un rol fundamental evitando que el descontento social se traduzca en fuerzas polticas fuertes en la oposicin.

Ah, en la barahnda del caos, la esperanza. Para el socilogo mencionado, un modelo tal, hoy da, no tiene ninguna capacidad hegemnica, razn por la que requiere un estatus de excepcin para instalarse y para mantenerse en el Gobierno. Necesita perseguir e intentar impedir que los liderazgos que representan visiones radicalmente antagnicas puedan ser candidatos: [] estn los casos de Lula, Cristina y Rafael Correa. La lucha antineoliberal es as indisociable de la lucha democrtica, de resistencia [].

De ah la importancia de defender hasta con las uas y perdonarn la manida imagen- uno de los reductos revolucionarios que constituye Venezuela, diana de un imperio que se vuelve hacia Amrica Latina con fuerza mproba. Imperio al que, en alto grado se deba el que la regin, en palabras de Juan J. Paz y Mio Cepeda, en PL, se encuentre en camino debilitado. De acuerdo con el Balance Preliminar de las Economas de Amrica Latina y el Caribe 2018 (https://bit.ly/2PRzXch) [], en 2019 slo crecer en un promedio del 1.7%.

En ese contexto, el caso de Ecuador parece singular: a pesar de la recesin de aos anteriores, logr crecer al 2.4% en 2017, por las polticas econmicas que administr Rafael Correa hasta el fin de su gobierno en mayo, pero ser del 1.0% en 2018 y se proyecta una leve reduccin al 0.9% en 2019. Las consideraciones y datos de la Cepal permiten entender que el Gobierno de Lenn Moreno tiene la responsabilidad en esta conduccin econmica y en la desaceleracin, una vez que debilit conscientemente las polticas fiscales, bajo el supuesto terico de que el achicamiento del Estado, el perdn de deudas fiscales y la remisin de impuestos hasta por 20 aos, son incentivos para la inversin privada. Mientras los anlisis internacionales demuestran la falsedad de semejantes conceptos, internamente sigue el ridculo gubernamental de acusar al 'corresmo' ya no solo de los malos resultados econmicos del presente, sino hasta de la necesidad de adoptar las medidas que el morenismo ha tomado, bajo el argumento de una grave herencia, sobre la que los datos empricos dicen todo lo contrario.

Por su lado, la Cepal insiste en las polticas pblicas; el fortalecimiento del activo papel de las polticas fiscales para los ingresos e inversiones; el control estatal sobre la elusin y evasin tributaria, as como sobre los flujos financieros ilcitos (como los que van a parasos fiscales, cabe anotar); recalca la necesidad de los impuestos directos, as como los de tipo saludable y verdes; la reorientacin de la inversin pblica a proyectos de impacto sobre el desarrollo sostenible, la reconversin productiva, nuevas tecnologas e inversin verde; apunta a que se resguarde el gasto o inversin social; y hasta el cuidado sobre la deuda pblica, sujeta hoy a la incertidumbre de costos y niveles.

Solo Bolivia exhibe eficacia y superiores resultados, por cuanto el Ejecutivo de Evo Morales acab con el neoliberalismo y la mitologa proempresarial y puso en prctica las estrategias y regulaciones coincidentes con la lnea de pensamiento cepalino, de modo que el motor del crecimiento ha sido la inversin pblica, adems de que mantuvo e increment la inversin social, que mejor las condiciones de vida y de trabajo nacionales, por lo cual en 2018 creci al 4.4% y se espera que en el 2019 seguir igual dinamismo. Y apuntemos que hay expectativas de reforma atinada en Mxico, con la conduccin de Andrs Manuel Lpez Obrador.

Al fin y al cabo, en la Amrica Latina de gabinetes empresariales no existen perspectivas para un futuro de paz con dignidad y Buen Vivir para los ms, como acota Prensa Latina. El actual se presenta como un ao para reconstituir el espacio de las izquierdas, empezando por el trabajo en los sectores populares, no simples electores, sino piezas que recaban constituirse en poder sostenible. A un tiempo, se demanda una labor ideolgica y cultural permanente, que contrarreste el pensamiento hegemnico de las derechas y el regreso enftico de esta regin al colimador del To Sam.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter