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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2019

De quin es la economa colaborativa?

Genoveva Lpez
El Salto Diario


Uber espera salir a bolsa en los prximos das. Segn datos de la prensa de Estados Unidos, el coloso espera conseguir una valoracin burstil en torno a los 80.000 millones de euros. Las cifras de su valor en el mercado son astronmicas. En manos de quin estn las empresas de la mal llamada economa colaborativa?

En menos de una dcada, las empresas ms representativas de la economa colaborativa, como Uber, Airbnb o Lyft, han alcanzado cifras estratosfricas en inversiones y en valor de mercado. Adems de sus cifras, llama la atencin los conflictos sociales que han despertado.

En este escenario encontramos posiciones a favor y en contra de las mismas. Las primeras, representadas por las organizaciones empresariales que aglutinan a las principales compaas de economa colaborativa, la defienden por suponer una disrupcin en mercados obsoletos que necesitan renovacin, lo que Schumpeter, el economista austriaco que encontr su esplendor en los aos 30 del siglo pasado, defini como destruccin creativa, el proceso de transformacin social que acompaa a la innovacin para introducir una nueva funcin de produccin. Las segundas la critican por ser, en la actualidad, uno de los peores ejemplos de la extraccin de valor de trabajo y de capital que est dejando un reguero de personas perjudicadas tras de s.

Qu dicen que es la economa colaborativa? Segn Sharing Espaa, la organizacin que representa al conglomerado de empresas que se agrupan bajo esta etiqueta, y Adigital la Asociacin Espaola de Economa Digital, hay tres elementos fundamentales para definir la economa colaborativa: que exista una plataforma digital, relaciones entre iguales y la intermediacin de la oferta y la demanda para aprovechar recursos de manera eficiente. Pasemos a analizar si, efectivamente, la economa colaborativa cumple los criterios que establecen aquellas organizaciones que la representan.

Las plataformas digitales, efectivamente, juegan un papel muy importante. Mayo Fuster Morell, investigadora de economa colaborativa, movimientos sociales y comunidades digitales de la Universidad de Harvard y del MIT Center for Civic Media, afirma que la economa colaborativa es un tipo de economa de plataforma con caractersticas colaborativas. Nadie pone en duda el papel fundamental que ha tenido la tecnologa en el lanzamiento de esta nueva forma de relacionarnos social y econmicamente. Sin embargo, cuando hablamos de las relaciones entre iguales y los recursos infrautilizados como caractersticas fundamentales, los sectores crticos levantan la voz.

Samer Hassan, investigador en colaboracin descentralizada, investigador principal del proyecto P2P Models, colaborador de la Universidad de Harvard y profesor titular de la Universidad Complutense, estudia desde hace ms de diez aos la economa colaborativa en sus distintas vertientes, as como alternativas a la misma. Hassan plantea, adems, tres propiedades: su infraestructura est centralizada en ncleos de control de datos, sus comunidades no tienen ninguna influencia en la toma de decisiones de las plataformas y, finalmente, se ha producido una importante concentracin de beneficios en unas pocas manos que no redistribuyen los rditos de manera proporcional entre las personas que comparten sus recursos.

El gran reto de la economa colaborativa es que nos puede traer un capitalismo mucho ms salvaje y una agudizacin de sus prcticas extraccionistas

De hecho, cuando Sharing Espaa habla de relaciones entre iguales, hace referencia a una parte muy pequea del pastel, que son los usuarios que se intercambian recursos. Sin embargo, tras la tecnologa, existen grandes grupos empresariales de capital privado. Es por este motivo que Fuster advierte de que el gran reto de la economa colaborativa es que nos puede traer un capitalismo mucho ms salvaje y una agudizacin de sus prcticas extraccionistas.

Si consultamos las manos que estn detrs de las principales empresas de la llamada economa colaborativa, se hace evidente la concentracin de capital. Veamos los ejemplos de las ms grandes:

Quizs lo que ms evidencian estos datos es que la economa colaborativa es economa financiera pura y dura. Hay poco de colaboracin y de reparto de recursos entre iguales.

Segn el autor Nick Srnicek en su obra Capitalismo de Plataforma, el modelo financiero y de crecimiento de la economa colaborativa se asemeja mucho a la burbuja de las punto-com de los aos 90: Muchos de estos negocios no contaban con ningn tipo de ganancia, la esperanza era que mediante un rpido crecimiento iban a ser capaces con una parte del mercado y eventualmente dominar lo que se asumi sera una gran nueva industria. [...] Fue una poca alentada por la especulacin financiera, que estaba a su vez alimentada por grandes cantidades de capital riesgo.

Detrs de las tres firmas ms grandes de economa colaborativa Uber, Airbnb y Lyft efectivamente hay un porcentaje altsimo de fondos de capital riesgo empresas que invierten en negocios de alto riesgo, muy disruptivas, y que buscan un enriquecimiento inmediato asumiendo tambin posibles prdidas, fondos de inversin, fondos soberanos y hombres muy ricos. No es sorprendente.

Las tres grandes: Uber, Airbnb y Lyft El gigante de la movilidad Uber, situada en San Francisco, que se encuentra presente en 600 ciudades alrededor del mundo, empez su andadura con un capital semilla de 200.000 dlares, all por 2009. A lo largo de los aos ha recibido inversiones por valor de 25.000 millones de dlares y cuenta con un valor de mercado de ms de 120.000 millones. A pesar de estas cifras exorbitantes, la empresa no ha hecho ms que dar prdidas. El ltimo dato presentado por la empresa en sus informes internos arrojaba unas prdidas de 1.100 millones de dlares y tan solo el ao pasado consigui ganancias por circunstancias atpicas desinversiones en China, por ejemplo. En pocos das saldr a bolsa y, por ahora, parece que solo se mantiene debido a las mil millonarias inyecciones de dinero que recibe por parte de empresas de capital riesgo como Founder Colletive y Crunch Fund, bancos como Goldman Sachs, Morgan Stanley o Citigroup, gigantes de la tecnologa como Google o Baidu, o grandes inversores como Jeff Bezos el fundador y director ejecutivo de Amazon, Troy Carter de Spotify o Scott Banister de Paypal. Tambin aparecen fondos pblicos de inversin como el de Arabia Saud, que invirti a travs de su capital riesgo SBT ms de 3.500 millones de dlares, o Qatar, que, a travs de su Qatar Investment Authority, invirti ms de 1.200 millones. El pasado 26 de marzo, Uber compr Careem por 3.100 millones de dlares, su anlogo en Dubai, que cuenta con el mercado de Oriente Medio, en un intento de copar el servicio en la zona.

En el caso de Airbnb, radicada tambin en San Francisco, el patrn es el mismo. La empresa oferta 5 millones de habitaciones en 81 mil ciudades del mundo. Empez con un capital semilla de 20.000 dlares y su valor de mercado est en torno a los 31.000 millones hoy en da. Ha recibido financiacin por valor de 4.500 millones desde su fundacin en 2009. Entres sus inversores se repiten muchos con el gigante anterior, aunque encontramos tambin nombres nuevos, como los de Citigroup, JP Morgan Chase o American Express, todos ellos gigantes de las finanzas a nivel mundial. El Gobierno chino invirti 100.000 millones de dlares en 2017.

Lyft es menos conocida en nuestro pas. Naci tambin en San Francisco y tiene un modelo de negocio similar al de Uber. Se fund en 2012 con un capital semilla de 300.000 dlares y en la actualidad ha recibido inversiones por valor de casi 6.000 millones de dlares por parte de inversores privados como Jaguar, Land Rover, diversos fondos de inversin o el fondo de inversin pblico de pensiones de Canad. Su salida a bolsa se realiz el pasado 28 de marzo y ha alcanz inversiones por valor de 2.200 millones de dlares. Su valor actual en el mercado es de 23.000 millones.

De todas las inversiones recibidas por las tres empresas, tan solo aparece el nombre de una mujer como inversora individual, Cyan Banister, inversora en Uber. El resto de los millonarios, son hombres.

El uso eficiente de los recursos No podemos obviar, tal y como afirma Hassan, la acumulacin de capital, datos y cuota de mercado que se est llevando por delante la economa de plataforma y mal llamada economa colaborativa.

Silvia Daz-Molina investiga en la Universidad Complutense de Madrid la economa de plataforma y sus alternativas desde la antropologa y el feminismo. La investigadora afirma que difcilmente la economa colaborativa puede conseguir un cambio de modelo cuando est inmersa en la economa de mercado. Juega sus mismas reglas y lenguaje y acaba reproduciendo la desigualdad constitutiva del sistema neoliberal-capitalista.

El proceder de Airbnb encaja perfectamente con las lgicas financieras dislocadas y refinadas, que son las que estn detrs de,efectivamente, las expulsiones que se dan en las ciudades globales", advierte la investigadora.

Lo que nos contaban que iba a ser una nueva forma amable de compartir recursos es, hoy en da, una forma ms de extraccin de valor del trabajo de muchas personas, con el agravante de la prcticamente nula aportacin a las arcas pblicas. Hay muchos efectos derivados. Este tipo de plataformas de corte extraccionista capitalista tienen modelos econmicos de evasin fiscal y no contribuyen all donde actan. Pensamos que Uber cuestiona los derechos laborales, pero no es solo eso, este modelo econmico cuestiona el Estado de bienestar en su conjunto, advierte Fuster.

Es necesario llevar a cabo acciones que planteen alternativas al modelo de plataforma a travs de la propiedad colectiva, modelos de gobernanza democrticos, la propiedad de las infraestructuras y los servidores y los intercambios, esta vez s, entre iguales. La investigadora ve posibilidades si las cosas se dieran de otra manera. Lo que me parece ms esperanzador es que se puede abrir un horizonte de democratizacin econmica que hasta ahora no tenamos. La economa colaborativa puede apuntar a una escalabilidad de la economa social y solidaria, del cooperativismo afirma. Segn la experta, la fuerza est en la organizacin de las ciudades de manera conjunta para luchar contra las grandes corporaciones. La economa colaborativa pone sobre el tablero el rol de las ciudades porque estas empresas se concentran en las mismas, pero las competencias de regulacin de las plataformas no estn en las ciudades, sino en la Unin Europea en nuestro caso. Hace falta revisar un sistema de multigobierno para darle ms peso a las ciudades. Asimismo, apuesta por una plataformizacin de las administraciones locales en el sentido colaborativo. Podran adoptar dinmicas colaborativas dentro de las instituciones apoyados por plataformas digitales, por ejemplo, es el caso de Decidim que es una plataforma digital que se utiliza para decidir las polticas en el entorno de Barcelona y es un buen caso de cmo la economa de plataforma puede dotar de recursos para mejorar la innovacin pblica y democratizar las instituciones.

Srnicek no ve tan claro que exista una alternativa cooperativista al modelo, pero s coincide en que los Estados deberan invertir enormes recursos en la tecnologa necesaria para apoyar estas plataformas y ofrecerlas como servicios pblicos, para distribuir recursos, posibilitar la participacin democrtica. Quizs hoy tenemos que colectivizar las plataformas, propone el autor.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/economia/duenos-economia-colaborativa-uber-airbnb


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