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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2019

Washington y la oposicin conspiran para impedir la reeleccin de Evo

Sullkata M. Quilla
estrategia.la


La derecha boliviana pretende ganar las elecciones desde afuera, para lo cual ha dirigido una carta al presidente Donald Trump pidindole que tome cartas contra Bolivia, mientras el Senado estadounidense, actuando como operador de la oposicin boliviana, sum sus esfuerzos por mantener a Evo Morales fuera de las elecciones de octubre.

La Cmara alta estadounidense aprob una resolucin por la que le pide al presidente respetar el resultado del referndum del 21 de febrero de 2016 , cuando la propuesta de modificar el artculo 168 de la Constitucin Poltica del Estado que impeda una nueva reelecin de Morales- fue rechazada por un 51 por ciento de los votos.

La polmica por la carta enviada a Trump por 12 legisladores de la derecha opositora, en la que le piden interceder para evitar una posible reeleccin del presidente Evo Morales en las elecciones de octubre prximo contina generando indignacin en el mbito poltico. Es tal el odio de la derecha al presidente indgena que no le interesa acabar con la estabilidad del pas con este tipo de solicitudes

El ministro de la Presidencia, Juan Ramn Quintana, afirm que EEUU decidi limpiar su patio trasero de gobiernos progresistas para dar paso nuevamente al dominio norteamericano mediante la presencia de las transnacionales de EEUU, acostumbradas a saquear nuestros recursos naturales con la complicidad de gobiernos neoliberales tteres.

Los legisladores que pidieron en una carta la intervencin de EEUU en los asuntos internos de Bolivia obedecen a los polticos opositores Samuel Doria Medina y Jorge Tuto Quiroga. Estos personajes funestos son los que han vendido el pas, son los que han hipotecado el pas, asegur Quintana.

Ya en 2006, Doria Medina, dirigente de Unidad Nacional, en contacto con la embajada de EEUU, peda lo mismo que los legisladores en su carta: desestabilizar a Bolivia, solicitar que se estrangule econmicamente a Bolivia. Eso lo podemos demostrar, dijo Quiroga, con los cables que enviaba el embajador Phillip Goldberg al Departamento de Estado, donde se le peda que no se enfrentara directamente contra Evo Morales. Es decir, golpee mucho ms duro, pero no sea tan explcito como gobierno de EEUU.

Mientras, entre 2006 y 2007 Quiroga dijo al embajador de Washington que tenan que terminar con el gobierno de Evo Morales y retornar a la poca neoliberal. El ministro seal que estos dirigentes opositores no han dejado de sabotear, de extender la mano a la plata estadounidense para hacer poltica. Cuantas ms acciones polticas hacen contra el proceso de cambio cobran ms, piden ms plata, indic.

La contraofensiva norteamericana dirigida a terminar con gobiernos no alineados a Washington est presidida por una lite, que como pocas veces se ha visto en la poltica norteamericana, que se caracteriza por el ejercicio brutal del poder, por su conducta antinmigrante, por sus antecedentes criminales misginos, antipopulares y por su irrefutable actitud de odio enfermizo contra los pueblos rebeldes que se niegan a repetir el pasado servil de sus gobiernos, seal Quintana.

Cabe recordar que con guin de EEUU, el gobierno de facto brasileo arm una causa judicial contra el expresidente brasileo Lula de Silva, lo encarcel sin pruebas y le impdi participar de las elecciones que seguramente iba a ganar. Lo mismo intenta ahora el presidente argentino Mauricio Macri para evitar que la expresidenta Cristina Fernndez de Kirchner pueda volver al poder, tras las elecciones de octubre prximo.

Para el analista Ivn Lima la misiva suscrita por los legisladores de oposicin pretende llevar al pas a una situacin de incertidumbre y de caos social y generar una situacin de convulsin que pueda habilitar la intervencin de Washington. Mientras, el diputado opositor Amilcar Barral, uno de los firmantes de la carta a Trump, tild de ignorante y despistado al viceministro de Descolonizacin, Flix Crdenas, quien compar a los 12 opositores que signaron la carta con Judas, uno de los 12 apstoles que, segn la Biblia, traicion a Jesucristo y lo entreg a los romanos.

Ms que una agresin contra el gobierno de Evo Morales es contra el pueblo boliviano, que hace 14 aos decidi seguir otro destino distinto al dictado desde EEUU. Si bien Venezuela, Cuba y Nicaragua estn en la primera lnea de prioridad de ataque para la administracin Trump, eso no significa que Bolivia se libre de recibir distintas formas de agresin de los Estados Unidos, en una lnea de histrica intromisin en los asuntos internos de los pases de Amrica Latina.

La resolucin de los senadores estadounidenses, impulsada por dos demcratas y un republicano, todos ellos vinculados a los sectores anticubanos, acompaa ese pedido especfico con consideraciones polticas basadas en ideales democrticos liberales universalmente incorporados en las plataformas de organizaciones de derecha y centro, pero borradas en el campo de las prcticas que, en definitiva, es donde se contrasta la teora con la realidad y se construyen relaciones de fuerza.

En un editorial, el oficialista portal Cambio indic que es evidente que los senadores de ese pas desconocen la Constitucin de Bolivia y la propia Convencin Americana que, hace dcadas, no la quisieron suscribir por tener contenidos que en los hechos cuestionan la vigencia de los derechos humanos en un pas que se presenta como su mayor defensor, pero que como muestran las torturas en la base ilegal de Guantnamo y el pedido de extradicin de Julian Assange, de democrtico no tiene nada.

El exministro de Gobierno, Hugo Moldiz se preguntaba la semana pasada si EEUU intervendr en las elecciones de Bolivia, cuando la resolucin plena del Senado se la vea venir luego que el 17 de enero pasado esos tres senadores presentaran el proyecto al Comit de Relaciones Exteriores del Congreso de ese pas. Lo dems era cumplir con el simple formalismo.

Cambio seal que la respuesta no puede ser solo la indignacin. La reaccin de las organizaciones sociales, primero, y del gobierno, despus, debe ser volcar una poderosa movilizacin que haga temblar los cimientos de la embajada de ese pas, como seal de que Bolivia no es aquella sumisa y de baja autoestima que las autoridades estadounidenses conocieron antes de la llegada de Evo Morales, junto a lo que l representa, al gobierno en ese histrico 22 de enero de 2006.

* Sullkata M. Quilla es Antroploga y economista, analista asociada al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/04/22/washington-y-la-oposicion-conspiran-para-impedir-la-reeleccion-de-evo/


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