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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-04-2019

Machismo & Androcentrismo
Hombres protagoristas

Miguel Lorente Acosta
https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/author/miguelorenteacosta/

El machismo ha perdido protagonismo, por eso busca "protagorismo"


El machismo lo tiene claro: el hombre es la referencia y lo masculino la razn. En eso son protagoristas, no slo protagonistas de la vida en sociedad con su poder y sus privilegios, sino que se sitan a s mismos en el centro de la realidad, de ah que cuando se ha cuestionado esa construccin han sacado su vis protagorista para volver a reivindicarse.

Protgoras de Abdera fue un filsofo sofista que vivi en el siglo V antes de nuestra era, y conocido, entre otros pensamientos, por su homo mensura,la idea que resuma su filosofa de que el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, y de las que no son en cuento que no son, y claro, con una propuesta tan explcita el machismo no ha dudado en hacerla suya de forma literal. Es lo ms parecido a un dios terrenal con su omnipresencia ms all de lo que es, su omnisciencia capaz de conocer lo ms ntimo y lo ms trascendental, y su capacidad todopoderosa para hacer y deshacer segn le convenga en todo momento y lugar.

Desde esa posicin ha utilizado su poder para condicionar la realidad de manera que cambiaran las circunstancias y protagonistas, pero no el poder de los hombres ni la referencia de los hombres en el poder. Cuando haba un tirano no importaba que llegaran otros hombres y lo derrocaran; cuando era un rey, los hombres que llegaban lo quitaban e incluso podan cambiar el modelo de Estado para instaurar una repblica donde otros hombres mandaban. Cuando la esclavitud impuesta por hombres protagoniz la historia, llegaron hombres y mujeres para abolirla, pero luego slo fueron hombres los que dominaron en la nueva sociedad; y cuando tiempo despus se instaur el apartheid y el racismo en algunos pases, tambin fueron hombres y mujeres de todos los colores quienes consiguieron abolirlos para que fueran hombres de todos los colores quienes lideraran la nueva poca. La estrategia era simple: enfrentar a hombres contra hombres siempre daba vencedor a hombres, la derrota forma parte de su modelo de poder y es un estmulo para que los hombres lo asuman con la violencia que conlleva como parte esencial del mismo.

Con la Igualdad cambia la situacin y el escenario. Ahora se trata de acabar con esa cultura creada sobre la referencia de los hombres, no se trata de cambiar circunstancias y protagonistas dentro del marco cultural, sino de cambiar la cultura rompiendo con su machismo funcional.

Ante esta nueva realidad, la percepcin que tienen los hombres protagoristas es de prdida y ataque, porque ya no seran la medida de todas las cosas. De manera que han reaccionado con todos sus instrumentos a travs de tres vas: premiar a los suyos, castigar a los contrarios e influir en el resto para que sean afines y dciles a sus propuestas. Por eso su crtica a la Igualdad, su ataque a todas las polticas de gnero, su miedo al dilogo, y la necesidad de manipular y atacar a quien cuestiona la falacia de una construccin que parte de la idea de superioridad masculina, tan grficamente expresada recientemente por el eurodiputado Yanusz Korwin-Mikke cuando dijo que las mujeres deben cobrar menos por ser ms dbiles y menos inteligentes.

Esta situacin es la que ha llevado, como apuntaba, a que nunca haya habido reparo en adoptar medidas y leyes contra el racismo, la xenofobia, el terrorismo es cierto que algunas les ha costado mucho, sobre todo las que protegen los derechos de quienes desde el machismo consideran diferentes e inferiores, pero las han respetado en su formalidad porque las personas que pueden ser condenadas en caso de delinquir incluyen tanto a hombres como a mujeres.

Lo que no soportan ni aceptan son las medidas para avanzar en Igualdad y para erradicar la violencia de gnero porque hacen una distincin sobre los hombres debido a que son ellos quienes marcan la diferencia. La violencia de gnero es una violencia desarrollada por los hombres sobre las mujeres y las nias al amparo de una cultura machista que la normaliza, la minimiza y la justifica, al tiempo que responsabiliza a las propias mujeres que la sufren. Por eso no es casualidad que a pesar de su presencia histrica y del impacto tan grave que ha tenido en nmero de mujeres maltratadas, violadas y asesinadas, no haya sido regulada atendiendo a sus caractersticas especficas y a sus circunstancias particulares hasta hace unos aos.

Y no lo soportan porque la conocida como Ley Integral contra la Violencia de Gnero tiene un doble impacto: incide sobre cada uno de los maltratadores, pero tambin sobre todas las circunstancias que permiten actuar a los hombres que lo decidan desde esa impunidad que da el abrigo de la normalidad, lo cual hace que slo se denuncie un 25% de toda la violencia de gnero que existe, y que slo el 5% de todos los maltratadores sea condenado.

De repente, el hombre que era medida de todas las cosas para repartir culpas entre hombres y mujeres, lo cual le ha permitido caminar por la historia ejerciendo la violencia contra ellas sin apenas consecuencias, ha pasado a ser la referencia exclusiva de la violencia de gnero, tanto por ejercerla como por crear una cultura que entiende que es normal, tal y como revel el Eurobarmetro de 2010 al mostrar que un 3% de la poblacin de la UE piensa que hay motivos para que los hombres ejerzan la violencia contra las mujeres.

Por eso sus argumentos son tan grficos y reveladores cuando dicen que la Ley Integral contra la Violencia de Gnero, al centrarse en los hombres como agresores, es como si se tomara a los musulmanes como terroristas yihadistas o los vascos como terroristas de ETA. Pero se equivocan y desenmascaran porque las leyes contra el terrorismo se centran en quien est alrededor de las posiciones y estrategias terroristas y, por tanto, van contra las personas que forman parte de esos grupos y actan en su nombre. Cuando esas personas son condenadas lo son por ser terroristas, no por ser musulmanes o vascos. Y la ley contra la violencia de gnero acta contra las personas que la ejercen, que son aquellos hombres que de manera voluntaria deciden acudir a ella desde su masculinidad y bajo las referencias de una cultura que la ha normalizado, tanto que segn la Macroencuesta de 2015 el 44% de las mujeres que la sufren no la denuncian porque a violencia vivida no es lo suficientemente grave,o sea, porque la consideran normal, lo cual no es una decisin individual, sino una idea impuesta por la cultura machista. Por o tanto la Ley Integral contra la Violencia de Gnero no condena a hombres por ser hombres, sino por ser maltratadores o asesinos.

Si una mujer u otro hombre ejerce una violencia en contextos similares, pero sin el amparo de una cultura que la normaliza, la respuesta de la ley es la misma, pero no por ello forma parte del mismo tipo de violencia y de sus circunstancias, como si un budista o un musulmn al margen de un grupo terrorista ponen una bomba en un lugar pblico, seran unos asesinos, pero no unos terroristas, porque el terrorismo no est definido por la condicin de quien lo lleva a cabo, sino por la ideologa criminal que lo sustenta. En cambio, la violencia de gnero s se define sobre su autor: aquel hombre que a partir de la cultura machista decide desarrollar una conducta violenta sobre las mujeres,porque es esa condicin la referencia que histricamente ha creado la cultura para ejercerla desde la normalidad.Pero la condena es por ser violento, no por ser hombre.

A muchos hombres les cuesta aceptarlo, aunque lo entienden tan bien que no quieren perder el privilegio de acudir a esta violencia para imponer sus criterios dentro de la relacin de pareja. Por eso su lucha es para derogar la Ley Integral, no para pedir ms medios y recursos con las otras violencias.

El machismo est nervioso porque su androcentrismo protagorista se viene abajo con la Igualdad. Los hombres ya no son la medida de todas las cosas, ni de las que son en cuanto que son, ni de las que no son en cuanto que no son. Los hombres ya no son la nica referencia ni medida, son lo que deberan haber sido, una persona ms.


 

Fuente: https://miguelorenteautopsia.wordpress.com/author/miguelorenteacosta/



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