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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2019

La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XXV)
Capital constante y variable, tasa de plusvalor y jornada laboral

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Estamos en el captulo quinto del libro: El proceso de produccin capitalista, pp. 139-173. Seis apartados en total. El primero de ellos: Capital constante y variable, tasa de plusvalor y jornada laboral.


MH nos recuerda que ya expuso en un captulo anterior el carcter doble del trabajo que produce mercancas: 1) trabajo concreto que produce valores de uso; 2) trabajo abstracto que produce valor. Un carcter doble semejante tiene el proceso de produccin capitalista: es una unidad de proceso de trabajo -que produce un determinado valor de uso- y, al mismo tiempo, proceso de valorizacin -produccin de plusvalor.

Independientemente de toda determinacin social formal, se pueden distinguir como momentos simples del proceso de trabajo (digamos: tomos de la molcula): 1. La actividad adecuada a un fin (el trabajo propiamente). 2. El objeto de trabajo (transformado por el trabajo). 3. Los medios de trabajo (los instrumentos que hacen posible esa transformacin). El proceso de trabajo, prosigue el filsofo alemn, es un proceso entre el hombre y la naturaleza. En ese proceso, el ser humano acta sobre la naturaleza y, al mismo tiempo, se transforma a s mismo. Desarrolla sus propias capacidades.

El proceso de trabajo no existe nunca puramente como tal sino que siempre tiene lugar como un proceso socialmente determinado (por las relaciones de produccin imperantes) en cuanto a su forma: como proceso de produccin, seala MH, basado en el trabajo esclavo, como proceso de produccin de campesinos siervos, como proceso de produccin de artesanos independientes o, en el capitalismo, como proceso de produccin de trabajadores asalariados.

[En nota a pie de pgina MH seala que en la anteriormente citada Introduccin de 1857, Marx sostiene que el concepto aparentemente simple de trabajo, que parece expresar un estado de cosas que se presenta en toda sociedad, solo en la economa capitalista resulta posible y verdadero en la prctica: slo aqu, en este modo de produccin, las distintas actividades se han separado de las personas, de su contexto social, etc., slo ahora deja de dominar una actividad particular y toda actividad se convierte en un medio de valorizacin para el capital y en un medio de subsistencia para el trabajo asalariado. Solo ahora, en el capitalismo, se puede hablar de manera completamente general de trabajo.]

El proceso de trabajo, prosigue MH, muestra dos peculiaridades dentro del proceso de produccin capitalista: 1. Transcurre siempre bajo el control del capitalista (o de sus representantes, podramos aadir) y 2. El producto obtenido es propiedad del capitalista, no del productor inmediato, no del trabajador/a.

El capitalista ha comprado la fuerza de trabajo (objeto de trabajo) y los medios de produccin (medios de trabajo): de este modo el proceso de trabajo se transforma con ello en un proceso entre cosas que pertenecen al capitalista(s). Por consiguiente tambin le pertenece el producto del trabajo (un determinado valor de uso). Pero en el proceso de produccin capitalista este valor de uso solo se produce en tanto que representa valor y plusvalor.

Se ha comentado repetidamente.

MH introduce a continuacin una serie de conceptos centrales -seala l mismo- en este captulo y en captulos posteriores. Vemoslos:

La valorizacin solo es posible porque se compra y se vende una determinada mercanca (la fuerza de trabajo: FdeT). Para consumir esa mercanca, para utilizar el trabajo en un proceso de produccin, son necesarios medios de produccin (mquinas, materias primeras, etc).

Como resultado del proceso, se obtiene una nueva cantidad de mercancas cuyo valor, comenta, se encuentra por encima del valor del capital adelantado y que se vende por D.

Con respecto al valor de las nuevas mercancas producidas, los medios de produccin y la FdeT desempean papeles totalmente diferentes: el valor de los medios de produccin consumidos en la produccin en una mercanca ingresa en el valor de las nuevas mercancas producidas; si los medios de produccin se consumen ntegramente en el proceso de produccin (materias primas, energa, etc), el valor de estos medios consumidos se transfiere ntegramente a las nuevas mercancas producidas. En cambio, si los medios de produccin no se consumen ntegramente (como es el caso de las mquinas o herramientas), solo se transfiere una parte de su valor.

Ejemplo: si una determinada mquina tiene un tiempo de vida de diez aos, pongamos por caso, se transfiere una dcima parte de su valor a la cantidad de mercancas producidas en un ao. La parte del capital constituida por los medios de produccin no transformar su valor durante el proceso de produccin en circunstancias normales sino que lo transferir al valor de las mercancas producidas.

Esta parte integrante del capital es denominada por Marx capital constante.

[En nota MH nos recuerda que el tiempo de vida de una mquina solo depende en parte de su desgaste fsico. Si aparecen en un plazo breve mquinas nuevas y menores en el mercado, su tiempo de vida econmico es considerablemente menor que su tiempo de vida fsico. Por ejemplo, los ordenadores. Hay muchos ms ejemplos.]

Otra cosa distinta ocurre con la FdeT. Su valor no ingresa en las mercancas producidas. Lo que ingresa en el valor de las mercancas es aquel valor que surge de nuevo a travs del consumode la FdeT, es decir, a travs del gasto de trabajo.

Si se modifica el valor de los medios de produccin consumidos, se modifica de manera correspondiente el valor del producto. Pero el hecho de que se modifique el valor de la FdeT es algo que no tiene ninguna influencia en el valor del producto. Con palabras de MH:

La cantidad de valor que agregue un trabajador al producto no depende del valor de la Fde T, sino de la medida en que el trabajo gastado acte como trabajo abstracto generador del valor.

La diferencia entre el nuevo valor que se ha agregado y el valor de la FdeT es justamente el plusvalor, p. Expresado de otra manera: el nuevo valor que se ha agregado es igual a la suma del valor de la FdeT y del plusvalor. Aquella parte del capital (siguiente definicin) que se emplea para el pago de salarios la denomina Marxcapital variable (v).

Esta parte del capital total, modifica su valor durante el proceso de produccin: los trabajadores/as son pagados con v pero producen un nuevo valor en la cuanta de v ms el plusvalor.

Por consiguiente, el valor de la cantidad de mercancas producidas en un determinado perodo (un da o un ao pongamos por caso) se puede escribir como: c + v + p (c designa el capital constante consumido, es decir, el valor de las materias primas consumidas ms el el valor proporcional de las herramientas y las mquina en la medida en que han sido consumidas).

Por consiguiente, la valorizacin del capital resulta solo de su componente variable.

Se puede medir el grado de valorizacin refiriendo el plusvalor al capital variable: la magnitud p/v es designada por Marx, nos recuerda MH, como tasa de plusvalor. Se expresa normalmente en porcentaje: si p = 40 y v = 40 se habla de una tasa de plusvala del 100% (si p = 20 y v = 40, se hablara de una tasa del 50%).

La tasa de plusvala es una categora analtica que resulta de la comprensin cientfica del proceso de valorizacin (presupone que sabemos cmo se genera plusvalor). Para la conciencia prctica de los capitalistas es irrelevante: estos calculan que es necesario un adelanto de capital en una cuanta de c + v para obtener un beneficio en una cuanta p (independientemente de cmo se genere ese beneficio, el beneficio se considera como fruto del capital). La medida de la valorizacin es la tasa de beneficio: p / ( c + v).

El beneficio y la tasa de beneficio, que tienen un papel decisivo en la vida cotidiana del capitalista, los analiza Marx en el libro III de EC, captulo VII. Por este motivo, vuelve a insistir MH, es absolutamente necesario conocer los tres libros de EC. No slo el primero, el ms ledo.

La duracin de la jornada laboral resulta de la suma del tiempo de trabajo necesario y del tiempo de plustrabajo. Si est dado el valor de la FdeT para una determina sociedad y para un determinado momento de tiempo, entonces tambin est dada la extensin del tiempo de trabajo necesario pero an no la extensin del tiempo de plustrabajo.

En toda sociedad clasista, basada en el dominio de clase, se pueden distinguir el tiempo de trabajo necesario (en el que se producen aquellos productos que necesita la clase explotada para su reproduccin) y el tiempo de plustrabajo (en el que se produce un plusvalor, es decir, la parte de producto global de que se apropia la clase dominante). Sin embargo, seala MH, Marx (una nueva cita de EC) establece una diferencia decisiva entre las sociedades precapitalistas y las sociedades capitalistas:

Est claro que si en una formacin social econmica no predomina el valor de cambio, sino el valor de uso de los productos, el plustrabajo est limitado por un crculo mayor o menor de necesidades [de la clase dominante, aade MH] y del carcter de la produccin misma no surge una necesidad ilimitada de plustrabajo.

Cuando Marx habla de la necesidad ilimitada de plustrabajo caracterstica del modo de produccin capitalista, no est haciendo en modo alguno un reproche moral al capitalista individual, nos advierte MH..

Esta necesidad de plustrabajo implica -precisamente porque no conoce lmites- que el capital acta sin miramientos hacia la salud y la duracin de la vida del trabajador, y en consecuencia supone tambin la destruccin de la FdeT pero esto no es una deficiencia moral individual, sino la consecuencia de la lgica (perversa lgica si queremos de la produccin mercantil capitalista.

Si el capitalista ha comprado la fuerza de trabajo a su valor diario, tiene el derecho de utilizarla durante un da. Pero la duracin de una jornada de trabajo no est determinada: una jornada laboral tiene que durar ciertamente menos de 24 horas, de modo que al trabajador le quede tiempo para su regeneracin fsica y psquica. No est claro cunto menos tiene que durar.

Si el capitalista intenta prolongar la jornada laboral, est intentado simplemente, como cualquier comprador, sacar el mximo provecho del valor de uso de la mercanca comprada (de la misma manera, seala MH, que cuando uno aprieta hasta el final el tubo de la pasta de dientes para intentar sacar el ltimo resto que le queda).

(Dicho entre parntesis, duda del lector: hay aqu una descripcin demasiado fra, muy objetiva de la situacin que, por otra parte, no deja de ser tambin una aproximacin moral por su frialdad, por su distanciamiento?)

La competencia de los dems capitalistas se encarga de que el capitalista individual haga uso sustancioso de su derecho como comprador al mximo aprovechamiento del valor de uso de la mercanca comprada.

Los trabajadores, sostiene MH, actan dentro de la misma lgica cuando intentan reducir la jornada laboral. Deben tener a su disposicin su FdeT en condiciones normales al da siguiente para poder venderla otra vez. Pero este no es el caso si la jornada de trabajo es demasiado larga (o, podra aadir, si es explotada con ritmos infernales).

Tanto el capitalista en su intento de prolongar la jornada como el trabajador en su intento de acortarla, pueden remitirse de la misma manera a las leyes del intercambio mercantil.

A partir de estas leyes no puede deducirse un lmite de la jornada del trabajo. Y esto significa que (MH vuelve a citar a Marx):

Aqu tiene lugar una antinomia, derecho contra derecho, sellados ambos por la ley del intercambio mercantil. Entre derechos iguales decide la fuerza. Y de esta forma, en la historia de la produccin capitalista se presenta la reglamentacin de la jornada laboral como una lucha por sus lmites; una lucha entre el capitalista colectivo, es decir, la clase de los capitalistas, y el trabajador colectivo, esto es, la clase trabajadora.

All donde los trabajadores no estn en condiciones de oponer suficiente resistencia al capital y hay bastantes reservas para reponer las fuerzas de trabajo destruidas, el capital prolonga la jornada laboral por encima de todo lmite fsico. La lucha por la reglamentacin de la jornada laboral (Marx la describe con detalle en el primer libro de EC) condujo en el siglo XIX a una limitacin legal del tiempo de trabajo diario. Primero en Inglaterra y despus tambin en otros pases (MH seala que en el captulo XI del libro -Estado y capital- hablar sobre el particular papel del Estado en este proceso).

Esas conquistas sociales obreras, como sabemos y experimentados, no tienen garanta de permanencia. Lo estamos viviendo en nuestras propias carnes en estos ltimos aos: ms horas de trabajo y ms horas de trabajo no remunerado.

El prximo apartado del captulo lleva por ttulo: Plusvalor absoluto y relativo, leyes coercitivas de la competencia, pp. 145-149. A l nos dirigimos.

PS: Un comentario de Manuel Martnez Llaneza sobre la entrega anterior (las cursivas son mas):

Me parece que lo que dice en esta entrega [ http://www.rebelion.org/noticia.php?id=255054 ] es bsicamente lo que dice Marx, pero lo que me preocupa es lo que no dice. Trata mucho de la apariencia del supuesto valor del trabajo, pero pasa por encima del valor de la fuerza de trabajo, cuando, para desvelar la ilusin, es oportuno mostrar la realidad con la mayor claridad posible. La pregunta sera: El valor de la fuerza de trabajo, es, como ha dicho antes de los valores en general, tambin valor-dinero fijado en el momento del intercambio, ahora en el mercado de trabajo, es decir, el salario? Diga que s o que no, se le resquebraja el concepto de valor con el que pretenda sustituir el valor-trabajo. Si dice que s, cae en la insuficiencia explicativa previa a la aportacin de Marx, ya que se paga su valor y no hay explotacin ni creacin de nuevo valor; si dice que no, tendr que explicar que se trata en este caso del valor de reproduccin de la mercanca fuerza de trabajo (por supuesto en unas condiciones histricas de la sociedad, la tcnica y la lucha de clases) y justificar la razn de dos conceptos de valor, explicando la necesidad de la duplicacin .


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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