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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2019

La tendencia a disminuir al adversario

Antonio Gramsci
El Viejo Topo


Nota de edicin: Hoy [27.04] hace 82 aos mora Antonio Gramsci a los 46 aos de edad y a los 6 das de haber cumplido condena bajo el primero de los fascismos europeos. Su ejemplo y sus aportaciones para la reflexin y la prctica transformadora siguen ms vivos que nunca.

Es sin ms un documento de la inferioridad del que la tiene; se tiende infantilmente a disminuir rabiosamente al adversario para poder creer que se le vencer sin ninguna duda. Por eso hay oscuramente en esa tendencia un juicio acerca de la propia incapacidad y debilidad (que quiere animarse), y hasta podra reconocerse en ella un conato de autocrtica (que se avergenza de s misma, que tiene miedo de manifestarse explcitamente y con coherencia sistemtica).

Se cree en la voluntad de creer como condicin de la victoria, lo cual no sera errneo si no se concibiera mecnicamente, convirtindose en un autoengao (cuando contiene una indebida confusin entre masas y jefes y rebaja la funcin del jefe al nivel del seguidor ms atrasado y sin luces; en el momento de la accin, el jefe puede intentar infundir en los seguidores la conviccin de que el adversario ser derrotado sin ninguna duda, pero l mismo tiene que hacerse un juicio ms exacto, y calcular todas las posibilidades, incluso las ms pesimistas).

Un elemento de esta tendencia es de la naturaleza del opio: es, efectivamente, propio de dbiles el abandonarse a las fantasas, el soar con los ojos abiertos que los propios deseos son la realidad, que todo se desarroll segn los deseos de uno. Por eso se atribuyen a una parte la incapacidad, la estupidez, la barbarie, la cobarda, etc., y a la otra las dotes ms altas del carcter y de la inteligencia: la lucha no puede ser dudosa, y ya parece que se tenga la victoria en la mano. Pero esa lucha es soada, y vencida en sueos.

Otro aspecto de esta tendencia consiste en ver las cosas como en la pintura histrica de las estampas populares, en los momentos culminantes de alta epicidad. En la realidad, se empiece a actuar por donde se empiece, las dificultades resultan inmediatamente graves porque no se ha pensado nunca concretamente en ellas, y como siempre hay que empezar por cosas pequeas (pues, por regla general, las cosas grandes son conjuntos de cosas pequeas), la cosa pequea se desprecia: es mejor seguir soando y retrasar la accin hasta el momento de la gran cosa.

La funcin de centinela es molesta, pesada, agotadora; por qu desperdiciar as la personalidad humana, en vez de reservarla para la hora grande del herosmo?, etc. No se tiene en cuenta que si el adversario te est dominando mientras t lo disminuyes, reconoces ser dominado por uno al que consideras inferior: pero entonces, cmo es que ha conseguido dominarte? Cmo es que te ha vencido y ha sido superior a ti precisamente en aquel instante decisivo que tena que dar la medida de tu superioridad y de su inferioridad? No hay duda: algn diablo anda por en medio. Pues bien: aprende a conseguir que el diablo se ponga de tu parte.

Una asociacin literaria: en el captulo XIV de la segunda parte de ElQuijote el Caballero de los Espejos sostiene que ha vencido a Don Quijote:

Traduccin de Manuel Sacristnen Antonio Gramsci. Antologa. Seleccin y notas de Manuel Sacristn. Siglo XXI Ed., 1970.

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/la-tendencia-a-disminuir-al-adversario/

 


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