Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-04-2019

La lucha contra el expolio del agua en Palestina

Ana Alba
El diario


- Todas las casas del campamento Aida disponen de tanques de agua para subsistir, pero no suelen ser suficientes porque en cada hogar hay ms de cinco personas viviendo.

- "Los israeles y los colonos disponen de ms de 300 litros per cpita e incluso de 450. Nosotros menos de 40", subraya Shada, de 26 aos.

- Cisjordania est plagada de colonias israeles que en poca estival demandan ms agua para regar o llenar piscinas. Los palestinos se ven obligados a comprar agua.

 

Shada al Azza es refugiada de Palestina y vive en el campamento de Aida. ANA ALBA / CAMPO DE REFUGIADOS DE AIDA (CISJORDANIA)

Abrir el grifo en el campo de refugiados de Aida no es un gesto mecnico. Exige pensar y hacer clculos. Sobre todo en verano, cuando el agua slo llega cada dos semanas , las restricciones se hacen ms severas y el calor arrecia.

"A los israeles les llega el agua directamente al grifo. Tienen piscinas, irrigacin para las plantas, duchas con agua corriente. Aqu tenemos que estimar cada da cunta agua vamos a usar y para qu . Muchas veces no nos alcanza para los animales y no tenemos jardines". Shada al Azza, recita casi de memoria, con gesto triste e impotente, el complicado acceso al agua que castiga a la mayora de los palestinos.

Todas las casas del campo disponen de tanques de agua para subsistir que "suelen no ser suficientes para toda la familia porque en cada hogar hay ms de cinco personas", explica, mientras contempla con orgullo las pequeas plantas que decoran la azotea del edificio donde trabaja, en el campo de refugiados de Aida, en Beln (Cisjordania, territorio palestino ocupado por Israel desde 1967 ).

El sol an no las abrasa, pero en verano lo har si no las riegan a diario y lograrlo ser muy difcil.

"Tenemos menos de 40 litros per cpita por da y la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) indica que la cantidad adecuada es entre 100 y 120 litros. Los israeles y los colonos (judos de asentamientos en territorio palestino) disponen de ms de 300 litros per cpita e incluso de 450 , segn datos de Israel", subraya Shada, de 26 aos, licenciada en Biologa y Ciencias Mdicas por la Universidad de Beln y actualmente directora de la Unidad de Medio Ambiente del Centro Lajee de Aida.

Palestina e Israel disponen de recursos hdricos, pero su reparto es discriminatorio. Hay fuentes a las que los palestinos no pueden acceder por impedimento israel , como el ro Jordn.

Israel controla el agua palestina. Existen dos acuferos, el de la costa (entre Israel y Gaza) y el de la montaa, cuya mayor rea se encuentra en Cisjordania.

Israeles y palestinos pactaron la distribucin del agua en el acuerdo Oslo II , en 1995, previsto para cinco aos. Los israeles lograron el control del 80% del agua de Cisjordania y los palestinos el 20%.

El pacto sigue vigente casi 25 aos despus, con un enorme aumento de poblacin, y el resultado es que ahora Israel tiene acceso al 87% del acuferoy los palestinos, solo al 13%, segn datos del Grupo de Trabajo de EWASH, (oenegs palestinas e internacionales).

Los palestinos dependen del suministro de Mekorot, la compaa de agua israel, que vende el agua mayoritariamente extrada del acufero de Cisjordania a la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

"Israel nos quita el agua y luego nos la vende. La cantidad que nos enva, segn los acuerdos de Oslo, es la misma que en 1995, aunque la poblacin haya aumentado", seala Shada.

Mekorot asegura que manda "ms del doble de la cantidad comprometida en Oslo", donde se pact la creacin de un comit conjunto del agua que los palestinos abandonaron porque Israel tena, de facto, derecho a veto.

"Todas las decisiones las toma Israel, los palestinos estn como un decorado , no les permiten implementar ningn proyecto, ni siquiera si tienen dinero", subraya Shada.

Cisjordania est dividida en tres zonas: A, B y C. La primera est controlada militar y administrativamente por la ANP, que en la segunda solo tiene potestad civil y ningn poder en la tercera. El rea C, en manos de Israel, representa el 60% de Cisjordania. Los israeles nunca aprueban planes palestinos para crear infraestructuras en rea C y si detectan que se ha excavado un pozo o se han instalado caeras o cisternas, los destruyen. "El agua es un tema poltico", sentencia Shada.

Cisjordania est plagada de colonias israeles que en poca estival demandan ms agua para regar o llenar piscinas. Los palestinos se ven obligados a comprar agua. "Algunos invierten ms del 40% de sus ingresos mensuales en adquirir agua ", alerta el Grupo de Hidrologa Palestino (GHP).

Aida, donde viven 5.800 refugiados palestinos -el 60% son menores de 18 aos- , linda con el muro que Israel levant en Cisjordania. Seis torres de vigilancia y 23 cmaras del Ejrcito israel lo controlan. Las incursiones de las fuerzas israeles son frecuentes. Segn un informe reciente de la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA), es el lugar del mundo donde se lanzan ms gases lacrimgenos.

Shada afirma que en el campo, donde muchos residentes no pagan el agua por falta de recursos, no se han cambiado las caeras en 50 aos , y recuerda que durante la Segunda Intifada (levantamiento palestino entre 2000 y 2005), "los soldados disparaban a los tanques de agua" de Aida.

Ella y varios ayudantes recogieron pals y neumticos de la calle con los que crearon mesas y sillas de colores, fabricaron maceteros y los llenaron de plantas. Se trataba de reciclar materiales para embellecer el terrado del edificio. Su intencin es extender las azoteas verdes a otros inmuebles maltrechos de Aida. Ya estn en marcha 40.

Shada introdujo la tcnica del compostaje. Recolect materiales orgnicos y obtuvo fertilizante natural. Dio charlas, talleres, distribuy folletos y trabaj con estudiantes para cultivar un jardn a nivel del suelo, con la intencin de crear luego ms. "Pero la falta de espacio en el campo lo haca imposible, as que se nos ocurri la idea de poner los jardines en los terrados", comenta.

Shada sigue formando a nios y jvenes de Aida en cuestiones medioambientales, pero tambin recorre escuelas de Beln para concienciar a los ms pequeos sobre estos temas.

"Siempre les digo: si amis a Palestina y la queris proteger de la ocupacin, tenis que mantenerla limpia. A veces es difcil cambiar la mentalidad, especialmente si sus padres hacen lo contrario a lo que les digo", apunta Shada.

La principal causa de contaminacin del agua en Aida es la cantidad que reciben. "Cuando no hay agua corriente durante mucho tiempo, la que queda en los tanques es ms propensa a contaminarse con bacterias. Hacemos muchos controles y casi siempre est limpia, pero a las familias que tienen tanques abiertos se les ha contaminado y han perdido animales", expone.

Shada trabaja en una tesis doctoral sobre la calidad del agua en la zona. Cuando acab sus estudios, en 2013, le propusieron trabajar en el Centro Lajee a jornada completa y sugiri establecer la Unidad de Medioambiente. Tiene un mster en Estudios Medioambientales (una parte la curs en Estocolmo) y consigui una beca para un doctorado en EEUU, pero las autoridades rechazaron su solicitud de visado .

Shada siempre fue buena estudiante, desde que ingres en un colegio de la UNRWA . Su familia era de Beit Jibrin, en el norte de Hebrn, pero las fuerzas israeles la expulsaron de all en 1948, en la guerra que sigui a la creacin del Estado de Israel.

"Mis abuelos tenan muchos terrenos y dinero, eran ricos, pero lo perdieron todo. Cuando los israeles los echaron se fueron a Beln y se estableci el campo de Al Azza (se llam as porque muchos refugiados eran de esta familia). Yo soy la tercera generacin de la Nakba (catstrofe, la expulsin de ms de 700.000 palestinos)", relata Shada.

Sonre a menudo y se le ilumina la cara cuando revela que va a ser madre por primera vez. Se cas hace cuatro aos con un chico al que conoci en la Universidad de Beln. Ella tena 22 aos y estaba ilusionada con la vida que iba a comenzar. Tenamos muchos planes. Pero dos semanas despus de la boda, el Ejrcito israel arrest a mi marido acusndolo de haber escrito frases polticas en Facebook . En lugar de irnos de luna de miel, nos fuimos de crcel de miel , sentencia Shada.

Estuvo cuatro meses en prisin y tuvimos que pagar una multa de 2.000 shekels (casi 500 euros). Fue un momento muy difcil, justamente recin casados. Lo vea en el tribunal y, cuando me dejaban, iba a visitarlo. Por suerte, todo pas y pudimos continuar, rememora Shada en la azotea del Centro Lajee, desde el que se divisa una gran llave de hierro, smbolo del derecho al retorno de los refugiados palestinos.

Ana Alba, campo de refugiados de Aida (Beln, Cisjordania).

Fuente: https://www.eldiario.es/unrwa/lucha-expolio-agua-Palestina_6_892470766.html

 



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