Portada :: Feminismos :: Teoras y Prcticas Feministas
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-04-2019

Internet & Feminismo
Ciberfeminismo, o cmo el cborg y las chicas disturbio subvierten Matrix

Diana Fernndez Romero
www.ctxt.es

Las mujeres se han propuesto dar la batalla contrahegemnica en la red. Las reivindicaciones feministas en Internet tienen sexo, y la violencia viral de troles reaccionarios, tambin


Las reivindicaciones feministas en la red tienen sexo, y el acoso y la inquina virales contra ellas tambin. Muchas activistas han tomado el ciberespacio como un lugar desde el que interpelar y subvertir el discurso en la red, desde el que tejer tramas y espacios horizontales donde las mujeres se dotan de autonoma y se empoderan. Muchos troles reaccionarios lo invaden constantemente hostigando y acusando de feminazis o de hembristas a las mujeres que utilizan la red para hacer activismo feminista.

En el espacio virtual se mueven tecnoartistas, mujeres desarrolladoras de software libre y hackers, acadmicas, periodistas Activistas que promueven acciones y reflexiones polticas para transformar las relaciones de gnero en el ciberespacio o que ironizan y deliberan sobre el sujeto femenino dentro y fuera de la red. Son herederas, discuten y actualizan a la pionera Donna Haraway con su Manifiesto Cyborg (1985), en el que dio vida a ese organismo ciberntico, el cborg, cruce de mquina y organismo, criatura de una etapa posgenrica, sin gneros. Surga as una figura blasfmica que pona en cuestin el sujeto monoltico de cierto feminismo (blanco, heterosexual, de clase alta) y que vena a ocupar una posicin de sujeto poltico hbrido y mestizo plagado de contradicciones y atravesado por relaciones de poder.

Al hilo de Haraway, muchas ciberfeministas han encontrado en el mundo virtual un lugar ideal para descorporeizarse, para generar nuevos modelos e identidades contrahegemnicas. Eligen parodiar con fuerza irnica, como las Guerrilla Girls o las Riot Grrrl, chicas guerrilleras, chicas disturbio que utilizan la figura metafrica del cborg o la monstruosidad y la rebelda de forma operativa. Con sus cabezas de gorilas, las Guerrilla Girls pretenden cuestionar las representaciones y las relaciones de poder en el arte a travs de la performance.

Con su Manifiesto de la Zorra Mutante, las artistas y activistas australianas VNS Matrix tomaron el espacio ciberntico como una matriz, un territorio femenino en el que ejercer una fuerza subversiva: Somos el accidente maligno que cay en tu sistema mientras dormas. Y cuando despiertes, terminaremos con tus falsas ilusiones digitales, secuestrando tu impecable software. Para describir el sistema mundial de produccin/reproduccin aliado del desarrollo tecnolgico, Haraway habl de la informtica de la dominacin.

En ese circuito integrado, las ms vulnerables tienen menos posibilidades de resiliencia. Incluso las mujeres desarrolladoras de software y cultura libre, como las comunidades FOSSchix Colombia, Debian Women, Fedora Women o Chicas Linux, han de trabajar duro por hacerse hueco y visibilizarse en la comunidad hacker, muy masculinizada y de difcil acceso. Hackeando al patriarcado, estas ciberfeministas pretenden utilizar sus herramientas para cambiar sus estructuras, para romperlas. Apropiarse de la tecnologa para impulsar el empoderamiento tecnolgico de las mujeres.

El ciberfeminismo tambin interviene y ocupa espacios a partir de otras prcticas polticas de intervencin en la red: Enredndose, como el colectivo cataln Donestech, que desde la academia impulsa la investigacin ciberfeminista como espacio para repensar la tecnologa y sus representaciones, para comprender sus relaciones con nuevas formas de produccin, de trabajo, de afectos, de deseos, sentimientos, acciones. Remangndose virtualmente, como la wikipedista Emily Temple-Wood, que ha iniciado su particular cruzada feminista plagando la enciclopedia libre de artculos sobre mujeres cientficas. Ironizando y rindose, como la ilustradora Ana Beln Rivero, que al estilo cun art de los noventa viraliz su descanso estival con su personaje coo en Facebook e Instagram al grito de Mi coo y yo nos vamos de vacaciones!.

Sublevndose, como hace la periodista annima Barbijaputa o Lula Libe en sus entradas de Twitter y en varios medios digitales en los que se manifiesta, sin pelos en la lengua, sobre la actualidad desde una perspectiva feminista activista. Poniendo en juego el cuerpo como un herramienta poltica, como las activistas de Femen, que utilizan su cuerpo para impugnar y cuestionar la identidad femenina impuesta en el espacio pblico, asociada a la fetichizacin y al erotismo sexista. Retando a la violencia de gnero desde la perspectiva netartivista, como el sitio web artecontraviolenciadegenero.org, en el que se imbrican arte y poltica, creacin, irreverencia y provocacin vehiculados por medios digitales.

Subvirtiendo al patriarcado con modelos fuera del canon, como las activistas que reescribieron la publicidad pro operacin biquini "Are you beach body ready?" preguntndose si el cuerpo de la modelo de baador amarillo que la protagonizaba era el nico body verdaderamente listo para lucir en la playa. Seguramente, las tecnologas y la informtica no garantizan la ausencia de peligros, de paradojas, de desigualdades.
 
Es sorprendente, advierte Braidotti, la persistencia de la circulacin de productos con imgenes pornogrficas violentas y humillantes para las mujeres o la existencia de programas de diseo en los que se pueden perpetrar asesinatos y violaciones virtuales. Si las mujeres se han propuesto dar la batalla contrahegemnica en la red, algunos hombres han tenido claro que deban desplazar ah el campo de actuacin y la estrategia frente a la amenaza feminista. Troles que actan sin descanso, desenredando, acosando desde sus propios espacios y tratando de conquistar y de destruir los ajenos, intimidando en un ciberespacio ya atestado de violencias hacia las mujeres. Dominacin machista, insultos, denigracin, patraas, odio virtual.

El ciberespacio est atravesado por relaciones de poder. En l, las portavocas siguen siendo abrumadoramente masculinas, hablando o pretendiendo hablar por las subalternas que no tienen voz, por las vulnerables que tienen dificultad para hacerse or.

Cuando las mujeres nos erigimos en portavoces, interpelamos y tratamos de lograr objetivos polticos concretos a travs de prcticas de resistencia ciberfeminista, estalla la violencia viral sexista. Pero la ofensiva en la red no tiene fin. Como dijo Haraway: Prefiero ser cborg que diosa. Es decir: mejor ser mestiza, hbrida, monstruosa y activa, que ser una diosa pura, bella y pasiva. Toda una declaracin de principios.


Fuente:https://ctxt.es/es/20160518/Firmas/6121/feminismo-Internet-Haraway-sexo-violencia-de-genero.htm


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter