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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-04-2019

Adnde va la burguesa en Argentina

Luis Bilbao
Rebelin


Dos meses despus de haber expuesto en pblico sus graves tensiones internas, el ncleo dominante del gran capital no ha resuelto la tctica a seguir y, en consecuencia, mantiene la posibilidad de ruptura y brusco cambio poltico.

En sordina durante 2018, abiertamente desde fines de enero pasado, los integrantes de la Asociacin Empresaria Argentina (Aea) disputan en funcin de dos diferentes tcticas frente a las elecciones: mantener el apoyo al gobierno de Mauricio Macri y Cambiemos, o jugar su futuro a un candidato calificado como de centro, Roberto Lavagna.

En torno a la Aea, centro decisivo del capitalismo en Argentina, se aglomera el hasta ahora slido frente amplio burgus (Fab), colocado por la coyuntura en situacin de posible fragmentacin.

El an nonato proyecto de fuga hacia otro candidato con el mismo programa tiene base en por lo menos uno de los miembros de Aea, Paolo Roca (dueo de la transnacional Techint), quien a su vez ostenta estrechos vnculos de diferente tipo con el grupo Clarn, que oscila sobre la medianera, pero de todos modos pone a sus periodistas al servicio de una demolicin sistemtica de la figura de Macri. Otros empresarios, con peso pero fuera del crculo ulico, son el banquero Jorge Brito, el grupo Manzano-Vila, entre muchos otros nombres de menor gravitacin, donde figuran por supuesto los ms de 40 empresarios presos o procesados. Aunque todos ellos fueron socios-colaboradores-beneficiarios de los gobiernos de Kirchner y su esposa, buscan una figura capaz de vencer a Macri y, a la vez aventar la posibilidad de una eventual victoria de Cristina Fernndez. ste es el respaldo con que cuentan la socialdemocracia, diferentes ramas del Partido Justicialista (PJ) y el grueso de la estructura sindical, para presentar un tercer candidato. El plan es convocar otra vez (y van) a un gran acuerdo nacional, con base en el PJ, la Unin Cvica Radical (UCR), las cpulas sindicales y, como teln de fondo, el Vaticano. El candidato en cuestin, muy lejos del supuesto centro, cuenta con el respaldo del hoy menguado Opus Dei y su otrora famosa infantera di Dio, Comunin y Liberacin, la vanguardia fascista del Vaticano.

La indefinicin de Lavagna hasta el momento no proviene de sus dudas, sino de la irresolucin del ncleo dirigente del Fab. Depende tambin de otro factor, para abrir el camino a la inclusin del peronismo: un acuerdo furtivo entre Lavagna y Cristina Fernndez, para garantizar un trato judicial benvolo en caso de acceder a la Presidencia. El gestor de tal acuerdo es Alberto Fernndez, hombre de Domingo Cavallo durante el menemismo, luego primera espada de Nstor Kirchner y siempre, segn afirman quienes lo conocen de cerca, seguro colaborador del Departamento de Estado.

Argentina ha ingresado en una fase agravada de la lucha interburguesa

Ahora bien por qu reemplazar a Macri? Por qu el capital correra el riesgo de un gobierno de frente nico entre socialdemcratas y peronistas clsicos, con estos ltimos basados en feudos provinciales ajenos a toda idea de pas Federal y con la conocida capacidad para barrer de un plumazo a tibios liberales socialdemcratas, acosados adems por socialcristianos con rtulo de centro y garras derechistas?

Una respuesta generalizada es que el programa de Cambiemos ha fracasado. Que se ha instalado la volatilidad de la moneda y la inestabilidad puede tomar la forma de una espiral hacia la ingobernabilidad.

En funcin de estas inconsistentes certezas sectores patronales han llegado al extremo indito de exigir pblicamente que Macri no sea candidato para las presidenciales prximas y que en su luga ponga a la gobernadora de Buenos Aires, Mara Eugenia Vidal, devota discpula del papa Francisco. Una campaa meditica aplastante condena a Macri casi con la misma ferocidad con que denuesta a Nicols Maduro. El alegado fracaso de Cambiemos parece ser un desenlace avistado recin desde febrero en adelante. Ya se ver qu ocurri antes, para dar lugar a tan sagaz descubrimiento.

Hay considerable distancia entre la verdad y estas socorridas explicaciones. Porque fracas Cambiemos? Qu deba hacer y qu hizo este gobierno del frente amplio burgus?

Su misin explcita era sanear la economa, obviamente desde la perspectiva de la continuidad capitalista. Hacerlo implicaba atacar de frente a las masas, impidiendo a la vez que una sublevacin social generalizada rompiera el frgil equilibrio del sistema. Est fuera de discusin la rampante ineptitud de una mayora de los miembros del gabinete, as como la estolidez del Presidente. No obstante, tales objetivos se han alcanzado en gran medida en estos 40 meses.

Ningn grupo econmico dominante, ningn Banco, por supuesto, puede aducir prdidas econmicas. Acaso los grandes capitalistas derraman lgrimas por las quiebras en masa y los cierres de pequeas y medianas empresas, o por el aumento de la desocupacin? Ser un fracaso la cada del salario real, el aumento del desempleo y las superganancias para los especuladores de aqu y all? Ser un fracaso la suba del dlar de 15 a 45 pesos, con la consecuente licuacin de deudas del Estado en pesos?

Qu pensamiento revolucionario es se que basa su afirmacin acerca del fracaso de un gobierno en las pullas de un sector burgus y los gritos en falsete de las burocracias sindicales?

El pequeo detalle, desde la perspectiva de la clase obrera y el socialismo cientfico, es que si el gobierno del frente burgus ha fracasado, las clases dominantes estn a la defensiva y la clase obrera puede tomar la iniciativa, puede aprovechar relaciones de fuerza a su favor y dar un gran salto hacia delante. Bravos estrategas quienes estn viendo semejante paisaje en la Argentina de hoy!

No. La realidad es muy diferente. El gobierno de Macri no ha fracasado. Es verdad que sus tremendos xitos en el saneamiento econmico dieron lugar al empobrecimiento de las masas y la traslacin volcnica de la plusvala, lo cual pone en riesgo su victoria electoral en las presidenciales. Pero eso puede ser resuelto con relativa facilidad, dado que las vctimas de la victoria de Macri no tienen organizacin, ni programa de accin, ni estrategia propias. O puede que no, y que otro elenco con su mismo programa se haga morder el polvo en octubre o noviembre. En cualquier caso, los ataques que recibe Macri provienen de otras causas.

Mixturado con socialdemcratas y desarrollistas, adems de liberales puros refunfuantes pero de notoria plasticidad, apoyado en la venta por internet de espejitos de colores a las masas para consumar el saqueo, el de Cambiemos ha sido un gobierno extremadamente condicionado por presiones sectoriales de todo tipo, en primer lugar porque la carnada mayor en la excursin de pesca fue modernizar el pas, acabar con la ineficiencia (y por extensin con una de sus causas principales, la corrupcin, llegada con los Kirchner a niveles inmanejables para un sistema estable), erradicar al peronismo seguidor de la Sra. Fernndez y, ltimo pero de primera importancia, equilibrar precios relativos llevados a un desquicio sin lmites.

Sometido a esas presiones mltiples y casi siempre contradictorias, en su recorrido hacia esos objetivos el gobierno del Fab dio lugar a acontecimientos resonantes, trascendentales ms all de su resultado inmediato. A comienzos de 2018 Macri envi al Congreso la ley sobre la despenalizacin del aborto, por las mismas razones que Nstor Kirchner y su esposa abrazaron en 2003, burda e inopinadamente, la causa de los derechos humanos.

Esa medida oportunista, obr como fulminante descarga elctrica sobre la sociedad. No ya legisladores adocenados, en su mayora ignorantes, acomodaticios y reaccionarios, sino grandes franjas de la poblacin se vieron discutiendo un tema de peso singular: la interrupcin voluntaria del embarazo.

Con Francisco a la vanguardia beligerante, la iglesia se lanz contra Macri. En el camino, para poner slo un ejemplo, el episcopado se vio obligado a admitir que el Estado deje de pagarle el salario a los miembros del egregio purpurado. Que la gran prensa lo minimice no debera implicar que el pensamiento poltico deje de medir el extraordinario impacto que esto tiene en el ordenamiento institucional.

Casi simultneamente, y como por arte de magia (o habr sido por la formidable laboriosidad y osada de un periodista?), salieron a la luz misteriosos cuadernos con registro incontrastable de cobro de coimas a empresarios por parte de los gobiernos de Kirchner primero y su esposa despus. La explosiva revelacin no slo golpe a funcionarios del gobierno y en particular a Cristina Fernndez. Sobre todo puso en la picota a grandes empresarios. Varios de ellos fueron detenidos y otros estn desde entonces procesados, a merced del escarnio pblico. Dos emblemas del capitalismo local cayeron bajo el maleficio: Roggio y Roca. El primero se convirti en colaborador arrepentido para eludir la crcel; el otro lanz a su segundo a los leones y huy a Mxico.

Slo hay que imaginarlo: el titular de la nica verdadera transnacional con asiento en Argentina, socio del Vaticano, patriarca entre los socios subordinados del imperialismo, huyendo como conejo en Pascuas frente a su propio sistema judicial.

Los mismos jueces comprometidos con la suma de tropelas cometidas desde siempre en el manejo de los tribunales respecto de los delitos econmico, llenaron las crceles VIP con nombres impensables. Muchos ms estn desde entonces procesados y a la espera del rumbo poltico que tome el pas. Entre ellos figuran parientes cercanos del Presidente y hasta la empresa de su propia familia est bajo la lupa. Un fenmeno semejante no tiene parangn: grandes empresarios, altos funcionarios (entre ellos el ex vicepresidente y el todopoderoso ex ministro de Planificacin), presos por un gobierno de empresarios!.

A esto cabe agregar que, sin cuadernos pero con montaas de pruebas, el gobierno de Cambiemos llev a la crcel o intent hacerlo, sin suerte en el caso ms notorio- a prominentes seores feudales con membrete de dirigentes sindicales, tambin parte de la clase patronal, aunque con las singularidades del caso.

En suma: la bsqueda del indispensable saneamiento para que el capitalismo sobreviva, llev por diferentes caminos y como resultante de un inmanejable juego de presiones a una confrontacin interburguesa como jams ha vivido Argentina.

Acaso involuntariamente, Macri estuvo al timn de esta tormenta impensable. Mientras tanto, para sofrenar los efectos del aspecto estrictamente econmico del saneamiento, Cambiemos sostuvo e incluso increment las formas de contencin social mediante asignaciones familiares y otros mecanismos adoptados por el capitalismo en las ltimas dcadas para evitar el apocalipsis social. Una hereja para el dogma liberal, existente slo en antiguos libros que nadie lee. Paradojalmente, lo hizo con los que estaban y siguen estando al lmite de la supervivencia, con lo cual el mayor peso del ajuste cay sobre las clases medias: su propio electorado.

Quienes apostaron a la fuga de Macri en helicptero y debieron soportar el oprobio de su arrolladora victoria electoral en 2017, cuando la Sra Fernndez perdi contra nadie menos que Esteban Bullrich, en la Provincia de Buenos Aires, ahora han descubierto que Cambiemos comanda al Titanic. Para aludir al fracaso oficial, cambiaron de vehculo. Acaso no entienden la diferencia entre un helicptero, smbolo de la derrota de un Presidente, y un transatlntico, representacin del pas todo, efectivamente a la deriva en medio de devastadores obstculos. Al parecer el afn por regresar a la posesin de algn cargo oficial y eludir la crcel nubla la vista y el entendimiento.

Quienes desechan o minimizan en papel de Macri en esta deriva de la crisis nacional, tienen razn en el sentido de que hay una fuerza invisible que ordena sus pasos, pero yerran redondamente en cuanto al significado de los hechos. Semejan a quienes pretendieron desconocer los juicios a las juntas militares, porque el presidente era Ral Alfonsn.

Est ocurriendo una fractura muy honda en la burguesa y sus aliados de arriba (imperialistas de diferente nacionalidad) y abajo (sindicalistas venales, iglesias, instituciones deportivas, culturales, etc). En la coyuntura, la arremetida judicial contra algunos de los capitalistas mayores y la supuesta cada en las encuestas (otro instrumento repugnante de manipulacin social) lleva al capital a la indecisin estratgica.

Como lo hizo despus del Cordobazo, cuando la burguesa vio el rostro de la Revolucin frente a frente, un sector entonces mayoritario y hoy minoritario apela al peronismo para sortear la crisis. Medio siglo atrs era la clase obrera quien lideraba la oposicin social. Por eso los llamados gorilas abrieron las puertas a Pern para que Triple A mediante- frenara ese mpetu desde las bases, que implicaba un choque frontal con el capitalismo. Hoy, frente a quienes propugnan perseverar con Macri, hay quienes creen que es imprescindible abrir alguna vlvula de escape y que para eso bastara con Lavagna. Tal la confusin, desorganizacin e indefensin polticas de trabajadores, estudiantes y pueblo en general. Aunque no est dicho que Lavagna llegue a ser candidato (aparte otras razones, las decisivas, hasta fines de abril no lo favorecen las mediciones), no est desencaminada la interpretacin que le atribuya la posibilidad de encarnar la tercera va.

Una suma considerable de siglas alusivas a agrupamientos denominados progresistas se ha sumado a la eventual candidatura del ex ministro de economa de Eduardo Duhalde. Algo semejante ocurre para apoyar un retorno de la ex presidente Fernndez. Segn ignotos encuestadores, tan corruptos como los empresarios hoy encarcelados, Macri sera el tercero frente a estos dos contrincantes.

Mientras tanto, si la tilinguera dominante en los medios de incomunicacin ha reemplazado la divisin de la sociedad en clases por la grieta, el vaciamiento del pensamiento socialista cientfico ha cambiado la tarea de concientizacin y organizacin de las masas por la obtencin de una banca legislativa, siquiera sea de Concejal.

Es comprensible que en este cuadro poltico las mayoras estn abrumadas y confundidas y la intencin de voto cambie como veleta en torbellino. Esa indecisin se traslada a las clases dominantes, razn por la cual an no han optado. Obligadamente lo harn en los prximos 45 das, puesto que deben definirse candidaturas y frmulas para las Paso (Primarias Abiertas Simultneas y Obligatorias, engendro mediante el cual el pas vive diez meses en campaa electoral y vota innumerables veces).

Papel de los intelectuales orgnicos del capital

nterin, la suma de cualidades de analistas, comentaristas y periodistas de los grandes medio los ha llevado al pnico.

Como ocurre con ciertas mentes enfermizas, crean una fantasmagora en sus propios cerebros, la proyectan a su entorno, son presa del pnico que propagan y luego tuercen desesperadamente para alejarse del peligro imaginado. As, obligados por sus mandantes a corroer a Macri, ahora gimen ante lo que creen un segura victoria de Fernndez.

El mecanismo es retorcido pero simple: primero asumen que a la primera magistratura se llega por la opinin consciente de las mayoras; luego, con base en ridculas encuestas pagas arriban a la conclusin de que esa opinin mayoritaria ya escogi a Fernndez; enseguida, ya en la frontera del delirio, se convencen y difunden que Fernndez presidira un gobierno de cambios radicales y transformaciones estructurales con sentido anticapitalista (no importa que la propia interesada ponga como modelo a Portugal, as como en 2007 seal a Alemania). Finalmente, cocinados en su propia salsa, salen desesperados a pedir que Macri ceda su lugar, o que Lavagna los salve de la pesadilla.

No se debera minimizar el hecho de que estn en la crcel muchos de quienes robaron sumas fabulosas (Fernndez est amparada en fueros, como su hijo y a diferencia de su hija, parapetada en Cuba por el momento), pero slo una nfima parte de esos dineros ha sido recuperada. Dicho de otro modo: hay montaas de recursos para acicatear la opinin de encuestadores, periodistas, comentaristas, analistas y polticos a la caza de un cargo o, al menos, buena pitanza.

Adems de Clarn, tambin La Nacin contribuy con ese clima que lleg al lmite de la histeria: Fernndez gana y Argentina vuelve a enfilarse hacia Venezuela; la sagrada libertad de prensa est en peligro.

Hay ms falacias que palabras en esa afirmacin. Los historiadores del futuro podrn hacerse un festn con estas elucubraciones a mitad de camino entre la ignorancia, la enajenacin y la corrupcin. Pero no importa, hoy lo difunden los grandes medios. Y convence a buena parte de la ciudadana interesada en la poltica (una nfima proporcin de la sociedad), ms los operadores financieros, que al socaire aprovechan para hacer grandes fortunas con obscenas especulaciones da a da.

La lucha interburguesa a punto de salirse de control y la estridente debilidad de Cambiemos y su presidente alientan este absurdo poltico que no se corresponde con la coyuntura econmica del pas y, mucho menos, con las relaciones de fuerzas sociales y polticas.

Un sector del capital y los polticos y sindicalistas a su servicio, con el cuco del caos pretenden llevar el generalizado descontento a votar por un Pern calvo y con sandalias de pescador; tan anciano como aqul, pero con apenas el espectro de los sindicatos, partidos, iglesia y respaldo social que apoyaron al original.

Imposible predecir si al lmite el gran capital recompondr el Fab y mantendr su apoyo a Macri u optar por Lavagna. Depende en mucho del devenir econmico de los prximos tres meses. Es altamente probable que quienes ven a un Macri en agona inmediata se lleven una sorpresa. Para estar al da, observe si acaso Clarn y La Nacin comienzan a cambiar el tono.

Como sea, la crisis estructural del pas muestra que ni siquiera dominando sin disputa el escenario poltico el capital logra sostener, por medios democrtico-burgueses, la hegemona sobre la propia clase dominante. Por eso, si Macri revierte el cuadro negativo en el que lo han encerrado los suyos propios, obligadamente acelerar la dinmica hacia un bonapartismo colindante con el fascismo.

Aunque los cerebros del Fab no le dan apoyo y por tanto descartan la perspectiva de una victoria de Fernndez, si yerran Argentina ingresara a una fase diferente, superior, de la lucha interburguesa. Nuevas mafias, con rasgos desconocidos hasta ahora, ms carteles narcotraficantes, enseoreados en el pas en los ltimos aos, estaran formalmente en la disputa. Esto implicara ingobernabilidad y descontrol econmico. Lavagna ofrecera un desenlace semejante, aunque en ritmos diferentes y con otros modales. En los tres casos el pas vera formas crecientes de violencia como forma regular del accionar poltico.

Estas son las perspectivas que la burguesa, en cualquiera de sus fracciones, ofrece al pas. Ser necesario un arduo esfuerzo para comprender, asumir y educar a millones sobre este horizonte en el abismo. Quirase o no, el futuro reclama un drstico cambio del panorama poltico actual, con la irrupcin de una fuerza de masas basada en un programa anticapitalista, con metodologa democrtica y vocacin de transformacin raigal. No hay racionalidad alguna en aceptar el rumbo que le ofrece el capitalismo a nuestro pas.

@BilbaoL

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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