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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2019

Entrevista a Yuleidys Gonzlez Estrada
El desafo de nuestro socialismo: Construir re-existencias

Carolina Garca Salas y Fernando Luis Rojas
Temas


Entrevista a Yuleidys Gonzlez Estrada (Bayamo, 1983). Profesora Auxiliar de Gestin de Polticas Pblicas y Sociales en la Universidad de Granma. Doctora en Ciencias Filosficas por la Universidad de La Habana y coordinadora de la Plataforma Feminista de Promocin Sociocultural La Cuarta Luca.

Fernando Luis Rojas (FLR): Qu distancias ves entre el proyecto socialista que se plante la Revolucin cubana en sus primeros aos y el que tenemos hoy, seis dcadas despus?

Yuleidys Gonzlez Estrada (YGE): En sentido general, el proyecto socialista cubano de los primeros aos de la revolucin estuvo matizado por un profundo carcter cultural que no limitaba la cultura a lo estrictamente artstico, pues se extenda a la subjetividad que el proceso deba construir en la justa medida en que se llevaban a cabo transformaciones de ndole econmica, poltica y social. Muestra de ello es la creacin, en menos de un lustro, de instituciones como Casa de las Amricas, el Instituto Cubano de Radio y Televisin, el Instituto Cubano del Arte y la Industria Cinematogrficas, entre otros.

Tambin hay que incluir, en esa vorgine de sucesos de marcado carcter cultural, la fundacin de un conjunto de organizaciones que an forman parte de nuestra sociedad civil. Entre ellas los Comits de Defensa Revolucionaria y la Federacin de Mujeres Cubanas son, tal vez, las de ms largo alcance.

Una mirada desde la distancia temporal nos dice que en el momento en el que se crean tales organizaciones, se estaba dotando a la sociedad cubana de una forma de interaccin con el poder diferente a las tradicionales y es que, sin dudas, ambas constituyeron un impulso a la participacin ciudadana de aquellos sectores que, hasta 1959, no haban sido tomados en cuenta. Se poda crear y defender el pas desde los barrios organizados.

En este punto el papel de la Federacin de Mujeres Cubanas fue trascendental, porque remova la esencia misma del sistema patriarcal. Incorporar a las mujeres al mbito laboral, crear espacio para el dilogo sobre nuestro papel en la sociedad implic una importantsima transformacin cultural, especialmente en las zonas rurales.

Por ello, y por otras razones sobre las cuales se han hecho reflexiones ms profundas, la Revolucin cubana, como bien ha dicho Nstor Kohan, fue una enorme hereja; no una panacea, pues junto al pensamiento propio, crtico y proactivo que se impulsaba desde las ms altas esferas de la direccin poltica del pas coexistieron el burocratismo, la corrupcin, las discriminaciones, las imposiciones y un largo camino de etcteras.

Seis dcadas despus, nuestro proyecto socialista contina siendo una feliz hereja. Sin embargo, se ha perdido un poco de vista la idea de la Revolucin social como proceso visceralmente cultural. Es decir, como un proceso de subversin de la totalidad social; una cuestin que a mi juicio resulta estratgica. Sin dudas contina siendo un proyecto que pone el acento en la bsqueda de la justicia y la equidad social, pero no hemos logrado trascender los marcos de la racionalidad moderno/colonial y del progreso como estrella polar; el mismo progreso que nos llev al fracaso de la Zafra del 70 con sus respectivas consecuencias en todas las esferas de la realidad.

En fin, si de distancias se habla hay que mencionar la diferencia entre los objetivos fundacionales y los actuales. Mientras que en el primer decenio del proceso era necesaria una Campaa de alfabetizacin que llevara la educacin a los lugares ms intrincados del pas, hoy el quid del asunto est en hacer ms eficaz y coherente el proceso educativo retomando la herencia pedaggica que nos legaran nuestros principales prceres y las patricias escasamente conocidas.

Algo similar sucede con la agricultura. En 1959 haba que hacer una Reforma Agraria, urga devolver la tierra a sus verdaderos propietarios. En este instante es indispensable deconstruir las relaciones de produccin de la vida material y espiritual del sector agropecuario.

Carolina Garca Salas (CGS): Cmo se comprende y se vive el socialismo cubano fuera de la capital del pas?

Bueno, esta es una pregunta que requiere una respuesta ms extensa de la que puedo dar, porque tendra que adentrarme en cmo se vive el socialismo en las tres regiones de la isla y creme, se vive de manera diferente en cada una de ellas; incluso en cada provincia. Comentar sobre cmo se vive en el oriente cubano y ms especficamente en Granma.

Me atrevo a decir que hay diferencias muy puntuales, siempre marcadas por la lgica centro-periferia. Un ejemplo claro se puede apreciar en la celebracin del 28 de septiembre y otras fechas importantes de la pica revolucionaria. Es bastante comn que las personas se sigan reuniendo para celebrar la fundacin de los CDR, sobre todo en los barrios ms perifricos de las ciudades. Creo que en el oriente cubano, y no por casualidad, la gente al menos una amplia mayora se sorprende viviendo el socialismo con esperanza; una esperanza que se fomenta, al menos en Granma, con acciones tan importantes como la creacin de fondas en los barrios en las que se puede acceder a un men de 5 platos cuyo precio mximo son 10 cup, tambin con las flagrantes victorias alcanzadas por nuestro equipo de pelota que, ms all de ser un suceso deportivo, fue un hecho de consolidacin de nuestra identidad granmense; tambin se aviva con la remodelacin de nuestros sitios histricos.

Pero el socialismo ac, en las denominadas reas verdes, tambin se vive con cierta resignacin, yo dira que hasta con aplatanamiento. Siento que el verticalismo y la falta de creatividad tienen un sedimento que no hemos logrado remover de nuestras subjetividades, aun cuando tenemos la potestad para hacerlo y es que an est muy acendrada la idea de esperar por las orientaciones de la nacional.

Todo esto pasa por la comprensin, la mayora de las veces solo desde el sentido comn, de la Revolucin cubana como una estampilla de esas en las que aparecen las imgenes de los santos y no como un proceso que se realiza o se estanca en nuestras prcticas cotidianas.

FLR: Qu coincidencias y diferencias ves en la produccin (acadmica, meditica) sobre este asunto en La Habana y fuera de ella?

YGE: Esta pregunta guarda una estrecha relacin con la anterior, sobre todo porque la respuesta no puede dejar fuera cmo se sigue reproduciendo la lgica centro-periferia. Cuando analizas las temticas de la academia en La Habana te das cuenta que hay una intencionalidad de teorizar sobre el marxismo y el socialismo, hay una preocupacin por recuperar el acumulado conceptual y develar las contradicciones para construir desde ah una sociedad otra que trascienda los marcos del patriarcado y el capitalismo. Un ejemplo de ello son ustedes mismos y el Instituto de Filosofa.

Mientras tanto, por ac se construyen investigaciones ms prcticas, por llamarlas de alguna manera. Salvo en la Universidad de Oriente, que tiene una fortaleza importante en la carrera de Filosofa Marxista, quienes realizan estudios puramente tericos sobre el socialismo cubano son una suerte de rareza.

Te pongo como ejemplo mi caso. Tuve la suerte de formarme como licenciada en la Universidad de Granma y como doctora en la Universidad de La Habana. Con la ayuda de mi tutora, la Dra.C Natasha Gmez Velzquez, seleccion un tema altamente controvertido: La teora de la revolucin social latinoamericana en las publicaciones peridicas cubanas de la dcada del 60; un tema que demandaba un profundo anlisis del pensamiento marxista cubano en sentido general. Muchas personas an me dicen que es una rareza que una oriental haya trabajado un tema como ese. Defend la tesis en el 2014 y todava no he podido constatar la presencia de otra investigacin similar en mi provincia. Deben existir, pero hay una realidad, el estar lejos del centro dificulta la visibilidad de los aportes que realizamos desde las periferias. Bastara con echar una ojeada a aquellos estudios hechos desde La Habana para apreciar que las citas a autores de las provincias del interior del pas son mnimas. Sin embargo, esto no ocurre a la inversa.

CGS: Qu rupturas marc 1959 para la situacin de la mujer en Cuba? Despus de esos primeros avances, cules otros consideras relevantes? Cules son las debilidades y desafos hoy?

Yo creo que, a partir del triunfo de 1959, aparece una voluntad institucional de reconocer que las mujeres somos personas y no objetos para la produccin y la reproduccin de la vida. Ello se tradujo en el incremento de los niveles de acceso a los medios de produccin, a los espacios para la toma de decisiones y a la educacin. Lgicamente, aqu la creacin de la FMC tuvo una significacin especial en tanto se estaba fundando una organizacin de y para las mujeres cubanas; organizacin que nace de la unificacin de las organizaciones feministas y de mujeres ya existentes en el pas.

Me parece importante mencionar como uno de los procesos de ruptura ms significativos, a la Campaa de Alfabetizacin. Si lo miramos detenidamente podemos apreciar que su impacto no estuvo relacionado solamente con el hecho de haber proporcionado un acceso masivo de las personas, en especial las mujeres, a la educacin. Tambin fue una oportunidad para que otras se incorporaran al mbito pblico, ganando en independencia respecto a las familias. Hay que recordar que a los lugares ms recnditos del pas llegaron muchachas muy jvenes a fungir como educadoras; muchas de las cuales, posteriormente, se integraron con nuevas herramientas a la vida laboral en diferentes sectores.

Tampoco puede dejar de mencionarse, entre los avances, los derechos a la salud y en especial al aborto asistido, la creacin de los crculos infantiles para las mujeres empleadas, la creacin de las Casas de Orientacin a la mujer y la familia; as como ya en el marco ms contemporneo el reconocimiento de las licencias de paternidad.

Sin embargo, el camino para una verdadera emancipacin de las mujeres an es largo y est estrechamente vinculado al destino socialista de nuestra revolucin. A mi juicio ese camino pasa por el cambio de espritu al que nos llamaba Jos Mart.

Cmo se entiende esto? Fjate, a fuerza de prctica sistemtica el patriarcado con todas sus matrices de opresin tiene la particularidad de generar una dominacin mltiple o de amplio espectro, como han fundamentado nuestros amigos y amigas del Grupo Amrica Latina, Filosofa Social y Axiologa (Galfisa), de ah que como pas socialista no escapamos a esa dominacin porque es esencialmente cultural y se ha venido reproduciendo de generacin en generacin durante siglos. Hago referencia a este asunto porque constituye la base de los desafos que tenemos por delante. Te pongo un ejemplo, la FMC ha trazado mltiples estrategias para la incorporacin de las mujeres a la vida laboral incluyendo a aquellas que han sido sancionadas a privacin de libertad. Se ofrecen cursos de superacin, acompaamiento a mujeres vctimas de violencia, pero an no hemos logrado que estas ltimas no sean revictimizadas cuando llegan a denunciar a una estacin de la polica. O sea, lo que nos pasa en la mayora de los casos es que llegamos a denunciar y se nos culpabiliza de haber sido golpeadas o violentadas.

Tampoco hemos logrado que los problemhttp://www.temas.cult.cu/catalejo/el-desaf-o-de-nuestro-socialismo-construir-re-existencias-entrevista-yuleidys-gonz-lezas que nos afectan en nuestra condicin de mujeres, no solo de madres o esposas, estn en el centro de los debates que deben producirse en los diferentes niveles. De esta manera, cuestiones como la distribucin equitativa de las almohadillas sanitarias ojo, no digo distribucin igualitaria que es lo que se hace, la violencia ginecobsttrica, la invisibilizacin de nuestros saberes, de nuestra historia y de nuestra presencia mediante el uso de un lenguaje excluyente; la reproduccin simblica en los medios y en las etiquetas de los productos cosmticos de un paradigma universal de lo humano que discrimina a todas aquellas que existimos con nuestros cuerpos diversos, estn en un segundo o tercer plano de los anlisis pero en el primero en nuestras vidas cotidianas.

Por eso, para m el principal desafo que tenemos las mujeres cubanas tiene que ver con la necesidad de hacer de la construccin de nuestra re-existencia el centro del proyecto social que defendemos.

CGS: Algunos investigadores cubanos consideran que el tema de las desigualdades ha ido ganando mayor visibilidad en las ciencias sociales. Cmo lo ves t?

En parte s. Hay varias investigaciones, ya publicadas, en las que se ha llamado por su nombre a las desigualdades de clase, gnero, identidad sexo-genrica etc. Tenemos varias experiencias en Granma con los resultados de investigaciones realizadas por el grupo de Cooperativismo desde finales de los 80 y otras ms cercanas que han evaluado el impacto de la aplicacin de los lineamientos de la poltica econmica y social del PCC. Lgicamente tales estudios no han tenido la misma visibilidad que otros realizados por acadmicos de la capital, pero existen. El problema est en el hecho de que despus de convertirse en trabajos de diploma, tesis de maestras y/o doctorado muchas de ellas han ido a dormir el sueo de los justos.

FLR: Qu lugar asignas a la sociedad civil en Cuba? Con qu ventajas y obstculos has lidiado desde la coordinacin de la Plataforma Feminista de Promocin Sociocultural La Cuarta Luca?

Permteme empezar por el final pues esta es una pregunta que me llega muy cerca del corazn. Hace mucho tiempo comprend que La Cuarta Luca es hija de madre soltera. Y es que fundar es siempre una tarea muy solitaria porque la gente, por lo general, te tilda de loca y te deja por imposible o se dedica a frenar lo que ests construyendo porque les saca de sus zonas de confort. Felizmente, he tenido la suerte de contar con el apoyo incondicional de amigas y amigos del Instituto de Filosofa quienes me han estado acompaando en este proceso.

Ahora bien, si vamos a hablar de las ventajas tengo que mencionar el hecho de que, al menos en mi universidad, se trabaja mucho con las estrategias educativas de ao acadmico. Estas estrategias, cuando se realizan adecuadamente, permiten crear proyectos extensionistas sobre temas diversos. Fue eso lo que me posibilit crear La Cuarta Luca en el 2017, porque vi la oportunidad que estaba buscando para comenzar a realizar acciones desde una perspectiva feminista en mi universidad.

Otra de las ventajas que descubr fue la de insertar el proyecto en la Asociacin Hermanos Saz (AHS); algo que poda hacer perfectamente desde la seccin de Crtica e Investigacin. Desde ah es posible realizar una multiplicidad de actividades formativas y de promocin de una cultura no-patriarcal con los asociados y el pueblo en general.

Sin embargo, en la corta vida del proyecto, he tenido que enfrentar el hecho de contar con pocas personas que se asuman feministas desde una actitud poltica, comprometida con la despatriarcalizacin y no solo con abrir nuevos empleos para mujeres o ascenderlas a cargos de direccin. Esto tambin est relacionado con lo que responda cuando me preguntaban sobre las diferencias en torno a la produccin acadmica que se realiza ac en relacin con la que se lleva a cabo en la capital. Y es que la falta de estudios sobre el pensamiento filosfico, poltico y cultural se hace sentir cuando coordinas un proyecto como este que requiere fortalezas en ese mbito.

A ello smale que, a pesar de la importancia que tienen las organizaciones que conforman nuestra sociedad civil en cuanto a la organizacin del pueblo, a la posibilidad que tienen de impulsar proyectos para articular a personas de diferentes sectores sociales en aras de construir un socialismo ms justo e inclusivo, muchas veces estn tan embebidas en lo que consideran su funcin social que descuidan ese proceso de descolonizacin cultural que nos es imprescindible. Esto tambin ha sido un obstculo que, como plataforma de promocin sociocultural hemos tenido que enfrentar.

No obstante, seguimos intencionado nuestro trabajo y abriendo caminos, buscando alianzas y construyendo; ahora tambin con la red de educadoras/es populares aqu en Granma.

CGS: Recientemente se aprob en referendo la nueva constitucin cubana. Qu comentarios te merecen el proceso de discusin, el referendo y el texto constitucional? Qu retos plantea al activismo feminista?

Pienso que todo el proceso de reforma constitucional nos dio la oportunidad de dialogar con el pasado, el presente y el futuro. Fjate que ese dilogo no slo se dio en los espacios formalmente concebidos, sino tambin en las calles, en los pasillos, por todas partes se escuchaban los comentarios al respecto. Creo que las personas tuvieron una participacin bastante activa en el proceso de discusin del proyecto. Sin embargo, no todas llegaban con una lectura consciente del documento; unas veces porque no haban logrado acceder a l, pues se agotaban muy rpidamente en los estanquillos, y otras por falta de gestin.

Lo que si me llam la atencin es que no hubo quien no supiera de la existencia del artculo 68 y se levantara en las reuniones de consulta para votar en contra o a favor, en ocasiones solo con las referencias de quienes llegaron a reducirlo al casamiento entre dos personas del mismo sexo.Me parece que los debates en torno a este artculo mostraron fundamentalismo religioso, y discriminaciones contra las cuales la nueva constitucin debe defender a la ciudadana cubana. Una vez ms se demostr la importancia de profundizar la transformacin cultural que debe llevar a cabo una revolucin como la nuestra.

Ahora bien, en torno al referendo bueno, en lo personal me permiti constatar que no he estado arando en el mar con mis estudiantes de La Cuarta Luca; unas muchachas a las que vi con un profundo compromiso poltico, tanto que se sumaron a la campaa por el S de una manera excepcional. Imagnate que tomaron la determinacin de realizar acciones en la facultad y en los pre-universitarios. Pero lo que ms me emocion fue la profundidad y la sensibilidad de sus reflexiones. Desde ah, desde la sensibilidad, tocando las fibras, trayendo el significado humano de las conquistas de nuestra revolucin, dialogaron con adolescentes y jvenes acerca de las razones para votar por el S. S que muchos estudiantes de nuestra Universidad esperaban el llamado para acompaar la campaa, pero siento que no lo intencionamos suficientemente.

Algo similar ocurri con las redes sociales, una territorialidad en disputa donde ya Trump demostr que se pierde o se gana un proceso. Nos falt presencia en los debates. De momento me sentaba frente a la PC de mi trabajo, me tomo con mucha fuerza el tema de ser guerrillera digital aunque me falten algunas herramientas metodolgicas, y vea con dolor 300 respuestas a un tweet de Daz-Canel de las cuales 259 eran de personas convocando a la abstencin o a votar por el No. Definitivamente tenemos que dejar la ingenuidad o la terquedad y dar la batalla como ciudadanas/os, militantes, gente de la revolucin en las redes sociales.

En cuanto al texto constitucional, pienso que tiene muchos aspectos en los que supera al del 76. En ese sentido, creo que tiene especial significacin el hecho de reconocer como gua a lo ms avanzado del pensamiento revolucionario, antimperialista y marxista cubano, latinoamericano y universal, en particular por el ideario y ejemplo de Mart y Fidel y las ideas de emancipacin social de Marx, Engels y Lenin. Si tomamos en cuenta que en la anterior solamente se enunciaba en este punto a la doctrina victoriosa del marxismo-leninismo, nos podremos percatar que hay un cambio importante; ms bien radical. Es un cambio que recupera la historicidad de nuestro proceso y la del marxismo, adems, nos sita en una lgica distinta a la dogmtica del marxismo de origen sovitico. Esto es trascendental y responde a un llamado que, precisamente lo ms genuino del pensamiento marxista cubano, ha venido reclamando desde hace muchos aos. Sirva entonces de tributo a nuestro Fernando Martnez Heredia que nunca perdi la fe. Ahora nos toca hacer que ese enunciado sea prctica cotidiana y no letra muerta.

Por dnde empezar? Por asumir que nada hay ms poltico que la Cultura y nada ms cultural que la Economa. Por eso, y ah te respondo sobre los desafos para el activismo feminista, es necesaria la visibilizacin de los aportes de los movimientos de mujeres y feministas, la socializacin de sus historias de vida y su incorporacin a los fundamentos polticos de nuestra praxis revolucionaria. Tenemos la obligacin de aprender el idioma de la inclusin y alejarnos de la economa del lenguaje. Pero tenemos un desafo mayor y es el de hacer de la despatriarcalizacin un proceso real, coherente con nuestra intencionalidad de construir una sociedad ms justa y equitativa.

FLR: A partir de tus investigaciones, tu actividad comunitaria y tus experiencias de vida, cules son los retos que se presentan hoy a la mujer negra rural?

Me atrevera a decir que el primer reto consiste en la visibilizacin de los desafos que se le presentan en los diferentes mbitos, pues aunque se han realizado varios estudios sobre los retos de las mujeres rurales en sentido general creo que nos falta incluir las violencias a las que son sometidas por cuestiones de raza. Confieso que, a pesar de haber realizado investigaciones sobre las violencias de gnero en zonas rurales de mi provincia, no he indagadado cmo se entrecruzan ambas realidades. Tampoco lo he visto tratado en los estudios de gnero que se han realizado como parte de los proyectos de colaboracin internacional que apoyan el desarrollo agrcola en esta parte de la isla.

Ahora, desde mi activismo feminista y mi experiencia de vida si puedo decirte que las mujeres negras que vivimos en el oriente cubano pasamos por violencias que, en la mayora de las ocasiones, ni siquiera asumimos como tal.

A mi juicio la fundamental tiene que ver con el establecimiento de la blanquitud como premisa del xito. Si haces una comparacin vers que es ms comn la tradicin de hacerse derrs y rolos para alizar y amoldar el pelo entre las mujeres negras orientales que en las de occidente. Lo que me conflicta no es tanto que nos alisemos el pelo sino que casi perdamos nuestra condicin de ser persona quienes optamos por no hacerlo. Esto se vive diferente en otras zonas del pas, especialmente en La Habana.

Fuente: http://www.temas.cult.cu/catalejo/el-desaf-o-de-nuestro-socialismo-construir-re-existencias-entrevista-yuleidys-gonz-lez

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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