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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-05-2019

Cambio climtico y medio ambiente, grandes olvidados en los debates

La Vanguardia

Las exigentes transformaciones que se derivan del Acuerdo de Pars o los grandes retos energticos estuvieron ausentes en las discusiones de los candidatos


Trmica de As Pontes, en A Corua (Lavandeira jr / EFE)

Los dos grandes debates electorales transmitidos por las televisiones estatales han deparado, entre otras sorpresas, la ausencia casi total de referencias hacia algunos de los grandes problemas sociales, como la crisis climtica, la polucin urbana o la degradacin del medio ambiente, as como la necesidad de dar respuestas desde el futuro Gobierno.

Cinco meses despus de que la ONU hiciera pblico su informe El calentamiento de 1,5 C -la ltima de las reiteradas alarmas lanzadas por los expertos sobre los impactos del calentamiento-, los dirigentes polticos de las grandes formaciones espaolas parecan ajenos a la emergencia decretada por los climatlogos.

Ni siquiera hicieron alusin a un problema que tiene efectos ya constatados en Espaa (aumentos de temperaturas, olas de calor, subidas del nivel del mar, incendios, prdida de disponibilidad de agua), pese a que las proyecciones climticas subrayan una vulnerabilidad especialmente acusada en esta zona del Mediterrneo.

Con la nica excepcin de una leve referencia de Pedro Snchez, el cambio climtico el fenmeno que condiciona hoy las ms diversas ramas de la ciencia ha brillado por su ausencia.

Ha sido solo un olvido?

Lo ms grave es que tambin se han ignorado las soluciones, con lo que los espaoles tampoco han podido or de sus dirigentes la mnima mencin sobre la necesidad o no de prescindir de los combustibles fsiles o cmo encarar la transicin ecolgica con un nuevo modelo energtico limpio y seguro.

Tampoco se han abordado las oportunidades ligadas a todos estos cambios

El proyecto de ley de Cambio Climtico marca un camino que persigue poner fecha de caducidad al coche de combustin para el ao 2040. Es una ley necesaria para recortar las emisiones del 90% para el ao 2050, descarbonizar la economa y lograr un clima estable.

Estas exigentes transformaciones se derivan del Acuerdo de Pars contra el cambio climtico que firm Espaa.

Por eso, rechina ms que en estos dos debates no hubiera ni un solo momento para hablar sobre cmo se va a cumplir esta compleja senda llena de obstculos pero que exige una transicin justa para todos.

Fue culpa de los moderadores de los debates?

Se entiende que la irrupcin de los ultras y la derechizacin del mapa poltico convulsionen los debates, pero hay compromisos europeos que cumplir, que no deberan ser soslayados. Y mucho menos por quienes necesitan abrir el campo de juego, hacer pedagoga de las disfunciones de un desarrollo desequilibrado o mal entendido y situar en la agenda asuntos que amplen los derechos a un ambiente sano.

Espaa es un pas sin recursos energticos importantes, depende de las importaciones de combustibles fsiles, pero nadie se acord de cmo fortalecer una economa que tiene cimientos tan endebles. Los grandes pilares del nuevo modelo energtico deberan sustentarse sobre el sol, el viento, el ahorro, la eficiencia y otros recursos renovables.

Pero los dos debates electorales proyectaron la imagen de un pas que vive en una burbuja ajeno a las grandes preocupaciones que centran las discusiones en algunos de los pases europeos ms desarrollados.

La necesidad de procurarse recursos autctonos suficientes debera ser objeto de un gran pacto: el impulso de las renovables o el papel de las nucleares y el futuro del carbn o el gas deberan haber merecido la atencin, ms all de una mera peticin de abaratamiento de la energa (escandalosamente cara en Espaa), una competencia real entre las compaas elctricas o de cmo combatir la pobreza energtica.

Pero de nada de eso se habl.

Algunos intervinientes pronunciaron decenas de veces la palabra Espaa. Por eso, sorprenden los olvidos sobre los impactos que ensucian su rica geografa, la falta de inversiones en sus enclaves valiosos, la degradacin del aire en las grandes ciudades (con niveles de polucin por encima de lo permitido), la proliferacin de residuos sin freno o sobre cmo reducir la prdida de biodiversidad en el medio natural.

Espaa se ha beneficiado indudablemente de la integracin europea, y eso le ha permitido disponer de normativas ambientales (en materia de agua, aire, suelos, industria, residuos...) que han evitado una degradacin de nuestros ros, sus aguas costeras o el aire que respiramos, mientras se intentaba su recuperacin. El hecho de que no se hayan planteado medidas en estos mbitos podra hacer pensar a ms de uno que la defensa de un medio natural o de los recursos naturales solo vendrn determinadas por las normas (directivas) europeas.