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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2019

Movimiento Bolivariano, 19 aos de historia por la Nueva Colombia



Bolvar tena razn. Grave equivocacin sufri Miranda en Venezuela al suponer que las guerras de clases pueden concluirse por simples armisticios. No tuvo en cuenta que dada la manera como esta contienda haba afectado la estructura misma de la sociedad, la celebracin de la paz slo poda conducir a la continuacin de la guerra, adoptando ella formas y modalidades distintas.
I. Livano

No son buenos tiempos para comenzar una guerra, pero la pregunta es Cundo lo son? Estamos convencidos que nunca lo sern porque si bien la guerra contrae unas virtudes y potencia otras, su dao entre los inocentes no se borra nunca ms. Los gobiernos que ha tenido Colombia durante el presente siglo, Uribe, Santos y ahora Duque, han demostrado cmo se puede hacer una guerra fratricida y an as seguir rodeados de muchedumbres fanticas que los vitorean y los aclaman. A muchos hoy nos les importan ya los falsos positivos, no sienten sus corazones desgarrados con las muertes de lderes sociales porque el grado de importancia y clasificacin de las vctimas en este pas es realizado por esos gobiernos con ayuda de los medios de comunicacin, dejando solo la sangre seca impune, dejando un vaco en el alma de los olvidados, de los que no tienen voz, de los que cuyos cuerpos son solo una nota informativa pero nunca un sentido homenaje.

A pesar de la agresin contra las comunidades que han seguido resistiendo histricamente en los territorios contra la parte ms operativa del capital, stas siguen en pie de lucha. Por el momento, es claro que en Colombia no matan al feroz comentarista de twitter, aqu matan al humilde que lucha de forma directa con su cuerpo y su discurso contra multinacionales, contra los paramilitares, contra terratenientes, contra el ESMAD en los territorios y de forma indirecta o estructural contra todo el orden legal y poltico que permite la injusticia. Por tanto, son esas fuerzas las que potenciadas por las leyes del Estado, con la complacencia activa de miembros de la fuerza pblica, con la complicidad de medios de comunicacin y con la complacencia pasiva de muchos sujetos sobre todo en las ciudades constituyen el infierno impune en el que tienen enclaustradas las luchas populares en Colombia.

El macabro indicador de casi medio millar de personas asesinadas en el curso de los ltimos tres aos demuestra que la guerra ha sido continuada irnicamente por los que no hace mucho marchaban por la vida. Qu tipo de guerra han continuado? La deconstruccin del poder popular, la denigracin de la lucha comunitaria, la destruccin de la solidaridad entre colombianos a menos que sea por el motivo que ellos digan. An siguen creyendo que las personas que luchamos por las causas populares somos personas que no valoramos la dignidad, que somos ignorantes, que no tenemos criterio, que estamos derrotados por su historia, o que no tenemos capacidad para organizar una lucha poltica de carcter nacional e internacional. No en vano algunos dan el sentido psame por la muerte de lderes sociales, pero lo acompaan de sonrisas y abrazos al uribismo, de condescendencia a la maquinaria absurda del poder parlamentario y contratista que entierra profundamente sus garras en las venas de la sociedad.

Tenemos la certeza de que existe en Colombia una brutal agresin contra todo lo que tenga el rtulo popular. Todo lo que reivindique al pueblo en sus causas, en sus luchas, todo lo que abogue por el humilde o el olvidado est siendo denigrado por escuderos de una clase que no dirige, sino que domina. A muchos los tienen seducidos con las miserias y migajas que sobran del banquete consumista, pero a quienes no pueden seducir, innegablemente los estn matando.

Por lo anterior y como recurso de resistencia ante esa agresin, emprende su avance el Movimiento Bolivariano, un movimiento en el que aprendimos a combatir la angustia que produce la realidad del pas, para encontrar nuestra voz, para reconocer que somos fruto de nuestras decisiones como sujetos verdaderamente libres, insumisos y no nos arrepentimos de ello.

El objetivo del Movimiento Bolivariano sigue siendo el de configurar poder poltico popular. Sigue siendo el de formar, preparar, educar, configurar, ejercitar, construir un gobierno popular que est listo para cuando llegue el momento en que las condiciones no sean la muerte y el trato peyorativo a nuestros muertos.

Hoy no hay garantas para golpear las estructuras del poder vigente mediante mecanismos abiertos de participacin poltica. Aqu solo se acepta la crtica esculida, el abracito y la foto en el parlamento de todos con todas, pero no se aceptan los avances polticos de las comunidades en los territorios donde el pueblo lucha directamente contra la prctica excluyente y mezquina del sistema econmico. Tal parece que los que luchan por la causa popular solo la muerte les aguarda, mientras en la ciudad se pavonean individuos mal llamados de izquierda, que andan endulzados con postura de crticos, pero con su corazn y su conviccin cautivos por la sumisin.

El error de siempre es que la clase dominante nunca imagina el tamao de nuestra perseverancia. Ellos creen que se ven muy inocentes comprando las tierras despojadas por paramilitares. Creen que no tienen que ver con la guerra cuando le gritan a un pacifista que lo van a pelar. Creen que se ven muy emprendedores cultivando miserias en el campo colombiano. No seores, ustedes siguen en su error, pero ya deberan saber que el combustible que mantiene nuestra moral de lucha arde sin consumirse.

En el marco de la terrible agresin que sufre la causa popular colombiana, la lucha clandestina no es un trasplante de momentos histricos que algunos nos negamos a dejar morir. La lucha clandestina no es un capricho, es solo una consecuencia. La guerra sucia es la propuesta de los mecanismos del sistema, el acaparamiento del poder institucional en pocas manos es la realidad del poder poltico del rgimen, y el beneficiado de siempre casualmente siempre es el capital. Nuestro argumento es la historia, nuestra moral es la memoria y nuestra lucha terminar el da que una Nueva Colombia sea una realidad tangible para la inmensa mayora que resiste, que lucha aparentemente en silencio.

Sabemos que la oligarqua se ha fusionado. La burguesa ha repartido migajas de bienestar. El poder del rgimen se consolida desde la sumisin placentera de muchos infelices, pero anestesiados. No obstante, Qu sera de Colombia y de su historia si quedara escrito que la gente inconforme con un rgimen de la miseria, la corrupcin y la muerte, nunca se rebel? Ese peso no estamos dispuestos a cargarlo, por eso desde la clandestinidad convocaremos a la rebelin contra este y todos lo gobiernos que no transformen el sistema y sus mecanismos de opresin y represin.

Somos el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia, y somos bolivarianos, porque somos consecuentes y no desfallecemos ante la hegemona ni ante las ideas imperiales o bien llamadas globalizantes. Nuestra lucha convoca a diferentes sectores. La historia avanza y nos encontramos en momentos de reestructuracin de las viejas clases sociales. Estamos firmemente convencidos de que la contradiccin que generan los problemas estructurales est tomando una nueva forma. La lucha de clases no se ha agotado, por el contrario se ha venido vigorizando en virtud del endurecimiento de la vida tanto para un obrero, un campesino, un indgena, como para un trabajador con ttulos universitarios. Que no se confundan los intelectuales que denigran de la lucha de clases, ya que las clases se transforman, pero las contradicciones seguirn impulsando a los ms conscientes inevitablemente hacia lucha.

Bolivarianos porque desde el prlogo de nuestra historia, a la lucha de castas propuesta por los espaoles, a la intencin de dividir a los americanos con tal de mantener su poder, Bolvar contest con la conciencia americana, la guerra a muerte contra el realismo, unificando en su momento una sola lucha y una sola causa mantenida por la premisa bsica: primero hay que organizar a los pueblos antes de crear ejrcitos.

Bolivarianos porque desde la conferencia de Guayaquil, se dej claro que para que haya cambios en Nuestra Amrica, es necesario derrumbar las barreras que mantienen la preponderancia de una clase que no dirige, sino que domina.

Bolivarianos porque creemos, sin titubeos ni tibiezas, que existe entre la gente oprimida, una poderosa fuerza social con capacidad poltica para hacer frente al rgimen que tiene sometida a la sociedad colombiana: luchamos para que el pueblo deje de seguir y comience a actuar.

Bolivarianos porque aprendimos que la dignidad, el carcter y no el oportunismo o la violencia ciega, pueden conducir una lucha poltica con precedentes. Hoy la clandestinidad es un manto estratgico, y contra aquellos que nos griten cobardes o pretendan suponerlo, los invitamos a que nos busquen entre el pueblo, porque estaremos all, confundidos entre ellos.

Bolivarianos porque creemos que an existe acallada, herida pero no muerta, entre todos los actuales pases de Nuestra Amrica una misma posicin democrtica y resistente ante los propsitos neocolonialistas de la Unin Europea y los Estado Unidos.

Bolivarianos porque creemos en el americanismo, la unin del inters regional contra ese panamericanismo santanderista por excelencia, que foment las uniones oportunistas que mantienen los privilegios nacionales de grupos de poder locales en Nuestra Amrica hasta nuestros das. Esa tendencia a dividir, a comprar conciencias es muy antigua, tan antigua como nuestra resistencia.

Bolivarianos porque queremos reivindicar que no son las leyes las que tienen el poder legtimo, sino que es la fuente de esas leyes, es decir el pueblo, quien puede solucionar la estructura de los problemas sociales del pas. El legalismo se ha convertido en un atentado, en un delito social en s mismo, y debe ser destronado para posesionar al constituyente primario. La Nueva Colombia necesita una constituyente porque los intereses del pueblo no pueden ser denigrados ante la metamorfosis del parlamentarismo. El Movimiento Bolivariano minar con la construccin de poder poltico popular las bases estructurales de ese rgimen para que regrese al pueblo.

Bolivarianos porque hemos sido conscientes de que perdimos los hermosos beneficios de vivir en el Estado Colombiano, de disfrutar una riqueza construida por todos y en cambio nos toc ver cmo es malgastada y acaparada por pocos. Esa consciencia nos arroja a la clandestinidad, an sabiendo que nos colocarn la etiqueta de enemigos, porque ser conscientes de la realidad es el peligro mortal para la estabilidad de la clase dominante.

Bolivarianos porque lo nico que puede proteger a las clases trabajadoras de la infame manera cmo se gobierna Colombia es la solidaridad entre ellas; porque condenamos a aquellos que presentndose como izquierda consolidan la estructura social que mantiene la miseria en el pas con su discurso social de fachada, pero con sus alianzas reales con el rgimen. La solidaridad entre oprimidos constituye la base de un poder poltico.

Bolivarianos en el siglo XXI con una tica socialista como bandera de un poder popular que carga de atributos prcticos a nuevas generaciones de revolucionarios que saben que en Colombia las cosas no marchan bien. tica socialista la que moviliza las acciones dentro y fuera de la clandestinidad, tica socialista contra la tica neoliberal del individualismo, del nuevo antropocentrismo, de la falacia que equipara aquella libertad de ser humanos en todo nuestro esplendor, con libertad de comprar, solo para parecernos a una sociedad particular.

Este movimiento es un instrumento de las capas que se definen o luchan contra el rgimen existente, contra las relaciones sociales de produccin agraria, contra las condiciones laborales de los trabajadores promedio, en los currculos universitarios, en los colegios etc. Por todo lo anterior, la construccin clandestina de un poder poltico y popular que tenga la capacidad de hacer un juicio a quienes causan tanto dao, tanta miseria social e intelectual a la sociedad colombiana, ser tambin una tarea del Movimiento Bolivariano.

La amplitud de nuestros objetivos, en medio del asesinato de cientos de lderes sociales y exguerrilleros que confiaron en la palabra del grupo dominante del pas, no oculta el peligro que se cierne sobre nuestra existencia. No queremos morir porque queremos luchar por una Nueva Colombia, pero si morimos intentndolo, bienvenida la muerte, porque nuestro destino solo es consecuencia de nuestra conviccin, de nuestra moral inquebrantable.

Hoy convocamos a la rebelin contra el rgimen que existe en el pas, a los inconformes, a las mujeres, a los hombres, a la comunidad LGTBI, estn en el campo, en las ciudades o en los cabildos; convocamos a los olvidados, a los que solo les han otorgado impunidad, a los nadies, a los intelectuales, a los artistas, a los funcionarios pblicos, a los sacerdotes, a los creyentes, a las comunidades indgenas, a las comunidades negras, a la juventud y su irreverencia creadora, a los estudiantes que an caminan en estado salvaje por la maleza del mercado con sus sueos polticos y sociales de justicia, que no falte nadie porque nos necesitamos.

Queremos vivir en otro pas, pero no queremos irnos porque los que se van se van y los que se quedan luchan, por eso, aunque tristes por la tragedia que hoy viven aquellos que luchan por la causa popular y son ignorados por la maquinaria meditica, sepan que el Movimiento Bolivariano contina insumiso, conspirando y organizando un poder poltico que nos asegure generaciones de personas dispuestas a construir una Nueva Colombia. Para nuestro movimiento, los nicos derrotados son aquellos que bajan los brazos, ya sabemos bien que el rgimen actual compra y vende consciencias, pero quienes desafan al poder dominante perduran para siempre.

Nuestras palabras sern alivio, seremos flores, viento de la cordillera, agua incontenible del Magdalena, con el brazo izquierdo erguido y la mano empuada, nuestro grito rebelde sigue resonando, porque juramos vencer y venceremos.

Ncleos Bolivarianos del Movimiento Bolivariano por una Nueva Colombia de la regin centro de Colombia

29 de abril de 2019


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