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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2019

EE.UU.-Venezuela
La opcin mercenaria de Blackwater y el sndrome de las bolsas negras

lvaro Verzi Rangel
CLAE / Rebelin


Conscientes de que difcilmente el Congreso le autorice una aventura militar que puede causar muchas vctimas estadounidenses y que los militares colombianos y brasileos se oponen a una agresin armada contra Venezuela, el equipo del presidente Donald Trump parece inclinado a financiar parcialmente a un ejrcito mercenario.

El director de la empresa militar estadounidense Blackwater, Erik Prince, ha estado desarrollando durante los ltimos meses un plan para formar un ejrcito privado con el objetivo de derrocar al presidente Maduro, inform este martes la agencia Reuters, Esta pretendida fuerza militar constara de unos cuatro o cinco mil mercenarios contratados en nombre del opositor Juan Guaid y reclutados entre paramilitares colombianos y de otros pases de la regin.

Para expertos en seguridad, el plan de Prince es "polticamente inverosmil y potencialmente peligroso" y "podra desencadenar una guerra civil, agrega la agencia britnico-estadounidense. Prince busca financiacin y apoyo poltico para esta iniciativa en el entorno del presidente estadounidense Donald Trump y entre exiliados venezolanos millonarios, manteniendo para ello diversas reuniones privadas en EEUU y Europa.

Uno de estos tuvo lugar a mediados de este mes de abril, das antes de la intentona golpista de la frustrada ultraderecha venezolana del 30 de abril. Ese mismo da, El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, no descart (ante Fox Business Network) la posibilidad de una "accin militar" en Venezuela si as "lo requiere" la situacin.

Prince contempla una fuerza integrada por peruanos, ecuatorianos, colombianos, personas de habla hispana, ya que considera que este tipo de soldados seran ms polticamente aceptables (para los estadounidenses, que an recuerdan las bolsas negras en las que volvan los soldados desde Vietnam) que contratistas estadounidenses.

Pompeo hizo esta declaracin despus de que lanzara otra mentira un fake new- a la CNN. En lugar de aceptar que el golpe inducido por EEUU fracas, seal que el presidente venezolano Nicols Maduro tena prevista su salida del pas rumbo a Cuba, pero Rusia lo disuadi. En respuesta, Maduro respondi: "Seor Pompeo, por favor, qu falta de seriedad! [...] cunta mentira y manipulacin en esta escaramuza golpista".

El portavoz de Guaid, Edward Rodrguez, ha negado que la oposicin venezolana haya mantenido conversaciones con Prince acerca de sus operaciones, y el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Garrett Marquis , ha evitado hacer comentarios tras ser preguntado acerca de esta iniciativa.

Uno de los argumentos de Prince es que Venezuela necesita un "acontecimiento dinmico" para romper el punto muerto en el que se encuentra el pas desde enero, cuando Guaid se autoproclam presidente encargado tras declarar ilegtimo a Maduro. Ahora suma otra argumento: los venezolanos por s solos, no lo pueden hacer.

De acuerdo con fuentes, para financiar su plan Prince busca 40 millones de dlares de inversores privados y quiere apropiarse de fondos de los miles de millones de dlares en bienes venezolanos que han sido congelados en todo el mundo por las sanciones impuestas contra el Gobierno constitucional venezolano. Quiere piratear a los piratas.

Sin embargo no est claro cmo podra acceder legalmente a dichos bienes la oposicin venezolana. Prince dijo a la gente con la que se reuni, segn Reuters, que cree que Guaid tiene autoridad para formar su propia fuerza militar porque ha sido reconocido internacionalmente como presidente legtimo del pas.

Blackwater, trasnacional criminal

 Blackwater, una multinacional militar, se abre paso en el mundo desde hace dos dcadas. Es la empresa de seguridad ms poderosa del planeta, acumula denuncias por crmenes cometidos en Medio Oriente y por casos de corrupcin en Estados Unidos.

Radiografa de un negocio en expansin impulsado por la Casa Blanca

En las ltimas dos dcadas, con impunidad, con armamento de ltima tecnologa, montada sobre mercenarios de diferentes naciones, Blackwater es una de las mayores empresas de seguridad a nivel internacional, fundada en 1997 por Erik Prince y Al Clark. Tiene decenas de denuncias en su contra, por cometer crmenes, incurrir en flagrantes abusos de autoridad y participar en contratos espurios otorgados por el Pentgono y el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Rebautizada "Academi", Blackwater surgi en pleno avance neoconservador en EEUU, de la mano del presidente George W. Bush (2001-2009). La transnacional, fundada con la bendicin de la ultraderecha catlica estadounidense, ingres en las grandes ligas con la administracin de Bill Clinton en la guerra de los Balcanes en la dcada de 1990.

Los neocons, que venan apuntalando su poder durante los mandatos de Ronald Reagan y Bush padre, encontraron en la administracin republicana del empresario petrolero el caldo de cultivo para aplicar el Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNAC, por sus siglas en ingls) que, entre otros puntos, avalaba la desregulacin total del Estado y apuntaba todos sus caones contra esa vaga definicin de terrorismo internacional, que se ubicaba en Medio Oriente y entre la comunidad musulmana.

Un informe de Sudestada seala que en ese momento BW daba sus primeros pasos en el redituable negocio de la seguridad privada, poniendo a disposicin de Washington a los primeros contratistas que, para 2001 y 2003, con las invasiones a Afganistn e Irak respectivamente, se convertiran en un ejrcito mercenario, alcanzando casi la misma cantidad de tropa en territorio iraqu que las Fuerzas Armadas estadounidenses.

Pero Prince, con pasado de SEAL (equipos de mar, aire y tierra de la Marina estadounidense), ultraconservador y financista de grupos catlicos, extremistas y marginales, no pens a su empresa como un simple ejrcito de respaldo a las ocupaciones de EEUU en otras partes del mundo. Y en Carolina del Norte, en un pantano conocido como Moyock de 2.800 hectreas, fund la instalacin militar privada ms grande del mundo.

Manzanas podridas, fruto de un rbol muy txico

En el libro Blackwater. El auge del ejrcito mercenario ms poderoso del mundo, el periodista Jeremy Scahill describe a Moyock como el lugar donde se instruye anualmente a decenas de miles de agentes de las fuerzas del orden, tanto federales como locales, as como a tropas de naciones extranjeras amigas.

En su sede central, BW tiene su propia divisin de inteligencia y cuenta entre sus ejecutivos con ex altos cargos militares y de otros servicios secretos, apunta Scahill, colaborador de The Nation y de Democracy Now! Con el paso del tiempo, el mercado de la seguridad produjo redituables demandas para BW, por eso tambin construy instalaciones en California, Illinois y en la selva de filipina.

Blackwater, como otras firmas de seguridad privada en expansin, no son slo manzanas podridas: son el fruto de un rbol muy txico escribe Scahill. Este sistema depende del maridaje entre inmunidad e impunidad. Si el Gobierno empezara a golpear a las empresas de mercenarios con cargos formales de acusacin de crmenes de guerra, asesinato o violacin de los derechos humanos (y no slo a ttulo simblico), el riesgo que asumiran estas compaas sera tremendo.

Prince defini a su empresa como una prolongacin patritica de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Con los atentados a las Torres Gemelas y el Pentgono en septiembre de 2001, el gobierno de Bush tuvo el camino limpio para concretar, en el plano militar, el choque de civilizaciones acuado por el politlogo Samuel Huntington. Cada la Unin Sovitica y el mundo socialista, el poder de Washington se apresur a encontrar nuevos enemigos a los que combatir, seala Sudestada.

Si pocos aos antes el movimiento talibn y Al Qaeda sirvieron para expulsar al ejrcito ruso de Afganistn, ahora esos mismos grupos eran el propio mal que amenazaban la vida occidental. Ms all de las tropas regulares, Bush inund Afganistn e Irak de mercenarios de compaas como DynCorp y Blackwater, empresa se encarg de la seguridad del personal estadounidense en esos pases, entren tropa y se convirti en una parte fundamental del ejrcito de ocupacin.

Entre los muchos beneficios a los que accedan los mercenarios dirigidos por Prince se encontraban la impunidad total de sus acciones, definida por ley por la autoridad de ocupacin estadounidense en Irak, y salarios que doblaban a los de los soldados rasos. Los sueldos normales de los profesionales del DSP (destacamento de seguridad personal) se cifraban hasta hace poco en unos 300 dlares diarios. En cuanto Blackwater empez a reclutar para su primera gran labor (la de ejercer de guardia personal de Paul Bremer mxima autoridad estadounidense en Irak la tarifa se dispar hasta los 600 dlares al da, seal la revista Fortune.

Mientras BW facturaba millones de dlares y reclutaba exmilitares estadounidenses y chilenos en funciones durante la dictadura de Augusto Pinochet para engrosar sus filas y cumplirla demanda exigida por la Casa Blanca, tambin lograba que el Congreso estadounidense aprobara a su propio grupo de lobby para hacer cabildeo entre los parlamentarios. Varios informes de organismos pblicos de EEUU llamaron la atencin porque el Gobierno no supervisaba a los contratistas y permitan su total impunidad en las operaciones militares.

El crecimiento de la firma de Prince fue constante desde los atentados de 2001. Una divisin de aviacin, submarinos, la ltima tecnologa para el espionaje y decenas de contratos millonarios conformaban una sonrisa que resplandeca en la fachada de BW. Pero su suerte se vio opacada por los golpes recibidos por la resistencia iraqu. En marzo de 2004 las imgenes de cuatro personas descuartizadas y mutiladas, colgadas en un puente de Faluya, ciudad que se negaba a caer, dieron la vuelta al mundo. Con el correr de los das se supo que esos cuerpos eran de mercenarios de Blackwater.

El linchamiento de los contratistas puso sobre la mesa que la compaa no slo realizaba operaciones militares fuera de lo acordado, sino que enviaba a sus propios mercenarios en vehculos sin blindar, con un poder de fuego reducido y a misiones casi suicidas, como en el caso de Faluya.

En 2007, en la plaza Nisur, de Bagdad, un convoy de Blackwater con cuatro vehculos blindados, que cargaban ametralladoras de 7,62 milmetros, capaces de derrumbar paredes, los mercenarios abrieron fuego de manera indiscriminada, sumado 17 vctimas, todas civiles. La ira del pueblo iraqu no tard en manifestarse en las calles y en la profundizacin de las acciones armadas de una resistencia heterognea.

Pese al encubrimiento poltico, judicial y meditico los mercenarios Dustin Heard, Evan Liberty, Paul Slough y Nicholas Slatten fueron condenados, los primeros a penas de 30 aos y Slatten a cadena perpetua. En agosto de este ao, la cadena Russia Today inform que un tribunal de apelaciones de Estados Unidos anul las sentencias de los mercenarios y orden la celebracin de un nuevo juicio a Slatten.

La masacre de la plaza de Nisur tuvo un impacto tan grande, que el expresidente Barack Obama revoc los contratos con Blackwater en 2009, para despus volver a contratar a la empresa por cerca de 10.000 millones de dlares en 2010. El exprimer ministro de Qatar, Abdula bin Hamad Al-Attiyah, revel que miles de mercenarios de la compaa fueron entrenados en Emiratos rabes Unidos para invadir el territorio catar.

Segn el exprimer ministro, los Emiratos contrataron los servicios de Blackwater para sus operaciones en la invasin a Yemen, liderada por Arabia Saud. Los mercenarios sufrieron varios reveses militares y se vieron obligados a abandonar ese pas, el ms pobre de Medio Oriente. El Gobierno de Catar confirm que BW entren a unos 15.000 empleados, gran parte de ellos de nacionalidad colombiana y suramericana, en la base militar emirat de Liwa.

En julio de 2017 tambin se conoci que el gobierno del presidente Donald Trump intent que la firma de Prince retornara a sus andanzas en Afganistn. Segn inform la cadena HispanTV, Jared Kushner, asesor y yerno del mandatario estadounidense, y Steve Bannon, uno de los principales estrategas en la Casa Blanca, supervisaron la iniciativa y presentaron a sus candidatos para implementar el plan de Trump: Prince y Stephen Feinberg, propietario de DynCorp International.

Scahill seala que la guerra es un negocio y el negocio ha ido muy bien. No slo son las acciones de Blackwater y los de su clase las que tienen que ser investigadas, reveladas y enjuiciadas: es todo el sistema en su conjunto. Obviamente eso no ocurrir en el gobierno de Donald Trump.

 lvaro Verzi Rangel: Socilogo venezolano, Codirector del Observatorio en Comunicacin y Democracia y del Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

 

Fuente: http://estrategia.la/2019/05/01/eeuu-venezuela-la-opcion-mercenaria-de-blackwater-y-el-sindrome-de-las-bolsas-negras/



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