Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-05-2019

Elecciones legislativas en Espaa 2019
Victoria del PSOE, divisin de la derecha, reflujo de Podemos

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


Antecedentes de la situacin actual

El antecedente ms inmediato lo podemos situar en la mocin de censura contra Rajoy que llev a Pedro Snchez a la presidencia. En ese momento, en el que el PP fue golpeado en su lnea de flotacin por la sentencia Grtel que le condenaba como tal partido por los casos de corrupcin, las encuestas daban como favorito a Rivera en unas posibles elecciones adelantadas, pero el PP rechaz convocarlas entonces para evitar su desplazamiento para Ciudadanos, tener tiempo para renovar su liderazgo, y en el convencimiento de que el PSOE no tena opciones para ganar una mocin de censura. Pero Snchez consigui ser elegido presidente e inici una serie de polticas de corte socialdemcrata clsico que le situ a su partido en la posicin de ganar unas elecciones y postularse de nuevo como presidente de gobierno en una posicin ms slida.

Sin embargo, este antecedente no explica todo, para ello es necesario remontarse un poco ms atrs, al otoo de 2017 cuando el independentismo cataln ensay una dramtica independencia unilateral. Como otros acontecimientos importantes, ste tambin gener, a modo de un terremoto, una serie de ondas ssmicas que an no han terminado y que, para el objeto de este artculo, se pueden concretar en dos especialmente. La primera tiene que ver con el hecho de que el independentismo cataln permiti, primero, con sus apoyos la investidura de Snchez, ganar la mocin de censura y, despus, provoc la convocatoria de las actuales elecciones al llevar sus reivindicaciones al punto que suponan una retirada de esos apoyos al gobierno del PSOE. La segunda onda provocada por el terremoto cataln fue la responsable de la excitacin del sentimiento nacionalista espaol que ha llevado a la salida con fuerza a la superficie de un partido de extrema derecha, primero en las elecciones andaluzas de 2018, y ahora en estas elecciones legislativas.

Entre los dos acontecimientos parlamentarios que han marcado esta corta legislatura de Pedro Snchez, la mocin de censura y la convocatoria de elecciones, la poltica espaola ha sido sometida a diversos cambios que ahora se han traducido en los actuales resultados electorales. Un partido de ultraderecha como Vox ha conseguido salir de la marginalidad y convertirse en un nuevo actor poltico, pero que los actuales resultados electorales no le van a permitir tener una influencia importante en la poltica espaola. El PP renov su direccin, optando por posiciones ms intransigentemente derechistas, tanto por el lder elegido, Pablo Casado, como por la presin de Vox. Podemos fue sacudido por una serie de conflictos internos y decisiones controvertidas que le llevaron a escisiones, abandonos, y tensiones con su principal aliado IU. En el PSOE, Pedro Snchez reforz su liderazgo y, desde el gobierno, impuls una serie de medidas de corte socialdemcrata clsico que le hicieron recuperar el electorado perdido y convertirse en el partido ms votado actualmente. Finalmente, el independentismo cataln aument su fractura interna, y se mostr incapaz de realizar una labor de gobierno efectiva tanto a nivel cataln, dnde gobierna, como a nivel espaol, dnde sostuvo al gobierno del PSOE con tensiones continuas, dilapid su capacidad de influencia y presin forzando las actuales elecciones y ahora se encuentra en una posicin ms dbil. A partir de estos antecedentes podemos entrar a analizar los resultados centrndonos en las diversas tendencias que se han expresado.

Resultados electorales: luchas entre bloques, luchas en los bloques

El primer contraste que salta a la vista de los resultados es que pueden leerse en varias claves distintas. La primera de ellas sera tomando como punto de anlisis el espacio territorial. Desde un punto de vista general, considerando solo a los principales partidos de mbito nacional se puede constatar que el enfrentamiento se ha producido en el clsico eje de izquierda-derecha, con el enfrentamiento entre PSOE y Podemos frente a PP, Ciudadanos y Vox. En este sentido se hacen notar claramente los efectos del sistema electoral sobre los resultados, el bloque de izquierdas ha conseguido un 42,99% de los votos, en tanto que el bloque de derechas alcanz el 42,81%, es decir, un virtual empate en votos que sin embargo se traduce en 165 diputados para la izquierda y 147 para la derecha. El actual sistema electoral unas veces ha jugado en favor de la derecha y esta vez lo ha hecho a favor de la izquierda1. El hecho responsable esta se vez se encuentra en la mayor fragmentacin de la derecha, tres partidos frente a dos de la izquierda, que supone especialmente un mayor desperdicio de votos que no se traducen en escaos, pero tambin en la mayor agresividad por la disputa de la hegemona en el seno del bloque de las derechas que en el de la izquierda.

Sin embargo, si en lugar de tomar todo el territorio nacional y sus principales partidos como datos de anlisis tomamos los dos territorios dnde existen nacionalismos perifricos muy activos, Catalua y el Pas Vasco, entonces la lectura de los resultados cambian. Empezando por el Pas Vasco, sus dos partidos nacionalistas, PNV y Bildu, han aumentado en respaldo electoral, si en 2016 obtuvieron el 1,97% de los votos y 7 diputados, ahora, en 2019, esos resultados han pasado a ser el 2,50% de los votos y 10 diputados, es decir, un 40% de diputados ms, realmente si parecen cifras marginales en el conjunto nacional, sin embargo tambin pueden leerse como una clara expresin de la reactivacin de los nacionalismo perifricos.

En Catalua tambin se ha expresado esa reactivacin, en 2016, ERC y CiU obtuvieron el 4,64% de los votos y 17 diputados, en tanto que en 2019 ERC, JxCAT (antigua CiU) y Front Republic (los votos de parte de la CUP) han pasado a 6,23% de votos y 22 diputados, en este caso un 30% ms de diputados. Sin embargo, los datos de Catalua deben ser observados con mayor detenimiento debido al conflicto independentista en fase latente en estos momentos.

Aislados los datos electorales catalanes del conjunto nacional para sacar ms consecuencias, y tomando en consideracin que se producen diferencias en esa comunidad entre las elecciones generales y autonmicas, se puede constatar en principio que el aumento de la participacin electoral en toda Espaa (75,75%) respecto a las elecciones de 2016 (69,84%) ha sido an mayor en Catalua ahora, 77,58%, respecto al 65,61% en 2016, aumento que pude deberse especialmente a un cambio de perspectiva poltica. En 2016, con el independentismo enfilado hacia la secesin unilateral del ao siguiente, el inters en ese bloque por la participacin en unas elecciones de mbito estatal haba decado, en tanto que ahora, alejada la opcin de la secesin unilateral y en pleno juicio a sus dirigentes encarcelados ha habido una mayor movilizacin del voto para reforzar su presencia, de hecho parte del electorado de la CUP, que rechaza participar en las elecciones estatales, esta vez s ha participado a travs de la nueva candidatura Front Republic.

Pues bien, en las especiales condiciones de Catalua, los partidos independentistas en conjunto han obtenido un total del 39,6% de los votos frente al 58,49% de un muy heterogneo bloque de partidos no independentistas. Comparando estos datos tenemos que respecto a las elecciones generales de 2016 el independentismo ha crecido del 32,1% al 39,6% y, con respecto a las autonmicas de 2017, y tomando en cuenta la diferente naturaleza de las elecciones, el bloque independentista ha obtenido un 8% menos de apoyos. Evidentemente, una parte importante de ese descenso puede deberse a la abstencin de la mayora de los votantes de la CUP, pero, y esto es lo esencial, el independentismo sigue apareciendo estancado en apoyos inferiores al 50% del electorado cataln.

La segunda clave en la que analizar los resultados electorales es tomando en cuenta la disputa por la hegemona en el seno de cada bloque. En el bloque de la izquierda esa disputa se ha resuelto claramente en favor del PSOE y en contra de Unidas Podemos (UP), su diferencia en votos ha sido exactamente del doble, 28,68% frente a 14,31%, y en escaos esa diferencia se ha agrandado desde los 123 diputados del PSOE a los 42 de UP, ganando el primero 38 diputados y perdiendo el segundo 29 diputados. Aunque dedicaremos un artculo posterior a examinar ms detenidamente la situacin en el seno de la izquierda, ahora podemos adelantar que UP ha aguantado mejor de lo esperado la debacle, pero sin que ello pueda ocultar justamente esa debacle, que puede profundizarse en las elecciones municipales del prximo mayo si, como parece previsible, pierde algunos de los ayuntamientos claves que ganaron hace cuatro aos, especialmente los de Barcelona y Madrid, aunque este ltimo est perdido para UP una vez consumada la escisin del sector errejonista para aliarse con la actual alcaldesa. Esta situacin pone a Podemos en la difcil tesitura de tener que replantearse el liderazgo de Pablo Iglesias, su proyecto, y el papel a jugar en la poltica espaola.

En el bloque de la derecha la debacle, y de mayores proporciones que la de Podemos, la ha sufrido el PP, en tanto que son Ciudadanos y Vox quienes han avanzado posiciones aprovechando el hundimiento del hasta hace poco partido absolutamente hegemnico de la derecha en Espaa. Si en la izquierda la disputa por la hegemona en su seno se ha resulto claramente en favor del PSOE, en la derecha esa disputa no ha hecho ms que agudizarse. Parece evidente que las elecciones han dado lugar a una bicefalia entre el PP y Ciudadanos con un tercer actor, Vox, que jugar a sus propios intereses intentando crecer utilizando sus 24 escaos en el Congreso como caja de resonancia. Unas interpretaciones sealan que la debacle del PP se deben sobre todo a su inclinacin por "voxizarse" con una deriva de su lder al discurso radical, otras interpretaciones sealan que sin esa "voxizacin" el PP hubiera perdido an ms votos en favor de Vox, posiblemente las prximas elecciones de mayo resuelvan esta duda. De cualquier manera el liderazgo de Pablo Casado al frete del PP se ha hecho insostenible y es otro de los partidos que tendr que refundarse para sobrevivir pero posiblemente sin capacidad ya para volver a ser hegemnico.

El caso de Vox merece una atencin un poco ms detenida, sus 24 diputados y 10,26% de votos es un salto importante, aunque quede lejos de algunas expectativas infladas que le daban ms del doble de resultados, teniendo en cuenta que en 2016 obtuvo el 0,2% de votos. Representa una presencia importante en el Congreso y la extensin de la derecha radical populista y xenfoba a otro pas ms de Europa. Su victoria se hizo patente ya antes de las elecciones cuando se le acept como aliado en el gobierno andaluz y en la manifestacin conjunta de los tres partidos de la derecha en Madrid, y cuando "voxiz" a esa derecha, especialmente al PP. La derecha espaola, en una actitud impresentable, oportunista y expresiva de su talante antidemocrtico, rechazo desde el principio a colaborar en un cordn sanitario en torno a la extrema derecha, y la abraz encantada como aliada para sus proyectos de gobierno. En ello no se diferencia de la parte de los liberal-conservadores europeos que han seguido la misma poltica y han propiciado, con ello, el crecimiento de las formaciones de la ultraderecha.

En el bloque independentista cataln tambin haba planteado una disputa interna por saber quin ejerce la hegemona en su seno, el enfrentamiento tena lugar entre ERC y el mundo ex-convergente que se ha expresado en estos ltimos aos a travs de diversas formaciones, en estas elecciones bajo el nombre de JxCAT. Dos partidos que representan dos sectores sociales diferentes en el seno del independentismo cataln, el de la pequea burguesa y el de la gran burguesa. Los convergentes dominaron largo tiempo la poltica catalana, sobre todo con Pujol y, luego, con Mas. Cuando los convergentes giraron al independentismo la pugna interna en ese mundo se mantuvo por encima del objetivo comn de alcanzar la independencia. En las elecciones autonmicas de diciembre de 2017 las expectativas de ERC de ser la fuerza hegemnica se frustr debido a la ventajosa posicin de Puigdemont que, desde su huda de la justicia a Blgica, explot su posicin de "presidente exiliado" frente a la menor capacidad de maniobra de su rival Junqueras desde la crcel. Pero, finalmente, en estas elecciones ERC ha conseguido establecer su hegemona de manera clara al doblar el nmero de diputados frente a JxCAT (15 frente a 7). A la manera de lo sucedido en el bloque de izquierdas con el PSOE, ERC se ha despegado claramente de su rival y ha consolidado su hegemona.

Pero en el microcosmos cataln tambin se puede hablar del traslado de la lucha por la hegemona en el seno de la izquierda entre el socio del PSOE, el PSC, y el socio de Podemos, En Comn Podemos (ECP). En las elecciones de 2016 ECP fue la fuerza ms votada de Catalua con el 24,51% y 12 diputados, obteniendo el PSC el 16,2% y 7 diputados, mientras que en 2019 esos resultados se han invertido, teniendo ECP el 14,97% y 7 escaos, y el PSC el 23,34% y 12 diputados. En el conjunto de Espaa, el PSOE ya tena 14 diputados ms que Unidas Podemos en 2016 y ahora los ha aumentado a 69, pero en Catalua simplemente se han invertido los resultados debido posiblemente a dos factores, uno interno, el papel incoherente y contradictorio de ECP en el conflicto cataln que le ha costado varias escisiones, y otro externo, el tirn del PSOE que ha beneficiado al PSC. La crisis en ECP posiblemente se agrave con la probable perdida de la alcalda de Barcelona en mayo.

Un posible gobierno progresista en un panorama inestable.

Los resultados electorales pueden llevar a un gobierno del PSOE apoyndose en UP y los nacionalismos moderados como el PNV y Coalicin Canaria con una mayora justa (175 diputados sobre 350) y la necesidad de negociar continuamente con sus socios, e incluso con otros. Tambin esos resultados le dan al PSOE una mayor comodidad de gobierno para no depender, como en el perodo anterior, de los apoyos de los independentistas catalanes. Estos, por su parte, perdieron en su apuesta, hicieron caer al gobierno anterior de Pedro Snchez, con sus exigencias independentistas, que dependa de sus apoyos y con los que, por tanto, podan tener cierto juego, para llegar a una situacin en que sus votos ya no son imprescindibles para mantener un gobierno socialista. Tambin el PSOE se encontrar cmodo en un Senado dnde ha obtenido la mayora absoluta. Finalmente, el PSOE, con su victoria ha reforzado el liderazgo de Pedro Snchez que, como suele ocurrir en estos casos, cohesiona al partido detrs del vencedor.

Muy diferente es, por el contrario, la situacin de su posible socio preferido, Unidas Podemos. Su grave derrota electoral y la enorme distancia de peso en el Congreso que le separan del PSOE hace difcil que ste les admita como socios dentro del gobierno, no lo hizo en los meses anteriores cuando el apoyo de UP era ms imprescindible y es ms difcil que lo vaya a hacer ahora. Podemos se encuentra, debido a esta derrota, que previsiblemente se agudice en mayo, y a los problemas internos que arrastra, abocado a una crisis interna para redefinir su liderazgo, proyecto y papel poltico a jugar. No parece que est en posicin de ejercer mucha presin sobre el PSOE, ni a suponerle mucha competencia en el bloque de izquierdas, al menos hasta que resuelva su crisis.

Pero tampoco tiene un gobierno del PSOE mucha preocupacin por la oposicin que le pueda hacer la derecha, enfrentada como est por dirimir quin ser el partido hegemnico en su seno y con una graves crisis de difcil solucin en el PP. Vox por su parte, puede hacer mucho ruido con sus 24 diputados pero no es una cifra que pueda condicionar grandes cosas.

Desde UP se difundi una duda durante la campaa para evitar el trasvase de votos hacia el PSOE, la de que el PSOE pudiese pactar un gobierno con Ciudadanos bajo la presin de los grandes poderes econmicos que desean un gobierno muy estable y dnde los de Albert Rivera moderasen a los de Pedro Snchez. Sin descartar absolutamente esa posibilidad, que dependera especialmente de si los posibles socios de izquierda y nacionalistas pusieran condiciones muy complicadas, es difcil tomar realmente en consideracin esa eventualidad.

El flanco ms complicado para un gobierno del PSOE apoyado en diferentes partidos vendr, como es habitual con un serio conflicto no resuelto, del lado del desafo independentista cataln. Pero ese desafo ha perdido capacidad desestabilizadora, primero porque los partidos independentistas ya no son necesarios para sostener un gobierno socialista, segundo, porque se ha agudizado la disputa interna en el campo independentista, tercero, porque las elecciones siguen demostrando que siguen sin alcanzar el apoyo del 50% del electorado, y cuarto, porque el cansancio del desafo est haciendo mella en energas movilizadoras que se concentraron en el otoo de 2017, como est demostrando la normalidad con la que se est celebrando el juicio de los dirigentes independentistas procesados.

Por tanto, la inestabilidad va a continuar, pero al contrario que en el perodo anterior, dnde un gobierno extremadamente minoritario del PSOE estuvo sometido a todo tipo de presiones, ahora esa inestabilidad se ha trasladado al interior de los otros actores polticos, el bloque de derechas, UP y los independentistas.

Nota:

1 Como por otra parte pasa igualmente en otras partes del mundo con los sistemas electorales, como ejemplo ms reciente e impactante tenemos la victoria presidencial de Trump a pesar de haber obtenido en conjunto tres millones de votos menos que Hillary Clinton.

Jess Snchez Rodrguez es licenciado y Doctor en Ciencias Polticas y Sociologa por la UNED. Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter