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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-05-2019

Sin salida aparente
El xodo nicaragense a Costa Rica

Francisco M. Cruz
Brecha


Ms de 60 mil personas huyeron de Nicaragua en el ltimo ao, en el marco de una de las peores crisis polticas y econmicas centroamericanas desde los aos ochenta. La mayora de los refugiados estn en la vecina Costa Rica, donde enfrentan la incertidumbre y el ascenso de la xenofobia.

Levanto la vista y veo huellas. No es una ni son dos, son decenas. Qu digo decenas, son cientos. Pienso en las miles de personas que habrn pasado por aqu en estos das, en este ao. Todava estoy en Nicaragua, quizs a 300 metros de Costa Rica, pero an no s exactamente dnde estoy.

Soy Marvia Padilla y desde ayer en la noche estoy tratando de huir de mi pas, Nicaragua. Nac en Len, justo cuando esa ciudad se converta en bastin de una revolucin, hace casi cuarenta aos. Estudi derecho, aunque an no he egresado. En Len tena una floristera, un asado (que es como un establecimiento donde preparamos comida por las noches), y, adems, soy cantautora.

Ahora ya han transcurrido ocho horas desde que sal de una casa de seguridad en la que me encontraba desde hace varios meses en Chichigalpa, 100 quilmetros al norte de Managua.

Decid huir de mi pas ayer a la noche, el 8 de setiembre de 2018, justo unas horas despus de que tres hombres con armas blancas me persiguieron en el centro de Len, despus de una manifestacin en el parque central de mi ciudad. Yo soy lder activista del Movimiento de Autoconvocados Azul y Blanco.

Sal anoche hacia Managua en bus, luego viaj hasta Rivas, una ciudad ms al sur. All contactamos a una persona que podra ayudarnos a pasar a Costa Rica. Son grupos organizados dedicados a cruzar personas, coyotes, como se les conoce popularmente. Queramos irnos al otro lado a como diera lugar y pagamos para ello. Creamos que si bamos a la frontera de forma regular, nos detendran y probablemente no contaramos la historia.

Levanto la mirada y slo veo fango y bosque. Trataremos de cruzar en un punto ciego a un quilmetro del puesto fronterizo Peas Blancas.

En el ltimo ao, un nmero indito de solicitudes de refugio inund Costa Rica. Segn la Direccin Nacional de Migracin y Extranjera de Costa Rica, fueron ms de 29.500 los nicaragenses que solicitaron refugio en ese ao y otros 26 mil tienen citas pendientes para formalizar la solicitud. De ah se extrae la cifra de 55 mil personas refugiadas en Costa Rica que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) difundi este 16 de abril. De acuerdo con esa organizacin, entre abril de 2018 y abril de 2019 salieron de Nicaragua ms de 60 mil personas.

Santiago Navarro, integrante del Centro de Derechos Sociales del Migrante, explic a este semanario que hasta ahora la llegada a Costa Rica de nicaragenses se daba, principalmente, por factores econmicos o de estudio. Era una migracin forzada, pues no tenan trabajo u oportunidades de sobrevivencia en su pas, pero podan optar cundo migrar. Ahora la condicin es distinta. La mayora de las personas llegan al pas a solicitar refugio. Un solicitante de refugio se diferencia del migrante econmico, entre otros aspectos, porque no tiene tiempo para tomar la decisin de salir del pas, su vida corre peligro, ya sea por su orientacin poltica, sexual, religiosa u otras razones. Para estos casos existen protocolos internacionales de derechos humanos que deben ser atendidos, sostuvo Navarro.

Ante tal emergencia, Raquel Vargas, directora de Migracin en Costa Rica, dijo a Brecha que se ha aplicado una estrategia de atencin que convoc a 37 instituciones gubernamentales para que se analizaran todos los escenarios. Los plazos se mantienen altos, pero hay que tener presente que, una vez recibida la solicitud, se da inicio a la revisin y el anlisis por la Comisin de Visas Restringidas y Refugio, aclar Vargas. De todas maneras, Navarro se quej de que en Costa Rica hay un limbo legal administrativo: la institucionalidad estatal est desbordada y por eso no se han podido procesar todas las solicitudes. La Direccin General de Migracin y Extranjera neg ese extremo y afirm que todas las solicitudes sern procesadas en un margen de tiempo de 18 meses. Se valora la posibilidad de emitir la resolucin definitiva de cada caso en 2020 o 2021. De todos modos, a partir de la solicitud de refugio, las personas ya se encuentran regulares en el pas, dijo la directora de la institucin.

La migracin nicaragense a Costa Rica no es novedosa: desde hace casi cien aos, miles de personas viajan del norte al sur para trabajar en el campo, la construccin, la seguridad o el servicio domstico costarricense. Organizaciones de defensa de personas migrantes estiman en 500 mil la cantidad de nicaragenses que viven en ese pas, un 10 por ciento de la poblacin total. Para Quxabel Crdenas, activista por los migrantes en Costa Rica y fundadora de la organizacin Enlaces Nicaragenses, existen en el pas miles de familias binacionales. El tema de migracin dej de ser un tema de poblacin extranjera para ser un tema de integracin, ya que ms de 100 mil costarricenses han nacido de padre y madre nicaragenses, pero la cifra podra ser de 250 mil si se tiene cuenta a los hogares binacionales, asegur Crdenas a Brecha.

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Hace un momento pas por un retn militar nicaragense. Sent pnico. Pens que hasta ah llegaramos y que nos devolveran y nos encarcelaran o nos mataran. La persona que nos llevaba me pregunt si me preocupaba algo. Le dije que s, que me persegua el gobierno y que corra riesgo de que me encarcelaran.

Tom mi cdula me dijo.

Y pas con la cdula de ella. Ahora, caminando, pienso en mi familia, en mis compaeros, en los muchos que no han podido huir y que enfrentan a un gobierno que los persigue, los encarcela o tortura.

La recepcin de nicaragenses en Costa Rica es conflictiva. El aumento del ingreso de personas refugiadas ha generado una respuesta negativa de un sector de la sociedad costarricense, que ha llevado a una escalada del discurso xenofbico a tal punto que, en agosto de 2018, se realiz por primera vez de manera abierta y pblica una manifestacin costarricense contra los inmigrantes. Para Guillermo Acua, socilogo de la Universidad Nacional, esa violencia discursiva se est haciendo notable a nivel fsico. Es decir, en las ltimas manifestaciones que tuvimos en la capital tuvimos enfrentamientos violentos entre la poblacin.

Carlos Sandoval, especialista en temas de migracin y acadmico de la Universidad de Costa Rica, ve con preocupacin no slo el crecimiento de los sentimientos xenofbicos, sino la colaboracin de algunos medios de comunicacin en ese auge. El malestar no nace espontneamente. Hay algunos temas que han servido como desencadenante de este momento de xenofobia y hostilidad hacia los nicaragenses. Por ejemplo, la percepcin de que los extranjeros son responsables de la violencia, del deterioro de los servicios de salud, de la falta de empleo, constituye el ncleo duro de muchas noticias falsas, a veces incluso fomentadas por los medios, dijo Sandoval a Brecha. Agrava ese malestar la frgil situacin econmica de Costa Rica, con un dficit fiscal cercano al 7 por ciento, un desempleo de cerca del diez por ciento y una pobreza estancada en un 20 por ciento desde hace ms de treinta aos.

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Somos ocho personas y la que nos ayud a pasar la frontera desapareci de un momento a otro, aunque le habamos pagado para que nos llevara de forma segura hasta San Jos. Caminamos por un bosque por varias horas hasta ver una carretera. Todava no sabemos dnde estamos, no tenemos geolocalizador, pero al ver los automviles en el camino ya slo se ven placas costarricenses.

Estamos en Costa Rica! grito aliviada.

En los ltimos aos, la economa nicaragense vena en alza. Segn datos del Banco Mundial, la incidencia de la pobreza, en 2005, estaba en 48 por ciento y, en 2016, el gobierno de Daniel Ortega haba logrado bajarla a 25 por ciento. El ingreso nacional bruto per cpita, el valor de todos los bienes y servicios producidos en el pas dividido entre la poblacin, en 2005, estaba en 1.180 dlares y, en 2017, lleg a 2.130, un dato que no refleja la desigualdad, pero que da cuenta de un crecimiento econmico del pas. Este auge coincidi con un cogobierno tcito entre el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y el Frente Sandinista de Liberacin Nacional (Fsln), el partido poltico liderado por Ortega. Durante ms de diez aos, integrantes de la gremial patronal ostentaron cargos en comisiones, comits o juntas directivas de instituciones pblicas. Esa alianza entre el sector privado y el gobierno, que fue admitida en medios nacionales e internacionales por Jos Adn Aguerri, presidente del Cosep, se termin en abril de 2018, justo cuando iniciaron las protestas.

Ya haban sucedido varias manifestaciones contra la intencin gubernamental de construir un canal interocenico y ante la dbil respuesta al incendio en la reserva forestal Indio Maz. Pero fue el 18 de abril que se encendi la mecha con el descontento generado por la reforma de la seguridad social. Una vez retirado ese cuestionado proyecto de ley, las protestas continuaron, pero ahora contra la permanencia de Ortega en el poder. El empresariado, la Iglesia Catlica, antiguos cuadros del sandinismo y partidos de todo el espectro poltico apoyaron las revueltas.

El lder sandinista va por su tercer mandato consecutivo al frente del pas. En la eleccin ms reciente, en 2016, consigui el 72 por ciento de los votos vlidos en una eleccin con la participacin de ms del 60 por ciento del padrn electoral. Antes haba triunfado en 2011 con 62 por ciento y en 2006 con 38 por ciento. Mucho antes, entre 1979 y 1990, haba gobernado Nicaragua como resultado de la revolucin que sac del poder a la familia Somoza tras una feroz dictadura de 40 aos.

Para el historiador Pablo Morales, docente de la Universidad de Costa Rica, las crticas a Nicaragua se dan en el marco de una disputa en la regin sobre la democracia y lo que ella implica. A los efectos de la legislacin nicaragense, Daniel Ortega no es un dictador. Ese mote es utilizado como discurso poltico contra Ortega, pero es un presidente constitucional. Muchas fuerzas externas juzgan la cultura poltica nicaragense a partir de criterios forneos, y eso no es vlido. En Nicaragua es normal que las instituciones estn vinculadas al partido de gobierno, tal como era en Costa Rica hace pocos aos. Puede ser un error, pero es la cultura poltica del pas. El actual gobierno sandinista ha creado ms bienestar social que el anterior, opin Morales en dilogo con Brecha: Ortega obtiene su legitimidad porque en esta segunda etapa de su gobierno ha generado incluso ms obra social que la hecha en la primera, durante el perodo revolucionario, porque ahora no hay una guerra.

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Dej atrs a tres hijos: uno de 7 aos, otro de 16 y una de 20. Tambin dej a mi mam. Dej una vida hecha all, con mucho trabajo y labor social. En Nicaragua me persiguen por varios delitos que me endilgan, como incitacin al odio. Incluso me han enjuiciado en ausencia, pero yo s que es persecucin poltica. He estado en contra del rgimen desde hace varios aos, organic tranques y movilizaciones. El Movimiento Azul y Blanco es muy heterogneo, hay de todo dentro de l. Yo soy pacifista, pero s que hay personas que quieren tumbar al gobierno por las armas.

El Fsln es todava el partido ms grande de Nicaragua, el ms organizado. La oposicin, aunque beligerante, no tiene una organizacin partidaria nica, unida. Est dividida en corrientes, partidos minoritarios, estudiantes, otros movimientos sociales y empresariado. Una encuesta de Cid Gallup mostr en setiembre de 2018, en pleno auge de las protestas, que aunque el 61 por ciento de la poblacin demandaba nuevas elecciones, el Fsln conservaba todava un 21 por ciento de apoyo. El siguiente partido en la lista era el Liberal Constitucionalista, con un 4 por ciento.

En las calles de Managua puede verse constantemente a personas particulares con la bandera roja y negra, del Fsln. La oposicin dice que son personas que trabajan para el gobierno y que estn obligadas a llevarlas, pero ellos lo niegan. Josefina es sandinista y acus al gobierno de Estados Unidos de generar caos y confrontacin en el pas. Dijo a Brecha que el gobierno de Ortega es el que ms ayuda ha llevado a las familias pobres y que por eso lo quieren tumbar. En cambio, Jorge, con la cara tapada con un pauelo blanco y azul, calific a Ortega de dictador y corrupto y pidi que se realicen elecciones anticipadas. Alexandro, por su parte, vot por el Fsln, pero ahora cree que ambos bandos cometen errores. La represin no es la solucin, pero la violencia en contra del gobierno tampoco, opin. Marvia Padilla no est de acuerdo con las elecciones anticipadas y piensa que la oposicin no tiene articulacin poltica para ganarlas. De hecho, ya se ven en las calles carteles que dicen Daniel 2021, que es la fecha en la que debern realizarse nuevas elecciones, segn el cronograma electoral regular, y en las que, probablemente, Daniel Ortega vuelva a ser candidato.

Llegu a San Jos. An no me siento a salvo, pero estoy ms tranquila. No conozco nada ni a nadie aqu. Trajimos dinero para 15 das, pero no creo que nos alcance para ese lapso. Todo es ms caro en Costa Rica. Ahora soy una de las 8.252 que ya obtuvo la cita para formalizar la solicitud de refugio en 2019. Estoy buscando trabajo para poder sobrevivir y no pienso abandonar la lucha en Nicaragua. De todas formas, veo difcil que Ortega se vaya. Durar hasta las elecciones de 2021 y podra incluso ganarlas, as que todava no vemos una salida a esta encrucijada.

Fuente: http://brecha.com.uy/sin-salida-aparente/


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