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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2019

Entrevista
No existe la minera sostenible ni responsable, eso es un discurso corporativo

Contagio Radio

Una entrevista sobre las implicaciones ecolgicas, sociales y humanas de los megaproyectos minero-energticos en Colombia


En el mes de octubre una comisin de lderes sociales colombianos estuvieron de gira por Europa con el apoyo y organizacin de Friends of the Earth International. Tras ubicarse Colombia, junto a Honduras y Palestina, como uno de los tres pases prioritarios de la organizacin a causa de la situacin de violacin de derechos humanos, emprendieron camino en esta gira Danilo Urrea, miembro de CENSAT Agua Viva- Amigos de la Tierra Colombia, Blanca Nubia Anaya del Movimiento Social Ros Vivos en defensa del Sogamoso en Santander y Jonathan Ospina del Colectivo Socio-Ambiental Juvenil de Cajamarca COSAJUCA en el departamento del Tolima.

Nos reunimos con la comisin para ahondar en el estado de la situacin y presentar las violaciones colectivas a los derechos de los pueblos que estn teniendo lugar en el pas por la participacin del capital transnacional en la construccin de megaproyectos.

Colombia se ha caracterizado por dcadas por su actividad econmica de tipo extractiva. La extraccin y exploracin de hidrocarburos como principal fuente de ingresos nacionales, se vio sin embargo, consolidada junto al nfasis en los proyectos minero-energticos a gran escala como uno de los pilares de desarrollo econmico en el plan nacional de desarrollo 2014-2018. Qu implicaciones ha tenido esta afamada locomotora minero-energtica en los territorios donde se ubican dichos proyectos?

Danilo: Sealara un aspecto, s es cierto que el modelo se consolid entre 2014 y hasta 2018 por el plan de desarrollo, pero la viabilidad del modelo y su incursin firme en el pas las entrega la poltica de seguridad democrtica durante la presidencia de Uribe, en la que se hizo todo por atraer la inversin extranjera directa, causando 4 millones de desplazados, 5 millones de hectreas de tierra tomadas por el paramilitarismo. Es la seguridad democrtica la que garantiz el modelo, Santos, el presidente actual, lo que hizo fue darle un impulso a esas garantas para el capital transnacional. Pero ya eso estaba bien consolidado.

Jonathan: Este modelo ha hecho que haya un desconocimiento de las comunidades en los territorios por parte del Estado, desde la centralidad. Al perseguir esta estrategia de desarrollo, se han causado nuevos y numerosos conflictos con las comunidades, conflictos por la tierra y por el ambiente. Lo que se ve amenazado es la tradicin y la permanencia en el territorio.

Es posible hacer minera a gran escala sostenible, responsable y respetuosa de los derechos?

Danilo : No existe la minera sostenible ni responsable. Es un discurso corporativo, que incluso ha calado en todo el sistema de Naciones Unidas que ha garantizado que a travs de esos discursos lleguen a territorios especficos con esas falacias.

Es contradictorio. La misma actividad es de tipo extractivo. De explotacin. No puede ser sostenible ni sustentable. Desde la mirada cientfica es contradictorio. Tampoco es responsable. De lo nico que es responsable es del desplazamiento, de la criminalizacin de la lucha, de la contaminacin de agua, de enfermedades respiratorias y estomacales. Lo dems es una falacia. Todo el modelo de responsabilidad social empresarial, que ha sido montado alrededor de la minera, es un favorecimiento del modelo corporativo. Porque una responsabilidad social corporativa que se hace por ejemplo responsable de pagar las fiestas patronales del Tolima para que la gente se comprometa a permitir la entrada de la transnacional, o de pagar la construccin de escuelas en las que se les ensea a los nios indgenas que se tienen que convertir en mineros por fuera de toda su concepcin tradicional y ancestral, un puesto de salud donde ni siquiera hay energa necesaria para poner a funcionar las mquinas para realizar exmenes y atender a la poblacin, son claramente slo lavados de imagen corporativo para lograr exencin de impuestos como est comprobado hasta la saciedad en el caso colombiano. Por todo eso, ese modelo de responsabilidad social y el discurso de minera sostenible es slo una estrategia para garantizar la entrada ms fcil de los proyectos y las mineras a los territorios. (VER: El drama de la salud de las comunidades de La Guajira por la minera de El Cerrejn )

Y en ltimas para liberar tambin al Estado de su responsabilidad como garante de las condiciones para el desarrollo de los territorios y la vida de las personas.

Danilo: Suplantacin ficticia del Estado.

Y adems dividen a la poblacin para ganar adeptos. Cmo hicieron por ejemplo en Cajamarca para reunir a la mayora en contra del proyecto de minera de oro?

Jonathan: Slo tuvimos 15 das para organizar a la gente. Sobre minera ya habamos hablado por muchos aos. Para todos era claro que Cajamarca en su mayora iba a votar No a la minera. Ese da de la votacin, ofrecieron paseos para irse a otros lados, en otros casos ofrecieron 400.000 pesos para retener cdulas y despus las devolvan al final de las votaciones. A pesar de esas maniobras de ltimo minuto, nuestro proceso de informacin y sensibilizacin ya tena efectos irreversibles. Los pequeos grupos que estaban a favor de la minera eran porque tenan contratos u otros beneficios directos con la empresa.

Colombia transita por un proceso de construccin de paz. Ya con la ley de vctimas, y despus del acuerdo de paz, se comenz a implementar y reforzar en Colombia la poltica restitutiva, reparativa y de redistribucin de tierra. Pero todo eso va en paralelo compitiendo con la Locomotora Minero-energtica y con polticas o leyes como la ZIDRES- Zonas de Inters de Desarrollo Rural, Econmico y Social- . Uds. creen que esta competencia de polticas se constituye en un impedimento efectivo para la paz?

Danilo: En primer lugar es importante sealar que es un error tratar los temas agrarios en el marco de los planes de desarrollo territorial integral. Cuando hablamos de desarrollo rural, se habla de la tierra en trminos de explotacin, de lo productivo. Diferente a cuando hablamos de lo agrario. Ms all de sto, el obstculo real es que todo el andamiaje normativo de Colombia est en contrava del acuerdo. Por ejemplo las ZIDRES van a crear clsteres productivos, es decir que la nica va ser integrar a las Zonas de Reserva Campesina con las ZIDRES como anexo para fortalecer los megaproyectos en la zona. Esta anexin implica que las zonas campesinas, van a ser devoradas por el modelo corporativo que dirige las ZIDRES. Esa fue una jugada brillante del gobierno, ya que ahora todo ese esquema normativo y las polticas de desarrollo rural van a ser validadas y legitimadas en su totalidad por los Planes de Desarrollo Territorial PDET-, que son parte del acuerdo de la Habana. No dejan ventana ni chance de articular de ninguna forma alternativa los territorios rurales y las actividades productivas. Todo queda atrapado en el modelo corporativo.

Se ha discutido ya ampliamente, que tras la retirada de las FARC de los territorios, stos quedan totalmente libres para que el gobierno y las multinacionales entren con sus megaproyectos de minera o agricultura intensiva y monocultivo. Puede ser que la ausencia de las FARC conduzca a una catstrofe natural y social en territorios que por tradicin haban sido intocables por la proteccin del grupo guerrillero?

Blanca: De hecho en varias comunidades, la misma gente no ha querido que la guerrilla se vaya. La gente tiene miedo. Ha habido muchas amenazas a pobladores diciendo que apenas se vayan las FARC los van a ajusticiar.

Danilo: Es importante dejar claro que nosotros respaldamos cien por ciento el acuerdo como posibilidad de terminar un conflicto armado de tan larga data. Pero eso no quiere decir que estemos de acuerdo con lo que se quiere implementar como paz. Las comunidades han construido paz desde siempre desde sus mismas formas de habitar el territorio, en una direccin totalmente diferente al modelo corporativo impuesto por el gobierno.

Nosotros como firmes defensores del proceso de paz, sabemos la importancia de la reconciliacin como primer paso para construir paz. Pero la reconciliacin debe ser completa. Tambin debe haber reconciliacin con la naturaleza. La guerra tambin ha sido declarada a la vida no humana. Reconocer, reparar y enmendar el camino es parte de la construccin de la justicia ambiental para una paz integral.

Ustedes representan procesos colectivos locales de resistencia y rechazo a los megaproyectos minero-energticos. En Cajamarca se lleg a ese punto culmen con la consulta popular en la que el 97% vot en contra de la mina de Oro La Colosa. En Sogamoso, la represa sigui su curso como proyecto pero es conocido que la resistencia de la comunidad ha obligado a gobierno y a empresa a hacer un pare y negociar con la gente Cmo fue el proceso colectivo del pueblo para llegar a esos puntos determinantes en la defensa del territorio?

Blanca: En Sogamoso, no ha sido nada fcil, duramos 6 meses en protesta y en paro organizado en uno de los parques de la localidad. Nuestras condiciones fueron muy difciles. En ltimas la sede de la CUT-Central Unitaria de Trabajadores- fue la que nos prest techo y refugio sobre todo para nuestros ancianos y nios. Tal fue nuestra resistencia que la empresa ofreci 1.300 millones de pesos (39.000 euros) para solucionar la situacin. Pero eso no era ninguna solucin. Somos ms de 2000 familias, y no se nos ofrecen tierras para cultivos ni soluciones de vivienda. Tras seis meses rompimos la huelga pues no aguantbamos ms a sol y a lluvia todos los das. Seguimos movilizndonos y exigiendo. Requerimos apoyo internacional.

Jonathan: Un ao antes de la llegada del proyecto La Colosa, ya existan algunas organizaciones sociales. Con la llegada de la minera y su gran campaa de prensa y su discurso de progreso econmico en las jornadas de socializacin con la comunidad, ya comenzaron con gran escepticismo a organizarse los mismos pobladores en comits como el Comit Ambiental en Defensa de la Vida -CADV-. Se formaron redes locales, municipales, departamentales, nacionales e internacionales en apoyo a la causa. Se utiliz muchsimo el voz a voz y se generaron iniciativas de movilizacin ciudadana como las marchas-carnaval. Tambin se produjeron materiales, cartillas, y contenidos de tipo informativo y didctico en las que se lograron explicar todas las implicaciones de la minera a cielo abierto a gran escala.

De igual forma nos asesoramos con abogados y fuimos muy activos en usar todas las herramientas jurdicas para no slo hacer respetar el derecho a la consulta previa, sino el hecho de hacer valer la presencia de representantes de la comunidad en sesiones de consejos locales o nacionales y mantener vivo el tema de la minera en el agenda pblica.

Y despus de la consulta, la empresa tambin se agarr de argumentos jurdicos para deslegitimar los resultados. El argumento de que haban ya adquirido los derechos de explotacin tras haber obtenido la licencia para exploracin durante 10 aos, fue utilizado decididamente por la minera para argumentar su negativa a dejar el territorio. Cmo se aleg contra esos argumentos?

Jonathan: En primer lugar, esos argumentos no tienen un peso jurdico real. En la legislacin colombiana, la licencia para exploracin no concede de manera automtica la licencia para explotacin. Es una mera expectativa. Entonces la empresa no tena ningn derecho adquirido real. No cuentan con licencia ambiental y con los resultados de la consulta tampoco la obtendrn.

Danilo: En todo caso, los resultados de la consulta s son vinculantes. Lo que pasa es que hay un vaco jurdico. Esos mecanismos de participacin estn garantizados en la constitucin, pero no hay gran desarrollo en su reglamentacin. Por esta razn despus de los resultados hay un gran bloqueo porque no hay claridad de cmo implementar o seguir el proceso. En eso se excusa el gobierno Colombiano para no actuar de acuerdo a la voluntad de los votantes. Sin embargo, s existe la jurisprudencia de la corte constitucional que indica que toda decisin de los entes territoriales debe ser previamente consultada y que los resultados de las consultas son vinculantes.

La verdadera pregunta es cmo se estn interpretando los desarrollos de la corte constitucional y las discusiones alrededor de stos. Y eso va para largo.

Entonces en el caso de Cajamarca tampoco se ha implementado?

Jonathan: El proceso de implementacin en principio sigue tres etapas. El local, luego el departamental y por ltimo el nacional. Los consejos municipales tienen que reglamentar los resultados de la consulta en el ordenamiento territorial, entonces en Cajamarca, el consejo municipal sac el decreto por el cual adopta los resultados de la consulta popular pero lamentablemente lo hizo a espaldas de la comunidad y qued un decreto muy vulnerable que puede ser atacado en cualquier momento por la empresa. Pero bueno, desde lo local ya se puede decir que se implement. En el nivel regional, la Corporacin Autnoma del Tolima CORTOLIMA- falta que le quite los permisos ambientales a la empresa; los que tiene de exploracin. Y de orden nacional falta que los ministerios le quiten los ttulos mineros. 80% del territorio en Cajamarca est titulado como territorio minero, entonces seguimos exigiendo que esos ttulos se deroguen, pues si la actividad minera est prohibida pues no tendran por qu estar activos. Al da de hoy la empresa sigue como titular de los territorios, tienen seguridad privada. La empresa expres que estara esperando la resolucin del tema minero y all retornaran o se iran; en un total desconocimiento de la voluntad de Cajamarca.

Cmo ha sido la situacin en relacin a la seguridad e integridad de los lderes sociales que defienden los territorios de los mega proyectos y las grandes empresas?

Danilo: En Colombia ha habido un cambio del dispositivo de criminalizacin en los ltimos diez aos y el cambio no significa que se haya dejado de usar la forma clsica que es el asesinato y el encarcelamiento. En los ltimos diez aos hubo todo un desbloqueo de las tecnologas del poder y cambiaron a tener otras estrategias como la deslegitimacin del trabajo de la gente. Tiene que ver con mostrar a esas personas como que tienen problemas diversos, ms all de lo que se refiere a su trabajo y tiene que ver con un intento de presentar a los lderes y lideresas como si hicieran parte de grupos insurgentes. Aun cuando eso no se lleve a escenarios penales, genera bastante desconfianza en la poblacin local. Este nuevo dispositivo de criminalizacin ha tenido un resultado. La estigmatizacin ha sido producto de una muy buena coordinacin entre los medios que estn asociados a las empresas privadas y a stas que a su vez aportan dinero a esos medios.

Blanca: Cuando empez a entrar con fuerza la empresa en el territorio para construir la represa, sucedieron 4 asesinatos de lderes. An siguen esos y otros casos en la completa impunidad. As mismo tenemos compaeros y compaeras a quienes les han ensuciado su imagen de manera tal que es casi imposible poder recuperar la credibilidad o confianza por parte de los dems. Es muy lamentable. Apenas ven cabezas visibles en la resistencia y defensa de la causa, se implementan varias estrategias para afectarlos. En el peor de los casos, desaparicin o asesinato.

Jonathan: En Cajamarca sucedi lo mismo, el asesinato de 3 lderes, dos en 2013, otro en 2014. Segn las investigaciones siempre se ha arrojado que los crmenes fueron aislados y desvinculados de su protagonismo en la lucha por la defensa del territorio, sin embargo, se han encontrado tambin inconsistencias en estas investigaciones. Adems tambin ha habido muchas amenazas al movimiento y sus lderes por parte de grupos paramilitares; en otros casos por personas desconocidas. La empresa incluso ha tenido histricamente escndalos de vnculos con grupos paramilitares en otras partes del mundo, en Ghana o Sudfrica, por ejemplo.

Causa curiosidad que las amenazas realizadas por el grupo paramilitar Las guilas Negras utilicen el mismo lenguaje y discurso utilizado por la empresa: El famoso discurso del progreso. Existen muchos indicios que ponen a pensar que realmente existen nexos entre estos grupos y la empresa, teniendo en cuenta que la empresa tiene convenios de seguridad con cuatro batallones de alta montaa del ejrcito. Es bien sabido por todos cmo no slo en Cajamarca, los grupos militares han trabajado de la mano con grupos paramilitares. La misma fuerza pblica adems ha sido de los principales actores que han vulnerado los derechos de los lderes y las comunidades en defensa del capital y los megaproyectos asociados. Este ao volvieron a intentar nuevos asesinatos; hubo disparos por parte de una persona desconocida. Se trat que la investigacin se hiciera de una manera efectiva pero no hay respuesta ni intencin explcita de investigar a fondo. Vemos que los derechos se vulneran constantemente no slo por los directamente involucrados en las agresiones sino por parte del Estado entero al no tener voluntad ni disposicin para investigar y esclarecer los hechos. Muestra de ello la impunidad total en la que quedan todos estos casos.

Qu mensaje principal quieren dejarle a nuestros lectores y cmo se pueden vincular y participar para lograr el mejoramiento de la situacin?

Jonathan: Visibilizar los casos. Que no se quede la informacin en los territorios. Difundir la informacin. Presionar al gobierno colombiano en direccin a que respete la democracia participativa, los derechos y que implemente las medidas para que se dejen e vulnerar stos de manera sistemtica. As mismo hacemos un llamado a que las personas cuestionen y cambien sus prcticas del da a da. El consumo excesivo e innecesario est conduciendo a que las empresas vayan a los pases subdesarrollados para extraer los recursos naturales y as garantizar que otras personas en otros pases vivan lo ms cmodamente posible a costa de la vida de otras personas. Si cambiamos nuestras prcticas de consumo no habra necesidad de ir a otros pases a explotar y extraer sus recursos hasta acabar con los territorios. Antes de comprar o desechar algo, hay que pensar que otras personas estn sufriendo o perdiendo la vida para que ese producto o servicio est al alcance.

Blanca: Toda la explotacin que se hace, se hace de recursos naturales que no son renovables. El agua es vital para sobrevivir. La gente debe ser consciente de que cuando un bombillo est prendido innecesariamente, es el agua la que se est acabando, cuando usamos y botamos mucho papel, tambin. Al atentar contra el agua, atentamos contra la vida misma. La gente debe despertar y enterarse de dnde y cmo se producen las cosas que adquieren o tienen.

Danilo: Lo principal es tener una mirada crtica frente al modelo global de produccin y consumo y lo que implica que una sociedad participe en el modelo de produccin y consumo de otras sociedades. En el fondo, la discusin debe ser cmo una situacin como la Colombiana, depende de una presin internacional muy fuerte; desde los pueblos de otros pases. Se debe saber que no es una democracia la que se vive en Colombia, que la idea de que Colombia ha vivido como la democracia ms antigua de Suramrica es una idea falsa. Es una creencia justificada en un modelo legal pero falsa. Creo que como mensaje quiero decir que en Colombia no hay garantas democrticas para el ejercicio de la defensa del bien natural y el territorio y que hasta que no cambie esa concepcin de las sociedades europeas de que Colombia es una democracia, no va a ser posible intervenir para acabar con el modelo de dominacin, que es un modelo de dominacin oligrquico, de una clase social sobre las otras y sobre la naturaleza. El mensaje sera que hay que construir una democracia basada en la autodeterminacin de la gente.

Fuente: https://www.contagioradio.com/no-existe-la-mineria-sostenible-ni-responsable-eso-es-un-discurso-corporativo/



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