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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2019

Cambio personal & Cambio SocioPoltico
Contra la deconstruccin masculina

Lionel S. Delgado
www.elsaltodiario.com

No puede haber hombres deconstruidos. No se deconstruye un cuerpo, se deconstruyen los conceptos que se inscriben sobre l.


Juguemos a esto: buscad artculos sobre deconstruccin de la masculinidad en la web y contad cuntos ponen esa palabra slo en el ttulo pero no la vuelven a repetir en el texto, o la repiten pero no la definen. Si consegus ms de cinco artculos que no caigan en este problema, os invito a una cerveza. Lo prometo.

La deconstruccin se ha vuelto una de las palabras ms utilizadas en el argot del feminismo. Deconstruir parece que se refiere a remediar, cuestionar, criticar. Pero no est claro. Deconstruir la masculinidad es el concepto ms repetido en cualquier discurso crtico con los modelos de ser hombre, pero pocas veces (o ninguna) nos hemos puesto a pensar qu significa.

Mencin aparte merece el artculo de Raimon Ribera y Josep Arts,Adis al macho: sobre micromachismos y deconstruccin, en el que analizan filosficamente el concepto relacionndolo con el feminismo. Pero creo que se quedan cortos. Lo que hacen (muy bien) es definir el trmino, dejando de lado la aplicacin del concepto a la masculinidad. Deconstruir la masculinidad es para estos autores transgredir las masculinidades, detectando y tachando todos aquellos micromachismos que se han ido sedimentando en las subjetividades a lo largo de los aos. Pero esto resulta demasiado amplio para ser operativo. Para los que llevamos un tiempo en esto de la crtica de las masculinidades, detectar y tachar son dos cosas muy distintas. Y sin embargo, repetimos una y otra vez deconstruirnos sin saber exactamente cmo traducir eso en acciones.

Qu es la Decosntruccin

El concepto, nacido del trabajo del filsofo argelino Jacques Derrida, surge en los setenta con el intento de reevaluar el conjunto de saberes occidentales. Nace como herramienta para visibilizar lo que los discursos hegemnicos dejaron histricamente en las sombras. La deconstruccin va contra la centralizacin del poder y abre la posibilidad para que lo heterogneo emerja.

Originariamente, es un mecanismo de re-lectura de textos a travs de la descomposicin y fragmentacin. Se disloca la arquitectura de un texto analizando estratos de sentidos y revelando as las herencias ocultas. Es decir, es una genealoga estructurada de los conceptos que nos habitan. La deconstruccin es, pues, contradiccin. Una lectura subversiva y no dogmtica de los textos en un sentido amplio: textos literarios pero tambin la cultura como texto, el cuerpo como texto, la poltica como texto Deconstruir es traer lo heterogneo a la mesa, destruyendo la univocidad. Tras una voz nica existen otras voces invisibilizadas.

Deconstruir es traer lo heterogneo a la mesa, destruyendo la univocidad. Tras una voz nica existen otras voces invisibilizadas

Deconstruir es abrir en canal para revelar los procesos de formacin. Des-sedimentar los conocimientos y discursos para revelar lo que la historia ha ocultado y reprimido. Deconstruir es desmontar un reloj para revelar la forma en las partes fueron formadas, permitiendo analizar mecanismos de funcionamiento, herencias pasadas, piezas ocultas.

Para aplicarlo al gnero, podemos recurrir a la clebre Judith Butler, que recoge la idea de deconstruccin para entender la artificialidad del gnero y realizar un desplazamiento en las prcticas corporales. Deconstruir es romper categoras. Pero, en el caso de Butler, deconstruir no es slo derribar, sino tambin construir, construir desplazando los conceptos hegemnicos.

Si lo aplicamos a la deconstruccin de la masculinidad, el concepto se refiere al proceso de cuestionamiento y crtica de los valores patriarcales aprendidos durante el proceso de socializacin. Sera bsicamente cuestionar los valores tradicionales asociados a la masculinidad: potencia viril, competitividad, paternalismos, etctera, etctera, etctera. Pero recalco lo de deconstruir valores. Por ello hay que entender que no puede haber hombres deconstruidos. No se deconstruye un cuerpo, se deconstruyen los conceptos que se inscriben sobre l. Se analizan los procesos por los cuales se construyen las prcticas de gnero, pero no hay algo as como un Lionel deconstruido.
Sin embargo, se ha abusado del concepto hasta llegar al punto de poder decir fulanito est ms deconstruido que menganito, como si la tarea estuviese ya hecha, o como si se pudiesen medir niveles. Es necesario, pues, repensar el concepto, y para ello es til visibilizar sus lmites.

Los Lmites

Resulta que la deconstruccin, por definicin, no destruye. Ensea. Es una herramienta cognitiva que aporta informacin. De hecho, ni siquiera sentencia: permite entender. En esencia, la deconstruccin no es moral, no define qu est bien y qu no: solo revela las formas por las que se crean conceptos, ideas, prcticas.

Respecto a la masculinidad, la deconstruccin debera permitir visualizar los privilegios masculinos a travs de dos procesos: uno hacia fuera y otro hacia dentro.

Hacia fuera, la deconstruccin, debera hacer que los hombres fusemos conscientes de la invisibilizacin histrica de otras voces y nos llevase, por lo tanto, a la escucha como posicin poltica. Tenemos que escuchar para entender cunto dao han sufrido (y sufren) nuestras compaeras y el resto de colectivos oprimidos. Pero una vez escuchado, qu?

Aqu aparece la deconstruccin hacia dentro: se supone que una vez hemos escuchado, la conciencia crtica nos permitira entender hasta qu punto hemos sido reproductores de lgicas de opresin y con ello facilita el proceso de cambio. Pero desde luego, eso no es as.

Aqu aparecen tres problemas:

1. Otro gran problema con la deconstruccin es que es interminable. Las discusiones sobre la deconstruccin masculina son eternas porque la deconstruccin no tiene lmite. Nunca acaba. Nunca seremos lo suficientemente conscientes de los ejes de miseria patriarcal que nos atraviesan. Siempre hay ms. Y poner la completa deconstruccin como el objetivo sine qua non para ser nueva masculinidad (sea lo que sea eso) es ridculo. Y eso es porque nunca habr suficiente deconstruccin ya que no depende slo de nosotros. Esto nos lleva al tercer problema de la deconstruccin.

Poner la completa deconstruccin como el objetivo sine qua non para ser nueva masculinidad es ridculo, porque nunca habr suficiente deconstruccin ya que no depende slo de nosotros

2. La deconstruccin es auto-referencial porque localiza la labor en el sujeto. El proceso de deconstruccin se ha individualizado de tal manera que incluso se exige como responsabilidad poltica. Tu labor es la deconstruccin, macho, nos dicen. Pero eso convierte el problema en un problema de individuos y no un problema social. Y ya se sabe que soluciones individuales a problemas colectivos no son la solucin. La revisin ser colectiva y mutua o no ser. Y para eso queda an mucho por hacer. Pero aun as, aunque estemos muchos, nada garantiza nada porque...

3. La deconstruccin es, sencillamente, insuficiente. En tanto mecanismo que aporta informacin, la deconstruccin no siempre arroja luz sobre los procesos de cambio. Podemos deconstruir ciertas posiciones para visibilizar privilegios, pero sigue estando el problema que ya he nombrado otras veces: cmo cambiar esos privilegios no es siempre tan fcil como decirlo? Aunque sepamos qu queremos cambiar no necesariamente sabemos cmo. La falta de referentes, de herramientas colectivas, de tradicin o de ideas de cul es el modelo deseable hacia el que nos podramos encaminar dificulta cualquier pasito. Sabemos muy bien qu rasgos de la masculinidad hegemnica no nos gustan pero, sabramos decir cmo es ese supuesto hombre nuevo? El silencio ante esta pregunta nos termina agotando.

Y eso, nuevamente, es porque no depende solamente del sujeto. Hay privilegios estructurales (laborales, econmicos, polticos) que no suelen depender de la voluntad, hay privilegios individuales (monopolizar el espacio, el habla, el sexo) que no siempre son fciles de entender por uno mismo a menos que nos lo sealen, y hay otros privilegios que derivan de inseguridades o de carencias emocionales que no siempre est dentro de nuestro margen de accin poder cambiar. Deconstruir es un primer paso. Pero sabemos cmo dar el siguiente?

Ms all de la decosntruccin individual

La nocin de la deconstruccin se ha vuelto insuficiente. Se ha entendido por tal una labor moralista de hombres cuestionndose individualmente. La deconstruccin nunca ha ido de sujetos intentando ser mejores. La deconstruccin va de entender de dnde y de qu complejas formas surgen las relaciones de desigualdad entre gneros y cmo estas relaciones se encarnan en personas, pero tambin en grupos, instituciones, polticas y ciudades. No va de ticas individuales. Va de dinmicas sociales.

El trabajo individual es importante, desde luego, pero un movimiento poltico no puede basarse en una exigencia moralista de ser mejor persona. Y desgraciadamente, en muchos crculos de masculinidades crticas, la reflexin parece dirigirse hacia la individualizacin de la culpa y la bsqueda de claves personales.

La deconstruccin solo ensea cmo estn construidas las cosas. El cambio es otra cosa, y vendr a travs de una accin/reflexin siempre colectiva, siempre poltica

La deconstruccin no informa sobre cmo cambiar. Solo ensea cmo estn construidas las cosas. El cambio es otra cosa, y vendr a travs de una accin/reflexin siempre colectiva, siempre poltica.

Centralizar los debates sobre la masculinidad en la ultracoherencia individualista en pos de una deconstruccin plena es una labor abocada al fracaso. No se trata de perfeccionismos individualistas. Se trata de procesos emancipatorios colectivos. Por eso la obcecacin en la deconstruccin individual, si bien es necesaria para comprender la forma en la que el patriarcado se encarna, puede no obstante hacernos perder de vista las dinmicas materiales de desigualdad y sus implicaciones de gnero.

La deconstruccin es necesaria, s. Pero no es una panacea. Nunca se acaba en la revisin: sin esfuerzos por cambios materiales y sin cambios colectivos en las prcticas de gnero seremos expertos en saber qu no nos gusta de nosotros pero seremos estriles en nuestro compromiso poltico.

Fuente:https://www.elsaltodiario.com/masculinidades/contra-que-es-deconstruccion-masculina?fbclid=IwAR16ETlgGlfaYVGlvsU9xK0_GsUgaAV1-f466GdbTu4ooNJyNPoQ8C-DblY



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