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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-05-2019

Espaa al servicio del imperialismo estadounidense

Lidia Falcn
Pblico


Nuestro Gobierno es el ms fiel servidor del Departamento de Estado de EEUU. Reconocer al golpista venezolano Guaid como el legtimo presidente de Venezuela, aceptar a un enviado de ste como su representante diplomtico y ahora alojar a Leopoldo Lpez y a su familia en la embajada espaola en Caracas, supera con mucho de lo que yo crea capaz a Pedro Snchez y su Gobierno para cumplir las rdenes de Donald Trump. 

 

Nunca en la historia de nuestras relaciones internacionales, especialmente con Amrica Latina, los gobiernos espaoles, ni siquiera los de la dictadura, mostraron un servilismo, una entrega tan absoluta a los deseos y los mandatos del imperio norteamericano.

Y no solamente Snchez ha aceptado a ese fantoche de Guaid que se autoproclama presidente de Venezuela, para lo que nadie le ha elegido ni existe legislacin ni nacional ni internacional que lo avale, sino que la propaganda oficial, expresada en declaraciones repetidas del presidente del Gobierno espaol y de su nclito ministro de Exteriores, Josep Borrell el que nos explicaba que los misiles que enviamos a Arabia Saud son tan inteligentes que slo matan a quien tienen que matar-, se dedica a engaar al pueblo espaol.

A Nicols Maduro lo ha elegido el pueblo venezolano en elecciones libres, absolutamente legales y legtimas. El Gobierno bolivariano ha ganado las elecciones 19! veces de 20. Los observadores internacionales que han asistido a los numerosos comicios celebrados en el pas, han explicado que el sistema de votaciones, reparto de colegios y recuento de votos tiene todas las garantas, con una seguridad muy por encima de la que existe en EEUU, cuyas sospechas de pucherazos varios se han hecho famosas.

La afirmacin repetida de que el rgimen venezolano es una dictadura quedar escrita para la historia como una de las grandes infamias de la propaganda poltica espaola . En Venezuela existen toda clase de partidos polticos, desde el Partido Comunista a los de extrema derecha como el que alberga a Guaid y Leopoldo Lpez, que tienen locales abiertos y hacen su propaganda cotidianamente, se presentan a elecciones que se convocan cumpliendo los plazos de la Constitucin, y realizan las campaas sin obstculo alguno. En el pas se publican decenas de peridicos, revistas, panfletos y libros, se emiten programas de radio y de televisin, se celebran conferencias, coloquios, debates, de la oposicin fragmentada en varios partidos-, en los que se critica acerbamente el rgimen bolivariano sin que nadie se lo impida. Cuando en el da de hoy, 3 de mayo, Da Internacional de la Libertad de Prensa las asociaciones de periodistas nos explican que en Mxico han sido asesinados cien profesionales desde 2006, cuatro este ao, ayer el ltimo. Que incluso en Europa: Eslovaquia y Malta, han sido vctimas de tiroteos dos, un hombre y una mujer, sin que se hayan aclarado los crmenes, en Espaa los grandes medios de comunicacin al servicio del Capital, nicamente balbucean que en Venezuela se persigue la libre informacin, sin que ninguno ofrezca datos ni cifras concretas de tal persecucin.

Para los espaoles debera resultar insultante que se afirme que el rgimen de Maduro es una dictadura, cuando todos los das la Televisin Espaola nos obsequia con las imgenes de los mtines, las manifestaciones, las ruedas de prensa, pblica y multitudinariamente en las calles, que monta la oposicin, que se ha alzado en sublevacin pretendiendo usurpar la presidencia a Maduro. Para un pas como Espaa que ha sufrido una de las ms crueles dictaduras del mundo durante cuarenta aos, debera ser motivo de indignacin or declarar a su presidente del Gobierno, elegido democrticamente, y a sus ministros, que en Venezuela se vive una dictadura.

El Gobierno venezolano muestra una permisividad impensable en Francia o en Alemania ante las proclamas de los polticos de la oposicin que exhortan a sublevarse a la poblacin civil y, lo ms peligroso de todo, al Ejrcito. En esos pases, como en tantos otros democrticos, tales llamamientos seran reprimidos inmediatamente y encarcelados quienes lo hicieran.

Leopoldo Lpez fue condenado a quince aos de prisin por incitar, ordenar y organizar, con otros secuaces de los partidos de derecha, las guarimbas, disturbios, que desencadenaron turbas de delincuentes y mercenarios en 2014, durante varios meses, y que ocasionaron decenas de muertos, destrozos de mobiliario pblico, incendios de colegios y hospitales, asaltos y lesiones a la poblacin civil y a las fuerzas de orden pblico.

La oligarqua venezolana, con la complicidad de la burguesa y la clase media reaccionarias, ha estado saboteando el rgimen socialista bolivariano desde que se implant. Ninguna de ellas quiere abandonar los privilegios de ser los lacayos de EEUU y dejar de recibir los beneficios de las coimas y comisiones que perciben por la entrega del petrleo a las grandes corporaciones norteamericanas, mientras el pueblo venezolano viva en los ranchitos de cartn de las colinas, sin agua, descalzo, hambriento e infestado de parsitos.

El Gobierno bolivariano ha montado la sanidad y la educacin pblicas, que no existan; ha creado una decena de Universidades populares; ha construido miles de viviendas, con los servicios de electricidad y agua corriente, para los trabajadores, y ha facilitado a las mujeres la posibilidad de organizar un Movimiento Feminista que se extiende a lo largo y lo ancho de todo el pas. Y todo eso no puede consentirlo la burguesa que ha reinado en Venezuela durante doscientos aos, apropindose de los recursos naturales del pas y hundiendo al pueblo en la miseria.

Para colofn de la tolerancia que est mostrando el Presidente Maduro y sus ministros, el Fiscal General del Estado y la polica encargada de reprimir los disturbios, el criminal Leopoldo Lpez, que ha quebrantado su arresto domiciliario en el que cmodamente cumpla su condena, se presenta ante la prensa en la entrada de la embajada espaola y se dedica durante ms de media hora a hacer declaraciones subversivas que pretenden exaltar los nimos de la poblacin y lograr que el Ejrcito se subleve contra el Presidente legtimo, sin que fuera detenido inmediatamente. Sera bueno recordar el encierro que Julian Assange ha soportado durante siete aos por no poder salir ni a la puerta de la embajada ecuatoriana en Londres, y cmo ha sido detenido y encarcelado recientemente por actuaciones muchsimo menos peligrosas de las que estn cometiendo desde hace aos los polticos de la derecha venezolana.

El embargo de los recursos financieros y de los productos de primera necesidad, as como la bajada de los precios del petrleo, organizados por EEUU, han llevado al pas a la situacin de caresta econmica que ahora denuncian Guaid y sus conmilitones, cuando son los principales instigadores y cmplices de semejante situacin. Porque la derecha venezolana, como la de todo el mundo, antes hundir en la miseria a su pueblo y lo llevar a una confrontacin armada en la que ser masacrado, que aceptar que en su pas se construya el socialismo.

Y no solo la conducta de EEUU en Venezuela debera ser motivo de una condena internacional, en vez de las miserables genuflexiones que los gobiernos europeos realizan para ponerse al servicio del imperio, sino que la actuacin del Gobierno de ese pas durante casi doscientos aos tendra que servir de repudio de cualquier poltico decente.

Desde 1846 el Ejrcito estadounidense ha invadido casi todos los pases al sur de Ro de Grande, comenzando por una infame guerra arrebat a Mxico el norte de su territorio, incluidos los Estados de California y Texas . En 1898 el Gobierno de EEUU provoc la guerra contra Espaa en Cuba y a su derrota nuestro pas tuvo que ceder Puerto Rico, Hawai, Guam y Filipinas. A partir de ese momento Panam, Repblica Dominicana, Honduras, Granada, El Salvador, Cuba , Guatemala, Brasil, Chile, Uruguay, Argentina, Colombia, Venezuela, han sido ocupadas militarmente, bombardeadas, saqueadas, intervenidas econmicamente, impuestos sus gobernantes y falsificadas sus elecciones por el Departamento de Estado de EEUU y la CIA.

Estos acontecimientos forman parte de la historia de Latinoamrica, no ser nuestro Gobierno quien pueda fingir desconocimiento. Los recursos naturales de las naciones al sur de Ro Grande han sido y son vctimas del ansia depredadora e imperialista de su vecino del Norte, que todos temen. Solamente unos lacayos al servicio de la industria militar estadounidense y del Capital pueden posicionarse de acuerdo con los dictados de Trump, como estn haciendo los gobiernos europeos y el nuestro, que estn obedeciendo las rdenes recibidas de Washington.

Ciertamente las genuflexiones que el Gobierno espaol realiza ante Marruecos y Arabia Saud, aliados fervientes de EEUU, para apoyar sus desmanes, no permitan esperar de este PSOE, tan socialista, una postura de dignidad e independencia frente al imperio norteamericano, pero lo que est realizando con Venezuela supera con mucho lo que el pueblo espaol se merece y debe aguantar. Porque el rgimen bolivariano ha intentado durante veinte aos construir una sociedad ms justa y solidaria en paz, sin que las fuerzas de la oligarqua lo hayan consentido. Para eso tienen el enorme apoyo del Gobierno de EEUU.

Si de esta operacin se deriva una intervencin militar estadounidense en Venezuela, que todos los das reclama el golpista Guaid y que Trump parece encantado de llevar a cabo, y se producen miles de vctimas y la derrota del pueblo, el Gobierno de Pedro Snchez ser tan culpable como Trump, y Espaa escribir una de las ms vergonzosas pginas de su historia.

 

Lidia Falcn O'Neill es licenciada en Derecho, en Arte Dramtico y Periodismo y Doctora en Filosofa. Nombrada Doctora Honoris Causa por la Universidad de Wooster, Ohio. Es fundadora de las revistas Vindicacin Feminista , y Poder y Libertad , que actualmente dirige. Creadora del Partido Feminista de Espaa y de la Confederacin de Organizaciones Feministas del Estado Espaol. Ha participado en el Tribunal Internacional de Crmenes contra la Mujer de Bruselas, en el congreso Sisterhood Is Global de Nueva York, en todas las Ferias Internacionales del Libro Feminista y en los Foros Internacionales de la Mujer de Nairobi y de Beijn. Es colaboradora de numerosos peridicos y revistas de Espaa y de Estados Unidos. Ha publicado 42 libros. En el terreno del ensayo destacan: Mujer y Sociedad , La Razn Feminista , Violencia contra la mujer , Mujer y Poder Poltico y Los Nuevos Mitos del Feminismo que han sido traducidas a varios idiomas. Asimismo, tiene una extensa obra narrativa Cartas a una idiota espaola , Es largo esperar callado , Los hijos de los vencidos , En el Infierno , El juego de la piel , Rupturas , Camino sin retorno , Postmodernos , Clara , Asesinando el Pasado , Memorias Polticas , Al Fin estaba Sola , Una Mujer de nuestro Tiempo , Ejecucin Sumaria y el libro de poesas Mirar Ardiente y Desgarrado.

Fuente: https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/05/04/espana-al-servicio-del-imperialismo-estadounidense/

 



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