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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-05-2019

A propsito de la presentacin del libro La mujer que hablaba sola de Melba Escobar

VV.AA.
Rebelin


Este texto como ejercicio colectivo y sntesis de charlas informales y limitadas en sumo grado, result de difcil construccin pero quiere abordar en metdico desorden algunas de las reflexiones que suscitan en nosotros las 247 pginas del libro ya mencionado.

Libro que sin duda por el contexto, nos ha permitido sentir con rigor inusual el sabor del ERON de la crcel Picota y sus pabellones de mxima seguridad en los que nos encontramos algunos de los prisioneros (las compaeras de infortunio se encuentran recluidas en el Buen Pastor) por cuenta de sendos montajes judiciales (son dos) con los que la Fiscala, la Polica y otros funcionarios pblicos pretenden conducirnos a una condena injusta que adems oculte por siempre la verdad y a los reales responsables del crimen del Centro Comercial Andino, borrando de la memoria colectiva los intereses polticos que subyacen en semejante atrocidad y manteniendo una doble injusticia en la impunidad.

Es comprensible entonces nuestro inters en opinar e interlocutar, as sea indirectamente, con la autora, en tanto sus referencias y alegoras de cierta manera nos involucran y decididamente contribuyen a la definicin de una memoria novelada que con su aporte oculta, vela, distorsiona y simplifica una realidad compleja.

Es conocido de todos que las simplificaciones siempre son mejores que las angustias de lo difcil, los abismos de la razn y las sutilezas de la poltica. Las simplificaciones nos facilitan la vida y el pensamiento. A nadie se le ocurrira salir del esquema discursivo del hombre depredador y la mujer eterna vctima pendiente de reivindicarse; pocos preferiran la complejidad musical de Roger Waters por ejemplo, a la simplicidad de Maluma; poqusimos se inclinaran a un confuso Borges, una tediosa Virginia Woolf, o un extenso Roberto Bolao, pudiendo leer novelas giles de perfecta sincrona y oportunidad con la actualidad poltica y social Quin quiere una conciencia desgarrada cuando puede tenerla planchadita, limpia y bordada?

Oh sancta simplicitas! Santa simplicidad: dira hace siglos Jan Hus quemndose en la hoguera cuando una vieja gazmoa henchida de fervor religioso arrojaba ms lea al fuego del tormento.

Para entrar en materia diremos que la sinopsis en ningn sentido le hace honor al libro y que es mejor dar un salto para evitar la discusin de si es ficcin basada en hechos reales o meras coincidencias. En lugar de eso empezamos por referirnos a lo dicho por Escobar, en entrevista a El espectador en la que la autora refiere como parte de su trabajo de campo para la elaboracin de su novela, entrevistas a los chicos del MRP, lo que as planteado y en el contexto de la entrevista, deja implcito que somos nosotros y que de all obtiene ella las claves que le permiten hablar con algn grado de veracidad. Esa es una Ambigedad irresponsable. Sin el menor lugar a reservas Melba Escobar sabe que miente.

Confiamos en que sabrn perdonar cierta crudeza, pues la crcel tiende a afectar la cortesa debida a una intelectual de semejante talla. Rogamos indulgencia. La mujer que hablaba sola nos hace caer en cuenta de que en Colombia las noticias decretan la realidad, que en este pas disparan y despus preguntan. Qu provocadora agudeza en un pas en el que disparan y luego visten de camuflado a los muertos; torturan, asesinan e intentan ocultar el cadver enterrndolo y todo resulta ser un forcejeo de un solo hombre desarmado contra una compaa del Ejercito; un pas en el que, condenan, difaman pblicamente, persiguen y despus investigan.

La autora del libro ha dicho: todo se vuelve una excusa para sacar hiptesis, como si nos hubiramos visto ya la pelcula. Todo el mundo tiene su teora y no hay evidencia que valga. Potentes palabras que se corroboran plenamente en la novela, sntesis perfecta de un libro que precisamente es lo que hace: validar hiptesis arbitrarias pero oficiales. Sindresis admirable que se manifiesta en toda su magnitud con lo que el infortunio marca para nosotros y nosotras, adems de vctimas de montajes judiciales, condenados al aislamiento, sin la posibilidad de expresar lo que han significado estos procesos, mientras que en nuestro lugar pueden hablar otros que con trompetas y tambores fantasean y determinan una especie de memoria de la situacin.

La simplicidad y la memoria, dos cuestiones que nos asaltan al adentrarnos en la novela. Es obvio que estamos obligados a dejar de lado nfulas crticas, pues no trabajamos para ninguna editorial, no tenemos ninguna influencia en los cenculos literarios y encima nuestras elaboraciones son muy limitadas, pues a nuestros amigos presidiarios el tema no les atrae (muchos de ellos ni siquiera han pensado en leer la novela). En tales circunstancias y sin estudios de literatura en nuestro haber (sin cartones, certificados ni puntajes) es imposible dejar de admirar la capacidad de evadir rodeos y complicaciones de la forma, de ser directa para describir atmosferas urbanas: Coliseo Taller de autos, un cementerio, tres puentes, un descampado, un supermercado, una pollera y muchos ejemplos ms de esa expresividad que no vamos a transcribir para permitirle a los lectores descubrir las posibilidades de la palabra para describir literalmente lo concreto; simplificar lo simple, refrescndonos con la enunciacin de lo cotidiano; respirar, limpiar una mancha, estar triste: as sin pretensiones, sin magia, sin estilo. Una honestidad tan descarnada que identifica al lector desprevenido con los que nunca logramos escapar de las cuatro paredes donde pasamos el bachillerato, simbolismo perfecto para la confusin, los lugares comunes, los prejuicios y la filosofa de almacn presentes transversalmente en el libro. Esas formas literarias hacen volar el pajarillo de la imaginacin hasta tiempos y espacios como la Universidad Nacional nuestra Alma Mater, si- y su Jardn de Freud lleno de Hippies pelmazos a los que les lavan el cerebro con ideas trasnochadas, santorales de hroes de afiche y mitos del pasado que en medio de inhalaciones y humaradas de marihuana convierten a muchachos buenos, sin carencias (no de "esos" carenciados) en idiotas tiles o fanticos adoctrinados, debido a que sus familiares no estuvieron atentos a los cambios de actitud y de amistades de los chicos: Somos los familiares los ms incapaces de detectar los cambios en las personas que amamos. Nos regala como aforismo en piedra La mujer que habla sola obligndonos a detener la lectura ante la profundidad insondable de ese momento de iluminacin.

Si. Es cierto, es una novela incmoda. Perturba pensar en esa visin de la Universidad Nacional -pese a que algunos de sus estudiantes y profesores creen en esa precaria idea de s mismos porque la Universidad en sus aspectos fundamentales es un centro de generacin de ideas, arte, cultura, creatividad, tecnologa, y aunque cada vez menos ciencia, pensamiento complejo y anlisis de la sociedad colombiana.

Entonces la epifana que nos revel el hilo conductor entre universidades pblicas y bestialidades como la del Centro Comercial Andino, (o el Plaza Norte para darle uso a ese ingenioso esguince literario) se convierte en un intenso dolor en los dedos a causa del cajonazo que usa y refuerza preconceptos simplones sobre la Universidad Nacional y su gente. Santa simplicidad!

Ese derroche de recursos literarios e imaginativos alcanza una de sus cumbres al usar el nombre de Mateo como seudnimo del joven Pedrito, estudiante de Sociologa de la Universidad Nacional. Casualmente fueron las falsas acusaciones sobre Mateo Gutirrez, estudiante de Sociologa de la Universidad Nacional, las que dieron origen a nuestras capturas.

Mateo acusado de crmenes y atentados que Polica y Fiscala le endilgaron con mentiras, manipulacin de pruebas, malas intenciones y el apoyo irrestricto a la mentira por parte de periodistas y medios de prensa como la revista Semana que recientemente seal a Mateo como autor del atentado del Andino an despus de ser absuelto en juicio y a pesar de nunca haber sido vinculado a esos hechos.

Usar ese nombre es abiertamente tendencioso, alude al triste expediente de lo que vende, de lo morboso para construir un escenario novelado de prejuicios contra personas injustamente detenidas, a quienes se les han negado garantas bsicas del debido proceso o la presuncin de inocencia. Pero al tiempo es de una agudeza mental y un sentido de la poca tan preciso como recrear las acusaciones a su personaje con las que nos enrostra la Fiscala en los montajes judiciales que nos mantienen presos.

Entendemos que para efectos legales es ficcin, que la ocurrencia de desfigurar la realidad conscientemente no es de la escritora, sino que es lo normal, lo usual, lo que se hace. De manera que nos dimos cuenta: la autora reconoce lo que conviene, lo que est de moda, lo que debe decirse.

Por eso nos alegra la perspectiva de ese libro convertido en novela televisada con fines educativos de algn canal privado ya que cumple todas las condiciones para tan alto honor.

Hay que decir desde ya que la novela, por didctica, ensea muchas cosas y evoca otras tantas. Por ejemplo: hemos aprendido que esta ignominiosa situacin que para nosotros ha significado crcel, amenazas y persecuciones a familiares, amigos y abogados, infamia, mentiras, difamacin, soledad, prdidas de todo tipo, y un singular sufrimiento para las y los detenidos y sus familias; tiene un lado positivo, pues para otros es garanta de publicaciones, prestigios provinciales, dinerillos ocasionales, famas pasajeras, palmaditas en la espalda de algn poderoso, y en algunos casos ascensos y salarios, que son los premios habituales en Colombia por la mala conciencia, la falta de rigor y la repeticin de verdades oficiales.

Ni ms ni menos que la ganancia sobre la miseria de otros, potica evocacin de la imagen de jueces parciales, fiscales sin escrpulos, funcionarios policiales mentirosos, periodistas sin tica y, para usar una figura puramente literaria: todo tipo de animales carroeros que engordan y celebran sobre los despojos de otro sin saber quin era, ni enterarse de si vivi o muri, sin atisbos de conciencia.

Sabemos que en ambientes de tan profundo calado intelectual como los del fenmeno literario de la novela en comento, los dilemas prefabricados, los conceptos polticamente correctos, las reflexiones banales para reforzar el asentimiento y las opiniones comunes son la norma. En un mundo en el que todo est en su sitio "lejos de m", donde lo perturbador es falso y malo, las reglas son claras e inquebrantables para que funcione el xito rancio que viene de esa realidad y esa memoria transparentes y simples que explican todo sencillamente. Santa simplicidad!

Nuestra falta de talento nos obliga aqu a tomar palabras de Roberto Bolao:

Los escritores actuales no son ya, como bien hiciera notar Pere Gimferrer, seoritos dispuestos a fulminar la respetabilidad social ni mucho menos un atajo de inadaptados sino gente salida de la clase media y del proletariado dispuesta a escalar el Everest de la respetabilidad () No rechazan la respetabilidad, la buscan desesperadamente. Para llegar a ella tienen que transpirar mucho, firmar libros, sonrer, viajar a lugares desconocidos, sonrer, hacer de payaso en los programas del corazn, sonrer mucho, sobre todo no morder la mano que les da de comer, asistir a ferias de libros y contestar de buen talante las preguntas ms cretinas, sonrer en las peores situaciones, poner cara de inteligentes, controlar el crecimiento demogrfico, dar siempre las gracias () Decirle s al poder".

Es ms sencillo sentirse progre y poeta en el discurrir intelectual, disfrutando neutralidades valorativas, que cuestionar este nuevo medio evo establecido y santificado, o que desafiarse ante los abismos de la razn y la locura del sentimiento.

Cualquiera entiende y cualquiera puede compartir el poderoso mensaje que La mujer que hablaba sola guarda en sus lneas: La serpiente malvada que es la inexplicable violencia en Colombia se muerde la cola, se devora a s misma, ensendonos paradjica y cruelmente la leccin ms linda: lo importante es la familia y ser "uno mismo

Alejandra Pizarnik, Sylvia Plath, Nietzsche, palidecen ante la maestra literaria y el concepto profundo del vivir en un mundo perfecto en el que los buenos estn de un lado incuestionable y los malos de otro. Debemos cuidar a nuestros hijos para que ideas extraas no los conviertan en radicales irracionales atados a viejas consignas, una gran enseanza para toda la familia; grandes y chicos debemos reflexionar sobre esto, sin perder de vista que solo existe un universo posible, una historia, una vida, una memoria, y all no cabe la posibilidad de un crimen brutal con oscuros fines polticos por fuerzas muy poderosas que no dudan en matar, mentir, condenar y aplastar a quien sea para generar estados de opinin favorables a sus fines. La frmula es sencilla: atentado en Centro Comercial del norte contra mujeres el da en que las FARC entregaban armas al gobierno, mientras un sector poltico, fantico e iluminado grita que es la entrega del gobierno al terrorismo y sin ningn recato utiliza polticamente el atentado para demostrar lo que hace ese terrorismo en la capital. Ms el gobierno no se derrumb ni el proceso de paz se da, y fue necesario como muchas otras veces un chivo expiatorio que reconciliara las facciones de poder y tranquilizara la opinin pblica. Toda una novela, con los dramas humanos inherentes a la tragedia y el abuso de poder. Pero Quin editara esa vaina? Quin la leera? Qu manos mordera?... Eso sera imaginar otros mundos posibles y contrariar la historia y la memoria oficiales quebrando los imaginarios de un juego perfecto con las fichas en su sitio.

La santsima trinidad de los poderes pblicos, que son tres poderes distintos y cada vez ms un solo senador expresidente, presidente verdadero, son la autoridad, la fe, la tradicin, la antigedad y no deben tocarse segn predican desde los pulpitos corporativos los inquisidores de la opinin, las S agradas I nstituciones P eriodsticas y desde otras plazas los juglares que nos ensean divirtindonos.

Esta nueva edad media exige de todos ser pobres de espritu, ser dbiles de mente, renunciar a las explicaciones y abrazar a la creencia; la memoria no es un asunto colectivo sino que es definida por los fuertes, y los dems renunciamos a pensar, repetimos y aceptamos esa imposicin con fe religiosa, civil, acadmica o literaria.

Sinceramente deseamos un gran xito en ventas para la novela de Melba Escobar, auguramos una novela televisada y por qu no? La pantalla grande de la mano de Harold Trompetero.

Los muros y las rejas seguramente agotan nuestra fantasa y por eso un nobel no nos parece cercano, pero felicitamos de corazn a la escritora por su nuevo libro del que nos sentimos parte. Las ramitas secas que primorosamente se agregan, ni quitan ni ponen a esta hoguera para extirpar demonios y servir de ejemplo. El asentimiento comn e irreflexivo de la poca se retrata perfecto junto a las crisis existenciales de los personajes de la novela.

xito asegurado. Por eso usted (autora) est all y nosotros ac.

Acusados por el montaje judicial por el atentado al Centro Comercial Andino recluidos en la crcel la Picota de Bogot.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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