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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2019

Anlisis del comportamiento blico en Colombia

Carlos Meneses Reyes
Rebelin


Durante el gobierno de Ivan Duque reaparecen las andanzas de las fuerzas armadas colombianas en el tinglado de los ataques a la poblacin: ataques a comunidades indgenas y campesinas en el Cauca y otros lugares del pas. Asuncin, en el acto y resultado de asumir, funciones de polica, en la lucha contra las drogas y el control de militarizacin de diversas zonas del pas, en especial en El Catatumbo.

Tras 50 aos de conflicto armado interno en Colombia, ante el desprestigio de esas fuerzas armadas por violaciones a los Derechos Humanos, tras la aplicacin de una doctrina militar de seguridad nacional, resumida en la concepcin del enemigo interno, que conlleva al ejercito vernculo a un comportamiento de ejercito invasor contra el mismo pueblo; surgi el proyecto paramilitar, que contribuy a la lavada de cara de la institucin militar, al atribuir los asesinatos selectivos, el genocidio al partido poltico Unin Patritica (UP), las masacres en toda la geogrfica colombiana, a ese paramilitarismo, que se dio en llamar la sexta divisin del ejercito colombiano.

Esto por cuanto es historia verdica y contada de los nexos de esa institucin militar con las huestes paramilitares que asolaron campos y barrios en ciudades populosas; como seguidores,sin limitaciones ni condiciones, en la lucha contra insurgente; generando el inhumano y brbaro compromiso de masacrar a la poblacin bajo el prurito que eran auxiliadores de las guerrillas y en bsqueda fra y calculada de quitarle el agua al pez. Los medios de comunicacin, cual dictadura meditica, les denominaba Fuerzas Oscuras porque para entonces los paramilitares eran los mismos hacendados asociados criminalmente con el narco y el ejercito.

Esa practica que enmarca en la manera de entender o engendrar las mltiples formas de Terrorismo de Estado aplicadas en Colombia, cedi en su propsito al desmontarse las denominadas autodefensas unidas con adeptos a la formula guerrerista del fin a la guerrillas. Los irregulares para estatales, as involucrados, fueron objeto de un tratamiento especial con la llamada aplicacin de ley de justicia y paz, que al reir con las normativas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), al no calificar como fuerza insurgentes, configuraron el antecedente de impunidad a delitos de lesa humanidad. El engendro de este accionar, sell con la extradicin de diez cabezas visibles del narco - para militarismo, durante el gobierno del Innombrable, que figura con serios antecedentes de narcotrafico desde sus funciones como Director de la Aeronutica Civil durante la era de Pablo Escobar; registra como el Numero 82 de los narcotraficantes buscados por el Departamento de Estado y llev a concluir al ex embajador de USA en Colombia, Frechett, a decir que muy bien lo conocan, pero que les convena...Imprecacin para los anales de la Historia colombiana al afirmar el ex presidente George W. Bush, que ese personaje les haba dado mas de lo pedido y esperado.

El fenmeno de los falsos positivos surge, cuando supuestamente se haba desmontado el paramilitarismo, porque sus cabezas visibles- en el pasaje de mayor impunidad en el mundo para sindicados de delitos de lesa humanidad- estaban a recaudo en crceles de USA y surge el planteo de las tales Bacrim ( Bandas criminales). Con la metodologa de colocar en un mismo recipiente a bandas criminales, insurgentes, delincuentes para estatales, el experimento o ensayo paramilitar resulta encubierto, dndose los crmenes de Estado y de lesa humanidad de los falsos positivos ( de promocin y estimulo legal) en que incurre la institucionalidad armada; reiterando que en la guerra contra insurgente en Colombia, la practica de la ilegalidad resulta una constante y que mientras exista el conflicto armado interno a causa de rebeldes en armas, la lucha contra insurgente, la doctrina militar del enemigo interno, constituye el karma para la imagen de las fuerzas armadas por la dinmica que la energa trascendente surgida de esos actos asemeja en desprestigio al efecto de los curas pedofilos en la iglesia catlica.

Un nuevo paramilitarismo

La historia del ejercito colombiano surgido de la guerra de independencia de Espaa, ha transitado pareja con las nueve guerras civiles registradas en Colombia durante el Siglo XIX, cual expresin de la lucha de clases internas. Junto con la hegemona conservadora de pos guerra civil de 1900. En escenario participado con el pasaje histrico de la violencia poltica bipartidista. Contradictor en la generacin de las guerrillas liberales y su mutacin a guerrillas comunistas. Receptor a la aceptacin de imposiciones de expansionismo del imperio (participacin en la guerra de Corea). Coadjutor al divorcio total con los intereses de las masas y el movimiento popular reivindicatorio. En una palabra, mientras la Historia del Partido Comunista Colombiano (PCC) es la Historia de las Luchas Populares en Colombia en el Siglo XX, la Historia de las fuerzas armadas y su ejercito es la de actor en guerras intestinas, con las secuencias de la destruccin, caos, impunidad, la utilizacin de causas oligrquicas, los vicios de la corruptela y la entronizacin del Terrorismo de Estado, hasta nuestros das.

Pese a que en Colombia se desmovilizo la guerrilla mas numerosa y antigua de Latinoamerica, el conflicto armado interno, persiste. Pese a que el triunfalismo del poder hegemonico de la derecha anuncia que el para militarismo fue extraditado; esa forma de expresin contra insurgente subsiste, esencialmente como asociada a la accin militar en la lucha contra la insurgencia persistente y sin lugar a repliegue; pero con un elemento nuevo de anlisis: la participacin encubierta, incgnito, fraudulento y solapado del partido poltico Centro Democrtico (CD) en el poder, en relacin de con causalidad con los crmenes de lideres y lideresas sociales.

A los paramilitares los llaman ahora grupos ilegales. Entindase que al paramilitarismo no lo define la estructura, sino la poltica que lo mantiene. Por ello la inquietud de anlisis en lo que representan los lideres y lideresas sociales en sus aspiraciones a hegemona de control electorero. Las estructuras pueden aparecer, desmontarse , desaparecer, hasta no existir como en las llamadas guilas Negras. La situacin reviste gravedad para los defensores de los Derechos Humanos, porque la institucionalidad desvalora la gravedad que representan porque no tienen concretamente, la identificacin de un grupo, o porque no tienen el nombre o estimulan los medios el nombre de uno de ellos.

Durante el actual gobierno de la dupla Duque-Uribe, el tema de las Convivir vuelve a tomar actualidad. Estas cooperativas tienen entre sus antecedentes legales el Decreto 356 de 1993. Para 1997, con mas de 120.000 miembros y cerca de 414 grupos de Convivir en todo el pas. Se le atribuye al Innombrable, como gobernador de Antioquia, su articulacin. 68 de estos grupos estaban en Antioquia. Tambin hoy, los ganaderos del Cesar, con el recetario de los de Crdoba, quieren rearmarse y hablan del tema con el ex presidente- senador. La Iglesia se expresa partidaria de las acciones militares contra la insurgencia y un alto jerarca de esa iglesia sabe cual es la posicin de los altos mando militares al respecto. El inquietante interrogante que flota en el ambiente: que son las redes de participacin cvica de las que habla el presidente Duque, sino el revivir de las Convivir para matar. Desconoce la existencia del conflicto armado interno en Colombia y a su vez impulsa esas redes sobre el prurito de las recompensas (sapeo) a travs del trabajo mancomunado con las fuerzas armadas. El Terrorismo de Estado como expresin prctica, contina.

La Ongs Human Rights Watch (URW), denuncia que el gobierno de Ivan Duque en Colombia, promueve a militares bajo sospecha de participar en ejecuciones extrajudiciales, situando en puestos claves a nueve generales investigados directa o indirectamente por el escndalo de los falsos positivos. Cita a los promovidos durante esta vigencia, sin mencionar las de anteriores, y que muchos de los altos jerarcas estn siendo investigados, tanto disciplinaria como por la justicia ordinaria, sin que ello sea bice para continuar en la carrera de ascensos. Se intuye que el 80% del cuerpo del generalato colombiano esta incurso en esas investigaciones por violaciones a los Derechos Humanos.

Sobre el asesinato de Dimar Torres Arvalo

La comunidad de la vereda San Luis, del municipio de San Calixto al escuchar unos disparos por parte del ejercito nacional a las 7:00 de la noche del pasado 20 de abril, fue a indagar al lugar de los hechos y se encontr que en el puesto de tropa no le daban razn de Dimar Torres Arevalo. Los habitantes y vecinos se fueron concentrando e irrumpieron a la fuerza en el lugar, pese a un disparo de advertencia de un soldado. Encontraron que estaban cavando una fosa y al escarbar en el lugar hasta con las manos, buscando algo en la tierra removida, encontraron el cadver del compaero, vecino y amigo. Lo desenterraron y tomaron foto de su cuerpo escasamente cubierto con una camisa abierta, su rostro desfigurado y con el escroto destrozado. El impacto emocional queda gravado en la conciencia popular. Por el coraje asumido asimilaron acometer al enemigo, superando la rabia y el enojo para encarar la denuncia y no soportar la injusticia infringida.Tres das despus del asesinato el ministro de la guerra, Botero Nieto(un representante de los gremios econmicos), desde Tolemaida, manifest que se trat de un forcejeo, pues el civil intent arrebatarle el arma al soldado y en cuanto al intento de desparecer el cuerpo, afirm que esa es una versin de prensa. Por su parte el cuestionado Fiscal General, carente de fe publica, sin existir autopsia que fundara estudio y examen de los rganos para investigar la causa de esa muerte, afirm que no exista en el cadver seales de tortura. Posteriormente el dictamen de Medicina Legal precisa que por los orificios de salida del disparo por el escroto se registr una inflamacin en esa regin...El cabo Daniel Eduardo Gmez, dio la versin del forcejeo ante la Fiscala y contra el mismo no recay medida de aseguramiento. El Ministro de la guerra le minti al pas sobre lo del forcejeo para quitarle el arma al uniformado. La Comisin de Paz del Senado se hizo presente y en Convencin, por su parte el general Diego Luis Villegas Muoz, encargado de la Operacin Vulcano en El Catatumbo, con 4000 efectivos bajo su mando, pidi perdn publico a la familia y padre del asesinado. Dijo: Mataron a un miembro de la comunidad; lo mataron miembros de las fuerzas armadas. En El Catatumbo hay 12.000 soldados, que representa un soldado por cada 100 campesinos; pero solo un mdico por cada 6.000 personas. La comunidad exigi a la Comisin de senadores y responsables polticos incentivar las investigaciones para averiguar cuantas mas fosas comunes y no comunes hay en El Catatumbo. Cuantas son las personas desparecidas,cuantas las ejecuciones extrajudiciales (en uno de cuyos sealamientos estara el propio general Villegas), el porqu de atentados contra miembros de las organizaciones campesinas, durante el gobierno de la dupla Uribe-Duque. Aclarar porque se public una noticia en desarrollo que afirmaba : Cayo Torres del EPL en clara alusin al asesinado, que luego desapareci de los medios, siendo que las noticias sobre orden publico son del soporte nico de la inteligencia militar, en la cacareada democracia informativa en Colombia. Que se defina la verdad sobre los disparos que recibi la joven universitaria estudiante de Derecho el da sbado 24 de noviembre de 2018, en horas de la noche, cuando iba en moto con su novio en una motocicleta, regresando de compartir una cena en un restaurante de la va Agua Clara- Ocaa. Sobre Silvia Juliana Manzano Picn(22) y su novio Brandon Plata Ordoez, los milicos alegaron que no hicieron caso a un reten del ejercito y los familiares desvirtuaron vehemente tal afirmacin.El general Antonio Maria Beltran, comandante de la trigsima brigada, asegur que sus hombres estaban en alerta debido a una informacin que tenia inteligencia sobre un presunto secuestro en el municipio. Razn tiene la opinin de masas, que las fuerza armadas viven conculillo en esa regin; expresin castiza que define la Paranoia: Enfermedad mental que se caracteriza por la aparicin de ideas fijas, obsesivas y absurdas, basadas en hechos falsos o infundados, junto a una personalidad bien conservada, sin prdida de la conciencia ni alucinaciones. Que se esclarezca y no quede impune el asesinato del seor Emiro Arvalo (57) en la Plaza de Mercado de Convencin, el da 8 de abril de 2019. Difundieron que se trataba de un lder social, siendo un comerciante, tronco de familia, de aprecio por la impactada comunidad.

Que el mundo sepa acerca de que debate electoral para dignatarios municipales se puede garantizar en todo el Departamento de Norte de Santander, limtrofe con Venezuela, en el climax de un conflicto armado interno, con visas a niveles de guerra civil.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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