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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2019

La precipitacin; Una leccin no aprendida

Vladimir Villegas
CLAE / Rebelin


En das recientes un nutrido grupo de venezolanos dio a conocer su adhesin a un documento promovido por la profesora universitaria Vernica Zubillaga y Rafael Uzctegui, coordinador general del Programa Venezolano de Educacin-Accin en Derechos Humanos (Provea), en el cual se insiste en la necesidad de una solucin pacfica, democrtica, constitucional y electoral al conflicto poltico en el cual est inmerso el pas.

En su texto se sintetiza claramente posturas con las cuales estoy totalmente identificado. Por ejemplo, el rechazo a la injerencia indebida de gobiernos extranjeros, cualquiera sea su bandera, as como cualquier tipo de salida armada y de fuerza; la promocin de mecanismos pacficos, as como la valoracin de la solidaridad y los esfuerzos de los pases que apoyan la negociacin, y otro planteamiento de suma importancia, como lo es la realizacin de un proceso electoral que se caracterice por ser realmente democrtico, confiable, incluyente y transparente, que le otorgue protagonismo al pueblo venezolano.

Tambin el referido documento hace mencin al apego al principio de alternabilidad democrtica, como la mejor garanta de convivencia presente y futura, del disfrute de los derechos humanos y de dirimir los conflictos sin aniquilarnos, mediante la participacin de organizaciones polticas de cualquier ideologa, en igualdad de condiciones.

Es muy pertinente que en esta dura circunstancia que vive Venezuela un nutrido grupo de connacionales se disponga a dejar clara su posicin contraria a la violencia, en pro de soluciones democrticas y pacficas.

No es una posicin blandengue, complaciente, colaboracionista o entreguista. Todo lo contrario. Se trata de una posicin firme, slida, decidida y frontal en la direccin de volver a la poltica, sin abandonar la presencia activa de los ciudadanos en la calle, en demanda de un cambio que el pas reclama desesperadamente, pero sin hacerle concesiones a la violencia o a la bsqueda de atajos que solo se han traducido en frustraciones, retrocesos, represin, muerte, desmovilizacin y desesperanza.

Este grupo de venezolanos firmantes del documento en cuestin expresa, en mi criterio, una corriente de pensamiento con ms fuerza en la sociedad de lo que puede imaginarse. Nada ms y nada menos que las grandes mayoras que no quieren violencia, pero que tampoco le creen a la paz que le venden desde un gobierno caracterizado por su intolerancia, su autoritarismo y su poco sentido de la responsabilidad con el destino de la patria, por mucho que proclame lo contrario.

Pienso que la mayora tampoco desea ver convertida a Venezuela en un teatro de operaciones blicas. De las salidas de fuerza se puede esperar cualquier cosa, por ejemplo la entrada en un conflicto que nos hunda en una larga pesadilla. Podemos estar peor? Claro que s.

Por eso, digo yo, la sociedad democrtica, es decir, la abrumadora mayora de los venezolanos, necesita que se le hable claro, que no se le engae, que no se le vendan oasis de soluciones rpidas por la va del vanguardismo y de estrategias que no se pueden ni revelar ni mucho menos discutir, porque hacerlo e incluso disentir de ellas equivale a un acto de traicin.

Los extremos hablan de traicin cuando no se les sigue incondicionalmente. Esa conducta la vemos en el chavismo gobernante.

Criticar, protestar, disentir, denunciar y deslindar son verbos que le exacerban el autoritarismo que llevan por dentro. Pero lo mismo ocurre con factores opositores que actan de forma similar cuando surgen voces o criterios disonantes con sus puntos de vista y acciones. Salir del autoritarismo que hoy lleva a Venezuela por los caminos del sufrimiento no debe ser al costo de caer en otra forma de autoritarismo y de pensamiento nico.

A un gobierno que juega a ganar tiempo para que nada cambie no se le puede responder con precipitacin. Esa leccin no parece haber sido aprendida en todos estos aos, si nos guiamos por lo ocurrido el pasado 30 de abril y por sus consecuencias, que apenas estn ponindose de manifiesto.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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