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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2019

La primavera lleg. Celebrando algunos triunfos ecolgicos de los ltimos das

Ekologistak Martxan
Rebelin


S, en la mayora de casos, las que no aceptamos este sistema poltica y econmica, nos abrumados por la gran cantidad de problemas y situaciones que surgen. A menudo invertimos tiempo y energa para denunciar injusticias y construir alternativas sin obtener resultados. Muchas veces nos desesperamos, nos resignamos. Pero si te detienes a observar, hay suficientes ejemplos a nuestro alrededor a la inversa, de xitos. O por lo menos as nos llega la primavera. Estos nos demuestran que hay que organizarse, pelear y trabajar. Muchos casos nos pasan desapercibidos, como nos ocurri en el ltimo Ekozinemaldia donde conocimos el caso de Nueva Brunswick (Canad) donde la poblacin local (incluido el pueblo miqmac) consiguieron la paralizacin y el establecimiento de una moratoria para el fracking (y un cambio en el gobierno local). O el caso maravilloso de El Salvador donde el pueblo movilizado obtuvo la primera ley en el mundo que prohbe la minera Especialmente una activista de este movimiento, la sencilla pero grandsima Vidalina Morales nos record el poder que tenemos como personas cuando nos unimos. Estos ejemplos tambin nos recordaron de nuestros triunfos, porque tambin el movimiento popular detuvo aqu el fracking, o los recientes xitos en la paralizacin de proyectos mineros Zilbeti (Nafarroa) o Sudmine (Iparralde).

En los ltimos das, hemos conocido tambin las decisiones contra la planta de coque de Petronor y el contra la central trmica de Castejn de Elerebro , ambos abolidos por los tribunales. Por supuesto, la decisin llega demasiado tarde, en ambos casos cuando ambos proyectos estn ya construidos y en operacin, pero no slo dan la razn a los colectivos y comunidades que se opusieron a ellos, sino tambin ante precedentes legales. Pero, sobre todo, lo que demuestran es que, con frecuencia, los reclamos sociales estn bien fundamentados y que las instituciones anteponen los intereses privados a los sociales y ambientales, se saltan sus propias legislaciones y normas. Estas decisiones los deslegitiman, y fortalecen los movimientos. Ahora esperemos que sirvan para desmantelar esas infraestructuras impuestas y no deseadas.

Esta semana tambin hubo otros dos xitos tanto en Ecuador como en Chile (Wallmapu), ambos relacionados con la explotacin petrolera y ambos con los pueblos indgenas y sus territorios como protagonistas. En el primer caso, los tribunales fallaron a favor de las comunidades huaoranis y en el segundo a favor de comunidades mapuches. Ambos casos se corresponden con la expansin de la frontera extractiva, porque el petrleo est disminuyendo y es tan esencial para las economas nacionales que se necesitan reas nuevas de explotacin, implicando tambin tcnicas ms drsticas y por tanto ms peligrosas, y con ellas un incremento de impactos y amenazas. La expansin de la frontera extractiva implica la invasin de muchas reas de la Amazona que no haban sido explotadas hasta ahora, que no haban sido humanizadas o a las que han llegado a las sociedades capitalistas. Esto, sin duda, produce a un enorme dao en esos hbitats y a los pueblos que en ellos habitan.

El anterior gobierno de Ecuador (Rafael Correa) extendi la frontera extractiva, aunque anteriormente haba criticado la dependencia econmica de este recurso. No solo en la zona bajo proteccin del Amazonas, Yasun, sino tambin con la XI Ronda Petrolera. Ahora Lenn Moreno, su sustituto, est en la misma lnea, con la XII Ronda Petrolera que anunci el ao pasado en la zona de Sucumbos donde durante hace tantos aos Texaco provoc el desastre ecolgico que se conoci como el Chernobil Amaznico, o ahora anunciando 12 nuevos campos de explotacin en el sur. Como en casos anteriores, su gobierno se ha saltado la proteccin de estas reas, tanto para el medio ambiente como para los pueblos indgenas. Y como en muchos otros casos (podemos decir que casi todos), por encima de la voluntad de estas naciones y sin la facilitar consultas pblicas. Estos mismos son los delitos contra la ley y contra la constitucin que ahora han estimado los tribunales. Es bastante deleznable que el que incurra en estos crmenes sea el mismo gobierno, pero como decimos, estas formas estn muy extendidas a nivel mundial y en el capitalismo, con algunas excepciones como las que nos ocupan. Por ello tambin el valor de esta decisin.

Como decimos, los xitos no son tan frecuentes o cuando se dan luego no llegan a completarse del todo como ha sido el caso contra Chevron-Texaco, un smbolo de poder popular contra los grandes poderes econmicos y polticos, y que 25 aos sigue sin ser totalmente cumplido por las empresas o los gobiernos. Por lo tanto, en este caso y en todos los casos, no debemos abandonarlo y debemos mantenernos atentas. Es por eso que el da contra el Chevron de este ao, el 21 de mayo, ser una nueva oportunidad para exigir internacionalmente que las empresas respondan por sus crmenes.

En el caso de los mapuches, la explotacin petrolera es uno de los muchos ataques que sufren en la Patagonia. Primero impulsada por Repsol, ahora por YPF. Pero la nacionalizacin de una empresa como sta no significa que todos los ciudadanos de esta nacin tengan garantizados los derechos, y el pueblo mapuche est obligado a denunciar constantemente los efectos que sufren. Esta vez tambin ha sido un resultado positivo porque los tribunales han reconocido los derechos territoriales de la familia afectada, algo que se viola continuamente.

De la misma forma, incluir el Premio Ambiental Goldman concedido al dirigente mapuche chileno en prisin Alberto Curamili, por su labor en defensa de los ros y bosques. Esperamos que esto sirva para liberarlo del encarcelamiento y detener la represin contra este pueblo y la ofensiva contra sus hbitats y recursos. Esperamos que le sirva ms que a la premiada el ao pasado la afrocolombiana Francia Mrquez que sufri ayer un intento de asesinato con granadas en el que fueron heridas otras dos personas.

Junto con esto, esta semana tambin celebramos decisiones positivas relacionadas con el medio ambiente, en Estados Unidos, un lugar en que desde la llegada de Trump es muy difcil celebrar nada. El primero es el dictamen contra la explotacin petrolera en el rtico, ratificando as la decisin de la anterior legislatura y que ahora se quera saltar el inversor y amigo de los petroleros Donald Trump. En el segundo, los tribunales fallaron que Yellowstone es ms valiosa que la destructiva minera de oro que se extiende por todo Latinoamrica como un cncer. La pena es que no haya instituciones, legislaciones ni decisiones as en el resto del mundo, exceptuando El Salvador, para parar a estas mineras ecocidas y genocidas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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