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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-05-2019

Recuerdos de la lengua

Luis Garca Montero
Infolibre


La memoria es una biblioteca con libros cargados de secretos, imgenes e historias aadidas como recortes de viejos peridicos. La vida ser un destino personal mientras siga dejando huellas, arrugue pginas y llene las superficies de rastros. Al preparar una intervencin para el Congreso Internacional de la Lengua que se ha realizado en Crdoba, Argentina, me encontr con un artculo de Julio Cortzar publicado por el peridico El Pas el 25 de junio de 1978. Deca el autor de Rayuela: Como tantos latinoamericanos que escribieron y escriben en espaol a miles de kilmetros de sus patrias, mantengo el contacto con mis hermanos prisioneros o vilipendiados, escribo para ellos, porque escribo en su idioma, que siempre ser el mo.

Palabras que son recuerdos de un tiempo propio en el que el final de la dictadura espaola se mezclaba con la represin y las crceles latinoamericanas. Estudiar la obra literaria de Rafael Alberti o de Max Aub, dos exiliados espaoles, era una apuesta que se relacionaba de manera ntima con la llegada a mi ciudad de desterrados argentinos o chilenos. La lengua es el acto de afirmacin ms importante de una existencia que est obligada a fluir no ya entre coyunturas ms o menos difciles, sino en una dinmica en la que el desarraigo y el sentido de pertenencia a una comunidad se hermanan de forma inevitable.

Mientras el vrtigo de los acontecimientos nos deshace cualquier sentido de seguridad, las palabras nos ofrecen un lugar en el que sentirnos habitantes y en el que compartir canciones, sentimientos, formas de pasar de la intimidad a lo colectivo. Los retos del idioma tienen que ver con los retos de la convivencia democrtica. Ni ms ni menos. Al fin y al cabo se trata de eso: la voluntad de ser partcipes en condiciones de igualdad de un patrimonio comn y la vigilancia para que nadie se apropie de lo que no le pertenece.

La lengua materna es el sedimento de la experiencia donde los seres humanos pueden reconciliarse sin mentiras con la palabra verdad. Y ese es el reto cultural ms importante de la cultura y la tecnologa en nuestro tiempo: la reconciliacin con la utopa modesta y tica de la palabra verdad. La lengua que nos hace, la casa en la que hemos aprendido a decir madre, lluvia, hambre, amor, maana y fuego, sabe de nosotros ms que nosotros mismos. De ah la hermosa Invocacin del poeta argentino Arturo Capdevila: Habla por m lengua de mis abuelos. / Madre y Mujer. / No me dejes faltarte. / No me dejes mentir. No me dejes caer. / No me dejes. / No.

Del mismo modo que los avances racionales de la tecnologa no deben separarse de la libertad cotidiana de los seres humanos, el valor universal del idioma slo ser una identidad sentimental mientras conserve la fuerza y los secretos de una lengua materna. La universalidad de una cultura consciente de ella misma y de su significacin permite que la lluvia de todos caiga en la memoria de las tardes de una lluvia particular, del olor a tierra hmeda de cada una de nuestras tierras. Que la palabra pierda su profundidad potica es tan peligroso como que la tecnologa caiga en la tentacin de separar sus progresos de la dignidad humana.

La libertad de la lengua y de la vida depende del derecho a decidir las propias conversaciones. Se trata de hablar de lo que nos interesa, no de lo que lo dems quieren imponernos como mecanismo de control o de desorientacin. Los piratas ingleses, mientras desvalijaban el mundo, agitaron la leyenda negra sobre el colonialismo espaol. Cualquier colonialismo es hoy malo, pero no conviene volver a caer en la trampa de las viejas mscaras coloniales, impedir propuestas democrticas de la actualidad con discusiones de otro tiempo en favor de un egosmo ajeno.

Escribo esto porque Cortzar me lleva a Csar Vallejo. As acaba su poema Gleba: y, en fin, suelen decirse: all, las putas, Luis Taboada, los ingleses; all ellos, all ellos, all ellos!. Un ataque a un crtico literario determinado, Luis Taboada, acab siendo una denuncia de una sociedad anglosajona sentida como hostil en la memoria hispnica.

No creo que Hernn Corts ponga el dedo en la llaga de ninguna de nuestras heridas de hoy. Nuestra sangre se derrama en las alambradas y los muros que defienden mandatarios como Donald Trump o en los dientes de los tiburones del Mediterrneo. Conviene elegir de qu discutimos para no volver a una leyenda negra que slo va a servir para ayudar a un emperador enemigo.

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2019/03/31/recuerdos_lengua_93471_1023.html



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