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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2019

Soluciones econmicas en casa

Ricardo Torres
Progreso Semanal


No es un secreto que el deterioro del entorno externo incidir de forma inexorable y negativa en las perspectivas de la economa cubana a corto plazo. Sin embargo, hay varias alternativas que vale la pena explorar. Una buena premisa podra ser la adopcin de medidas consistentes con la reforma planteada (aunque queda claro que esta puede interpretarse de diversas formas, habida cuenta de la ambigedad y dispersin de las propuestas).

El obstculo ms importante para el gobierno, especficamente para aquellos que apuestan por un cambio profundo pero ordenado, es forjar el consenso mnimo y las alianzas para hacerlo posible. El pas requiere apostar a sus recursos internos y hacer un esfuerzo consistente para buscar oportunidades en las relaciones internacionales. Un mundo multicntrico ofrece nichos que se pueden aprovechar.

A corto plazo, el ajuste ser inevitable. En los noventa se hablaba de repartir equitativamente los costos de la crisis. La contraccin del salario real y la libreta de abastecimiento fueron dos herramientas clave. Ahora la situacin es otra; los cubanos de la Isla no llegan en igualdad de condiciones a este perodo de austeridad, por lo que conviene repensar los enfoques para amortiguar el impacto sobre los grupos ms vulnerables. Parece recomendable concebir mecanismos de redistribucin que tengan en cuenta estas diferencias. Asimismo, dinamizar ciertos sectores requerir la adopcin de nuevos esquemas de incentivos, lo que puede provocar cierta diferenciacin adicional, que en este caso sera recomendable.

Sin embargo, las transformaciones fundamentales estn en el enfoque general, que sigue anclado en el pasado. Primeramente, aunque la inversin total ha venido aumentando sostenidamente desde 2010 a un ritmo de 8,3 por ciento anual, los montos totales estn por debajo de lo requerido. Sin embargo, ms preocupante resulta que no ha cambiado suficientemente el marco en el que esta tiene lugar, especficamente la informacin disponible para estas decisiones. En estas condiciones, es difcil asumir que la viabilidad de esos proyectos est asegurada. El sistema monetario y cambiario, pero tambin el mecanismo de planificacin central en su conjunto necesitan una mudanza radical, de forma tal que la economa en su conjunto disponga de mejores seales. Resulta clave que el gobierno pueda comprometerse a adoptar reglas claras, que fomenten la inversin domstica.

Tres reas vienen ocupando la atencin del discurso pblico en meses recientes: exportaciones, sustitucin de importaciones y encadenamientos productivos. Desafortunadamente, las seales iniciales no son halageas. Sigue primando una visin administrativa sobre estos temas. A corto plazo, las mayores oportunidades de exportacin permanecen concentradas en servicios mdicos, turismo, y productos farmacuticos. Lo verdaderamente importante sera crecer con criterio estratgico, de forma tal que la conquista de nuevos mercados sea menos vulnerable a vaivenes polticos.

Exportar los excedentes denota un desconocimiento grave de los mercados internacionales. Es bien conocido que a la mayora de las empresas extranjeras que se han instalado para atender el mercado domstico no les resulta muy atractivo exportar desde Cuba. Ello tiene que ver con los costos laborales y la infraestructura fsica. Una buena idea sera otorgar un tratamiento preferente a los exportadores, tal y como se hizo en los noventa a travs del CUC (mientras conserv su convertibilidad). Encima de todo, ser poco probable que Cuba mejore su competitividad externa exportando un poco ms de lo mismo. Es necesario incorporar nuevos productos, polticas especficas, y un ambiente propicio para la creacin de nuevas empresas, pues la diversificacin deseada no llegar de unidades ya establecidas.

Es la exportacin, no la sustitucin de importaciones, el ncleo de una estrategia exitosa. De hecho, el desarrollo del pas requiere mayores niveles de importaciones, incluyendo bienes de consumo y productos intermedios. Pero hay reas con un potencial enorme, como la agricultura. Lo que pareca un cambio prometedor en 2008 se diluy en medio de una batalla ideolgica sin sentido. La produccin desde 2005 se comport como sigue: viandas (+7,6 por ciento; 0,59 por ciento anual); hortalizas (-23,4 por ciento; -2,2 por ciento anual); frutas (+5,2 por ciento; 0.42 por ciento anual). Aumentos apreciables se produjeron solo en el frijol y el arroz. En la ganadera el aumento ms notable ocurri en la carne de cerdo, aunque con estimaciones negativas para 2019. No se puede seguir repitiendo que los problemas en el sector se deben esencialmente a la falta de recursos. Si no se transforma el marco en el que operan los agentes, no habr resultados duraderos y los recursos invertidos se desperdiciarn. Aunque resulte doloroso para algunos, esto incluye una mejor definicin de los derechos de propiedad y la creacin de verdaderos mercados de insumos y bienes de capital, incluyendo la eliminacin de intermediarios estatales ineficientes (en el sentido de que incrementan costos sin proveer un servicio necesario, casi siempre sin competencia).

Los encadenamientos productivos no se desarrollan por decreto. Existe un conjunto amplio de restricciones que limitan las relaciones horizontales entre empresas de diverso tipo. Adems, sin un sistema de precios funcional y amplias prerrogativas para la gerencia, difcilmente estos avanzarn. Muchos ejemplos alentadores se observan en el sector no estatal, en medio de un marco regulatorio precario.

En el escenario internacional, Cuba debe abandonar definitivamente la premisa de que amortiguar el impacto de las sanciones de Estados Unidos a travs de acuerdos ventajosos es la mejor forma de lidiar con su compleja geopoltica. Estos buenos acuerdos proveen un poderoso incentivo para posponer soluciones duraderas a los problemas en casa. Tambin permiten rehuir estrategias para cambiar la tormentosa relacin con el vecino del Norte. El gobierno cubano puede hacer mucho ms respecto a los cubanos residentes en el exterior, si aspira a que estos participen positivamente en el desarrollo. Resistir y condenar las agresiones no es suficiente.

Cuba debe hacer ms para acercarse a instituciones financieras multilaterales, particularmente aquellas que no estn sujetas a la influencia de Estados Unidos. Aunque las Amricas constituyen el espacio natural de insercin externa, el mundo se vuelve cada vez ms pequeo. Luego de la lamentable decisin de activar el Ttulo III de la Ley Helms-Burton, el gobierno cubano debe coordinar estrechamente la respuesta con la Unin Europea, Canad y otros pases.

Sin embargo, el trabajo ms importante est en casa. Por ms duras que sean las condiciones externas, el ambiente de negocios en Cuba est lejos de los mejores estndares internacionales. Su mejora no tiene que ver con entregar el pas a las empresas extranjeras. Las negociaciones y el tratamiento a los inversionistas debe ser profesionalizado. Lamentablemente, ahora afloran las carencias de las propias empresas cubanas y de los reguladores. Casi treinta aos de apertura a la inversin extranjera se aprovecharon muy poco para crear capacidades internas.

Todo lo anterior, ya de por s complejo, se tiene que enfrentar con un sector pblico hipertrofiado que resulta poco atractivo para las nuevas generaciones. Si se logra dinamizar la empresa estatal, la privada y las cooperativas, y se limita la accin administrativa, se podra continuar racionalizando el empleo en ese sector. Con recursos escasos es necesario ofrecer nuevas oportunidades a empleados talentosos.

Todo es posible, pero hay que actuar consecuentemente. Las reuniones diarias y los chequeos de objetivos no sustituyen a las buenas polticas. Ms control y disciplina no harn crecer a la economa cubana. Cuba no necesita ms sino mejores normas.

Fuente: http://progresosemanal.us/20190509/cuba-soluciones-economicas-en-casa/



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