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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2019

Uruguay
Robinson Crusoe y UPM (el problema de la cultura)

Marcelo Marchese
Rebelin


Por qu sobrevivi Robinson en su isla? Porque llevaba una cultura heredada, porque haba nacido previamente en un lugar que le asegur la transmisin cultural imprescindible para la sobrevivencia de la especie pues el hombre, sin cultura, no es nada.

La leona ensea a sus cachorros a cazar y de esa manera les transmite lo necesario para vivir, y el hombre transmite a sus hijos todo el saber acumulado por la humanidad, un saber sin el cual no sobrevivira un slo instante, pues el hombre es el animal que nace con mayor desproteccin en todo el reino animal.

Entonces tenemos que el hombre sobrevive pues hereda conocimientos, tcnicas y sensibilidades que le permiten relacionarse con la naturaleza, y hereda a su vez, toda la materia transformada por la cultura humana: las tierras labradas, las catedrales, los animales domsticos y tambin hereda instituciones, como son las escuelas y las organizaciones polticas que a su vez, se encargan socialmente de asegurar el traspaso cultural.

Sin cultura, Robinson no hubiera sabido hacerse una choza, ni pescar, ni cazar, ni conservar alimentos para el invierno, ni establecer sistemas de defensa, ni hubiera podido construir la sociedad igualitaria que construy en aquella isla, pues Robinson traa toda un concepcin poltica. Pero hay algo ms importante, sin cultura no hubiera tenido una forma de pensar cmo resolver problemas, no hubiera tenido un mtodo para pensar todas las problemticas que tuvo que abordar para sobrevivir en la isla. Sin cultura, Robinson no hubiera tenido una lengua que le permitiera pensar el mundo y transformarlo.

Cuando el imperio incaico dominaba un nuevo territorio, entre otros mecanismos de dominacin se aseguraba llevarse a los hijos de la aristocracia a Cusco para implantarles la cultura dominante, pues todo imperio, primero que nada y antes que nada, debe quebrar la resistencia del pueblo dominado, y eso significa quebrar su cultura, erosionarla y en la medida de lo posible y de lo necesario, destruirla.

As llegamos a nuestro problema con el Contrato ROU UPM que ha sido largamente analizado por sus impactos ambientales, econmicos y jurdicos, pero que no ha sido suficientemente analizado en el punto crucial, el punto que anuda todos los puntos de esta red, su impacto cultural, un impacto que incluye todos los otros impactos, los ordena en una unidad, pero les agrega algo ms.

Los imperios no slo dominan regiones mediante los ejrcitos. Ese mecanismo deben emplearlo cuando no pueden vencer la resistencia cultural de quien pretenden dominar, como sucede actualmente en el mundo rabe, pero cuando pueden vencer esa resistencia, cuando tienen aceitados los mecanismos para lograr sus objetivos, operan pacficamente, pero ejerciendo una gran violencia sobre la cultura del vencido.

Ejercen violencia sobre su cultura y se apoderan de sus recursos econmicos y as tenemos cmo UPM se apodera de nuestra tierra para extraer sus nutrientes, y se apodera del agua, y se apodera de nuestro tiempo, pues los 4000 millones de dlares que pondremos para que trasladen la celulosa a Finlandia, es tiempo humano concentrado a modo de dinero, como son tiempo de trabajo acumulado las carreteras y el puerto y todo lo dems que usa y usar UPM si instala su segunda planta.

Para asegurarse el dominio de la tierra, del agua y de nuestros recursos, precisa vencer nuestra resistencia, lo cual logra por un lado metindose en el bolsillo a nuestro sistema poltico que oficia como gerente regional de UPM, y metindose en el bolsillo al PIT CNT que oficia como capataz de UPM, y metindose en el bolsillo a los medios de comunicacin que ofician como propagandistas de UPM.

A su vez, UPM interfiere en nuestra educacin preparando a sus futuros obreros que saldrn de nuestras Universidades Tecnolgicas como operarios obedientes; UPM se saltea nuestra Justicia pues slo se someter a los tribunales que maneja en Washington; se saltea nuestro Poder Legislativo pues el Contrato est blindado de tal manera que a futuro no podremos legislar en ningn rea que altere un pice los extraordinarios beneficios de UPM y todo esto y mucho ms significa que UPM erosiona nuestra Repblica, la organizacin poltica que nos damos para gobernar nuestro Pas, y la Repblica es una construccin cultural que hemos elaborado a lo largo de doscientos aos.

Erosionar, constreir, dominar y por ltimo destruir la Repblica es esencial para UPM y para el capital extranjero, para los imperios que buscan quedarse con los recursos naturales y los principales rubros econmicos de los pases, de igual manera que los imperios coloniales destruyen o reorganizan para su beneficio las organizaciones polticas que existe en los territorios dominados, pues la organizacin poltica permite controlar y gobernar un territorio.

Pero la organizacin poltica, en nuestro caso, la Repblica, slo es una construccin entre las vastas construcciones culturales de un Pas, aunque sea una construccin fundamental. Su erosin nos desarma, slo que la erosin que se viene practicando y que el Contrato acenta, es an ms grave que la sla erosin de la Repblica.

La extensin del latifundio y la extranjerizacin de la tierra desplazan gente del campo, y ese desplazamiento arruina la amplia red de la cultura rural y arruina la transmisin por herencia de la cultura rural. El hombre que se va a trabajar a la ciudad no transmite a su descendencia lo aprendido de su padre y de su abuelo, todas esas cosas que no se aprenden en una Universidad y sin las cuales no se puede producir riqueza en el campo, y esas cosas van desde cmo trabajar con la paja brava y el alambre, hasta cmo esquilar una oveja, cmo ayudar en la paricin de un potrillo y qu yuyos usar para combatir una dolencia, un conocimiento sobre botnica que viene de miles de aos atrs.

El abandono de nuestro hombre de nuestro campo, trae por aadidura la prdida de control de nuestro territorio y el cierre de hospitales, escuelas rurales y comisaras. Donde antes manaba la cultura rural que alimentaba a todo el Pas, hoy se extienden las taperas y en esas taperas ya no hay hombres que sientan la vida, y este sentir es fundamental, pues no se piensa ni se hace sin sentimientos, este sentir es aquello que nos da identidad y sin identidad, no somos nada, o mejor dicho, pasamos a ser otro.

El campo derrama toda su riqueza y su cultura sobre la capital donde vive medio Pas y sobre el puerto que tambin recibe la cultura que viene de afuera, y que en cierto sentido hace tambin a nuestra cultura en tanto la integremos naturalmente, esto es, culturalmente. Del encuentro de esas dos fuerzas nace una cultura regional que en verdad se ampla a la pampa y a Buenos Aires, pues las dos fuerzas se amortiguan. Bien usado, lo que viene de afuera es nuestro, por ser patrimonio de la humanidad. El problema radica cuando existe un desequilibrio y lo que viene de afuera, viene con el propsito de arruinar la cultura dada.

Dijimos que nuestra forma de concebir la poltica es una cuestin cultural y por eso, los efectos del Contrato ROU UPM pactado en secreto y aplicado en silencio, hieren de muerte a nuestra cultura poltica, hieren de muerte a la ciudadana, al hombre comprometido con su sociedad, pues quieren acostumbrarnos a la idea de que los de arriba ordenan y el resto obedecemos sin siquiera preguntar, pues se decide en secreto y se gobierna mediante el silencio. El secreto y el silencio son un cncer alojado en la cabeza de la Repblica que est haciendo metstasis por todo el cuerpo y trasladndose a la prensa, a los partidos y a los sindicatos.

Si hay secreto y silencio, hay cosas que no se hablan y cuando se hablan se usa de eufemismos como la palabra gobernanza, que en rigor es la ordenanza del Banco Mundial. Cuando se habla, se habla una jerigonza econmica inextricable que es un no hablar, y se promociona un lenguaje que pretende que todes hablemes come idiotes, un lenguaje desexualizado, un lenguaje que ejecuta nuestro mundo, nuestra identidad, nuestra lengua castellana.

Sin lengua y sin cultura, Robinson no hubiera sobrevivido en su isla, y sin lengua y sin cultura, un hombre sometido por tres das a la picota y luego encarcelado, no hubiera escrito una novela magistral donde utiliza del recurso de un nufrago que construye una vida nueva, para enfrentar de esa manera las tenebrosas fuerzas polticas de la Inglaterra de su tiempo. Daniel Defoe, el hombre perseguido, usa de la lengua para dar la batalla por un mundo mejor.

Quines son los Daniel Defoe y los Robinson Crusoe de nuestro tiempo? Somos muchos, afortunadamente, y muchos de nosotros nos hemos encontrado en movimientos ciudadanos donde mediante palabras pretendemos volver a tejer nuestra red, la gran red de la cultura que nos permitir enfrentar esta invasin y dar los pasos para la creacin de un pas, donde las palabras solidaridad, trabajo, repblica, justicia y verdad, no sean resultado de una espuria demagogia. Nosotros haremos que esas palabras dejen de ser armas del engao, para convertirse en armas en defensa de nuestros hermanos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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