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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-05-2019

La ultraderecha intenta apropiarse del ejrcito y la monarqua

Luis Gonzalo Segura y Miguel Mora
Ctxt

Los dirigentes de VOX, que citan el discurso del rey el 3-O como impulso de su legitimacin, han conseguido el apoyo de altos cargos militares y el voto masivo entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad


El fantasma de la extrema derecha que recorre Europa y buena parte de Amrica ha llegado finalmente a Espaa. Las elecciones del 28 de abril supusieron la entrada de 24 diputados de Vox al Parlamento nacional, tras obtener el 10,2% de los votos. Con los das, varios medios han analizado los resultados en detalle, destacando que el voto a la extrema derecha ha batido marcas en las zonas donde viven militares y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE). Pero pocos han mencionado el hecho de que el partido de ultraderecha lleva meses insistiendo en que su legitimacin, y su mayor inspiracin para defender la unidad nacional, proviene directamente del rey Felipe VI. Los ultras, los militares y la monarqua parecen haberse encontrado en un patio de armas comn: el ultranacionalismo espaol. La extrema derecha escindida del PP est visiblemente encantada de haberles encontrado y reunido, y se presenta como un partido esencialmente monrquico.

Aunque algunos llevamos aos denunciando que las Fuerzas Armadas se han modernizado pero no se han democratizado, y que esto ha provocado que en la actualidad la milicia espaola constituya una institucin franquista en la corazn de la OTAN, este hecho no ha empezado a ser percibido por la ciudadana hasta la explosin electoral y meditica de Vox en diciembre de 2018.

Fue entonces, tras las elecciones andaluzas, cuando se constat el auge de la ultraderecha, y al escudriar se descubri con asombro que, de la docena de diputados que consiguieron entrar en el Parlamento andaluz, dos de ellos tenan orgenes militares: Benito Morillo y Luz Belinda Rodrguez.

Ms tarde llegaron los fichajes de generales: Mestre, Rosety, Asarta y Coll. Cuatro altos mandos del Ejrcito que, de nuevo, se convirtieron en un episodio inslito en nuestra historia, pues nunca antes un partido poltico de la relevancia o la expectativa parlamentaria de Vox haba fichado a tantos militares en tan corto perodo de tiempo. Algunos partidos no han alcanzado ese registro en toda su historia y seguramente no lo alcanzarn jams.

Pero la prueba ms palpable que demuestra la conexin entre el mundo militar y policial y el ascenso de la extrema derecha ha llegado tras las elecciones generales. Aunque el resultado final de los ultras se cerr, afortunadamente, por debajo de lo esperado, el anlisis de la cartografa electoral ha mostrado de forma inequvoca que una gran mayora de militares y agentes de las FCSE votaron a la extrema derecha.

All donde se localiza una base o acuartelamiento militar de consideracin (o en un municipio cercano), los rditos electorales de la ultraderecha se disparan con respecto a los resultados globales. Hay mltiples ejemplos: El Goloso (41% de los votos a Vox), El Pardo (36,6%,) y Campamento (29,5%), en Madrid; Castrillo del Val, en Burgos (24%), y San Gregorio, en Zaragoza (25%, el doble de la media en la ciudad). Otros casos son Btera, en Valencia; Cerro Muriano, en Crdoba; Valdebtoa, en Badajoz y la Ciudad del Aire en Alcal de Henares, donde la extrema derecha consigue un 28% de los votos, frente al 13,5% de media en la ciudad.

En Cdiz slo hay cinco distritos donde ha ganado Vox. Uno de ellos es el que acoge el Poblado Naval de la Base de Rota. Ah, el partido de Santiago Abascal es la primera fuerza con el 37,8% de los votos, muy por encima del 10,3% cosechado en el total nacional y del 8,4% provincial.

En el caso de las comandancias de la Guardia Civil, la misma situacin se hace evidente en ciudades como Sevilla, Mlaga, Badajoz o Huelva. En la Direccin General de la Guardia Civil de Madrid, Vox obtuvo un 37% de los votos, frente al 12,7% en la capital. En Pamplona, Vox sac una media del 4,2%; pero en el barrio de la Milagrosa, donde est el cuartel de la Guardia Civil, lleg al 24,4%. Incluso en Sant Clement de Sescebas, Girona, el voto de la ultraderecha llega al 14%, un resultado absolutamente discordante con el entorno poltico y nicamente explicable por la ubicacin castrense.

No cabe duda: la ultraderecha apuesta por las armas y los que las portan apuestan por la ultraderecha. La ultraderecha va bien armada y sabe dnde buscar sus votos, defendiendo por ejemplo la equiparacin de sueldos de las distintas fuerzas de seguridad en todo el territorio. Como aadido, Abascal suele vestir camisetas de distintas unidades militares para hacer guios a las tropas. Igual que Javier Ortega Smith, que afirma haber sido miembro de los Grupos de Operaciones Especiales (GOES), los llamados boinas verdes del Ejrcito, y que particip hace unos aos en una incursin a Gibraltar a nado para colocar una bandera espaola. Desde entonces, el nmero dos del partido y candidato a la alcalda de Madrid no puede ingresar en territorio britnico.

La conexin entre Vox y Felipe VI

En contraste con lo que sucedi en el postfranquismo, aquel periodo de extrema violencia que trajo la Restauracin Borbnica pese a la fama, fue la segunda transicin ms violenta de Europa solo por detrs de Rumana, la ultraderecha expresa hoy sin ambages su admiracin hacia la figura real. Una devocin que alcanz su apogeo tras el discurso de Felipe VI el 3 de octubre de 2017, con posterioridad a la brutalidad policial acaecida el 1 de octubre en Catalunya.

Que esa alocucin, pronunciada con un tono y una iconografa inusuales (el retrato de Carlos III con su bastn de mando, la expresin del rey, adusta y amenazante), haya sido tan loada por la extrema derecha, siempre vigilante en cuanto a las debilidades que puedan mermar a la patria, supone una seal que no debe pasarse por alto. Bastan dos apuntes al respecto; por un lado, el discurso, segn diferentes versiones, fue de autora personal del Rey y se produjo contra la voluntad del entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; y un segundo aspecto no menos importante: gener una enorme crispacin entre una gran cantidad de catalanes y espaoles, al no contener la ms mnima muestra de empata hacia quienes sufrieron las cargas policiales.

Aquel 3 de octubre de 2017, Ortega Smith subi a su cuenta de Instagram una foto del discurso del rey y exigi a Rajoy la detencin de los golpistas y la aplicacin de la ley de Seguridad Nacional y del 155. Haba nacido la derechita cobarde.

Ms all de la relacin de la familia de Felipe VI con las dictaduras, desde Primo de Rivera hasta el franquismo, el fascismo italiano y el nazismo Federica de Grecia, madre de la reina Sofa, se dej fotografiar vestida de nazi y de su deuda con el dictador que design sucesor a Juan Carlos I, el monarca no ha mostrado incomodidad alguna ante el ascenso de la ultraderecha, y tampoco ante las continuas loas de Vox a la monarqua.

Pero no faltan espaoles que consideran que Felipe VI se ha escorado polticamente en demasa. La ltima encuesta conocida (realizada por Electomana y CTXT en julio pasado) muestra que la popularidad de la monarqua es cada vez ms baja, especialmente en Catalunya y el Pas Vasco, y que el respaldo a la institucin no llega al 50% de la poblacin total del pas.

El mapa electoral del 28A y el de los apoyos a la monarqua y la repblica presentan semejanzas significativas. All donde la derecha y la ultraderecha son ms potentes, crece el apoyo a la monarqua, y viceversa. Como ha explicado Ignacio Snchez-Cuenca en esta revista hace unos das, la cuestin nacional define y domina la poltica espaola.

En total, en julio de 2018 haba un 47,4% de espaoles que se declaraba republicano frente al 49,5% que prefera la monarqua; el apoyo a esta era mucho ms amplio entre los ciudadanos de ms de 58 aos.

Encuesta de Electomana y CTXT

Por partidos polticos, las diferencias son tambin notables, y los votantes de Vox encabezan la lista de defensores de la monarqua (71%), por encima del PP y Ciudadanos. Los votantes de los dems partidos son en mayor o menor medida favorables a la repblica, segn el panel de Electomana, realizado a partir de una muestra de ms de 2.800 personas.

La tarde del pasado 26 de abril, en el mitin del cierre de campaa de Vox en la plaza de Coln de Madrid, Roco Monasterio afirm que el momento de la legitimacin de la extrema derecha haba sido el 3 de octubre de 2017: Su Majestad nos dio el impulso para que el pueblo espaol saliramos a la calle a defender nuestra patria. Viva el rey!. Esta misma semana, Santiago Abascal ha acusado a Pedro Snchez de usurpar las funciones de Felipe VI por recibir a los lderes polticos en La Moncloa.

Son solo dos muestras ms de que la extrema derecha trata de erigirse (y se siente legitimada a hacerlo) en una especie de partido monrquico.

En democracias cercanas como Alemania, Italia, Reino Unido o Francia sera inimaginable que un partido de extrema derecha, que defiende medidas claramente inconstitucionales, terminara sus actos con vivas al jefe del Estado. Y si ello pasara, la reaccin del jefe del Estado sera inmediata para desligarse de tales muestras de cario. Incluso en pases en los que la jefatura del Gobierno tambin es ocupada por un monarca, la relacin del mismo con la ultraderecha es mucho menos evidente que en Espaa. Por ejemplo, en Blgica los extremistas protestaron ante el Palacio Real en diciembre de 2018 despus de que el monarca belga les dejara, nuevamente, fuera de la ronda de consultas para formar Gobierno.

En esto, Espaa es diferente. Muchos ven la unidad nacional en peligro y a Felipe VI como el nico garante de esa unidad. La pregunta es: podrn las fuerzas de seguridad escapar del estigma de apoyar a un partido abiertamente xenfobo, racista y machista?

Fuente: http://ctxt.es/es/20190508/Politica/26048/Luis-Gonzalo-Segura-Miguel-Mora-voto-extrema-derecha-militares-monarquia-vox.htm



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