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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2019

Cul es el programa para derrotar al FMI y evitar un default como el del 2001?

Esteban Mercatante
Ideas de Izquierda


Cada vez se ve ms claro que no hay dficit cero que evite el default. La Argentina est quebrada y los anablicos del crdito del FMI solo ganan tiempo mientras permiten que se fuguen capitales y sigan cobrando los acreedores al precio de ajustes. La alternativa no es renegociar para hacer ms soportable el grillete de la deuda, sino levantar un programa en funcin de los intereses del pueblo trabajador y no del capital financiero internacional.

Todos sabemos que solo Nicols del Cao propone no pagar la deuda. Esto lo afirm hace algunas semanas Emmanuel lvarez Agis, el exviceministro de Economa cuando estaba al frente Axel Kicillof. El comentario del exfuncionario fue realizado como parte de la campaa dirigida a calmar a los mercados de la que vienen participando numerosos dirigentes cercanos a Cristina Fernndez. Desde este espacio han salido a criticar los 10 puntos de Macri. Pero no es necesario que los suscriban: ya han dejado claro que intentarn cumplir el ms importante para Macri: honrar la deuda.

Tiene razn lvarez Agis; mientras Cambiemos, el peronismo alternativo y el kirchnerismo presentan distintas variantes para continuar pagando la deuda (lo que significa sostener y profundizar el ajuste), el Frente de Izquierda plantea el no pago de la deuda pblica como parte inseparable de un conjunto de medidas para desarrollar una respuesta alternativa ante la crisis y que esta vez no la paguemos los trabajadores. Pero, como no poda ser de otra forma, la manera en la que lo entiende el exfuncionario confunde intencionalmente. El planteo de repudio de la deuda o no pago, lo presenta como sinnimo de un default o cesacin de pagos como la que ocurri en la Argentina en 2001.

Basta hablar de 2001 para presentar cualquier idea de dejar de pagar la deuda como un salto al vaco. Para reforzar este terror de no pagar, el ex funcionario nos dice que no es que si no pagamos la deuda vamos a crecer al 7 %, la gente va a comer ms, nos vamos a poder ir todos de vacaciones, vamos a conseguir empleo. Por el contrario, los problemas que tenemos se van a multiplicar por diez. Porque hoy Argentina necesita deuda hasta para ponerle tuercas a los autos. Sin embargo, como lvarez Agis sabe bien, aunque no lo diga, si bien la restriccin externa es un problema estructural de la economa, el 90 % de la deuda pblica externa contrada por el pas no es para poner tuercas a los autos, sino para pagar deuda anterior, cubrir el bache fiscal que aument gracias a los beneficios impositivos a los empresarios (y antes con los subsidios a las empresas), y conseguir dlares para la fuga de capitales y giros de utilidades de las multinacionales.

En igual sentido que quien fuera su vice, Axel Kicillof dijo por estos das, en su gira por Mxico y EE. UU., que a nadie le gusta ni le sirve caer en un default. A la sociedad argentina tampoco, no es una buena situacin.

Pero, al contrario de lo que afirman, la declaracin de no pago como parte de un programa de conjunto impulsado por la clase trabajadora no tiene nada que ver con un default como el de 2001, que ocurri a pesar de que el pas pag serialmente con todos los fondos que dispona y con los que le prestaron el FMI y otros organismos y se embarc en el dficit cero (como ahora Macri pero incluyendo los intereses de la deuda en la cuenta) aplicando ajustes draconianos. Ajustes que incluyeron despidos y rebajas de salarios para estatales y jubilados, impuestazos (empezando por el IVA), y recorte de fondos a las provincias que hundieron sus finanzas. Los defaults ocurren, por lo general, cuando un pas hizo hasta lo imposible por pagar y a pesar de todo no puede seguir hacindolo. Si el pas no repudia sus deudas se trata de una interrupcin momentnea de los pagos (que puede durar algunos aos como en la Argentina) para despus volver a negociar y retomar la sangra, habiendo pasado en el medio por brutales devaluaciones (como la del 2002) que implican una enorme cada de los salarios reales, desocupacin, recesin, etc. En diciembre de 2001, durante sus breves das al frente de la Presidencia, Adolfo Rodrguez Sa hizo un show, declarando la cesacin de pagos en el Congreso, en medio de aplausos de los diputados y senadores. Pareca un gesto de soberana. Pero era simplemente el reconocimiento de que era imposible seguir pagando. Los acreedores y la fuga de los capitalistas haban exprimido al pas al extremo.

A esa situacin se encamina la Argentina, como advierte Kicillof, que urge a Macri, el FMI y los acreedores privados a hacer algo: El barco se dirige hacia un iceberg, hay distancia pero ya lo tenemos avizorado. Por qu esperar a un cambio de capitn cuando estemos a 10 centmetros de ese iceberg? Que empiecen a mover el timn ya mismo y a cambiar de rumbo.

Nos llevan hacia el default

La argentina afrontar en los prximos 4 aos vencimientos por al menos USD 160.000 millones en capital e intereses de la deuda. Es decir, que cada ao tendra que pagar USD 40.000 millones, lo que equivale al 10 % del tamao de la economa (PBI). La mayor parte de estos vencimientos son en dlares, que el pas no genera sino que pierde crnicamente, gracias a la sangra de los pagos de deuda, fuga de capitales y giros de las firmas imperialistas al exterior, a lo que se suman las importaciones [1]. Y el gobierno de Macri, con aval del FMI, empez a gastarse todos los dlares que tiene (del BCRA pero tambin del Tesoro) para generar una sensacin de que lo tiene relativamente controlado de ac a las elecciones.

El ajuste para llegar al dficit cero (y supervit en los aos prximos), conseguido al precio de recortes en salud, educacin, jubilaciones, AUH, y todo lo que no sea pago de deuda y subsidios a las grandes empresas, no asegura evitar el default. Aun si se consigue el equilibrio fiscal, lo que est cada vez ms en duda porque con el hundimiento de la economa cae la recaudacin, no permitir que la economa tenga dlares suficientes, que es lo que necesita para cumplir los vencimientos en esa moneda.

Cuantos ms dlares entregue el BCRA a los especuladores que se fugan del pas para mantener momentneamente calmo al dlar, menos quedarn a fin de ao para pagar deuda. Las cuentas hoy dan que tiene menos de USD 30.000 millones disponibles para actuar ante una corrida (algunas estimaciones dicen que son menos de USD 20.000 millones), y que los activos que podran pasarse a pesos en los prximos meses superan ese nivel. Tengamos en cuenta que en 2018 se fugaron capitales por USD 28.000 millones. No hay motivos para esperar que este ao el monto sea menor.

Como ni las exportaciones ni la plata que va a aportar el FMI son suficientes para levantar la hipoteca, los mercados (es decir los bancos y fondos de inversin internacionales que le prestaron con furor a Macri hasta abril del ao pasado ganando mucha plata) hacen cuentas y comprueban lo evidente: la bancarrota de la economa argentina. El riesgo pas en 900 puntos no tiene que ver con el riesgo poltico como afirman desde el gobierno (entendido interesadamente como la posibilidad de que Macri no gane en octubre), sino con el hecho de que es un verso la pretensin de que el ajuste de Macri y el FMI, acompaado de los aportes de dlares que trajo el Acuerdo Stand-By, alcanzan para evitar un default. La deuda, adems de ser una expoliacin que se lleva a las plazas financieras imperialistas una gran tajada de la riqueza, es virtualmente impagable.

Renegociar la deuda o imponer una salida de los trabajadores contra el plan del FMI?

El default, como medida involuntaria a la que se ven arrastrados los Estados capitalistas, ocurre cuando el pas est en bancarrota, y no hace ms que profundizarla. En ese caso ocurren todos los males contra los que advierten Kicillof y lvarez Agis. Con el desfalco que est haciendo Macri con aval del FMI, vamos ms rpido hacia ese camino. Es la renegociacin de los pagos una alternativa a eso?

Grecia renegoci la deuda en 2013, ante la evidencia de que no poda pagarse. Eso evit caer en cesacin de pagos, pero los ajustes contra el pueblo trabajador se siguieron profundizando. Hundieron a los salarios y las jubilaciones, y crearon hperdesempleo (por encima del 20 %), mientras el PBI cay 30 %. Un alivio de ese tipo es el que esperan obtener de patear los pagos hacia adelante? Difcilmente puedan lograr otra cosa sin romper el acuerdo con el FMI, que instal oficinas en el pas para controlar que Macri y quien lo suceda cumplan las metas fiscales comprometidas. Como en Grecia, y Portugal, ac tambin el FMI vendr a exigir contrarreformas laboral y previsional. Este es el mejor escenario si se alcanzara una renegociacin exitosa y no se entra en default. La otra posibilidad, como ocurri en 2001, es que no haya ingeniera financiera que evite el escenario de Titanic al que vamos encaminados. Ese ao anunciaron Blindaje, primero, y Megacanje, despus, para terminar en el corralito y el default,abriendo paso a un salto de la cotizacin del dlar de 200% y una cada del 10,9% del PBI slo en el 2002.

Mantenerse en el negocio de la deuda, reestructurando para seguir pagando, solo sirve a los intereses de los sectores del empresariado ms concentrado y del capital financiero internacional. Pero para los trabajadores y el pueblo que venimos soportando desde hace dcadas los costos que acarrea pagar la deuda, no hay motivos para seguir hacindonos cargo de esta imposicin. Rechazar de inmediato el chantaje de la deuda, declarando su no pago y terminando con todas las medidas de austeridad que acarrea intentar cumplirla, es lo que plantea Nicols del Cao. Nada que ver con un default como el de 2001.

Declarar el no pago de la deuda, si va acompaado de otra serie de medidas fundamentales, en ningn modo significa el escenario de catstrofe con el que amenazan Kicillof y lvarez Agis. Es inseparable de la nacionalizacin de todo el sistema bancario, expropiando a los bancos privados para formar una banca estatal nica, y el monopolio estatal del comercio exterior. Las entidades financieras cumplen un papel clave en la transferencia hacia guaridas fiscales de los activos financieros no declarados ante las autoridades fiscales de personas ricas y grandes empresas, que se agudiza en tiempos de crisis. Est ampliamente documentado el proceder en el pas de los bancos HSBC, Citibank y Ro durante la crisis de 2001. No existe manera de parar la sangra de la riqueza nacional y el ahogo financiero, sin poner fin a este rol de los bancos privados. La concentracin de todo el sistema de crdito en manos del Estado, puede transformarse, en manos de un gobierno de los trabajadores, en una poderosa herramienta para poder generar crdito barato para la vivienda popular, para el pequeo comercio, talleres y pequeas firmas. Algo que los bancos privados (y tambin los pblicos bajo las condiciones que impone la reglamentacin general) vienen haciendo poco, y por lo cual cobran muy caro. Tambin puede permitir la decisin democrtica de la clase trabajadora y los sectores populares de cules son los criterios y prioridades del crdito, para poder canalizarlo hacia inversiones que respondan a las necesidades de infraestructura y vivienda que vienen largamente postergadas. Tambin permitir asegurar el valor de los depsitos para los pequeos ahorristas, a diferencia de lo que ocurre siempre en las crisis y defaults cuando terminan saqueados por los bancos.

El monopolio estatal del comercio exterior, permitira asegurar la disponibilidad de las divisas que hoy manejan discrecionalmente un puado de firmas (solo 50 empresas manejan ms del 60 % de las exportaciones). En tiempos como el actual apuestan a la especulacin contra la moneda y profundizan la manipulacin de operaciones que es moneda corriente. Las divisas son claves para el desenvolvimiento de la economa, y por eso el comercio exterior es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos privadas. Adems de permitir definir las prioridades a establecer en las compras al exterior, de acuerdo a las necesidades de la produccin y las inversiones en infraestructura ms urgentes, y apropiar la renta agraria que hoy se lleva el agropower (junto con la expropiacin de los grandes terratenientes), este monopolio permitira aplicar polticas de precios sostenes para los pequeos productores, priorizando economas regionales (Mendoza, Alto Valle de Ro Negro, etc.).

Si el no pago de la deuda va de la mano de estas medidas clave, junto con la ruptura con el FMI y su acuerdo, no solo se podrn evitar las catstrofes que el kirchnerismo agita como fantasma para justificar que est pavimentando el camino de seguir siendo pagadores seriales. Esto permitira mucho ms: es el punto de partida para frenar el saqueo y reorganizar la economa en favor de los intereses de las grandes mayoras. La lucha por este programa implicar avanzar en la organizacin independiente de la clase trabajadora y el pueblo pobre, echando a la burocracia de los sindicatos, y asumir, a partir de la propia experiencia, el objetivo de conquistar un gobierno de los trabajadores de ruptura con el capitalismo.

Nota:

[1] Las importaciones cayeron en el ltimo ao gracias al hundimiento de la economa, pero no lo suficiente como para que la economa disminuya el rojo de su balanza de pagos. Lo que gan por el lado comercial lo pierde por el aumento de los intereses de la deuda.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Cual-es-el-programa-para-derrotar-al-FMI-y-evitar-un-default-como-el-del-2001

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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