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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2019

Declaracin de los Derechos Campesinos en la ONU
Nuevos desafos y mucho camino por recorrer

Diego Montn
Alainet


La aprobacin y adopcin de la Declaracin sobre los Derechos de los Campesinos y Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales representa un hecho histrico para el propio sistema internacional de derechos humanos, as como para las comunidades campesinas del mundo. Ha sido una lucha de ms de 17 aos de La Va Campesina que, junto con aliados, logr impulsar en el seno de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) el debate sobre el rol y situacin del campesinado.

En plena ofensiva neoliberal, a fines de la dcada de los 90, el capital financiero profundiz sus tentculos en el campo, la mercantilizacin y financiarizacin de la agricultura provocaron despojos y desalojos, aumento de la violencia y persecucin contra las comunidades campesinas, privatizacin de las semillas, trabajo esclavo, destruccin de mercados locales y aumento del hambre y la migracin, destruccin de la naturaleza y contaminacin, entre otros flagelos.

Esta arremetida neoliberal profundiz los mecanismos de la Revolucin Verde, potenciando su capacidad de acaparamiento y destruccin, de la mano de la tecnologa transgnica asociada al uso masivo de agrotxicos. El nico objetivo: grandes lucros para las corporaciones transnacionales, pero a costa de graves consecuencias para la humanidad.

En el campo, aument la concentracin y privatizacin de la tierra, el trabajo esclavo o precarizado, la contaminacin con agrotxicos, la destruccin de millones de hectreas de selvas y bosques nativos. A medida que el proceso avanz, fue creciendo la resistencia en el campo, lo que trajo aparejado la persecucin y criminalizacin de campesinas y campesinos. La violencia en el campo es un elemento sobre el que se sostiene el agronegocio: asesinatos y encarcelamiento de campesinas y campesinos, y el redireccionamiento de los recursos pblicos hacia el agronegocio, dejando a los campesinos sin posibilidad de acceso a crditos y mercados.

La propaganda neoliberal inclua la idea del fin de la historia, como parte del intento de despolitizacin de la sociedad. En el plano agrario, se lanz la teora del Fin del Campesinado, sugiriendo que las familias campesinas iban a desaparecer y que solo el agronegocio era capaz de alimentar a la humanidad.

En el plano de la gobernanza internacional el lobby neoliberal impuls nuevas instituciones, tratados y acuerdos que fueron construyendo un andamio de jurisprudencia que en lugar de estar anclada en los Derechos humanos y la democracia, est basada en la Libertad del capital financiero y mecanismos de blindar a las empresas frente a la resistencia y lucha de los pueblos. Un claro ejemplo es la UPOV (Unin de proteccin de obtentores vegetales) que se encarga de legitimar la apropiacin de conocimiento gentico.

Las organizaciones campesinas resistieron en todos los rincones del planeta. La conformacin de La Va Campesina se da en ese contexto, destacndose la lucha por la tierra y contra la Organizacin Mundial del Comercio (OMC) y las polticas de libre mercado que abran las puertas a las corporaciones en todos los continentes.

A medida que avanza la agricultura industrial se agudiza la crisis alimentaria global y tambin la crisis climtica. Frente a esta situacin, La Va Campesina adems de articular la resistencia sistematiza propuestas y horizontes con esperanza. No solo que no era el fin del campesinado, sino que el campesinado es parte de la solucin posible a las crisis provocadas por la dinmica de acumulacin del capital. As se inicia el debate de la soberana alimentaria, y se lanza la campaa Global por la Reforma Agraria. Esos debates irrumpen en 1996 en el Consejo de Seguridad Alimentaria de la ONU. Planteando que para lograr resolver la crisis alimentaria, es condicin necesaria el desarrollo y fortalecimiento de la agricultura campesina, local, y para eso la democratizacin de la tierra.

As, la discusin sobre los derechos de los campesinos siempre estuvo ligada a propuestas sobre las polticas agrarias necesarias para poder superar la crisis alimentaria.

En 2001 se realiza un congreso internacional sobre derechos campesinos en Indonesia, coordinado por la Unin Campesina de Indonesia (SPI), donde comienza a plantearse la necesidad de construir una declaracin de derechos campesinos en la ONU.

En el ao 2003, en la IV Conferencia Internacional de LVC realizada en Sao Paulo, Brasil, en su declaracin final se establece: Adquirimos el nuevo compromiso de impulsar la lucha por los Derechos Humanos y Campesinos. Desarrollaremos desde las organizaciones campesinas una Carta Internacional de los Derechos Campesinos . Y entre los aos 2004 a 2006 junto a CETIM y FIAN se verificaron y documentaron casos paradigmticos de violaciones a los derechos campesinos en todos los continentes.

Un intenso trabajo en el Consejo de DDHH

En junio de 2008 en Yakarta, se realiz la Conferencia Internacional de Derechos Campesinos, con la participacin de ms de un centenar de representantes de las organizaciones que conforman La Va Campesina de todo el mundo y de un millar de miembros de la SPI, y ese mismo ao pero en octubre, la V Conferencia Internacional de Va Campesina, realizada en Mozambique, aprob la Carta de los derechos de las campesinas y campesinos. Con el sustento de miles de luchas locales, y cientos de informes que documentaron violaciones en las comunidades rurales, se inici el desafo en Naciones Unidas.

Esta carta, que luego ser el puntapi inicial para la Declaracin, nace directamente de las experiencias y luchas campesinas en todo el mundo. Por eso podemos afirmar que la Declaracin es la traduccin de esa realidad y su reconocimiento en Naciones Unidas.

En 2012, luego de un intenso trabajo, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas resuelve la creacin de un grupo Intergubernamental de Trabajo que tiene la misin de proponer al mismo un texto sobre una declaracin de derechos de los campesinos. Este grupo fue presidido por el Estado plurinacional de Bolivia acompaado en la coordinacin por Sudfrica y Filipinas. A partir de entonces un grupo de expertos realiza un estudio sobre la situacin y propone un texto en base a la carta de Va Campesina adaptando el lenguaje a los estndares de ONU.

Bolivia garantiz un proceso transparente y participativo en el Consejo. En 6 aos, 5 borradores se fueron modificando luego de cada sesin, tomando los aportes de los Estados y de la sociedad civil que se sum con fuerza al proceso representada por organizaciones de campesinos, pescadores artesanales, pastores, trabajadores agrcolas, pueblos indgenas y de derechos humanos (DDHH) que participaron activamente con propuestas.

Durante los aos 2013 y 2014, se llev el debate a la Comisin Interamericana de DDHH, donde la CLOC LVC, junto con FIAN y CELS presentaron informes sobre la relacin entre la violacin a los derechos campesinos en la regin y las corporaciones transnacionales.

El 28 de setiembre de 2018, el Consejo de DDHH adopt la Declaracin con una holgada votacin, y fue sin dudas un avance sustancial del sistema de DDHH con una perspectiva pluricultural y humanista. En el informe oficial de presentacin del texto definitivo, se destac el llamado urgente de la Alta Comisionada Adjunta de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Kate Gilmore, a finalizar la labor sobre el proyecto de Declaracin a fin de responder a ms de 1.000 millones de personas que viven en las zonas rurales, quienes suministran una elevada proporcin de los alimentos. El Informe tambin destac el apoyo de la FAO a la Declaracin, tomando en cuenta que la misma contribuir en el objetivo de hambre cero y la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, ayudando a alcanzar el potencial que tienen y a superar los desafos que enfrentan en su vida cotidiana.

Este proceso coloc varios debates al seno de Naciones Unidas, en primer lugar el reconocimiento del campesinado como una clase mundial y significativa que sufre violaciones sistemticas a sus derechos, en segundo lugar, si en las legislaciones deben primar los derechos humanos o los intereses corporativos de las transnacionales. En este sentido, el Consejo de DDHH fue contundente: deben primar los Derechos Humanos, y esta Declaracin es un instrumento fundamental para poder establecer los estndares y las polticas en el campo de forma de garantizar los derechos de las campesinas y campesinos. Tambin la perspectiva de los derechos colectivos como parte de la cosmovisin pluricultural del sistema.

El proceso desde un inicio cont con el apoyo del proceso de integracin latinoamericana, la propia CELAC dio su respaldo as como el GRULAC (grupo de pases latinoamericanos en la ONU) al que luego se sumaron el G77, abriendo camino en Asia y frica donde tambin tuvo amplio respaldo. Como era de esperarse, los pases ms subordinados a los intereses de las transnacionales y de carcter imperialista y colonialista se opusieron desde el principio: as EEUU, Reino Unido, Israel, Japn y una buena parte de la Unin Europea fueron permanentes en su negativa.

Sin embargo, en diciembre de 2018, y por una amplia mayora, la Asamblea General de Naciones Unidas aprob y adopt la Declaracin de los derechos de campesinos y de otras personas que trabajan en reas rurales.

Brasil y Argentina haban apoyado todo el proceso, pero con la llegada al poder de Macri y Bolsonaro terminaron en abstencin; a la inversa, Mxico, que haba puesto reparos, ya con Andres Manel Lpez Obrador electo presidente, vot afirmativamente.

La adopcin de esta Declaracin termina con la idea neoliberal del fin del campesinado y hace un fuerte llamado a los Estados, no solo a reconocer la identidad campesina, sino su rol, y a trabajar para terminar con las violaciones a sus derechos. Eso en un contexto de grave violencia rural global, con situaciones extremas como la colombiana, donde en 2018 fueron asesinados 105 lderes campesinos y 44 lderes indgenas, o como Brasil donde en 2017 asesinaron a 71 campesinos por conflictos de tierra o ambientales.

Segn el Grupo ETC, la agricultura campesina cuenta tan solo con de las tierras agrcolas, pero alimenta a ms del 75% de la poblacin mundial, mientras que la agroindustria subordinada al capital financiero, con de las tierras agrcolas, slo llega al 25% de la poblacin.

Garantizar la vida y modo de produccin campesina es estratgico para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, y el proceso coincide con el lanzamiento del Decenio de la Agricultura Familiar, ratificando la importancia del sujeto en ese contexto.

Derechos campesinos y obligaciones de los Estados

La Declaracin, en su Prembulo y sus 28 artculos, consigna los derechos de los campesinos y obligaciones de los Estados; el texto es un compendio fundamental para la planificacin y renovacin de la poltica agraria mundial en todos sus niveles.

Algunos elementos para destacar:

El Artculo 15 resalta: Los campesinos tienen el derecho a definir sus propios sistemas agroalimentarios, reconocido por muchos Estados y regiones como el derecho a la soberana alimentaria. De esta manera, la ONU reconoce y reivindica la propuesta poltica que Va Campesina introdujo en 1996 en los debates del Consejo de Seguridad Alimentaria de ONU respecto a cmo abordar la crisis alimentaria que afecta a ms de 1000 millones de personas en todo el mundo.

El Artculo 16 establece: Los Estados adoptarn medidas apropiadas para reforzar y apoyar los mercados locales, nacionales y regionales en formas que faciliten y garanticen que los campesinos y otras personas que trabajan en las zonas rurales accedan a esos mercados y participen en ellos de manera plena y en igualdad de condiciones para vender sus productos a unos precios que les permitan, a ellos y a su familia, alcanzar un nivel de vida adecuado . Se d estaca la importancia de la intervencin estatal para garantizar precios justos e ingresos adecuados. En la Argentina, la diferencia de precio entre lo que se paga al campesino y lo que paga el consumidor ronda entre el 500 y el 1600%, situacin que slo es posible resolver con una poltica pblica que intervenga en defensa de quienes producen y del pueblo que consume.

El Artculo 17 seala: Los campesinos y otras personas que viven en zonas rurales tienen derecho a la tierra, individual o colectivamente, (...) y en especial tienen derecho a acceder a la tierra, las masas de agua, y los bosques, as como a utilizarlos y gestionarlos de manera sostenible para alcanzar un nivel de vida adecuado, tener un lugar en el que vivir con seguridad, paz y dignidad y desarrollar su cultura y recomienda a los Estados la Reforma Agraria, para facilitar el acceso equitativo a la Tierra y su funcin social evitando la concentracin.

Este artculo es vital en el actual contexto de concentracin y acaparamiento de la tierra. En Amrica Latina, el 1% de los propietarios concentra ms de la mitad de las tierras agrcolas, y tiene la distribucin de tierras ms desigual de todo el planeta: el coeficiente de Gini que mide la desigualdad, 0 para la igualdad y 1 para la extrema desigualdad aplicado a la distribucin de la tierra en el continente alcanza al 0,79, muy por encima de Europa (0,57), frica (0,56) y Asia (0,55).

En Argentina, segn OXFAM, el 83% de las Unidades Productivas Agropecuarias detentan solo al 13,3% del total de tierras productivas. Segn otro estudio, la Agricultura Familiar representa a ⅔ de los productores, pero slo accede al 13,5% de la superficie de tierra agraria. En 2014, el gobierno argentino, realiz un muestreo de casos de conflicto por la tierra campesina: el resultado arroj 852 casos abarcando ms de 9 millones de hectreas en conflicto.

La concentracin de la tierra es una barrera estructural al desarrollo de una nacin y al disfrute pleno de los derechos de las campesinas y campesinos.

En el Artculo 19 sostiene: Los campesinos tienen derecho a las semillas () El derecho a proteger los conocimientos tradicionales relativos a los recursos fitogenticos para la alimentacin y la agricultura;() El derecho a participar en la toma de decisiones sobre las cuestiones relativas a la conservacin y el uso sostenible de los recursos filogenticos para la alimentacin y la agricultura. Frente al permanente avance de las transnacionales en la apropiacin de material gentico y de fuertes presiones por leyes de semillas que las avalen en el ultraje, este artculo toma especial relevancia.

Otro dato preocupante de la actualidad refiere a los agrotxicos. La utilizacin masiva de agroqumicos provoca la muerte por intoxicacin de unas 200.000 personas al ao en todo el mundo, segn un Informe de la Relatora Especial sobre el derecho a la alimentacin. Para la Organizacin Panamericana de Salud, en 12 pases de Amrica Latina y del Caribe, el envenenamiento por productos agroqumicos causa el 15% de las enfermedades registradas.

En Argentina, informes del SENASA detallan que el 63% de los controles realizados en frutas, verduras y hortalizas en el mercado, entre 2011 y 2013, detectaron la presencia de residuos de qumicos. Estos datos destacan lmites al derecho a la salud, al ambiente y a la alimentacin saludables, planteado en la Declaracin.

La adopcin de la Declaracin enriquece el sistema de derechos humanos, logrando poner el debate democrtico de los Estados por encima del lobby y los intereses del capital, actualizando el sistema desde una perspectiva pluricultural y respetando a las miles de millones de personas que conciben los derechos colectivos como fundamentales para el disfrute de los derechos individuales.

Nuevos desafos

Ahora iniciamos una etapa de nuevos desafos, en la cual esperamos que la Declaracin sea una herramienta para las luchas campesinas. Es por eso que debemos trabajar para que las organizaciones campesinas puedan apropiarse de la misma, articulando con acadmicos, sindicatos, legisladores y funcionarios para que la misma pueda ser adoptada a nivel municipal, provincial y nacional, adems de convertirse en un instrumento de dilogo entre organizaciones y Estados para avanzar en nuevas legislaciones que traduzcan las obligaciones de los Estados en polticas agrarias adecuadas. Tambin la Declaracin ser un importante insumo para la dimensin jurdica de los conflictos agrarios.

Al instalar la Declaracin en todos los rincones del mundo, vamos a avanzar en procesos de mayor incidencia global, pues se abren ahora horizontes para nuevos mecanismos de promocin y seguimiento de sta al interior de Naciones Unidas, as como la posibilidad futura de construir una Convencin Internacional de los derechos de las campesinas y campesinos.

En el actual contexto de crisis global del capitalismo, donde el imperialismo norteamericano no se resigna a perder porciones de mercado y pretende profundizar sus lazos coloniales con Amrica Latina, los derechos campesinos slo sern posibles si logramos articular luchas permanentes y prolongadas. La Declaracin que conquistamos en Naciones Unidas es tambin una herramienta para el trabajo de base, la agitacin y la organizacin de las campesinas y campesinos en todo el mundo. Adems de servir de articulacin para la unidad y la formacin poltica de los lderes y lideresas del campo.

Los derechos campesinos, para ser efectivos, requieren Reformas Agrarias en todo el mundo, que garanticen la Agricultura Campesina y Agroecolgica para alcanzar la Soberana Alimentaria, fundamental para la justicia y la paz mundial; por eso, podemos afirmar que esta Declaracin, de fuerte contenido humanista, es un paso adelante para la gobernanza global y los pueblos del mundo. Lejos de ser el fin del campesinado, podemos afirmar que las campesinas y los campesinos son protagonistas de las luchas por justicia social en todo el mundo y parte indiscutible de la solucin a la crisis alimentaria y de migracin que provoca y agudiza el desarrollo del capital financiero y los agronegocios.

Diego Montn, Colectivo Internacional de Derechos Campesinos, La Va Campesina.

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/199781



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