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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2019

Jenny Marx: una vida agitada, una vida invisible

Mario Espinoza Pino
Reflexiones&Sediciones


los bordes de silencio de las cosas

lo callado que recorre la presencia de las cosas.

Alejandra Pizarnik, Aproximaciones

A mi madre, Araceli, por su voz siempre visible

A mediados del siglo XIX, el destino que la sociedad prusiana reservaba a las doncellas de alcurnia no era demasiado emocionante. Tras una educacin inicial y una instruccin adecuada al estatus, se abra un tiempo breve y juvenil de apariciones pblicas en bailes y distinguidas fiestas. Pero cuando el potencial consorte irrumpa en escena, y era mejor que apareciese ms pronto que tarde, la vida se osificaba y adquira una rigidez ritual: amistad ntima, noviazgo y promesa matrimonial. Tras las tradicionales nupcias con el no menos tradicional noble o alto funcionario del Estado -peaje obligatorio para mantener la prosperidad del linaje y la posicin-, esperaba una vida econmicamente sosegada: como un apacible viaje en barco sobre las aguas del Rin. Un hogar, varios herederos, algunas reuniones sofisticadas y los fastos de rigor. En fin, una vida respetable, aunque anodina y con pocas sorpresas.

Sin embargo, la hija del barn Ludwig von Westphalen -consejero del gobierno de Trveris y de ideas progresistas- eludi el camino habitual de toda joven aristcrata en la conservadora Prusia guillermina. Entre otras cosas, Jenny von Westphalen (1814 1881) se educ en una atmsfera donde autores ilustrados y socialistas -prohibidos por los censores- eran citados una y otra vez. Adems, su padre sola hablar de igualdad y justicia social como principios deseables para el pueblo. Tras la ruptura de una primera promesa matrimonial -un escndalo en la poca-, Jenny se enamor de un joven amigo ntimo de la familia. Rpidamente se prometera con l en secreto: se llamaba Karl Marx. l tena dieciocho aos, ella veintids. Lo que vino despus sac su vida de los goznes, y una dama de la alta sociedad renana terminara convirtindose en la compaera de un intelectual bohemio y revolucionario. Una mujer audaz que dejara atrs una juventud cortesana para llegar a ser la primera militante de la Liga de los Comunistas. El futuro le deparara muchas cosas, pero jams monotona o estabilidad. Tampoco tranquilidad econmica.

Quiz haya sido Mary Gabriel quien mejor ha reconstruido el carcter y la personalidad de Jenny Marx. La estrategia narrativa de Gabriel en Amor y capital (El Viejo Topo, 2014), su potente biografa, toma a la familia Marx-Westphalen como punto de partida de la narracin, presentndola como una unidad llena de tensiones que evoluciona a travs de diversos avatares, crisis y reconfiguraciones. Jenny aparece como una mujer inteligente, inquieta, apasionada y abnegada -el amor romntico, incluso pasional, no deja de estar presente en su historia como eje-. Estamos ante una persona que jams perdi su vis aristocrtica y que siempre estuvo au courant de todo lo que suceda en el mundo -participando en todo tipo de empresas polticas, debates e intercambios intelectuales-. Por otro lado, sumergir al Moro de Trveris en sus relaciones ms ntimas, en la comunidad con la que comparta los sinsabores cotidianos, permite profundizar en un relato muy diferente del acostumbrado.

Al hundir a Marx en la tierra de sus vnculos afectivos y relaciones, la imagen clsica del padre del marxismo sufre una metamorfosis radical: toda la mitologa y la pica del genio se disuelve, dejando atrs cualquier tentacin hagiogrfica o sacralizadora. Su pensamiento aparece as conectado a circunstancias y realidades que desbordan sus conocidos escritos, pero que no dejan de formar parte del proceso de produccin de los mismos. Y al hilo de esta transicin que va del Marx icnico al Marx humano, existe una pieza esencial que hasta hace poco no haba sido traducida al castellano, un escrito que sumerge al autor en su entorno ms inmediato: Breves escenas de una vida agitada , escritas por Jenny Marx y recientemente editadas por El Desvelo Ediciones (2018). Podramos decir que estas memorias prefiguran el gesto narrativo que caracteriza la biografa de Gabriel, pero lo ms importante es que nos ofrecen la voz de Jenny, una desconocida sin la cual uno de los revolucionarios ms clebres del XIX nunca hubiese llegado a ser lo que fue. Pero Quin fue Jenny?

Las memorias de la mujer de Marx

Estas Breves escenas, un apretado escrito esbozado por Jenny Marx a lo largo de 1865, permiten responder a la pregunta formulada hace un momento, deparando ms de una sorpresa para el lector o lectora. El texto nos acerca de manera privilegiada a las experiencias de quien fuera la compaera de Marx, retratando en sus pginas los proyectos vitales y polticos que orientaron su vida y matrimonio con Karl. Una pintura ensombrecida por los numerosos contratiempos que ambos atravesaron desde el principio. Y es que el matrimonio se dio de bruces con obstculos y dificultades de todo tipo: exilio, miseria, detenciones y dolorosas prdidas familiares. Por otra parte, recuperar la narracin de Jenny abre la posibilidad de entender la la vida y la obra del conocido filsofo ms all de cualquier lectura fetichista con su figura. Como bien recuerda Eva Gallud Jurado en su prlogo a la edicin, esta narracin presenta a Karl Marx en tercera persona descentrado-, como uno ms dentro de una extensa galera de personajes.

A lo largo de las 29 hojas manuscritas que componen el texto, Jenny toma la palabra, colorea las escenas y muestra un paisaje intelectual y afectivo habitualmente relegado a la invisibilidad. Toda una cartografa y cronologa propias. El relato arranca en Kreuznach, poco despus de su matrimonio (1843), para rpidamente embarcarse en los proyectos intelectuales del momento y su nueva vida en Pars (1844). El fracaso de losAnales franco-alemanes, la escritura de La sagrada familia y las preocupaciones por la recin nacida Jennychen (Jenny Caroline Marx) dominan la escena. La sbita orden de expulsin del ministro Guizot contra Marx, debida a las presiones del gobierno de Prusia, precipitarn la huida del matrimonio fuera de Francia. Con todo lo que ello conllevaba: Jenny tuvo que vender los muebles a toda prisa, pedir dinero prestado -se convertir en una constante en sus vidas- y encontrar un hogar o refugio temporal para la familia.

Ya en Bruselas, en el hotel Bois Sauvage, la pareja crear una exuberante comunidad de amigos y militantes, de la que destacarn personajes como Joseph Weydemeyer y Wilhelm Wolff -amigo leal al que Jenny siempre guardar un cario especial-. Pero la Blgica prerrevolucionaria era un terreno movedizo. Marx fue acusado de comprar armas a los obreros belgas tras recibir una herencia, lo que le coloc en el punto de mira de las autoridades. Tambin a Jenny, que describe como la detuvieron y encerraron en un calabozo con apenas luz, donde comparti catre de madera con una prostituta. Tras dos horas interrogatorio -durante las cuales poco pudieron sonsacarme- volvi con sus tres hijos y Karl, la fuente de sus preocupaciones. Ambos tuvieron suerte de ser puestos en libertad. Todo este perodo fue el de la Neue Rheinische Zeitung, la intervencin periodstica de Marx y los suyos en la Primavera de 1848. Al final de la etapa Jenny afirmar con tristeza: La revolucin hngara, la insurreccin de Baden, el levantamiento italiano, todos fallaron. Lordre rgne Varsovie,

Despus de Blgica volvieron a Pars. Y despus de recibir una nueva misiva del gobierno francs, partieron a Inglaterra, donde el matrimonio pens instalarse temporalmente. Karl lleg a Londres en 1849, Jenny lo sigui ms tarde con los nios, acorralada por la autoridades francesas. Exhausta y enferma. La primera etapa de la dcada de 1850 fue la ms dura de su vida. Visitas continuas a la casa de empeos, varios intentos fallidos a la hora encontrar fuentes de ingresos, enfermar y ver morir con impotencia y sin recursos a sus pequeos Heinrich, Edgar y Franziska. Mientras tanto, Karl proyectaba la Neue Rheinische Zeitung. Politish konomische Revue que tambin fracasara-, los comits de refugiados alemanes se organizaban y su comunidad ms prxima viva un estado de enorme precariedad: la gente se buscaba la vida como poda. Friedrich Engels era el nico amigo de la familia econmicamente estable. Una mano generosa siempre tendida para Jenny y Marx.

Jenny por s misma

Como refleja el relato, pero tambin sus cartas, la parte central del trabajo de reproduccin del hogar caa sobre los hombros de Jenny y los de Helene Demuth, su sirvienta de confianza -herencia del pasado aristocrtico de su familia y al tiempo proto-burgus-. Pero para Jenny el amor romntico y el hogar eran un territorio estrecho. Lo que realmente alegraba y enriqueca su vida -dicho por ella misma-, era el trabajo intelectual que realizaba junto a Karl. Jenny se convertir en su secretaria cuando W. Pieper abandone esa funcin, y debatir con Marx, copiar sus artculos -la caligrafa de Marx era poco legible- y aconsejar sobre su edicin. Podemos intuir por el relato y las cartas que el debate entre ambos era rico y constante. Cuando Marx firme por el New York Daily Tribune en 1852, parte de los problemas econmicos de la familia se atenuarn. Por fin tendrn unos ingresos estables. Jenny seguir oficiando como secretaria, crtica y editora de la obra de Karl durante toda esta fase. De hecho, ser ella quien trabaje finalmente en el manuscrito de El Capital.

Tras recibir una herencia, el matrimonio cambiar su hogar de Dean Street por el de Grafton Terrace, abandonando la vida pobre y bohemia -repleta de deudas- por el intento de convertirse en una familia de clase media burguesa -en la que los pagos seguiran asedindoles-. Ya no podamos vivir como bohemios cuando todo el mundo era filisteo, dir Jenny, para quien la preocupacin del momento eran sus hijas, sus posibilidades de desarrollo en un mundo que era plenamente burgus y poco se pareca al de su juventud en Trveris. Jenny vive en sus memorias esta transicin como un salto mortale, un ascenso social que se presenta como necesario, pero que no deja de zarandearla emocionalmente. A lo largo de estos aos Jenny da cuenta del trabajo de Marx en la Contribucin a la crtica de la economa poltica (1859) y su polmica con el difamador Karl Vogt, al cul el filsofo desenmascarar como agente bonapartista. Ser Jenny de nuevo quien transcriba un nuevo texto, Seor Vogt (1860), aquejada de viruela y casi sin visin.

La parte final del texto est presidida por las preocupaciones de Jenny en relacin con sus hijas -Hijos pequeos, penas pequeas; hijos grandes, penas grandes, dir citando un proverbio alemn- y la vuelta de los pesares econmicos en relacin con la prdida de los ingresos del Tribune. Tras la crisis de 1857, en el medio norteamericano decidieron prescindir de los corresponsales extranjeros y comenzaron a pagar de forma irregular, lo que sembr de incertidumbre el hogar de los Marx. Las nias ya eran doncellas, y las carencias materiales podan traducirse en una prdida de estatus y truncarse sus posibilidades. De nuevo bsquedas de prstamos, trabajos malpagados y finalmente el despido del Tribune. Tambin la perdida de amigas queridas, como Marianne Demuth, hermana de Helene, el ser ms leal, confiable y amistoso al que jams olvidar. Su vida volvi a flote con la herencia que Wilhelm Wolff, amigo de la familia, les leg: 1000 libras. Sus vidas mejoraron considerablemente. Marx le dedicara finalmente El Capital a su querido Lupus (Wolff, Lobo).

Uno de los momentos ms tensos de Breves escenas de una vida agitada -un manuscrito incompleto, faltan algunas pginas- tiene que ver con la infidelidad de Karl con Helene Demuth a comienzos del verano de 1851 -del hijo fruto de la unin se hara cargo Friedrich Engels-. Jenny cita que sucedi algo de lo que no va a hablar, pero que fue del todo preocupante. El silencio -a poco que uno conozca la biografa- es suficientemente elocuente. Por otro lado, una de las escenas ms hilarantes es su retrato de Ferdinand Lassalle como un eglatra bien pagado de s mismo, un intento de hombre renacentista con ansias de destacar en todos los campos del saber y siempre en competicin con Marx: Con todo el velamen desplegado, atravesaba nuestras habitaciones, orando y gesticulando tan ruidosamente, con la voz elevndose hasta un Do alto que nuestros vecinos se alarmaron por el terrible gritero y preguntaron qu estaba pasando.

Un legado silencioso

Estas escenas breves y agitadas, escritas de golpe y cuyo destino no fue nunca la publicacin, forman parte de la memoria vital de Jenny Marx, y se escriben a caballo de algunos de los momentos ms significativos del siglo XIX. Justo en medio de la aventura de una clase trabajadora que pugnaba por organizarse a nivel internacional. Slo por eso ya merecen la pena. Siguiendo a Silvia Federici, uno tiene la sensacin de introducirse en la cocina de Karl Marx, en un ngulo que ofrece una visin mucho ms completa de lo que fue su vida y obra, precisamente por restituir aquello que no aparece, que resulta invisible en los conceptos de sus textos ms fundamentales: el proceso de su produccin, los avatares vitales, la comunidad desde la que se produce, aquello que queda velado y con figura de mujer en el fondo de sus textos. No sabemos que hubiese sido de sus escritos sin los dilogos con Jenny, sin su labor preocupada de editora, crtica y consejera -quien, por cierto, tambin escribi crticas artsticas para la prensa-.

Ms all de su azoramiento por el filistesmo burgus en el que participaron, lo cierto es que el hogar de Jenny fue un centro de operaciones y organizacin de colectivos, emigrantes, refugiados y actividades subversivas. Ella no dej coordinar muchas iniciativas y acciones, siempre prestando apoyo a diversas causas revolucionarias -de manera notable tras La Comuna de Pars-. Visto con perspectiva, el vnculo entre Jenny y Marx fue todo un coup de foudre tan afectivo como poltico. Como seala Eva Illouz respecto del amor romntico, su encuentro puede leerse -as lo atestiguan algunos poemas- como algo que perturba la vida cotidiana y opera como una profunda conmocin del alma. Algo irreversible. Una conmocin total que rompi los moldes de la sociedad prusiana y convirti a una futura dama aristocrtica -noble por los cuatro costados- en una figura radicalmente alejada de lo que se esperaba de ella: exiliada, subversiva, migrante, madre, intelectual, militante y agitadora. Una mujer hecha a s misma -con voz, con fuerza- a pesar de las circunstancias.

Fuente: https://marioespinozapino.wordpress.com/2019/05/05/jenny-marx-una-vida-agitada-una-vida-invisible/



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