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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2019

Entrevista a Federico Aguilera Klink sobre la Universidad (I)
"La universidad actual ensea a obedecer y elimina la curiosidad"

Salvador Lpez Arnal
Papeles de relaciones ecosociales y cambio global


Federico Aguilera Klink es catedrtico de Economa Aplicada en la Universidad de La Laguna y Premio Nacional de Economa y Medio Ambiente Lucas Mallada, 2004. Esta conversacin est relacionada con su artculo: La universidad: entre la irrelevancia, la mediocridad y la cretinizacin de alto nivel, publicado en el portal digital Rebelin [1].

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Salvador Lpez Arnal (SLA): Publicaste el 6 de septiembre de 2018 en Rebelin el artculo La universidad: entre la irrelevancia, la mediocridad y la cretinizacin de alto nivel. Permteme algunas preguntas sobre este trabajo y temticas relacionadas. Abres tu escrito con dos citas. La primera doble es de Antonio Orejudo. La segunda parte de la cita dice as: la nica conclusin era que nuestra universidad haba sufrido desde la Repblica hasta nuestros das un proceso de degradacin moral y acadmica del que era imposible recuperarse () Al perderse en los primeros aos de la Transicin la oportunidad de corregir drsticamente esta situacin, los jvenes polticos de la democracia facilitaron al franquismo una de sus ltimas victorias: garantizaron que los efectos de ese atroz desmoche llevado a cabo por el rgimen en la universidad perduraran durante siglos. No es Orejudo demasiado crtico? No han existido movimientos universitarios que han abonado, que han sido activos en senderos muy pero que muy alejados?

Federico Aguilera Klink (FAK): La expresin atroz desmoche, pertenece a Lan Entralgo y da ttulo al libro de Jaume Claret Miranda que muestra la depuracin que hace el franquismo en la universidad, a partir del golpe de estado de 1936, y la postracin en la que queda. Esto no excluye la posterior existencia minoritaria de movimientos universitarios ni de docentes aislados que constituan y siguen constituyendo autnticos oasis en el desierto o en el pramo universitario franquista y actual. Por eso estoy de acuerdo con Orejudo en que la situacin no cambi mucho con la Transicin igual que no cambi en muchos otros mbitos, como lamentablemente seguimos constatando todava. Mi propia experiencia como estudiante y como profesor es que ni ha habido ni hay voluntad de ensear a pensar por cuenta propia pues la mayora del profesorado no sabe lo que es eso, se mantiene en la obediencia y en la sumisin, de manera consciente o inconsciente.

SLA: La segunda cita es esta: Periodista: Piensa que instituciones como la universidad desaparecern en el futuro y sern sustituidas por otro tipo de institucin ms abierta, completa y profunda? David Peat: En ms de un sentido esto es motivo hasta de esperanza. Pero esa institucin ms abierta, completa y profunda, no sera, nombrada de otro modo, una universidad realmente democrtica al servicio del saber y no de otro tipo de finalidades? O, visto desde otro punto de vista, la desaparicin de la universidad actual no puede generar escenarios an peores?

FAK: No veo que pueda haber nunca una universidad democrtica sin que existan personas democrticas ni instituciones democrticas. Todo esto en la universidad es pura apariencia. Cuando hablo de personas democrticas me quedo con la idea de Erich Fromm (La condicin humana actual) del carcter revolucionario en el sentido de personas que traten de ser desobedientes, libres e independientes. A qu poder le interesan esas personas y esa universidad? La desaparicin de la universidad actual, para m un espacio de aburrimiento y de sumisin (con excepciones individuales), es una necesidad. La sumisin de los docentes al poder poltico-empresarial, (cuando no se someten al establishment mandarinal universitario del que habla Morin), elaborando ideas, programas e investigaciones a la carta, es realmente lastimosa. 

SLA: Pero existen excepciones en esa sumisin del profesorado al poder poltico-empresarial Por lo dems, a muchos profesores asociados su situacin laboral no les permite muchas disidencias.

FAK: Por supuesto que existen excepciones, que yo considero heroicas y dignas de admiracin, que achaco a personas que se mueven en torno a ese carcter revolucionario del que habla Fromm, y que asumen la precariedad. Sobre las disidencias, es cierto que los profesores asociados son muy vulnerables y no se les permite salirse del surco porque se les castigara con la no acreditacin o simplemente se les expulsara, lo que muestra el estado de apertura intelectual de la universidad y revela que muchos catedrticos han llegado a serlo por ser obedientes a una lnea de trabajo y a un poder. Tambin conozco el caso, muy poco habitual, de una doctoranda que se neg a aceptar la composicin del tribunal que iba a juzgar su tesis doctoral, propuesta por el catedrtico que era director de su departamento, porque los miembros del tribunal no saban nada del tema de la tesis. Y conozco el sufrimiento y el coraje de esa persona, hoy titular. Por eso, lo peor, a todos los niveles docentes de la jerarqua universitaria es, desde mi punto de vista, la sumisin aprendida o la obediencia instalada mentalmente que, como pasaba en la mili, se transforma en exigencia de obediencia para el inferior. Es como decir (consciente o inconscientemente), si yo obedezco, t tambin; de ah que para una persona que obedece y que est atrapada-instalada en la jerarqua acadmica ver a alguien que trata de desobedecer y de pensar mnimamente por cuenta propia es algo insoportable, pues te recuerda qu ests haciendo t en ese contexto de poder. Castoriadis en Qu democracia? [1] lo expresa de manera esplndida: el poder ms grande preformar a alguien de tal modo que haga por s mismo lo que se quera que hiciera sin necesidad de dominacin o de poder explcito. Conforma un conjunto de capacidades, disposiciones y potencialidades incorporadas en nuestras prcticas antes de que el sujeto pueda tomar conciencia de ellaslo que imposibilita (al menos de entrada) su cuestionamiento, por eso hay que asumir como tarea primordial la formacin de los individuos autnomos . Castoriadis, 2005, 26). 

SLA: Comentas en el artculo que la universidad debera ensearnos a pensar y a hacernos personas mejores, centrndose en ensear a pensar por cuenta propia, plantendose las preguntas relevantes para poder entender el mundo en el que vivimos y poder as entenderse mejor uno mismo y rechazar el aprender a obedecer. Si no es eso lo que se hace, qu se ensea en tu opinin en nuestras actuales universidades?

FAK: La universidad actual ensea a obedecer y anula la curiosidad, anulando o contribuyendo a invalidar psicolgicamente a las personas que al final ni comprenden dnde viven ni se comprenden a s mismas, se alienan, se alejan de ellas mismas y aprenden a repetir lo que se les ensea para poder escapar cuanto antes con el menor coste monetario y psquico. Esto lo expresaba muy bien en 1969 Joan Robinson, catedrtica de economa de la Universidad de Cambridge: La economa es una rama de la teologa. Cmo se ha logrado hacer aceptar a varias generaciones de estudiantes estos conjuros sin sentido? La mayora de los estudiantes no comprenden de qu va la cosa; piensan que tal vez no sean lo suficientemente inteligentes para entenderlo y se callan. Pero los inteligentes aprenden el truco; empiezan a tener un inters en creer que han aprendido algo importante. Dedicarn el resto de sus vidas a ensearlo a nuevas generaciones. As se va perpetuando el sistema [pero] los estudiantes no pueden desperdiciar unos aos preciosos aprendiendo solo a recitar conjuros [3].

Por su parte, Leontief, Premio Nobel de Economa, afirmaba en 1982 [4]: Los departamentos de Ciencias Econmicas estn preparando a una generacin de eruditos estpidos, genios de las matemticas esotricas, pero verdaderos nios en materia econmica []. Los mtodos utilizados para mantener la disciplina intelectual en los departamentos de Economa ms influyentes de las universidades estadounidenses pueden, a veces, recordar a los usados por los marines para mantener la disciplina en Paris Island [5].

Lo que indican las citas anteriores es qu se ensea y cmo se ensea, es decir, se ensea dogmatismo o catecismo con los manuales y eso requiere disciplina y autoritarismo (que no es nada ms que maltrato), una manera autoritaria de repetir, igual que cuando yo, de pequeo, aprenda el catecismo. Pero adems, lo que ocurre es que cuando uno lee con atencin los manuales y los compara con los textos originales de algunos autores citados en esos manuales, resulta que los autores de esos manuales demuestran que, en muchos casos, no han ledo a los autores que citan sino que se limitan a copiar y repetir lo que vienen diciendo los manuales desde el inicio de los tiempos. Esa es al menos mi experiencia con autores como Pigou, Coase o Hardin, de los que los manuales solo repiten majaderas que ellos nunca escribieron, pero que, si las recitas en el mbito acadmico, da la apariencia de que sabes, de que sabes repetir, claro.

Si esto ocurre en Inglaterra y los EEUU sin un atroz desmoche franquista, pero con otro tipo de desmoche, ya te puedes imaginar el futuro de la universidad. Por eso, el profesorado que no cumple con estos requisitos de obediencia y sumisin (hablar de intelectuales es un sarcasmo) es el que acabar yndose y formando otros centros de pensamiento o se quedar mientras pueda aguantar, pero siempre de manera muy minoritaria y sufriendo, como sealo en mi artculo, o quizs acabe sometindose. 

SLA: Pero los ejemplos que pones se refieren a facultades de Economa o de Economa y Empresa, podra ocurrir que no fuera el caso en otras facultades. Por ejemplo, en Fsicas, Matemticas, Historia o Filosofa.

FAK: Podra ocurrir, pero no es lo que me llega (sin buscarlo) cuando doy algn curso y sale el tema. Conozco licenciados en Ingeniera, Medicina, Derecho, Veterinaria, Agronoma, Farmacia y muchas otras especialidades que me hablan, en pblico, de sus experiencias negativas en este sentido. 

SLA: Decas antes que el profesorado crtico acabar yndose y formando otros centros de pensamiento o bien se quedar mientras pueda aguantar. Si fuera lo primero, dnde podra irse? A qu centros de pensamiento te ests refiriendo?

FAK: Claro, esa es la respuesta de David Peat, refirindose a Inglaterra, que no s en qu habr quedado. En nuestro pas desconozco la existencia de centros de ese tipo aunque hay intentos de crearlos de manera informal por parte de profesores, universitarios o no, que cuentan con la seguridad del funcionariado. Tambin hay personas independientes, me viene a la cabeza el caso de Jordi Pigem (filsofo), de Manel Ballester (catedrtico de cardiologa y ahora fuera de la universidad), de Paco Puche, uno de nuestros grandes especialistas en el tema del amianto, de Pedro Prieto, uno de nuestros grandes sabios, que llevan a cabo una investigacin realmente fascinante y muy relevante. A otro nivel, espacios como, Oxfam, GRAIN, Observatorio Europeo de las Corporaciones (CEO), Observatorio de la Deuda en la Globalizacin (ODG), Observatorio de Multinacionales en Amrica Latina (OMAL), Observatorio Crtico de la Energa o blogs como Usted no se lo cree (Ferran Vilar) y The Oil Crash (Antonio Turiel), entre otros, juegan un papel muy destacado. 

SLA: Citas a Ralston (La civilizacin inconsciente. Anagrama. Barcelona, 1997, 81-82: Las universidades se han convertido en amplia medida en las criadas del sistema corporativista. Y esto no se debe solo a las especializaciones acadmicas y sus impenetrables dialectos, que han servido a su vez para ocultar tras multitud de velos la accin gubernamental e industrial si las universidades son incapaces de ensear la tradicin humanista como parte central de sus ms alicortas especializaciones es que se han hundido otra vez en lo peor del escolasticismo medieval. Me detengo en esta reflexin. Donde leo sistema corporativista, debo leer, como equivalente, sistema capitalista?

FAK: Entiendo que s, realmente no hay otro sistema. Ralston se refiere a las universidades occidentales, pero parece que la situacin debe ser similar por todo el mundo. No hay que olvidar la pregunta que se haca Erich Fromm en La condicin humana actual, Qu clase de hombre requiere nuestra sociedad para poder funcionar bien?. Y responda: Necesita hombres que cooperen dcilmente en grupos numerosos, que deseen consumir ms y ms y cuyos gustos estn estandarizados y puedan ser fcilmente influidos y anticipados. Necesita hombres que se sientan libres e independientes, que no estn sometidos a ninguna autoridad o principio o conciencia moral y que, no obstante, estn dispuestos a ser mandados, a hacer lo previsto, a encajar sin roces en la mquina social; hombres que puedan ser guiados sin fuerza, conducidos sin lderes, impulsados sin meta, salvo la de continuar en movimiento, de funcionar, de avanzar.

Chris Hedges, en La muerte de la clase liberal, lo plantea con ms dureza refirindose a las universidades en EEUU, que son las que siempre nos ponen como ejemplo, y Owen Jones en El Establishment, sugiere la misma situacin en Inglaterra. Me parece que es importante cuestionar el mito de la universidad como espacio libre e independiente que no creo que haya existido como tal y en conjunto, alguna vez en algn lado, sean universidades privadas o pblicas. Manda el que financia, pero insisto, siempre hay pequeos espacios de resistencia y de independencia, hasta en las universidades ms insospechadas, que suelen conllevar un coste personal elevado y una gran soledad, al mismo tiempo que un placer insuperable derivado de sentir que investigas y enseas lo que consideras socialmente relevante y del agradecimiento de algunos pocos estudiantes por estar ah y as. 

SLA: Ralston est pensando en las universidades privadas o en las pblicas?

FAK: No hace una distincin entre ambas, pero se puede afirmar que no tiene que haber demasiadas diferencias. Hay dos noticias recientes que pueden ayudar a entender las lgicas de las universidades privadas. La primera se refiere a la Universidad de Harvard, ejemplo incuestionado de universidad de calidad. Pues bien, hace unas semanas, la ONG GRAIN public un informe sealando que el fondo de dotacin de la Universidad de Harvard haba gastado 1.000 millones de dlares en la compra de 850.000 hectreas de tierras agrcolas e indicaba que:

Las adquisiciones de tierras agrcolas por parte de Harvard fueron hechas sin las auditoras previas adecuadas y han contribuido al desplazamiento y el acoso a comunidades tradicionales, a la destruccin ambiental y a conflictos por el agua. En particular, las consecuencias de estas adquisiciones son perjudiciales en Brasil, donde el fondo de dotacin de Harvard adquiri casi 300 mil hectreas de tierras en el Cerrado, la sabana ms biodiversa del mundo.

Las poco claras inversiones en tierras de Harvard tuvieron como resultado ganancias inesperadas para los administradores de los fondos y sus socios comerciales, pero fracasaron como estrategia de inversin para la universidad.

Y exhortaba a los estudiantes, docentes y ex alumnos de Harvard a exigir que el fondo de dotacin de la universidad termine con todas las inversiones en tierras agrcolas, tome medidas inmediatas para resolver todos los conflictos de tierras asociados a sus propiedades actuales y asegure que las comunidades afectadas sean compensadas adecuadamente por los daos. [6]

Por otro lado, las universidades privadas son bsicamente unidades de negocio como expresa con claridad una reciente noticia [7] que seala que Laurate Education, el dueo de la Universidad Europea, la pone en venta con el resto de su negocio continental. As lo han confirmado los responsables del grupo estadounidense en la ltima presentacin de resultados, correspondientes al segundo trimestre de su ejercicio fiscal. En ella, la compaa detall sus planes de desinvertir sus unidades de negocio ubicadas en Europa, Asia, y Centroamrica, con las que se espera generar un mnimo de 1.000 millones de euros en ventas y crear un modelo de negocio ms simplificado, segn se explica en el documento dirigido a los inversores.

SLA. Tomemos un descanso si te parece.

FAK: De acuerdo.

Notas:

(1) F. Aguilera Klink, La universidad: entre la irrelevancia, la mediocridad y la cretinizacin de alto nivel, Rebelin, 6 de septiembre de 2018, disponible en: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=246149 .

(2) Qu democracia?. En Escritos polticos. Antologa. Edicin de X. Pedrol. Ediciones de La Catarata. Madrid.

(3) Robinson J. La economa hoy, en Relevancia de la Teora . Ediciones Martnez Roca. Barcelona. 1976, pp. 165-173.

(4) Leontief W. Academic Economics, Science 09 Jul 1982: Vol. 217, Issue 4555, pp. 104-107, versin espaola en Archipilago (33), 28-33, 1998.

(5) Se pueden ver ms ejemplos en: http://www.publicacionescajamar.es/pdf/publicaciones-periodicas/cuaderno-interdisciplinar-de-desarrollo-sostenible-cuides/8/8-510.pdf

(6) GRAIN y Rede Social de Justia e Direitos Humanos, El fiasco de Harvard: mil millones de dlares en tierras agrcolas, GRAIN, septiembre de 2018, disponible en:  https://www.grain.org/article/entries/6013-el-fiasco-de-harvard-mil-millones-de-dolares-en-tierras-agricolas .

(7) Garca Ropero, El dueo de la Universidad Europea la pone en venta con el resto de su negocio continental, Cinco Das, 16 de agosto de 2018, disponible en:https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/08/15/companias/1534352073_725544.html .

Fuente: Papeles de relaciones ecosociales y cambio global, n. 144, invierno 2018/19, pp.- 123-147.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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