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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2019

Lo especial de este perodo

Juan Triana Cordov
OnCuba

Quizs lo ms importante que hace especial este nuevo perodo es que la gente cambi


No voy a hablar del pollo que anda a la fuga, ni del famoso arroz brasileo tan demandado y casi desaparecido, ni de los paquetes de picadillo, antes un recurso de segunda opcin y ahora perseguido de shopping en shopping, tampoco de los posibles apagones. Menos aun de los que oportunistamente pretendern ahora obtener plusvalas de la escasez. Regular temporalmente la oferta de productos puede ser un paliativo efectivo para situaciones puntuales y hay que emplearlo, pero siempre en ese entendido de que tiene que ser algo temporal. Y s, al final tendr que hablar del pollo.

Se ha escrito ya mucho acerca de este llamado nuevo perodo especial, desde la perspectiva de las noticias puras y duras y tambin desde otras, que se acercan ms a las causas y posibles consecuencias del mismo. Pretendo solo abordar algunos asuntos relacionados con esta nueva situacin de crisis econmica del pas.

El nombre de perodo especial en tiempos de paz fue el asumido por la direccin poltica en Cuba para calificar la crisis econmica que se hizo totalmente evidente en los inicios de los aos noventa. Se asumi aquel nombre que ya haba sido utilizado para definir la situacin que Cuba podra enfrentar caso de un enfrentamiento militar con los Estados Unidos y en una situacin en que no podramos contar con la ayuda de la URSS. Fue un perodo especialmente duro cuyos efectos nunca hemos podido rebasar del todo.

Las generaciones jvenes de hoy son las generaciones del perodo especial, han convivido con diferentes mercados, ms de dos monedas, mltiples tasas de cambio, desigualdades crecientes, procesos migratorios sostenidos (internos y externos), nacimiento y crecimiento (muy lento) de la inversin extranjera, renacimiento del turismo y luego su apertura al turismo nacional, la expansin, a pesar de todas las cortapisas, de un sector privado que ha demostrado una resiliencia muy alta y una especial capacidad de reinventarse continuamente.

Son generaciones que vieron con asombro izarse la bandera de Estados Unidos de Amrica en la antigua oficina de intereses convertida ahora en embajada fantasma; que entienden como natural sus relaciones con sus compaeros que ya no viven en Cuba y se comunican por la red y por ah mismo encuentran oportunidades de trabajo en cualquier lugar del mundo. Sus fronteras se han expandido a mayor velocidad que su capacidad de conexin a esa misma red. Ellos no dependen del to Max el viajero para que les cuente del mundo exterior, ellos estn en ambos mundos todos los das, las veinticuatro horas.

Son tambin generaciones que han seguido disfrutando de beneficios sociales que le han hecho su vida ms llevadera, que los han capacitado para triunfar aun en el mundo exterior y que aspiran, muchos de ellos, a poder hacerlo en su propio pas.

Digo esto como lo primero, porque a mi juicio, quizs lo ms importante que hace especial este nuevo perodo es exactamente la gran diferencia que hay entre la poblacin cubana de hoy y aquella otra que se enfrent de pronto a la que para muchos ha sido la ms dura crisis econmica que el pas haya enfrentado jams.

Las generaciones anteriores, sus padres y abuelos, ven ahora cmo se les viene encima una nueva temporada de una vieja serie nunca terminada, la del periodo especial. Pero tampoco esa generacin es igual a como fue antes, sin dejar de ser lo que fue. Ha aprendido que tiene ahora responsabilidades para consigo mismo, que antes el Estado cubra y que ya no lo hace y no lo har. Y esta es a mi juicio la segunda razn decisiva para entender lo especial de este periodo. Ambas son tambin las generaciones de una nueva Constitucin de la Repblica, un tremendo privilegio y una gran responsabilidad.

Como casi todas las crisis econmicas, la capacidad de acceder a abastecimientos, especialmente a alimentos, es de los asuntos ms sensibles. Pero a diferencia de lo que ocurre en las crisis en otros pases, donde el ajuste de la crisis se realiza sobre la base de la reduccin de los ingresos nominales y reales, la reduccin de demanda agregada y de los precios, en Cuba la crisis se manifiesta como un dficit de oferta y no como una reduccin sustancial de la capacidad de compra de la mayora de la poblacin. Y el racionamiento en la entrega de un grupo de productos cubre aqu el movimiento de los precios hacia arriba, que sera la otra manera en que se expresara esa crisis y que solo permitira acceder a ellos a aquellos grupos de mayores ingresos. Se paga como precio, la cola, la incertidumbre y el acaparamiento. La otra consecuencia, todos la conocemos, el crecimiento de un mercado negro para esos bienes, muy difcil de evitar.

La solucin, en condiciones de restriccin de recursos, es tremendamente costosa porque implica estabilizar una oferta que es constantemente desestabilizada por la ansiedad de seguir comprando para prever el desabastecimiento futuro. Atacar las consecuencias ser necesario, pero mientras las razones permanezcan inalterables, estaremos expuestas a situaciones como esta una y otra vez.

Los que vivimos desde nuestras bicicletas aquel otro periodo especial recordamos que el mismo fue especialmente duro en tres elementos: acceso a alimentos, transporte, y suministro de energa elctrica.

En cuanto a los alimentos, hoy que todos andamos detrs de algn encuentro o muslo de pollo de esos que corren por la ciudad, tendramos que preguntarnos por qu luego de ms de tres aos de tener en la cartera de oportunidades de inversin ofertas de negocios en la produccin de carne de pollo, ningn proyecto se ha concretado.

Si la produccin de protena animal es una de nuestras grandes necesidades, Por qu no se han priorizado esos negocios? Por qu no se han facilitado suficientemente?

Lo mismo podra decirse de la produccin de carne de res, atrapada en regulaciones de hace ms de seis dcadas, algunas de ellas, que no generan los incentivos suficientes a los productores y que hacen de la produccin de carne de res un negocio poco atractivo, de alto riesgo para los productores y de poco retorno para el productor directo. Cunto ms hay que esperar? Por qu si esas regulaciones no dan resultado nos aferramos a ellas? Por qu pensar que tendremos resultados diferentes si seguimos repitiendo lo mismo aos tras ao?

En la generacin elctrica, donde sin dudas la situacin es mejor que por los aos noventa, no solo porque se ha modernizado la industria, sino tambin porque la recuperacin del petrleo y el gas acompaante nacional ayuda decisivamente a la estabilidad de la generacin, seguimos, no obstante, alejados del aprovechamiento pleno de la energa solar.

Cierto que se han concretado nuevos proyectos de parques solares, cierto que en diez aos nuestra matriz energtica debe ser otra. Sin embargo, asomndome a la ventana del piso doce de la Facultad de Economa de la Universidad de la Habana, desde donde escribo este artculo, tengo a mis pies miles de metros cuadrados de techos de la ciudad de La Habana, esa misma que celebra sus quinientos aos, y en ninguno de ellos veo un panel solar, ni un colector solar para calentar agua.

Qu no ha pasado? Por qu tanta resistencia a que las familias puedan generar ellas mismas una parte de su energa e incluso contribuir a la red nacional de distribucin? Es cierto que se necesitan soluciones tecnolgicas adecuadas, pero en los ltimos diez aos no era posible encontrarlas. Qu nos ha pasado?

Y qu decir de las exportaciones? Esas que por las que hoy tanto se piden y exigen. Nuestras empresas necesitan que alguien les de permiso para exportar, acaso no es esto una gran contradiccin. En Pinar del Ro, el esfuerzo conjunto del gobierno local y las empresas del territorio detectaron oportunidades de exportacin en ms de treinta productos. Pues bien, en Pinar del Rio, Isla de Juventud, Mayabeque y Artemisa, solo existe una empresa con capacidad o permiso de exportacin! Cunto ms hay que esperar?

Si hoy no tenemos dinero suficiente para comprar los perseguidos pollos es exactamente porque no logramos vender (exportar) lo suficiente, entre otras razones.

La puesta en prctica de la Ley Helms-Burton en sus cuatro captulos lo har todo mucho ms difcil, pues genera incertidumbres difciles de manejar. Pero tambin es cierto que tanto desde la Unin Europea en su conjunto como de muchos pases en especfico existe la voluntad de seguir apoyando a Cuba.

Las declaraciones de la ministra espaola en la Feria de Turismo y las acciones concretas anunciadas por ella en cuanto al Fondo de Compensacin, son un ejemplo.

Entonces hagmoslo, cambiemos lo que haga falta para hacer ms fcil invertir en Cuba.

Pero no nos olvidemos de nuestros empresarios, de los estatales y tambin hagmosle ms fcil y ms transparente poder manejar esas que son las empresas de todo el pueblo cubano. Y tampoco nos olvidemos de aquellos otros empresarios, tambin cubanos, los privados y cooperativistas y terminemos de incorporarlos de manera plena a la hazaa de sobrevivir y desarrollarnos.

Fuente: http://oncubanews.com/opinion/columnas/contrapesos/lo-especial-de-este-periodo/



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