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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2019

Teoras que fundamentan el discurso econmico en tiempo electoral

Julio C. Gambina
Rebelin


An no estn los candidatos definitivos para las elecciones de octubre prximo en la Argentina, pero las ideas en disputa aparecen en los escritos y discursos de los precandidatos y grupos o partidos polticos que intervienen en la discusin sobre el momento poltico y econmico.

Existe una verdadera lucha de ideas y opiniones, las que tienen base terica que las sustenta en la tradicin histrica de la Economa Poltica y su crtica.

Remito al liberalismo devenido en neo-liberalismo, hegemnico en el sentido comn abonado por los principales formadores de opinin; al keynesianismo en sus versiones contemporneas y diversas, neo y post; como a la continuidad matizada en la crtica que expresan los seguidores de Carlos Marx, una minora en la discusin.

Son las tres fuentes en las que abrevan discursos y escritos de candidatos o de propuestas polticas en el debate por un nuevo ciclo de gobierno desde fines del 2019.Con esos fundamentos se despliegan propuestas de Poltica Econmica y estrategias polticas para atender una coyuntura muy difcil que definen la recesin y una elevada inflacin, las que traen gigantescas y regresivas consecuencias sobre la mayora empobrecida de la poblacin.

La economa argentina est en problemas y ms all de cualquier diagnstico sobre las responsabilidades, que para el oficialismo remiten al anterior ciclo de tres periodos de gobierno, el kirchnerismo; o incluso lo extienden a siete dcadas bajo el surgimiento del peronismo en el gobierno de 1945. El ex Ministro de Economa Axel Kicillof respondi desde Washington, que el problema no est en el pasado, sino en el presente del gobierno de Macri, del PRO-Cambiemos. No muy distinta resulta la crtica de la oposicin no kirchnerista y que disputa el gobierno del capitalismo local. Desde los seguidores de Marx se complica el asunto, ya que el fondo esencial de la crtica apunta al capitalismo propiamente dicho, lo que no cuenta con suficiente conciencia social instalada para intervenir efectivamente en la discusin, algo que involucra a la propia prctica de la izquierda poltica y social.

El rincn de las derechas

Entre los liberales se encuentran los oficialistas con sus matices al interior de la coalicin de gobierno, o incluso de aquellos que por razones diferentes quedaron afuera del ncleo de las definiciones. El debate es en torno al gradualismo o el shock del ajuste y la reestructuracin regresiva, con el lmite de todos ellos de no contar con base social organizada, ms all del consenso electoral o pasivo derivado del accionar ideolgico de medios de comunicacin afines. A ello puede sumarse algn centro de opinin o grupo profesional con capacidad de incidencia sobre cmaras empresarias o ncleos de organizacin tradicional de las clases dominantes, como puede ser la SRA o la CRA. El radicalismo, socio poltico principal se debate entre la pertenencia a la coalicin de gobierno o su rechazo.

La crtica por derecha al gobierno de Macri se concentra en los nuevos cruzados con fuerte presencia en los medios de comunicacin, especialmente en la TV, los liberales ortodoxos, autodenominados libertarios o anarco-capitalistas. Entre estos, el tema esencial es la crtica al gasto pblico y ms a fondo contra el Estado. Exacerban el discurso simplista contra la Poltica y el Estado. Suena muy parecido al sentido comn de las dictaduras. Es ms, recordemos que el neoliberalismo solo pudo ensayarse mundialmente en los 70 de la mano de las dictaduras del Cono Sur de Nuestramrica y luego generalizarse desde la impronta autoritaria y de derecha de Margaret Thatcher y Ronald Reagan en los aos 80.

Desde el gobierno ofrecen su declogo para el consenso, verdadera hoja de ruta del acuerdo con el FMI para el ajuste y la regresiva reestructuracin de las relaciones entre el capital y el trabajo, reforma laboral, previsional y tributaria mediante. La propuesta para el debate es simple y se limita al aval de la poltica impulsada desde el Poder Ejecutivo. Aparece como una convocatoria al debate lo que solo es un convite para subirse a la estrategia condicionada por acuerdos internacionales sustentados en una hipoteca de imposible pago y que condena al ajuste perpetuo. Detrs de la estrategia est el apoyo, que parece incondicional, de EEUU y su gobierno dirigido por Donald Trump, que est dispuesto a ir ms all del FMI, con asistencia financiera directa del propio Tesoro estadounidense, segn trascendi de la conversacin telefnica en estos das de ambos jefes de Estado.

Oficialistas y crticos por derecha abrevan en la tradicin histrica de la escuela clsica (Siglo XVIII), devenida en neo-clsica (desde fines del Siglo XVIII), sin los atributos ni consideraciones sociales, ticas o morales que podran atribuirse a la primera, la que sustentaba la teora objetiva del valor-trabajo. Recuperando el vnculo ideolgico con los neo-clsicos, negando a Keynes y sus seguidores, los neoliberales confirman un objetivo por la eficiencia tcnica de las empresas, mejorando la productividad, para asegurar la maximizacin de la ganancia, la acumulacin y la dominacin capitalista. El tiempo de la crisis de la globalizacin en curso (2007-09 al presente), exacerbado por la guerra comercial decretada por EEUU contra China, parece no entenderse desde el arco derecho de la confrontacin de ideas e incluso sobre qu medidas concretas encarar para atender la evolucin cotidiana del orden econmico local. Mientras tanto, los problemas se trasfieren hacia los sectores de ms bajos ingresos, promoviendo una lgica recurrente de ajuste.

El rincn de las reformas

La crtica al oficialismo y a la crtica por derecha es numerosa en propuestas y en disenso a su interior, lo que aleja cualquier posibilidad de un frente anti Macri que algunos imaginan. Se trata de un frente fragmentado que involucra al kirchnerismo como principal colectora de consenso electoral; al peronismo muy diverso, aun cuando contiene destacamentos muy difciles de aislar del rumbo oficialista, aun militando en el anti Macri; y a otras propuestas que incluyen a radicales disidentes y un variado arco de propuestas polticas auto-asumidas en el centro, en un anodino ni de derechas, ni de izquierdas.

Sorprendi en estos das el discurso de Cristina Fernndez al presentar Sinceramente (libro de su autora) en la Feria del Libro reivindicando la poltica econmica de Trump. Se entiende el nfasis en la defensa de la produccin local, lo que no necesariamente supone mejora integral de los beneficiarios del mercado interno estadounidense, aun con el nivel ms bajo de desempleo en los ltimos aos. No resulta menor considerar que uno de los ejes de la economa de Trump pasa por la baja de impuestos a la franja ms enriquecida de la poblacin estadounidense, lo que puede explicar cierto rebote en el crecimiento del PBI que muestra EEUU en los aos recientes. Ms all del ndice laboral estadounidense, interesa descubrir en EEUU la creciente irregularidad en el empleo, la ausencia de legislacin protectoria del trabajo (que inspira la reforma laboral local), la pobreza y marginacin de inmigrantes e indocumentados, tanto como una persecucin discriminatoria hacia minoras migrantes de todo el mundo, muy especialmente de la regin nuestramericana.

Es verdad que se critica el aperturismo anti produccin local evidenciado en las polticas de estos aos bajo el gobierno Macri, pero hace falta mencionar el complemento, esencial, en definitiva, de la poltica imperialista sustentada desde Washington. La guerra comercial en curso contra China encarece el consumo en EEUU y la propia produccin dependiente de las importaciones de insumos, en muchos casos provenientes desde el gigante asitico, al mismo tiempo que incorpora incertidumbre en el conjunto de la economa mundial, especialmente entre los pases dependientes y subordinados del capitalismo mundial. La poltica exterior estadounidense incluye la estrategia de boicot a Cuba y Venezuela, tanto como eliminar toda forma de construir lazos de cooperacin regional que florecieron como propuestas alternativas en los ltimos aos.

Ms all del elogio a la poltica econmica de Trump, se destac la experiencia del pacto social en 1973-74, liderado por el peronismo en el Gobierno (Cmpora y luego Pern) y la CGT con la CGE, propuesta acompaada ahora de un debate sobre el orden constitucional. Todo pacto social supone determinadas correlaciones de fuerza entre quienes sustentan el acuerdo. En ese sentido, resulta de inters considerar los sujetos involucrados en cualquier acuerdo y cules son los condicionantes de poca. Uno de esos condicionantes en la actualidad es el acuerdo con el FMI y los compromisos de pago de una acrecida deuda que dificulta cualquier proceso de redistribucin progresiva del ingreso, ms an si se pretende distribuir la riqueza.

Un tema no menor es que la inflacin tiene base en la puja distributiva, por lo que no queda claro cul sera el eje de una negociacin a pactar entre quienes suscribiran un acuerdo: el gobierno de la derecha, los principales formadores de precios, y los representantes sindicales o sociales. Vamos a insistir que lo que importa es la correlacin de fuerzas para instalar una base de ingresos populares en la distribucin del ingreso. Resulta de inters balancear como est hoy la iniciativa de las clases en el poder y la capacidad de organizacin y lucha de los sectores populares.

Un tema que atraviesa a todo el arco opositor a Macri remite al modelo productivo, especialmente a la nueva expectativa que genera el yacimiento Vaca Muerta y los hidrocarburos no convencionales. El tema es una gran coincidencia de stos, los opositores y de los oficialistas, y cuando mucho, la discusin es sobre el modo de encarar el proceso de explotacin, que excluye la condena de la invasiva tecnologa del fracking y menos la extranjerizacin que supone la subordinacin al capital inversor de las petroleras, un asunto que est presente desde el origen del acuerdo secreto entre Chevron e YPF.

Lo mismo diramos si el tema remite al modelo del agro negocio, la mega minera o la industria de ensamble. En todos ellos, el comn denominador es la dependencia del capital externo y la insercin subordinada en la transnacionalizacin. Cuando mucho, la discusin se centra desde el neo-desarrollismo, en el privilegio al crecimiento y al productivismo como crtica a la economa especulativa. Aun as, son varias las dcadas de gobiernos constitucionales desde 1983 y la legislacin financiera de 1977 sigue vigente, base de la extranjerizacin de la banca y el vnculo con el mercado internacional de capitales.

El rincn de las izquierdas

Mucha menos visibilidad tiene el conjunto de las propuestas sustentadas desde la izquierda, que es tambin diversa y fragmentada.

El punto en comn es contra del acuerdo con el FMI, su rechazo e investigacin de la deuda y suspensin de pagos para reorientar escasos recursos en resolver demandas insatisfechas de la amplia mayora empobrecida de la sociedad y encarar una nueva poltica productiva y de desarrollo integrado. Sera un punto de partida de una generosa convocatoria a la unidad, la que aparece debilitada por miradas muy diferentes sobre la situacin regional, especialmente en la consideracin sobre la agresin imperialista sobre Cuba y Venezuela.

La menor visibilidad de la izquierda en la consideracin pblica est asociada al clima de poca y al accionar de medios de comunicacin y un sentido comn ms favorable a la mercantilizacin que a la defensa de derechos histricos. No se trata de subestimar problemas en el propio espacio de la izquierda, pero queremos enfatizar en colocar en el centro del problema a la ofensiva del capital y sus diferentes mecanismos ideolgicos y represivos.

El mayor lmite para la visibilidad de la propuesta terica y poltica de la izquierda est en la posibilidad de ganar conciencia colectiva anti capitalista en una parte importante de la sociedad. Solo a modo de ejemplo podemos acotar la importancia de mltiples resistencias, especialmente de mujeres en el ltimo tiempo (algo que trasciende a la izquierda), pero tambin del mbito sindical y territorial, de organizaciones de derechos humanos y juveniles, contra ciertas facetas del modelo productivo, pero sin capacidad de articular en un objetivo integrado por otra sociedad no capitalista.

Ms all del proceso electoral, la izquierda necesita potenciar su organizacin y capacidad de promover la ms amplia lucha por reivindicaciones democrticas y revolucionarias para ganar en subjetividad colectiva y consciente con capacidad de disputar la mayora social en la lucha por el poder y otra sociedad.

En definitiva, aun cuando resta conocer los principales candidatos en la disputa electoral, el debate de ideas ya est lanzado, y es la oportunidad para hacer visible la crtica a la poltica de Macri y su derrota, al tiempo que se trascienda los lmites de la lucha por gestionar el orden capitalista, e intentar ir ms all en la consideracin de la sociedad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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