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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2019

Sobre el 11M, nuestros derechos y desafos

Alberto Roque
Rebelin


Me he tomado un tiempo para reflexionar sobre los hechos lamentables que han ocurrido durante la 12 edicin de la Jornada contra la Homofobia. Me detengo en este momento con la conviccin de que no es un debate acabado.

Soy fundador de las Jornadas Cubanas contra la Homofobia, en los tiempos en que ya haba madurado en m la idea de que todo el activismo en relacin a los derechos sexuales es poltico; por lo tanto, estar siempre atravesado por valores e ideologas polticas especficas. Quien no se site desde este ngulo peca por ingenuidad o pretende manipular la compleja realidad.

Ninguna lucha ideolgica est exenta de contradicciones y el complejo proceso de construccin de consenso poltico (si es que eso es posible entre cubanas y cubanos) siempre tiene avances y retrocesos.

La marcha no autorizada por el gobierno el pasado 11 de mayo no se produjo nicamente por suspensin por el Estado/Partido de la tradicional conga incluida en los programas de las Jornadas cubanas contra la homofobia. Los antecedentes y las coyunturas que percibo son:

1. Interlocucin vertical y legitimidad nicas del liderazgo CENESEX por parte del Estado/Partido en la lucha contra la homofobia.

El miedo obsesivo y pernicioso por parte del Estado/Partido al liderazgo horizontal y al surgimiento de grupos LGBT dentro de la sociedad civil colisiona con una gradual toma de conciencia de la ciudadana sobre los derechos sexuales como derechos humanos. La formacin de activistas por parte del CENESEX y las Jornadas Cubanas contra la homofobia han generado una masa crtica de activistas que desborda los espacios institucionales y desafan las doctrinas de control del pensamiento y accin que desde all se generan. Tambin existen muchas personas de bien que son activistas sin haber estado vinculados a institucin alguna.

Desde que un grupo de activistas introdujimos los Principios de Yogyakarta en 2007, su uso se ha extendido para abogar por polticas no discriminatorias por orientacin sexual e identidad de gnero, acorde a la legislacin internacional de derechos humanos. La heterogeneidad de estos grupos incluye muchas posiciones ideolgicas que fluctan entre marxistas radicales, socialdemcratas burgueses, anarquistas y neoliberales y neoanexionistas. Tambin aparecen los mercenarios de siempre que le sirven a cualquier ideologa. Para la visin monocroma del Estado/Partido y sus instituciones estas personas no son ms que contrarrevolucionarios y se criminaliza cualquier iniciativa que de ellos surja, a nombre de la unidad nacional. No se toma en cuenta que salvo los neoliberales, los anexionistas y los mercenarios, existen muchas personas progresistas que haran avanzar, desde la sociedad civil organizada, las polticas pblicas antidiscriminatorias.

Las detenciones arbitrarias, la represin violenta, la censura y el descrdito ni son revolucionarias ni se adhieren a los principios martianos de una Repblica, tal y como se ha refrendado en la reciente Constitucin.

2. Las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia han perdido su carcter poltico y su capacidad de interlocucin con las personas con sexualidades y gneros no heteronormativos.

Desde las primeras ediciones surgieron las tensiones en concebir este espacio como celebracin o conmemoracin poltica y revolucionaria. El resultado ha sido la celebracin y el acercamiento peligroso a la banalidad y a lo que precisamente se ha querido evitar: convertirla en una marcha del orgullo gay cubano con fuerte inspiracin clasista y neoliberal. Sin dejar de reconocer que el orgullo por nuestra identidad es una actitud poltica, la conga en s misma ha desvirtuado ese significado y el desfile de sus lderes en automviles descapotables de color rosa, las carrozas, el ambiente carnavalesco y la extraa participacin de emporios transnacionales como Google (en la edicin 11) son slo algunos de los elementos ms notorios de este punto.

La suspensin de la conga el pasado 11 de mayo y el cambio de la fiesta a la misma hora que tendra lugar la marcha no autorizada, fue una maniobra muy contrarrevolucionaria e irresponsable. La alta participacin en la marcha y el seguimiento en las redes sociales por parte de los participantes en la fiesta de lo que aconteca en el Padro hablan por s sola de la fragmentacin y la violencia que pudiesen haberse evitado.

El desfile de ms de cien personas, de forma pacfica y coreando consignas a favor de los derechos sexuales y de reconocer los derechos para toda la ciudadana, sin que se produjeran expresiones contrarrevolucionarias por el paseo del Prado, alejan las declaraciones no fundamentadas (como las que acompaaron la suspensin de la conga) de que la marcha se organiz desde Miami. Lo que sucedi al final, con la burda represin policial y la detencin de cuatro personas fue una provocacin alejada del sentido de la marcha. Se aprovech la presencia de los medios y se desencadenaron los lamentables hechos que ahora circulan en las noticias.

Por otra parte, hace ms de 6 ediciones que no se producen en La Habana los ricos intercambios pblicos con las personas LGBT. Los discursos escritos, la introduccin de otras causas justas pero sin el convencimiento de las personas asistentes, han lastrado la participacin ciudadana. Tal pareciera que msica, cuerpos semidesnudos, transformismo y bailar en la conga son el objetivo fundamental. Lo esencialmente poltico se ha enclosetado a espacios acadmicos donde nos cocinamos en la misma salsa.

3. El Estado/Partido ha negociado con los derechos por orientacin sexual e identidad de gnero de forma pendular.

Este punto es tambin complejo. Sin lugar a dudas, el CENESEX, el liderazgo de su directora Mariela Castro y la voz de numerosos activistas han contribuido a situar los derechos de las personas LGBT en las agendas polticas y en los discursos de derechos humanos en Cuba. Sin embargo, en el contexto internacional se han mostrado posiciones pendulares. En 2010 nuestro Estado/Partido tuvo que rectificar su voto en Naciones Unidas cuando se aline a pases del tercer mundo que condenan la homosexualidad con pena de muerte y no la consideraban como causal de ejecuciones extrajudiciales. Desde entonces, nuestros representantes se han ausentado en varias votaciones sobre derechos LGBT, sobre todo en el ECOSOC.

Desde 2011 a la fecha se reconoce la necesidad de eliminar todas las formas de discriminacin por orientacin sexual e identidad de gnero en documentos emitidos por el Estado/Partido que incluye los Estatutos del Partido Comunista de Cuba y la Ley Cdigo de Trabajo. Sin embargo, desde 2012 a 2013 se generaron serias tensiones por los discursos pblicos de numerosos activistas asociados al CENESEX sobre las polticas pendientes, incluyendo el matrimonio igualitario. Sobre este asunto la propia directora del CENESEX ha mostrado opiniones variables de acuerdo a las coyunturas. Su discurso finalmente se perfil a favor del matrimonio igualitario durante el debate del proyecto constitucional. Posteriormente supimos que en el mismo periodo la Iglesia Catlica haba sido la mediadora en el restablecimiento de las relaciones diplomticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos. En este punto parafraseo al Apstol: en poltica lo ms importante es lo que no se ve.

Ms recientemente, la eliminacin del artculo 68 que abra la posibilidad en el Proyecto Constitucional de reconocer al matrimonio igualitario, fue un guio cmplice del Estado/Partido a los grupos religiosos fundamentalistas, que han tomado fuerza en Cuba y gozaron de toda libertad para manifestarse en contra del mencionado artculo. Mientras tanto, mantuvieron un frreo control de los activistas asociados a la institucin y no se permitieron acciones de calle contra los discursos de odio religiosos y fundamentalistas. Han pasado los primeros tres meses desde la proclamacin de la Constitucin y no se percibe ni debate ni acciones concretas para dar cumplimiento a las leyes complementarias que definen la aprobacin del Cdigo de Familia en el plazo de dos aos. La aprobacin de dicha Ley ser llevada a referndum, gracias a las decisiones de nuestros representantes, expertos en dictar polticas a travs de decretos leyes en agendas que les son perentorias.

Hago notar que las iglesias cristianas han estado demasiado tranquilas durante la presente jornada, aunque sabemos de buena tinta que muchos de sus proselitistas estuvieron en las inmediaciones de la fiesta organizada por el CENESEX haciendo su trabajo ideolgico fundamentalista.

4. La marcha del 11/5 marca un hito histrico en la construccin de un movimiento LGBT cubano

Depende. No es la primera marcha no autorizada. Le anteceden algunas acciones a finales de 1990, la boda entre una persona transexual y un hombre gay y otros intentos poco populares que estaban marcados por intereses de subvertir el orden. La mayora de esos activistas sin conviccin estn en los Estados Unidos gracias a las gratificaciones de sus amos polticos. No perdamos de perspectiva que tenemos muchos ms ac que harn lo imposible por torpedear todo intento de organizacin civil que dialogue con el Estado/Partido.

Tambin tenemos ex activistas que viven ahora en el exterior, que son patriotas y quieren seguir participando en la construccin de una Nacin soberana y tienen todo el derecho a hacerlo.

Algunos han dicho que lo sucedido el sbado se compara a Mayo del 68 en Paris. Otros han evocado la Rebelin de Stonewall (*), cuyo legado ha sido tomado como referente global pero desvirtuado por generarse un movimiento LGBTI universalmente clasista, elitista y que reproduce las esencias de mercado y de dominacin patriarcal de la opresin heteronormativa. De hecho en muchos pases se ha intentado fundar movimientos y praxis antisistema que se alejan de la derechizacin ideolgica y de la banalizacin poltica y comercial del movimiento LGBTI internacional.

Lo que suceda de ahora en lo adelante depender de la concertacin de acciones y de los aprendizajes que emanen de estas experiencias. La permanencia en vigor de una Ley de Asociaciones limitante y subsumida en la retrica de plaza sitiada ms los frgiles mecanismos de participacin ciudadana lastran estas acciones.

Algunos miran la marcha como asunto de ganadores y perdedores y centran su activismo en la oposicin al CENESEX y a Mariela Castro. Con esa visin tan estrecha tampoco se puede avanzar mucho. Tener una institucin gubernamental que se ocupe de esos temas es necesario, pero eso no limita que se reconozca el derecho a las personas LGBT a autoorganizarse como parte de la sociedad civil, con capacidad de participar y de interpelar las polticas.

La marcha del 11/5 tambin refleja que Cuba no es Paris del 68 ni Nueva York del 69. Una buena parte de la participacin poltica y el ejercicio de los derechos civiles se hacen en las redes sociales. La convocatoria se hizo viral y a pesar del desenlace final, la gente acudi a expresar sus posiciones en relacin a este tema. Decir que todos fueron engaados o confundidos es un desprecio a la inteligencia de las personas y al mismo tiempo debemos tener mucho cuidado sobre a quin (o a quienes) se beneficia con resultados ajenos a nuestras luchas.

Por otra parte, a los que se crean dueos de la Revolucin y del pensamiento les informo que en la sociedad cubana ha ocurrido un cambio de poca. Cumplan con la Constitucin y devuelvan la Revolucin. [Santos Surez, 13 de mayo de 2019]

Nota:

(*) El bar Stonewall Inn fue el epicentro de una rebelin de hombres homosexuales y personas trans contra el acoso de la polica en la ciudad de Nueva York en 1969. En Junio se cumplirn 50 aos.

Tomado de la pgina de Facebook del autor


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