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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2019

Cotidianidad y tiempos polticos para un socialismo posible

Ovidio DAngelo Hernndez
IPS


A la manera de las leyes-hiptesis de gravitacin universal, el espacio-tiempo de lo econmico-poltico se expande y contrae con el peligro de ocasionar un bing-bang social, ante el cual es preciso concretar ideas, ms all de las intenciones de los discursos y las generalidades.  

El propsito de estas muy breves notas es el de compartir ideas que pueden instituirse como nodos esenciales en la realidad de nuestro tiempo socioeconmico-poltico nacional (que difiere del tiempo de la realidad y las necesidades emergentes cotidianas) con las urgencias que se requieren; lo que, incluso, puede tener repercusiones internacionales positivas que aporten a modelos de socialismos posibles, sin comprometer los ideales solidarios y emancipatorios a los que se pudiera aspirar.

2019. El mundo en que vivimos. Asamblea nacional, leyes, sanciones imperiales

Cualesquiera que sean nuestros ideales y expectativas de desarrollo social, no podemos obviar que vivimos en un mundo complejo, contradictorio y plagado de tensiones entre intereses hegemnicos y luchas libertarias. En nuestro caso, 2019 se presenta bajo la amenaza y realidad de profundizacin de las medidas econmicas imperiales de aislamiento (y si les fuera posible, aniquilacin) del sistema social a construir, a pesar de los pesares, de las limitaciones, avances y errores internos. Se anuncian ms restricciones al envo de remesas y limitacin de viajes de cubano-americanos al pas, sanciones a barcos petroleros, pases y empresas que negocian con Cuba. En definitiva, se apuesta por el ahogo total.

Frente a este campo de restricciones, hay ejemplos poco conocidos en sus detalles- de otros pases que experimentan modelos de socialismo orientado al mercado (VietNam y China), de los cuales habra que extraer las experiencias positivas y evitar los posibles desvos hacia el capitalismo y el consumismo.

La tercera sesin extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, que tuvo lugar en la primera quincena de abril de este ao, fue elocuente en la visin de apertura al desarrollo local endgeno, al aprovechamiento de las posibilidades y potencialidades internas, la colaboracin entre conocimiento y prctica en todos los sectores de desarrollo, los encadenamientos productivos necesarios entre formas estatales y no estatales para el desarrollo territorial y nacional, la necesidad de inversin (extranjera, como complemento econmico y renovador tecnolgico), la proyeccin de los sectores de desarrollo prioritarios y otros asuntos clave para el pas.

Es imposible obviar las condiciones del contexto actual. Se requiere nuevas medidas audaces, que no pueden esperar los textos completos de las leyes. Recordemos el verano de 1994 y las disposiciones que reflotaron al pas (liberacin del dlar, mercados campesinos y tiendas de divisa, entre otras).

Muchas de las medidas requeridas se regularan con el establecimiento de leyes precisas que esclarezcan lmites y posibilidades en diversos campos pendientes: electoral, empresarial y sus encadenamientos, autonoma municipal, inversin extranjera (y nacional), explicitacin del campo de derechos civiles, asociaciones y participacin popular democrtica, por ejemplo.

Parece existir conciencia en los medios oficiales de la urgencia de esas leyes para impulsar la aceleracin que el pas necesita, pero no es seguro que podamos esperar por ello, al observar y participar de las carencias que se van produciendo en el da a da de la vida de la poblacin.

A partir de estas generalidades, pasemos a las realidades y posibilidades actuales. Aunque cada aspecto tendra que tener una argumentacin adecuada y dilemtica tema pendiente para otros trabajos, nos limitaremos en este espacio a una descripcin-interrogacin sinptica para su profundizacin y debate posterior sobre las dismiles orientaciones y perspectivas posibles.

El socialismo posible y las urgencias-consecuencias inevitables

Como formacin econmico-social transicional en las nuevas condiciones de contextos diversos y complejos, el socialismo tiene rasgos distintivos. Estos incluyen:

Economa social multiactoral (diferentes formas de propiedad y gestin, con predominio de formas pblicas y cooperativas reales basadas en sus valores y principios internacionales, con control de la sociedad civil), de carcter solidario y redistribucin social de las riquezas.

Participacin ciudadana en las decisiones a todos los niveles empresariales, de la economa y la poltica, en escala territorial y nacional.

Algunas afirmaciones:

Realidades, limitaciones y utopas en la visin socioeconmica-poltica. Equidad y desigualdad social real

En el pas existen condiciones primarias o de partida desiguales en distintos sectores sociales. Esto ha sido parte del funcionamiento de la sociedad real, a pesar de normas e ideales excesivamente utpicas de homogeneizacin social. Si bien los servicios fundamentales (salud, educacin, seguridad social) estn garantizados para todas las personas aunque un anlisis cualitativo diferencial pudiera resultar imprescindible, en algunos sectores se han generado montos de riqueza distantes de los de la mayora de la poblacin, debido a la insercin ineludible en el mundo global. Esto no solo tiene que ver con el tema discutido de la concentracin de la propiedad en el campo econmico.

La realidad de niveles de desigualdad social realmente existentes est dada por diferentes razones; una de ellas, vivimos en un mundo global con normas diversas; en otros casos, se debe a la habilidad o la evitacin de canales normativos formales. De cualquier manera, no se puede comparar el nivel medio de ingresos y de calidad de vida de la poblacin con: campesinos ricos, el mundo artstico con posibilidades de contrato en el exterior, emprendedores con apoyo de capital financiero o patrimonial familiar o del exterior, trabajadores en el sector turstico o mixto, trabajadores informales, comercializadores de mercancas del exterior, entre otros, sin contar a quienes lucran con el mercado negro de divisas.

Por tanto, la sociedad puede trazar una perspectiva de equidad social pero, en las presentes condiciones, se mantienen cotas de desigualdad inevitables. Sera oportuna la famosa pregunta de Lenin: qu hacer?:

Mantener un sistema de limitaciones a la inversin nacional en sectores productivos de esos actores con posibilidad financiera?, coacciones y represin a la actividad personal o emprendedora privada, cooperativa y otras?, o admitir su realidad y optar por su potenciacin (con normas redistributivas apropiadas) para la aplicacin de sus riquezas a la economa social?

Las regulaciones flexibles y potenciadoras permitiran el aprovechamiento del mercado sumergido real y la utilizacin de las riquezas acumuladas por las personas, emprendedores y otras, que podran ser beneficiosas a las necesidades de inversin social, facilitaran el proceso de unificacin monetaria imprescindible, el empleo y la produccin social. En definitiva, contribuiran al avance socioeconmico del pas.

Visin de complejidad social y diversidad de la realidad real

De lo anterior se desprende que coexisten en las sociedades actuales una creciente diversidad de percepciones y posicionamientos desde diferentes perspectivas y situaciones existenciales de sectores sociales.

Entender esto desde una proyeccin de complejidad conecta el enunciado oficial sobre la necesidad de cambiar la mentalidad a una contextualidad conformada por tensiones en todos los planos vitales. Tal situacin deriva en cuestiones dilemticas y desafiantes que, al asumirlas en sus contradicciones posibles en escenarios de probabilidad incierta, requieren de aclaracin de las visiones de futuros posibles, pero afines a los ideales proclamados de una sociedad socialista de progreso, sostenible, prspera y democrtica.

Desde la perspectiva de la complejidad, la sociedad en cualquiera de sus subsistemas o escalas de relaciones institucionales y cotidianas es un sistema interconectado en el que:

Se manejan contextos de incertidumbre relativa y, por tanto, requieren rupturas de esquemas y previsin de escenarios probables y otros menos previsibles, pero actuantes, que implican gran capacidad de anticipacin e innovacin organizativa social. Por ejemplo, requerimientos de la concepcin de la autonoma del municipio y sus consecuencias de todo tipo para el pas; consecuencias del desarrollo vs. regulaciones de pequeas y medianas empresas (pymes) privadas; impactos de la desconexin relativa de los principios cooperativos en la implementacin de nuevas formas socioeconmicas, entre otras variantes.

Los subsistemas sociales tienen una conexin con el sistema total y no operan aisladamente en l, pero tambin le imponen sus marcas o prcticas, con funcionamientos recursivos. Tales son los casos de prcticas autoritarias en el sistema familiar e instituciones de la sociedad y sus consecuencias en niveles meso-macro-sociales y a la inversa; o los impactos sociales negativos-positivos de la informalidad como forma de resolver o luchar por la sobrevivencia o el lucro.

Lo que ocurre en una esfera como la econmica es causa y, a la vez, consecuencia de lo que se plantea en otras esferas: jurdica, ideolgica, prcticas cotidianas, subjetividad social. Por ejemplo: disfuncin social por la naturaleza de nuevos tipos de relaciones sociales, la diferencia de ingresos en sectores privados y estatales y sus posibles consecuencias para la formacin de una conciencia social individualista o capitalista, en contraposicin a la conciencia solidaria.

Los procesos generados tienen sus propias formas de auto-organizacin, que muchas veces escapan a las ideas originales o las normas implantadas, buscan su acomodo a las nuevas realidades con formas propias (ecologa de la accin), unas veces contribuyendo a la sociedad adecuadamente, otras de manera disfuncional. Ejemplos: las modalidades, distorsiones, mecanismos y variantes empleadas en algunas nuevas cooperativas, pymes privadas; e incluso, la vieja tradicin de funcionamiento restrictivo-directivo de las empresas estatales y sus mecanismos de filtracin de recursos; o las formas asociativas emergentes no previstas entre actores no estatales vinculados a proyectos comunitarios.

La dialogicidad o complementariedad posible entre procesos opuestos, que permiten ciertas formas de convivencia adaptativa al modelo deseable. Son los casos del sector pblico y el sector privado en la economa en sus posibles alianzas para el desarrollo socio-econmico del pas, con apertura de sus potencialidades en un marco regulatorio-valorativo de solidaridad social para la contribucin al desarrollo local.

Entre otras caractersticas de los procesos de la complejidad social, estas presentan situaciones inesperadas o interconectadas, autoorganizadas, que necesitan de su interpretacin en el alcance posible de los proyectos de transformacin social en la gestin de las polticas pblicas.

Esa perspectiva desde la complejidad propiciara tambin la claridad acerca de que los problemas objetivos no estn separados de los problemas subjetivos. Aun cuando los primeros se deban a cuestiones ajenas a la voluntad de los actores (intervenciones externas, procesos de la naturaleza y otros), siempre su asimilacin y afrontamiento estriban en la capacidad de los individuos y actores sociales.

Por ejemplo: la trama relacional de diferentes dimensiones de procesos sociales organizacionales, prcticas cotidianas, subjetividades involucradas en la transformacin para el desarrollo implica (segn varios autores): trascender la visin del territorio fsico, tangible, demarcable en trminos geofsicos y alcanzar la territorialidad compleja, subjetiva y abierta a opciones.

As, una comprensin habitual de territorialidad puede comprenderse como: una nocin conceptual que refiere al territorio como totalidad social diversa, como espacio social agenciado, construido y reconstruido a partir de las prcticas de las distintas agrupaciones humanas, sus modos de existir y sus formas simblicas, ideolgicas, emocionales e interpretativas, desde cuyas dinmicas se generan nudos, redes y conexiones sociales, espacio-tiempos e historias diversas que cohabitan dentro de un mismo territorio geofsico y poltico. O sea, se trata de considerar la realidad real en todas sus dimensiones contradictorias y actuantes.

Esto ilustra el hecho de que no siempre las perspectivas derivadas de la situacin externa o de las restricciones econmicas, financieras o materiales, en sentido general, se expliquen solo por s mismas, sino que dependan del enfoque subjetivo de actores sociales que disean y aplican polticas pblicas, asumen o no los retos que plantea una situacin-problema determinada, como en el caso de nuestra situacin social actual. De manera que un enfoque complejo de planteos de alternativas, unidad y contraposicin de contrarios, en bsqueda de un balance sociopoltico y econmico favorable, podra ser diseado.

De eso trata el prximo punto, desde una perspectiva abierta a la problematizacin y deliberacin, con una aspiracin constructiva de la actualidad socioeconmica del pas.

Potencialidades de ingresos e inversin en divisas (a manera de listado de interrogantes sobre oportunidades a profundizar y fomentar o regular), sera posible?:

Destrabar el desarrollo de fuerzas productivas de las formas no estatales y personas con recursos econmicos: abrir la importacin-exportacin de bienes con sus propios recursos financieros (lo que, de hecho, en la realidad real se hace por diferentes vas y de forma limitada y no afecta los fondos del Estado); posibilitar inversiones de esos sectores en combinacin con empresas estatales y otras, en encadenamientos en redes de valor priorizadas algo ya abordado en la nueva Constitucin y por el presidente Daz-Canel en varias oportunidades, sobre todo la ltima Asamblea Nacional.

Esto podra hacerse en condiciones competitivas para evitar, en lo posible, la apertura de filiales de emprendedores en el exterior dadas las limitaciones nacionales; o, de lo contrario, gravarlas impositivamente y legalizarlas.

Lo anterior valdra para todos los sectores poblacionales que cuentan con recursos de acumulacin (como los mencionados antes), sin pretender una justificacin precisa de sus procedencias salvo corrupcin y lavado de dinero sucio, que ha ido ocurriendo por diversas vas incontrolables. O sea, tocar la realidad real sin enfatizar al detalle en sus orgenes diversos, ante la urgencia de la situacin, lo que se puede ir regulando paulatinamente.

Ello planteara ordenamientos econmico-financieros-jurdicos para la redistribucin de la riqueza social (pudiera ser en escalas impositivas ms beneficiosas para las pymes y de mayor gravamen para las de mayores utilidades, inversin en bonos del Estado y otros), propiciar la participacin relativa de los trabajadores en las ganancias y decisiones empresariales, as como la responsabilidad social con el entorno vulnerable cercano. Valorar las formas de gestin ms propicias (cogestin, autogestin, arriendo y otras) de las empresas estatales, segn su naturaleza, fines y funcin estratgica o no, acercando todas las formas de gestin a los valores de la economa social solidaria.

Reducir el excesivo aparato estatal burocrtico incluidas organizaciones de masas y reajustar gastos innecesarios de privilegios otorgados en sectores del funcionariado oficial.

Propiciar, urgentemente, un mercado de divisas competitivo con el sumergido y atraer al pas, de manera rpida y creando las condiciones de transportacin y distribucin apropiadas, a empresas extranjeras que venden mercancas a cubanos particulares en el exterior, para que esas actividades se realicen en el pas, en divisas, lo que beneficiara a los comercializadores (mulas) en el reconocimiento de su actividad y en la disminucin sustantiva de gastos, con la consecuente disminucin de precios a la poblacin de esos artculos, as como la obtencin por va impositiva de divisas frescas para la inversin estatal.

Realizar una poltica de incentivos a la innovacin y la productividad social, con una reforma real sobre autonoma (subsidiaria) de las empresas estatales, eliminando mecanismos burocrticos intermedios que restringen las posibilidades creativas, de ingresos, de satisfaccin de la demanda social y de sentimiento de pertenencia empresarial. Ello permitira una flexibilizacin ms articulada con la planificacin central de regulacin estratgica de la economa del pas.

Quedara pendiente un largo etctera de consideraciones, muestra de lo cual fue la amplia discusin de la nueva Constitucin en diversos planos econmicos, polticos, organizacionales, jurdicos y otros, que llevaron a reformulaciones importantes, si bien se puede estimar que algunos de los puntos quedan abiertos a futuros prximos, tal vez ineludibles.

Eplogo: Adecuar tiempos socio-econmicos-polticos y tiempos de la realidad real, aprovechando sus potencialidades y afrontando sus desafos.

Ovidio DAngelo Hernndez es investigador social

Fuente: http://www.ipscuba.net/economia/cotidianeidad-y-tiempos-politicos-para-un-socialismo-posible/


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