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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-05-2019

Guatemala
Ignominia contra un defensor de derechos

Mario Sosa
Rebelin


Abelino Chub Caal cont los das de su privacin de libertad. Ciento ochenta y dos das fueron los que estuvo encarcelado por una poltica de criminalizacin y judicializacin que se aplica contra luchadores sociales que, en este perodo de la historia oprobiosa de nuestro pas, han asumido el compromiso de defender el territorio y la tierra y han buscado mantener vigentes los derechos que finalmente les permitan a los campesinos y a los pueblos originarios vivir dignamente.

Finalmente, valerosos jueces sentenciaron absolucin a favor de Abelino, un hombre joven, de origen humilde, de races qeqchi, que haba sido acusado de los delitos de asociacin ilcita, usurpacin agravada e incendio. En la resolucin judicial qued demostrado que no existieron elementos objetivos que fundamenten siquiera la acusacin y que hubo una invencin de hechos que nunca ocurrieron.

Con coherencia, jueces probos resolvieron la libertad inmediata de Abelino. Y no solamente. El tribunal le orden al Ministerio Pblico investigar las irregularidades de quienes interpusieron y fundamentaron la denuncia, pues se sospecha que hubo comisin de delitos en ella. Es decir, las partes acusadoras debern ser investigadas y podran ser procesadas por haber gestado perjuicios contra Abelino y contra la credibilidad de un sistema de justicia que nuevamente resulta cuestionado. Esto, pese a resoluciones como esta, a favor de Abelino, que son la excepcin en una poltica ignominiosa contra defensores de derechos.

Al respecto, resultan sealadas no solo las empresas que promovieron y activaron el proceso de persecucin y enjuiciamiento de Abelino, sino tambin los operadores de justicia del Ministerio Publico y del Organismo Judicial que acusaron a Abelino, lo mantuvieron detenido, abrieron un juicio sin la existencia de pruebas objetivas e hicieron avanzar un proceso con delitos inventados.

El caso de Abelino es apenas uno entre centenas de rdenes de captura, encarcelamiento, desalojo y detencin de hombres y mujeres que han venido resistiendo la imposicin de proyectos que despojan a comunidades de sus bienes comunes y criminalizan la protesta y las acciones de comunidades y de lderes sociales desesperados ante la falta de solucin del Estado a sus problemas de miseria y despojo.

Resulta claro que el objetivo de fondo de este proceso fue reprimir un proceso de organizacin campesina que Abelino Chub acompaaba. Evidencia una accin concertada entre empresas y organismos de seguridad y de justicia que en el mbito regional actan para criminalizar y judicializar la resistencia y la protesta social de quienes reivindican derechos colectivos, la satisfaccin de necesidades sociales y la solucin de sus problemas histricos, que en este momento se exacerban a partir de un modelo de acumulacin que le da continuidad histrica al despojo por medios legales o ilegales.

Seguro que las palabras de Abelino despus de escuchar la sentencia absolutoria provocaron alguna lgrima de alegra en muchas personas de buena fe. Adems de reivindicar que no es ningn delincuente o criminal, Abelino confirm su compromiso al denunciar la injusticia de la cual fue objeto, al reivindicar a otros presos polticos como Andrs Patzn y Bernardo Caal y al ratificar que su lucha consiste en la defensa de derechos.

Sin duda, el proceso contra Abelino constituy un hecho de persecucin y apresamiento fraudulento. Esto es lo que se evidencia, asimismo, en la resolucin absolutoria a favor de Eduardo Bin, acusado de usurpacin de tierras y cuyo procesamiento tambin careci de elementos probatorios que lo incriminaran. Ambos casos, como muchos otros, evidencian un sistema de justicia que opera como un dispositivo de coaccin en contra de los oprimidos y en favor de los poderosos. Este es su carcter predominante.

Aun cuando estas resoluciones devuelven la esperanza en lograr un poco de justicia, lo cierto es que quedan en evidencia nuevamente una poltica de criminalizacin y de judicializacin de la protesta y de la defensa de derechos colectivos y un sistema de justicia proclive a ser controlado y orientado como instrumento de los poderosos.

Blog del autor: www.plazapublica.com.gt

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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