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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2019

Le dice algo el nombre de Esteban Ventura?

Rosa Miriam Elizalde
La Jornada


Era el dueo de la  finca El Rosario, al sur de La Habana. Una pared de piedras sitiaba un paisaje rural, casi buclico, de cielo despejado, rboles frondosos y hierba revuelta, como mecida por el viento. En el centro, la casa principal.

La foto blanco y negro que retrata ese paraso instantneo tiene ms de 60 aos. Cuando el primero de enero de 1959 llegaron los rebeldes, el propietario de la hacienda, Esteban Ventura Novo, volaba hacia Repblica Dominicana en el avin en el que se dio a la fuga, con un selecto grupo de sus hombres de confianza, el dictador Fulgencio Batista. La revista Bohemia rese lo que encontraron los barbudos dentro de la mansin campestre del ms clebre torturador de Cuba: una cmara de msica con muebles incrustados en oro, dormitorios climatizados, piscinas, bar, sala de juego, merenderos y parques infantiles en los jardines, una caja de seguridad con cuentas de banco la ms modesta de 977 mil 979 pesos, una antiarea calibre 30, fusiles M-1, 171 granadas, seis ametralladoras con sus magazines y dos revlveres. No haba biblioteca. El nico impreso en toda la finca era un tomo de la gua telefnica.

Ventura Novo era conocido popularmente como El Hombre del Traje Blanco por su devocin al saco y pantaln de dril 100 o muselina inglesa. Presuma de aristcrata, pero haba nacido en la ms absoluta pobreza y no tena otra formacin que la de cortador de caa antes de involucrarse en el ejrcito. Ostentaba el grado de coronel de la polica y, elegantemente vestido, sola dar la orden de torturar y matar con la frialdad burocrtica de quien escribe una ficha tcnica y a distancia prudente para no manchar su ropa.

A la morgue de La Habana, un edificio de dos plantas retirado en medio de la ciudad, llegaron ms de 600 cadveres de hombres y mujeres muertos por electrocucin, golpes, ahorcamiento o balazos entre marzo de 1952 y diciembre de 1958, aos de gloria de su carrera policial. La cifra equivala a 5 por ciento de los asesinados en esos aos por los rganos represivos de la dictadura de Fulgencio Batista, segn el clculo del director de la instalacin, publicado por Bohemia en febrero de 1959.

Esteban Ventura Novo muri de viejo en Miami, a los 87 aos, en 2001. En sus aos de exilio se alist en varios grupos terroristas. Recibi, a cambio de su sonada biografa, la proteccin del gobierno de Estados Unidos, que ha ignorado los reclamos de Cuba para la extradicin de los criminales al servicio de Batista, en virtud de un acuerdo existente desde 1906. Vivi con la ilusin, alimentada durante dcadas, de recibir compensaciones por sus propiedades en Cuba y esper hasta el ltimo da de su vida que se produjera la intervencin americana en la isla que concedera la licencia para matar a los izquierdistas. Uno de sus admiradores, Esteban Fernndez, al leer el obituario en un programa de radio en la Florida, pidi la invasin a la isla honrando los mtodos del clebre asesino: si no hay soga para tanta gente que los tiren al ocano yo creo que nuestro pas requiere una gran esterilizacin...

La Ley Helms-Burton codific y endureci desde el 3 de marzo 1996 el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, pero el ms escandaloso de sus artculos estuvo congelado hasta hace 14 das. Desde el 2 de mayo se permite a los antiguos propietarios en la isla y sus herederos que posean la nacionalidad estadunidense, entablar demandas en tribunales de Estados Unidos, incluidos los descendientes de Esteban Ventura Novo que se aprestan rpidamente a ello. Con el sueo de regresar a la finca El Rosario cuando la revolucin se venga abajo, pueden, en virtud del Ttulo III de la Helms-Burton, exigir compensaciones a empresas de terceros pases cuyos negocios en Cuba trafiquen con los inmuebles nacionalizados y confiscados por el gobierno rebelde al amparo de la Constitucin cubana de 1940.

William Clinton, George W. Bush, Barack Obama y hasta Donald Trump haban congelado esta disposicin sin precedentes en la jurisprudencia mundial. A partir del pasado 2 de mayo, el Emperador Naranja dio va libre a las reclamaciones en tribunales, sin distincin entre ladrones y asesinos en fuga o reales empresarios que hicieron sus fortunas en la isla y a su hora se negaron a cobrar compensaciones del gobierno cubano como s hicieron suizos, franceses, espaoles porque se fraguaba la invasin de Playa Girn (1961) que restablecera nuestra colonia en Cuba, como dira el historiador de la Universidad de Columbia Leland Jenks.

La finca El Rosario, a 40 kilmetros de La Habana, es hoy un hogar de ancianos. Las abuelas y abuelos que viven all, a quienes or hablar de Esteban Ventura Novo les provoca una mueca de asco, ni se inmutan cuando el aire que viene del Norte muerde otra vez con acritud. Como la ira, la venganza, la locura y la traicin moral en Hamlet, slo que en una puesta en escena que dura ms de medio siglo, sin xito.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2019/05/16/opinion/018a1pol



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