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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2019

Europa, el poder y las urnas

Guillermo Almeyra
Rebelin


Los tontos ven slo a los gobiernos y los resultados electorales mientras los sabios estudian principalmente el contexto y los cambios sociales, en las subjetividades, la visin de s mismas y las relaciones de fuerza entre las clases y sectores de clase en lucha en escala mundial.

La crisis de civilizacin, las guerras y las radicales modificaciones climticas provocan, en efecto, desarraigo masivo, migraciones permanentes de una magnitud sin precedentes, angustias y terrores irracionales y la profunda crisis econmica que estall en 2008 pesa tambin sobre la conciencia de todos y hace temer una brusca y an ms profunda recada La zarabanda infernal dirigida por el demente Trump nos obliga hoy a todos a bailar a un ritmo insostenible.

Ahora bien, en las crisis profundas las sociedades votan con sus movilizaciones y en la calle, sin depender de las urnas.

Los feminicidios crecientes, la brutal violencia que invade la vida cotidiana y el lenguaje, la ruptura de los lazos comunitarios y solidarios tejidos durante milenios de vida campesina y de entrecruzamientos de etnias, muestran el malestar profundo que aqueja a un mundo globalizado y dominado por un puado de plutcratas que en su sacrificio al Becerro de Oro despilfarran sin piedad los recursos naturales y miles de millones de vidas humanas.

Los gobiernos capitalistas carecen de poder real y de consenso y, como en Francia, recurren a una creciente represin para intentar anular las conquistas que desde fines del siglo XIX les arranc el miedo a las luchas obreras y a la revolucin social.

Los oprimidos y explotados, por su parte- desde Argelia y Sudn hasta las calles de Europa y desde la India, con la huelga de decenas de millones de mujeres hasta las incesantes huelgas y manifestaciones en Argentina o los obreros de Tamaulipas en Mxico- luchan por conquistar espacios democrticos. Pero lo hacen creyendo an que es posible unirse sobre la base del nacionalismo, del origen tnico territorial que, por definicin, excluye a los otros y divide a los dominados. Ese enfoque identitario es racista, derechista y reaccionario y tan peligroso como el que llev a Hitler al poder.

A esa amenaza se aaden los preparativos blicos y la restauracin de un clima de guerra fra. Las elecciones parlamentarias europeas coincidirn, en efecto, con la guerra comercial y las amenazas blicas de Estados Unidos a China y se harn en medio de una dura competencia en todos los campos y escenarios entre las potencias imperialistas. Porque en el voto europeo pesa tambin la activa participacin de Vladimir Putin que retom la poltica de los zares y Stalin e instaur una dictadura burocrtico-militar mafiosa que tiene poderosos intereses en Europa occidental y que apoya a la derecha semifascista francesa de Le Pen o la italiana y al dictador turco Erdogan para dividir y chantajear a sus competidores neoliberales de la Unin Europea.

Dado que la izquierda reformista europea socialdemocrtica, comunista o liberaldemocrtica ha perdido la mayor parte de su base social y su credibilidad, los partidos nacionalistas-fascistizantes canalizarn mejor que ella los votos de la minora que vaya a sufragar.

La abstencin electoral ser enorme sobre todo entre los jvenes, porque la mayora rechaza por la derecha o por la izquierda- el sistema capitalista y la Unin Europea neoliberal del gran capital financiero y no ve todava cmo construir una Europa alternativa, ms democrtica, fraterna y justa. Empeados en esconder la realidad social, en esta disputa por el control de un Parlamento europeo sin poder real y que, como la misma Unin Europea, es slo la expresin de un mundo que todos quieren superar, los medios de comunicacin-intoxicacin presentarn como vencedores a los partidos derechistas que tambin defienden al sistema capitalista que los electores repudiaron. Pero no engaarn a nadie.

Por eso las elecciones no podrn dar legitimidad a las instituciones ni a los nacionalistas polacos, hngaros e italianos ya en los gobiernos ni a los Le Pen y similares alemanes y holandeses que no tienen ningn proyecto ni futuro comn.

Despus de las elecciones y ms legitimados que nunca por el previsible fracaso de Macron, los Chalecos Amarillos franceses seguirn en las calles al igual que todos los problemas que exigen soluciones, movilizan y llevan a la lucha y el poder que los pueblos quieren disputar a sus dominadores nacionales y extranjeros rueda por las plazas y as seguir porque no hay margen para nuevas componendas o para una alternancia entre distintos grupos sirvientes del capital financiero internacional.

No estamos slo al borde del abismo, en una crisis ecolgica y de civilizacin sin precedentes: participamos en la pica batalla de miles de millones de seres humanos por encontrar con sus combates comunitarios y sus experiencias autogestionarias una va para sobrevivir y para construir una alternativa al sistema capitalista inhumano que lleva a todos al abismo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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