Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2019

Nuestros sueos no caben en sus canales
Retos comunicacionales de la integracin soberana de Amrica Latina y el Caribe

Javier Tolcachier
Rebelin


Para apresar la dimensin del desafo comunicacional de la integracin soberana de Amrica Latina y el Caribe, debemos comenzar por el tema ms elemental: la difusin. El grado de difusin depende en primera medida de las agendas mediticas y las agendas dependen del inters de los propietarios de los medios masivos de comunicacin y la internet. An cuando todos conocemos su grado de concentracin, bien vale un brevsimo muestreo.

Segn una clasificacin de Mastrini y Becerra pueden diferenciarse tres niveles en los grupos informacionales comerciales. En el nivel global operan grupos trasnacionales cuya lgica se construye a partir del funcionamiento del mercado estadounidense. En un segundo nivel hay 50 grandes grupos con sede en Europa, Estados Unidos o Japn, que operan a nivel regional. En el tercer nivel confluyen grupos lderes en mercados domsticos nacionales o subregionales, estando ste conformado por unas 90 corporaciones.[1]

Bien vale actualizar este escenario segn el monitoreo realizado por Reporteros sin fronteras con aliados locales como Intervozes, Tiempo Argentino, Cencos, Ojo Pblico, y otros. Tomemos lo que sucede en Brasil, Mxico y Argentina a modo de ejemplos significativos:

En Brasil, a pesar de toda la diversidad regional existente en el pas y de las dimensiones continentales de su territorio, los cuatro principales grupos de medios concentran una audiencia nacional exorbitante - que supera el 70% en el caso de la televisin abierta, medio de comunicacin ms consumido en el pas. El Grupo Globo alcanza por s solo una audiencia mayor que las audiencias sumadas del 2, 3, 4 y 5 mayores grupos brasileos.

En Mxico, 11 familias controlan ms de la mitad de los medios ms importantes con las mayores audiencias y, adems, reciben la mitad del presupuesto de publicidad oficial. De 42 medios con amplia influencia se encontr que en el 84% de los casos, los dueos tienen relaciones familiares o de negocios con polticos reconocidos.

En Argentina, los cuatro principales grupos de televisin (entre canales abiertos y seales de pago) concentran el 56,7% del encendido en la zona de Bs As y Gran Bs As. Los mayores grupos en la industria televisiva son Clarn y Viacom. El Grupo Clarn domina el 43% del mercado de diarios. En radio los cuatro principales grupos empresariales detentan el 53% del encendido. Entre los seis medios digitales informativos de mayor audiencia, cuatro pertenecen al Grupo Clarn.

Varios de los multimedios mencionados actan a su vez en el mercado de las telecomunicaciones, con posiciones dominantes en el tramo final de acceso a internet. A todo esto se suma la operacin de grupos trasnacionales, fundamentalmente estadounidenses y espaoles.

Por otro lado, el entretenimiento constituye la mayor parte de la programacin de estos conglomerados. Por ejemplo en Ecuador, segn datos relevados por Cordicom en 2018, la porcin dedicada al entretenimiento es del 48,91%, los contenidos de tipo formativo, educativo y cultural representan el 24,30%, la programacin de tipo informativo es del 13,76%, mientras los dems contenidos no superan el 13,02% en su conjunto. Una matriz que encuentra rplica en otros pases.

De la pequea porcin informativa, a su vez, el contenido se dedica en gran parte a temas locales y nacionales. Y del segmento internacional, la mayor parte est dedicada a desastres o noticias de alto impacto.

Nuestros sueos no caben en sus canales

Si la cantidad de notas en las que se difunde la integracin regional es muy reducida, la misma estrechez caracteriza el signo de las mismas. Dada la proporcin de medios dominados por grupos empresariales, es obvio que sus agendas muestran apenas lo ineludible en el mbito institucional sealando tan slo aquellos aspectos que favorecen sus intereses. En la mira de estos conglomerados, la integracin es tan slo la posibilidad de hacer buenos negocios transfronterizos.

El Informe sobre Integracin regional y medios de comunicacin realizado por el Observatorio de Poltica Internacional (Noviembre 2013) se dedic a rastrear la visibilidad periodstica de los organismos regionales oficiales de integracin soberana, como Mercosur, Unasur, Celac, Caricom, Petrocaribe y ALBA, para lo cual monitore durante 6 meses 100 medios y 34 agencias en 2013, un momento en que la integracin institucional tena fuerte empuje. Entre otros hallazgos, seal ...Registramos que un amplio grupo de medios grficos tienen una visin crtica de los procesos de integracin mencionados y reflejan claramente una visin poltica de estos procesos. Su postura editorial es ideolgicamente opuesta a procesos como el Mercosur o Unasur. En algunos casos, estos medios crticos evidencian una nostalgia de dispositivos como el ALCA y, en la mayora de ellos, surge una defensa cerrada de otras iniciativas como la Alianza del Pacfico.

Asimismo, un dato llamativo es que las noticias positivas que puedan surgir de la integracin (acuerdos comerciales, integracin tecnolgica, convenios en materia turstica o educativa) aparecen fuera de las secciones duras de los diarios y son publicadas en aquellas de menor impacto.

Otra particularidad detectada es la retroalimentacin de las crticas hacia estos procesos polticos en diarios y peridicos que comparten una misma postura en distintos pases de la regin.

En la misma lnea, los medios hegemnicos han ponderado excesivamente cada tratado de libre comercio, han saludado el realineamiento geopoltico de algunos gobiernos con EEUU y Europa, han sido pilares fundamentales para el resurgir de la alicada OEA y se han hecho eco de la ofensiva contra las instituciones de integracin generadas en la Dcada Ganada.

Es importante agregar que en su propia estrategia los organismos de integracin no lograron ir ms all de una concepcin comunicacional de relaciones pblicas, emitiendo seales formales incapaces de penetrar en las agendas populares. Sus sitios webs, por ejemplo, contienen profusa documentacin, organigramas y abundancia de fotografa protocolar. Se entiende que tengan escaso trfico. Si bien cuentan en las redes sociales comerciales con varias decenas de miles de seguidores, su actividad en ellas es intermitente y con poca visualizacin y retroalimentacin.

Como excepcin pueden sealarse algunas acciones de interaccin con la comunidad, entrevistas de sus secretarios generales, funcionarios, parlamentarios y actividades culturales o relacionadas con el mbito acadmico.

La grandeza de varias iniciativas emprendidas en los Consejos sectoriales de UNASUR, propuestas como la nueva arquitectura financiera regional o la construccin de un anillo de fibra ptica Suramericano, el Foro de Participacin Ciudadana, la Escuela de Defensa, el instituto de Salud, la Escuela de Mediadores de Paz, la ciudadana Suramericana o en el marco de la CELAC, el tremendo significado de la declaratoria de Amrica Latina como Zona de Paz y el Plan para la erradicacin del hambre en conjunto con la FAO, la solidaridad energtica de PetroCaribe, la institucionalidad de los Derechos Humanos del Mercosur o el espritu de cooperacin en el marco de ALBA por slo mencionar algunas, no han tenido la cobertura que se merecen o han sido distorsionadas.

Los medios de propiedad estatal tienden a reproducir un esquema similar, asimilando en sus noticias la integracin regional a cumbres de mandatarios y a firmas de acuerdos, de los que luego generalmente nadie se acuerda. Slo las agencias de noticias en pases gobernados por la izquierda y los medios afines a la emancipacin como Telesur, continan con permanencia la cobertura de eventos de integracin soberana, aunque muchas veces reproduciendo el mismo esquema.

Como consecuencia de todo esto, la percepcin que tiene la ciudadana de a pie de la integracin regional es una nebulosa distante, poco atrayente, poco comprensible y a cargo exclusivo de actores institucionales y gobiernos de turno.

Comunicacin democrtica o nada

Por su parte, un gran nmero de medios comunitarios, universitarios, cooperativos y alternativos, portales de noticias dedicados a Amrica Latina y el Caribe, agencias de informacin regionales, redes radiofnicas y de educacin popular, televisoras comunitarias y articulaciones regionales de medios se esfuerzan en abarcar la regin y sus procesos de integracin. En el caso de los medios comunitarios, la intencin de aportar a la construccin de una Patria grande es manifiesto y su esfuerzo doblemente valorable, ya que por sus caractersticas tienden a priorizar los contenidos de proximidad.

Por esto mismo, la comunicacin popular ha construido un extenso tejido colaborativo, que le permite cubrir y difundir con solidez aunque con menor impacto de audiencia, lo que los medios hegemnicos no muestran. En las agendas comunitarias existen no solo los eventos y actividades oficiales interestatales, sino una nutrida pauta de acciones colectivas de integracin desde los pueblos, en sus diversas facetas. En este tejido deberan apoyarse los gobiernos progresistas y de la izquierda fortaleciendo su funcionamiento a travs de una alianza pblico comunitaria, en vez de continuar alimentando a los enemigos de la democracia, los medios del gran capital, con pautas fabulosas.

La estrategia de insertar publicidad oficial en los medios dominantes para propagandear la actividad de gobierno es una visin de corto plazo, ya que da sustento econmico a quienes nunca estarn del lado del pueblo.

Del mismo modo, la partidizacin de los medios pblicos como aparatos de propaganda de las acciones de gobierno y la promocin institucional de la integracin regional a travs de ellos se ha demostrado ineficiente.

As, llegamos a algunas conclusiones estratgicas:

1) La difusin de procesos de Integracin regional emancipadores con sentido social est unida por un mismo eje a la lucha por la desconcentracin del poder meditico o la democratizacin de la palabra.

2) Los medios comunitarios, alternativos, cooperativos, universitarios, indgenas pueden constituirse en eje difusor de la integracin regional desde la perspectiva de los pueblos formando redes, articulaciones y alianzas comunicacionales permanentes de colaboracin.

3) Los movimientos populares, la izquierda y el progresismo deberan ver a estos medios como sus aliados estratgicos para la emancipacin. En el caso de llegar al gobierno, debera establecerse una alianza comunicacional pblico comunitaria, en la que el grueso de la pauta publicitaria, el apoyo tecnolgico y otros convenios colaborativos, fortalezcan a los medios democrticos y representativos de la base social. As cobrar ms cuerpo la comunicacin para la integracin.

Luz, cmara y accin

Al mismo tiempo hay una gran disputa de sentido en el microrelato meditico cotidiano. Esta es una batalla que debemos dar. Mientras los medios monoplicos actan como caja de resonancia de la desintegracin y la xenofobia, distorsionando por ejemplo los efectos del aumento en la migracin, la estrategia comunicacional integradora debera aprovechar todos los espacios para ponderar las buenas prcticas.

Tan slo a modo de muestra, podramos citar entre los efectos positivos inmediatos y directos de la colaboracin entre naciones y la integracin regional, reconocibles por la poblacin, la cooperacin en la atencin mdica, la preservacin de la paz, el abastecimiento petrolfero a precios subvencionados y con facilidades crediticias, mejoras en la infraestructura y el transporte, la validacin recproca de estudios, la facilitacin de la movilidad humana, el aporte cultural de los migrantes, facilidades de intercambio comercial para pequeas empresas y cooperativas de produccin, el intercambio de experiencias positivas en diversos campos, etc. La idea central debiera ser acercar las bondades de la integracin y los efectos nefastos de la desintegracin a la vivencia cotidiana de los pueblos.

Pero ms all del aspecto meramente informativo, son las acciones de articulacin de los movimientos sociales, las organizaciones polticas y las redes sectoriales las que logran generar conciencia popular sobre la integracin soberana. La capacitacin de los militantes, los encuentros permanentes, las acciones comunes, la solidaridad recproca en las luchas locales, las Cumbres de los Pueblos en paralelo a las de los estamentos oficiales, han ido forjando un entramado social de produccin de sentido integrador, al par de posicionarse enfticamente contra los repetidos embates neocolonizadores.

Importante es tambin el aporte realizado por la academia, que ya ha comprendido que debe rebasar su propio mbito de produccin de conocimiento para interactuar ms efectivamente con las comunidades y los pueblos.

Al mismo tiempo, el arte y las diferentes manifestaciones culturales forjan conexiones profundas, divulgando y aunando en sonido y esttica las historias de la regin.

En la gente va creciendo una mayor comprensin sobre cmo los conflictos trascienden las fronteras de los pases y ya hay una bsqueda persistente de convergencia en las luchas. La agresin que sufren hoy Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia, el encarcelamiento de Lula, de Milagro Sala y tantos otros prisioneros polticos, el asesinato de lderes sociales en Colombia, el fraude hondureo, la asfixia del pueblo haitiano, las protestas campesinas en toda la regin, los peligros para la paz, el reclamo del estudiantado en Chile, la corrupcin, las reivindicaciones indgenas, la persecucin meditico- judicial a lderes progresistas, el ataque a las conquistas sociales, los feminicidios, todas son causas comunes para buena parte de los sectores populares organizados de Amrica Latina y el Caribe.

Sin embargo, nuestro objetivo debe ir ms all de la reivindicacin o el beneficio de coyuntura, debe ser ms que una reaccin ante la brutalidad del intento neocolonizador. Nuestro relato tendra que tender a la ampliacin del sentido de identidad, a la construccin intencional de un hogar latinoamericano caribeo en el que la injusticia de siglos pueda ser reparada y nuevas injusticias prevenidas, un espacio amable y protector para todas y todos. Ese es el reto y el sentido histrico de la integracin regional, la unidad soberana y solidaria de todas las naciones y pueblos que habitan Amrica Latina y el Caribe.

Esta ponencia fue expuesta en el Seminario internacional El Dilema de la Integracin y la Desintegracin en Amrica Latina, Biblioteca de la Universidad Central de Ecuador, Quito, 15/06/19.


Javier Tolcachier es investigador del Centro Mundial de Estudios Humanistas y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza.

Nota:

[1] Extrado de Brieger, Pedro et al. Cuaderno de trabajo Nro. 1: Integracin regional y medios de comunicacin. Observatorio de Poltica Internacional. H. Senado de la Nacin Argentina Universidad San Martn. Noviembre 2013

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter