Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-05-2019

Medios y mitos

Miguel Alejandro Hayes Martnez
Rebelin


Estar de frente y recibiendo los mensajes de los medios de comunicacin, es todo un reto. Tal acto, exige de mucha valenta y preparacin. Valenta porque es un riesgo muy grande el que se corre de ser manipulado, engaado constantemente. Y preparacin, porque justo despus de aventurarse, para sobrevivir, se necesitan tener las herramientas para derrotar esos peligros. Y es que despus de todo, o mejor dicho, antes que todo, los medios de comunicacin son aparatos ideolgicos.

Los medios ya no informan. Si alguna vez lo han hecho, al menos ahora lo hacen menos. Toman un fragmento de realidad, que incluso puede ser cierto-pero aislado-, y eso nos venden. Escogen bien la imagen, la que sirve como medio de reproduccin y de apropiacin de ideologas. No solo ideologas polticas, sino ideologas en el sentido amplio de sistema de ideas.

De ese devenir de mensajes de los medios, ms que preparar, se nos van creando mitos. Mitos, desde los cuales pensamos la realidad; y que son parte indiscutible de la ideologa. Esos mitos la conciencia que se les hace corresponder-, junto con la conciencia terica y cotidiana, nos producen la imagen. Si bien es cierto que las estructuras dominantes inciden sobre la conciencia terica y la cotidiana, no es nada despreciable la conformacin de mitos que estas engendran.

El mito ha sido considerado como expresin de mentalidad primitiva, que excluye toda lgica posible Lvy-Bruhl (1). Tal forma de pensar la conciencia, establece sus puntos de contacto con la idea de los 3 estados del conocimiento. Adems, muy cuestionable si vemos muchas agrupaciones humanas de la antigedad, como puede ser la ciencia de los habitantes de Creta -mientras la Atenas que sera superior ms adelante, era apenas una aldea-, o el desarrollo de la matemtica de algunos antiguos a la par que reproducan mitos.

Por otro lado, se encuentran las ideas y seguidores de Levy-Strauss asociados a la cuestin del lenguaje. Desde ah, se sealan puntos como la ausencia de autores de los mitos (2), y es que siendo consecuente con el juego -del lenguaje-, Derrida apunta que no existe una fuente absoluta del mito, sino que ms bien se trata de sombras o virtualidades inaprehensibles, inactualizables y, en primer trmino, inexistentes (2).

Sin embargo, estos enfoques no son suficientes, o al menos, dejan el espacio a la existencia del mito en el hombre actual, y sobre todo, a la conformacin de los mitos polticos.

Es Ernest Cassirer, quien nos ofrece una visin ms lcida sobre la cuestin del mito en su obra Filosofa de las formas simblicas, donde demuestra la existencia del pensamiento mtico, como forma de apropiacin simblica cultural de la realidad. Sostiene asimismo que se trata de una objetivacin de la experiencia social del hombre, no de su experiencia individual (3).

A pesar de los retrocesos que se pueden obtener de una lectura apresurada de Cassirer -que terminen en la ponderacin de la emocionalidad-, la idea de una objetivacin social planteada por este, asumiendo un equilibrio entre lo emocional y lo racional, sin que estos se entorpezcan, es una herramienta superior. Y es precisamente ese equilibrio, lo que hace la lgica del mito impenetrable, y ese estar suscrito a dicha experiencia social en un contexto, que sea tan difcil de destruir, y a la vez, tan importante en y para la sociedad.

As, poco importa la ausencia de una teora de Marx del socialismo, de un mtodo cartesiano, de unas naves que nunca fueron quemadas; esos mitos, histricos, culturales, tericos, continan. Y s, se puede conocer lo que ocurri realmente en la historia, pero ser muy difcil borrar la versin mitificada socialmente aceptada.

Entonces, en el proceso de produccin de apropiacin de la realidad, el hombre depende de lo que piensa, y no de lo que realmente ocurre. Los mitos son parte clave de la imagen del mundo que nos hacemos. De ah que la conformacin de mitos determine mucho. El sistema de imgenes que nos conformen, ser mediador en la apropiacin de la realidad, por tanto, base de la informacin y la lgica con la que se tomen las decisiones y se asuma partido.

Pero la permanencia casi enquistada del mito, puede leerse de diversas posturas. De la misma manera en que la ideologa fue asumida por Gramsci como factor de cambio y por Althusser como justo lo inverso, la presencia del mito puede pensarse como positiva o negativa.

Sera saludable quitarle la connotacin de error y de la inclinacin de lo emocional, que termina, por poner al mito como expresin de dominacin-, como mecanismo de esta-, y por regresarlo a la lgica de idoelogas dominante y dominada.

El mito forma parte de esa deuda que tenemos con nuestra historia, con la pasada y la futura. Su cercana a la emocionalidad y a la racionalidad le dan la solidez suficiente para construir una imagen del mundo, capaz sostener o cambiar las relaciones sociales imperantes.

Si los medios nos crean mitos, en su mayora que sirven para manipular, y sobre todo, haciendo uso del mito poltico del estado, dirigirnos a sus intereses, no es razn para renunciar a los mitos. Estos han sido parte de la civilizacin humana, de las tradiciones. Una nueva generacin de mitos del estado pro-dominacin impulsada desde los medios, no debe confundirnos. No est mal construir mitos, nos alimentan el espritu. Intentemos producir y apropiarnos de ellos en funcin de los desposedos. Para ello, habr que usar los medios.

Notas

(1) Llegando incluso a decir que era a-lgica o pre-lgica Ver Cf. Lvy-Bruhl, L. Lme primitive. 1928, rd. Paris, Retz, 1976, y tambin Les Fonctions mentales dans les socits infrieures.1910, rd Paris, Retz , 1975, Introduccin,) cuando simplemente se trata de una lgica distinta.

(2) Derrida, Jacques. La estructura, el signo y el juego en el discurso de las ciencias humanas. La escritura y la diferencia. Barcelona : Anthropos, 1989.

(3) Cassirer, E. El mito del Estado, FCE, Mxico, 1972, p.68.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter