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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2019

Lecciones aprendidas en la bsqueda de la paz

Pablo Beltrn
Rebelin

Captulo del libro de Luis Eduardo Celis Una paz sin dolientes: Dilogos Gobierno - Nacional ELN, 1982-2019. Lanzado el 4 de mayo en la Feria del libro de Bogot (FILBO).


Mi experiencia en esta bsqueda y algunas ideas sobre cmo madurar una negociacin viable

 

1. Mi experiencia en esta bsqueda de la paz para Colombia, inici de la mano de Indalecio Livano Aguirre, porque en su obra Los grandes conflictos sociales y polticos de nuestra historia, narra con detalles la perfidia del obispo Caballero y Gngora como negociador del imperio espaol, cuando traicion lo pactado con la insurreccin de Los Comuneros en 1781, que termin con el asesinato de Jos Antonio Galn y los dems lderes, y los que sobrevivieron fueron desterrados al Darin, en la actual frontera con Panam. Esta imagen del poder como traidor y asesino, nos impact mucho a todos en Tercero de bachillerato, porque el libro de Livano era el texto que estudibamos en la materia de Historia de Colombia.

En la parte central del Departamento de Santander, en donde nac, esta gesta de Los Comuneros ocupa un alto lugar en la memoria colectiva y a partir de ella, se estructura el valor de la palabra y la altivez como genes de la identidad regional.

2. A principios de la dcada de los 70 cuando estudiaba ingeniera en la Universidad Industrial de Santander (UIS), la presencia de Camilo Torres era predominante, de l aprendimos que la solucin a los problemas de la sociedad colombiana solamente llega cuando el pueblo tome el poder, porque la oligarqua apenas gobierna para los intereses de una lite privilegiada.

Camilo haba intentado avanzar hacia la toma del poder organizando el Frente Unido del Pueblo, pero amenazado de muerte debi refugiarse en la guerrilla, donde muri en febrero de 1966. Cuatro aos ms tarde, un partido no oligrquico, la Alianza Nacional Popular (ANAPO) gan las elecciones presidenciales, pero echando mano del fraude la oligarqua le entreg la presidencia a Misael Pastrana del Partido Conservador. En 1948 la oligarqua recurri al asesinato de Gaitn para impedirle ganar la presidencia, en 1970 acudi al fraude para no entregar el poder; una reaccin a este robo fue el surgimiento de una nueva guerrilla revolucionaria, el Movimiento 19 de abril (M-19).

3. Por esos aos, Salvador Allende lleg a la presidencia de Chile y de su trgico final, recogimos el mensaje que los Estados Unidos aborta violentamente los experimentos de gobiernos socialistas, as ellos hayan ganado la presidencia por las vas legales y as proclamen una transicin pacfica al socialismo. En las calles una parte del estudiantado de la UIS gritaba: El pueblo unido jams ser vencido, y la otra donde yo estaba corebamos: Camilo, Guevara, el pueblo se prepara.

Camilo Torres haba dicho que las vas legales para acceder al poder estn cerradas y ese Golpe contra Allende demostraba de nuevo esta tesis.

4. Esos aos 70 fueron maravillosos porque adems de ensear ingeniera, en la UIS bulla el estudio de los problemas sociales del pas y el debate sobre cmo resolverlos; de ah nace la idea que la paz tiene que ver con transformaciones de fondo para Colombia, que para lograrla se requiere lucha y exige compromiso de militancia, con las organizaciones que buscan que el poder est en manos del pueblo. De este semillero salimos cientos de militantes para las agrupaciones de izquierda.

Al integrarme al Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN) encamin mi vida en la militancia poltica y dej a un lado ejercer la ingeniera. En ese momento fue histrico el Paro Cvico de 1977, que fue duramente reprimido y enseguida vino el Gobierno autoritario de Turbay (1978-1982), que se ensa contra el movimiento popular y la izquierda, lo que conllev el paso de cientos de activistas a las filas de las guerrillas, como una medida natural de proteccin y supervivencia.

5. Marc una diferencia la llegada de Belisario Betancur a la presidencia entre 1982 y 1986, porque desarroll medidas democratizadoras, entre ellas propuso Acuerdos de Paz a las guerrillas, pero en las regiones el rgimen despleg una ofensiva paramilitar contra la oposicin, agenciada directamente desde los Batallones del Ejrcito estatal; esta bipolaridad que mezclaba llamados a la concertacin con guerra sucia, llev a que el ELN desconfiara de estas propuestas pacificadoras. En manifestaciones populares en las calles de las ciudades se oa: La paz es un gallinazo con disfraz.

Los Acuerdos de Paz hechos con las FARC llevaron a que una parte de la guerrilla se desmovilizara y se sumara al movimiento poltico Unin Patritica (UP), experimento que termin en el asesinato de ms de 4.000 de sus militantes. Esta vez el mensaje fue ms contundente, porque el rgimen us a los Carteles de la cocana como brazo para exterminar a la UP; tal alianza txica desencaden la peor poca de violencia que haya vivido el pas, que tuvo un tope muy trgico en 1989.

Pese a la reiteracin histrica sobre que los pactos con los poderosos terminan siempre en traicin y asesinato, el Segundo Congreso Nacional del ELN que sesion a finales de 1989, concluyo en la necesidad de buscar una solucin poltica al conflicto; decisin que marca un punto de inflexin histrica en la poltica elena.

Este Segundo Congreso Nacional reiter la poltica elena de Deslinde categrico con el narcotrfico y proyect las Propuestas hechas por el ELN en los aos anteriores, sobre una Poltica soberana de explotacin petrolera.

6. La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de 1991 fue el cierre de este lustro, que dej tragedias terribles como el Holocausto del Palacio de Justicia, el Genocidio de la UP, el asesinato de varios candidatos presidenciales y la prdida de miles de vidas de colombianos inocentes.

La ANC produjo una nueva Constitucin Poltica de Colombia, a modo de tratado de paz, que buscaba compensar la desmovilizacin de varias guerrillas, pero con el correr de los aos, una a una hasta completar tres docenas de contra reformas constitucionales, esta ley fundamental ha sido podada a la medida de los intereses de las Corporaciones multinacionales y de los grandes capitalistas nacionales. En una muestra ms de la esencia estructural de las clases dominantes, de desconocer lo que firman en los acuerdos de paz.

7. Las guerrillas que no nos desmovilizamos, las FARC, el ELN y una fraccin del EPL adelantamos dos intentos de Dilogo con el Gobierno de Gaviria (1990-1994), una en Caracas en 1991 y la otra en Mxico en 1992, las que no llegaron a buen puerto al empantanarse en la discusin sobre la concentracin de la guerrilla, como cuota inicial de un Proceso de Paz. Al ser una negociacin conjunta tuvo la fuerza de las tres organizaciones, pero enfrent los desgastes propios de intentar la articulacin de tres visiones histricas diferentes.

Simultneamente el Presidente Gaviria intent pactos de legalizacin con sectores mafiosos, que fueron exitosos con los escuadrones paramilitares de Vctor Carranza, que controlaban las minas de esmeraldas y amplios territorios en el oriente colombiano; pero que terminaron en el fracaso con el ms grande de los capos, Pablo Escobar, quien fue dado de baja en diciembre de 1993, por una alianza liderada por los Gobiernos de los EEUU y de Colombia, con los Carteles de la cocana enemigos de Escobar, autodenominados como los Pepes.

Este nefasto episodio de la historia colombiana consolid la ley del todo vale, como lnea de conducta de la lite dominante; pero adems dej al desnudo la lgica con que los EEUU adelantan su Guerra contra las drogas:

Se alan con los Carteles menores para atacar al ms grande hasta que lo destruyen, pacto en el que engrandecen a los menores, y as crean las condiciones para iniciar una nueva fase de su Guerra perpetua.

Los EEUU con esta poltica de reproduccin de los carteles de las drogas empoderaron distintos escuadrones narco paramilitares en la dcada de los 90, a los que unificaron bajo la sigla de Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), a quienes encomendaron una nueva arremetida de guerra sucia contra las organizaciones sociales y movimientos de izquierda, que alcanz su mayor barbarie entre 1997 y 2001, como fase inicial del llamado Plan Colombia, caracterizada por la profusin de masacres contra civiles indefensos.

8. En la presidencia de Ernesto Samper (1994-1998), por primera vez como ELN intentamos un proceso de Paz, sin estar acompaados de otras guerrillas; contando con el apoyo del Gobierno de Espaa llegamos al Preacuerdo del Palacio de Viana en febrero de 1998, que fue malogrado por una filtracin a la prensa antes que la Direccin Nacional elena lo estudiara y aprobara.

El Tercer Congreso Nacional del ELN se reuni a mediados de 1996, para evaluar la intensidad que haba alcanzado el conflicto, donde una fraccin de la lite buscaba derrocar al Gobierno de turno y nos invitaba a participar en estas conspiraciones, propuesta que rechazamos y en cambio este Congreso llam a una Convencin Nacional, para entre todos hallarle una solucin a los problemas del pas en funcin de las mayoras nacionales.

Este Tercer Congreso Nacional aprob el Cdigo de Guerra eleno, basado en las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), con el que oficializ las iniciativas del ELN hechas desde finales de los aos 80 sobre Humanizar la guerra, en simultneo con la bsqueda de acabarla por medio de una solucin poltica.

En el verano de 1998, contando con el apoyo de la Conferencia de Obispos Catlicos de Alemania y el acompaamiento del Procurador General de la Repblica, realizamos el Encuentro de Maguncia, en la que con una gran cantidad de representantes de la sociedad colombiana producto del dilogo con el ELN, firmamos el Acuerdo de Puertas del Cielo, para mejorar la situacin humanitaria del pas y convocar eventos preparatorios de una Convencin Nacional por la Paz.

El Acuerdo de Puertas del Cielo demostr que un grupo de colombianas y colombianos con intereses contrapuestos puede deliberar y llegar a conclusiones que favorecen a la mayoras nacionales; experiencia exitosa de participacin de la sociedad en la construccin de la paz, que hicimos sin contar con la presencia del Gobierno saliente o el entrante.

9. Durante el Gobierno de Andrs Pastrana (1998-2002), ste hizo los Dilogos del Cagun con las FARC, y con el ELN adelant negociaciones de paz en la Zona de Encuentro localizada en el Sur de Bolvar, la cual fue objeto de ataques masivos de paramilitares y militares conducidos por el finado General Carreo, comandante de la Brigada 5 del Ejrcito. Esfuerzos de dilogo cortados abruptamente por Pastrana en febrero de 2002.

Entre 1999 y 2002, los dilogos sirvieron de respiro para que el rgimen hiciera la reestructuracin de sus Fuerzas Armadas, en cumplimiento del Plan Colombia, diseado y conducido por el Departamento de Defensa de los EEUU.

10. Desde el mismo inicio del Gobierno de lvaro Uribe (2002-2010) mantuvimos los contactos para retomar Conversaciones de Paz, por medio del Embajador de Colombia en Cuba, el General Julio Londoo, pero solamente hasta 2005 se reanudaron a travs de una Casa de Paz establecida en Medelln y atendida por compaeros nuestros que estaban en prisin, pero que fueron habilitados para tal fin.

Tales conversaciones fueron muy complejas, dado que era como intentar cuadrar un crculo, porque las partes tenamos visiones muy distintas frente a la naturaleza del conflicto interno y de las soluciones necesarias para superarlo, es difcil trazar una ruta comn de solucin poltica al existir puntos de partida y de llegada totalmente diferentes.

Estas conversaciones las realizamos inicialmente en Cuba y en 2007 las hicimos en Venezuela, donde el finado Hugo Chvez promovi que tambin se abrieran Dilogos de Paz con las FARC. Todas estas rondas eran discretas, pero una vez se fueron volviendo noticia principal en las grandes empresas de comunicacin, generaron mucho debate en la coalicin de Gobierno y llevaron a que el Presidente clausurara ambos dilogos intempestivamente en noviembre de 2007; en una maniobra que nosotros calificamos como de patear la mesa.

11. En esta ruptura de los dilogos tambin tuvieron que ver los EEUU, por dos motivos. En octubre de 2006, oficiales de la Embajada estadounidense en Bogot nos enviaron este mensaje: tomen distancia de Cuba y Venezuela, y contarn con el apoyo de Washington, como nuestra respuesta fue negativa, ellos influyeron para que Uribe despreciara lo avanzado en estos dilogos y procediera a patear la mesa.

Otro motivo tuvo que ver con la estrategia que ellos le aplicaron a las FARC, que consisti en imponer el desprestigio y el aislamiento poltico, para justificar los ataques militares contundentes que les hicieron a partir de 2008; era ms conveniente para los EEUU y Uribe atacar a las FARC por fuera de un proceso de paz, que en el curso de unos dilogos.

12. A las fuerzas narco paramilitares que asolaron a Colombia durante dos dcadas, el segundo Gobierno de Uribe les organiz el indulto por medio de la Ley de Justicia y Paz (LJP) de 2005, y al frente de este proceso de lavado de imagen coloc a su psiquiatra personal, Luis Carlos Restrepo, quien calificaba esta labor como limpiar las alcantarillas del rgimen. Para esta limpieza cont con el apoyo de una Misin de la OEA, quien de manera solcita tambin ofreci sus servicios a los dilogos con el ELN, oferta que rechazamos para no regalarles la oportunidad de que quien peca y reza, empata.

Ese proceso de limpieza estuvo preado de bastantes casos de corrupcin ampliamente conocidos en Colombia, hasta que presionado por Washington, Uribe en marzo de 2008 debi extraditar a los EEUU a los 12 principales capos de las AUC, quienes consideraron tal decisin como una gran traicin.

En marzo de 2015, el Fiscal General report que pasaron a la Justicia ordinaria 14.000 casos de crmenes denunciados ante la LJP; de ellos 11.400 cometidos por empresarios, ganaderos, bananeros, ejecutivos de multinacionales, petroleras y de medios de comunicacin; otros 1.274 perpetrados por militares y 1.240 por dirigentes polticos. Expedientes que demuestran la responsabilidad de la lite dominante en los crmenes de paramilitarismo, sepultados hoy tras el velo de impunidad que tendieron con los acuerdos hechos con las FARC, llamados Justicia Especial de Paz (JEP).

13. El Cuarto Congreso Nacional del ELN de 2006 evalu los esfuerzos hechos en el logro de la paz y concluy que pese a que la oligarqua no tiene voluntad de dejar a un lado el uso de la fuerza para mantenerse en el poder; hay que mantener una voluntad sincera de tomar el camino de la solucin poltica, en direccin de aportar a que haya un Nuevo Gobierno de Paz y Equidad.

Tras el bombardeo realizado por Uribe y Santos en Sucumbos, Ecuador, el 1 de marzo de 2008, contra Ral Reyes, y con las amenazas de ejecutar agresiones similares contra Venezuela, no solamente se alejaron las posibilidades de una solucin poltica del conflicto interno, sino que el rgimen colombiano se consolid como punta de lanza del plan de guerra de los EEUU en el continente, reforzada en 2009 con el establecimiento de 8 Bases militares estadounidenses en el territorio nacional.

14. La presidencia de Juan Manuel Santos (2010-2018) mantuvo el talante capitalista neoliberal del modelo econmico de Uribe, pero tom distancia de ste al emprender negociaciones de paz con las guerrillas. Muchos vieron esta decisin como una traicin a Uribe, pero otros la valoraron porque busc hacer ms seguro al pas para los inversionistas extranjeros.

Fabio Echeverry Correa el jefe de los industriales del pas por largo tiempo y hasta sus ltimos das el idelogo de Uribe, al ser elegido Santos como presidente y al ste plantear dilogos con la guerrilla en 2012, fue el propio Echeverry quien traz las lneas rojas del rgimen para tales dilogos: no podan alterar el modelo econmico, ni la doctrina militar, ni las Fuerzas Armadas, ni las relaciones internacionales.

Cuando las FARC firmaron su Agenda de Conversaciones con Santos en agosto de 2012, qued claro que el nfasis estaba en la desmovilizacin y el desarme de esa guerrilla; por lo que el resto de aspectos que lograron agregar, como tierras, reforma poltica, justicia transicional, amnista, planes alternativos de sustitucin de cultivos de uso ilcito, erradicacin del paramilitarismo, etc., quedaron en el papel, dado que durante la implementacin los han ido cercenado uno a uno, hasta un punto que ni lo referido a la reinsercin les van a cumplir.

A las FARC les han aplicado un mecanismo perverso de negar los acuerdos, donde lo que firma una faccin del rgimen, la otra se lo desconoce, y lo que pacta un poder del Estado, los otros lo destruyen. Mecanismo ingenioso con el que las clases dominantes reiteran que no ceden privilegios y que no desean cambiar, porque se hallan a gusto con la prosperidad que les reporta el estado de guerra permanente en que mantienen a Colombia.

En 1967, en sus primeros estudios sobre Colombia, Daniel Pecaut concluy que la caracterstica del rgimen colombiano es que no busca centralizar el poder ni establecer un monopolio de la fuerza, porque de esta forma logra mejores resultados para sus intereses de clase. El ingenio reside en hacer de la descohesin una ventaja comparativa con respecto a otros regmenes.

En este campo, las diferencias entre los 2 ex presidentes no son apreciables, porque mientras Uribe sostiene que no existe un conflicto interno para argumentar que todo est bien y no son necesarias las transformaciones; Santos afirma que si existe el conflicto, pero que los cambios deben ser pequeos, slo los permitidos por las lneas rojas trazadas en consenso dentro de la lite dominante.

15. La Declaracin Poltica del Quinto Congreso Nacional del ELN, hecha el 7 de enero de 2015, dijo que:

"El ELN sigue empeado en lograr la paz para Colombia con transformaciones que den justicia, democracia, equidad y felicidad.

Hace ms de 50 aos nos alzamos en armas porque entendimos que las vas legales estaban cerradas para las luchas del pueblo; hoy as lo seguimos considerando. El Gobierno ha planteado su disposicin a poner fin al conflicto armado, y para ello ha convocado a la insurgencia.

Asistimos a este dilogo para examinar la voluntad real del Gobierno y del Estado colombiano; si en este examen concluimos que no son necesarias las armas, tendramos la disposicin de considerar si dejamos de usarlas.

El Gobierno de Santos tiene la disyuntiva de persistir en su poltica de guerra y pacificacin o atreverse a un verdadero camino de paz deseado por todos los colombianos".

Esta Declaracin la redujeron a que el ELN le daba un carcter exploratorio a su presencia en la Mesa de conversaciones con el Estado; cierto es que mantenemos una profunda desconfianza de la voluntad de paz del rgimen, pero igual de cierto es que acudimos a los dilogos con buena fe, con la disposicin de ir cambiando de posicin en la medida que la realidad nos lo exija; nueva realidad en la que estamos dispuestos a aportar en una construccin comn.

16. En agosto de 2012 hicimos los primeros contactos entre los delegados de Santos y del ELN para iniciar Conversaciones de Paz, donde ellos colocaron 3 requisitos: Primero, hacer unos dilogos directos, sin intermediarios; Segundo, realizarlos por fuera de Colombia y; Tercero, desarrollarlos en medio de la guerra. Se requirieron amplios debates en reuniones hechas en Venezuela, Ecuador y Brasil durante la Fase Exploratoria del Dilogo, hasta que firmamos la Agenda de Conversaciones el 30 de marzo de 2016 en Caracas.

El rgimen colombiano aborda los dilogos con una visin de guerra, en la que mientras se conversa extrema los ataques militares y mediticos contra el adversario, hasta debilitarlo y llevarlo a una negociacin exprs favorable al rgimen, pero que es exhibida como una salida honrosa.

Aceptamos negociar en medio de la guerra no estando de acuerdo con ese requisito, porque siempre hemos considerado ms favorable para el pas, que los Dilogos de Paz se hagan en medio de un Cese Bilateral al Fuego; tesis que demostramos vlida con el Cese Bilateral de 101 das, iniciado como saludo a la visita del Papa Francisco a Colombia en 2017.

Como en la guerra somos dos partes las enfrentadas, corresponde a ambas realizar esfuerzos para rebajar la intensidad del conflicto; en cambio cuando le exigen a la guerrilla que haga ceses unilaterales, esto no contribuye a la construccin de la confianza, porque el rgimen siempre ha aprovechado estos gestos unilaterales para sacar ventaja militar.

La confianza en el rgimen colombiano no la fundamos en los papeles firmados o en el valor de su palabra, nos atenemos a las certezas que nacen del cumplimiento de lo acordado.

Los Acuerdos cumplidos generan confianza entre las partes, porque la confianza nace de las certezas, y con un Cese Bilateral en que cada uno se esfuerza por cumplir, se superan una parte de las desconfianzas histricas que nos mantienen en guerra. Por esto, los esfuerzos bilaterales que rebajen la intensidad del conflicto son los ladrillos que construyen una visin comn de paz, para recorrer una ruta de solucin poltica.

17. Santos dijo que la Agenda firmada con el ELN, es ms de la mitad del acuerdo, lo que es cierto por varias causas: porque es la primera vez que firmamos una Agenda de este alcance; Segundo, el corazn de la Agenda est en la participacin de la sociedad en la edificacin de la paz, lo que deja atrs el concepto que a la paz se llega slo por un pacto entre dos fuerzas; Tercero, establecimos que debemos garantizar los derechos de las vctimas; Cuarto, al decir que buscamos poner fin al conflicto armado, precisamos la exigencia de erradicar la violencia de la poltica, meta que va ms all de solamente silenciar los fusiles guerrilleros y; Quinto, establecimos que un Acuerdo Final tambin depende de acordar transformaciones para una Colombia en paz y equidad. Todo esto concreta elementos de una visin comn de paz que apenas est en gestacin.

El Acuerdo de Dilogos para la Paz que firmamos con el Estado, tiene una Agenda de 6 puntos: Participacin de la sociedad, Democracia para la paz, Transformaciones para la paz, Vctimas, Fin del conflicto armado e Implementacin. Como parte del Punto Uno, alcanzamos a realizar en Bogot, en noviembre de 2017, unas Audiencias donde consultamos a miles de personas sobre cmo disear la participacin de la sociedad en el proceso de paz.

La Fase Pblica de estos dilogos la iniciamos en Quito en febrero de 2017 y qued suspendida en agosto de 2018 en La Habana, cuando Santos entreg la presidencia a Duque; ste dijo que iba a evaluar lo avanzado y no lo hizo, despus ha colocado cantidad de prerrequisitos para reanudar las conversaciones, lo que indica que en su agenda de Gobierno no caben los asuntos propios del dilogo, la solucin poltica y la paz.

18. Un legado de estas conversaciones es el propsito de hacer pedagoga de paz con hechos, materializado en el Acuerdo del 30 de marzo de 2017, para ir concretando desde el principio de los dilogos un componente del Punto Quinto de la Agenda, referido a las Dinmicas y Acciones Humanitarias, para:

Proteger a las personas no combatientes y a la poblacin civil, de los efectos que el conflicto armado les causa, mediante acciones o acuerdos de carcter humanitario, de conformidad con el derecho internacional humanitario, y en consecuencia disminuir la intensidad del conflicto.

19. La comunidad internacional coadyuva a un camino de solucin poltica en el pas, complementando los esfuerzos que hagamos los colombianos, pero no nos puede reemplazar.

En esta Mesa de conversaciones fueron definitivos los apoyos de los Pases Garantes: Brasil, Cuba, Chile, Ecuador, Noruega y Venezuela; igualmente fue de alta vala la conformacin del Grupo de Pases de Acompaamiento, Apoyo y Cooperacin (GPAAC) por Alemania, Holanda, Italia, Suecia y Suiza.

Los pases garantes como testigos de los Acuerdos hechos en la mesa le dan a estos el estatus de compromiso internacional, con lo que refuerza el carcter duradero de tales Acuerdos hechos con el Estado colombiano.

Un rol clave para el xito del Cese al Fuego Bilateral Temporal Nacional (CFBTN) cumpli el Mecanismo de Veedura y Verificacin (MVV), conformado por la Misin del Consejo de Seguridad de la ONU para el Proceso de paz de Colombia, quien armnicamente trabaj con la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).

20 Las dificultades propias de este camino de solucin poltica nunca van a llevar a que el ELN se aparte de l, por esto la instruccin que tiene nuestra Delegacin de Dilogo es no abandonar la Mesa de Conversaciones.

Para en verdad pasar la pgina de la guerra y para que la solucin del conflicto no sane en falso es indispensable demostrar voluntad real de paz y reconciliacin, esto har viable cualquier negociacin futura. Voluntad sostenida en la conviccin que la paz es lo nico que vuelve viable a un proyecto de nueva Nacin colombiana.


Pablo Beltrn, Jefe de la Delegacin de Dilogos del ELN. Mayo de 2019.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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