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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-05-2019

Lo que puede venir tras el 11 de mayo
Mariconga o marimarcha?

Norge Espinosa
La Tizza


La decisin de no celebrar la ya habitual Conga por La Diversidad, con la cual el Cenesex abra habitualmente sus Jornadas contra la Homofobia y la Transfobia, ha sido uno de los errores ms graves de cuantos pueda haber cometido esta institucin. Anunciada esa suspensin como un ajuste del programa de esta duodcima edicin, tal cosa, sustentada por vagas justificaciones que a solo unos das del desfile multitudinario del Primero de Mayo arrebataba a la comunidad LGTBIQ un espacio que el propio Cenesex ya tena por ganado, y en el cual se afirmaba el trabajo que desde ese ncleo haba conseguido implantarse desde ah en la agenda social y el propio imaginario de la Nacin, vendra a tener un efecto boomerang que sorprendera a todos.

Sin embargo, el error ms grave estaba an por suceder, y cuando un grupo de activistas y miembros de esa comunidad propuso hacer una marcha a lo largo del Prado para no perder el espacio de la calle, Mariela Castro, directora del Cenesex, les acus desde Facebook no solo de ser una masa de ignorantes sino de algo ms que en este pas es mucho peor: de manipulados por los enemigos polticos de la Revolucin, de lacayismo. Colgar ese sambenito sobre el cuerpo de personas a las que la directiva de ese centro dice defender, representar y proteger, demostr cuando menos algo muy preocupante: que entre la accin bsica que de ella se espera, y la voluntad poltica entendida como guerra de alto contraste, el Cenesex optara por lo segundo. Todos los derechos para todas las personas, fue el lema de este 2019, y de repente veamos cmo se escamoteaba el simple derecho de hacerse presente en el breve desfile de cada mayo, justamente, a esas personas que ya lo haban asumido como un elemento explcito de sus biografas.

La marcha alternativa se produjo, a pesar de la tensin que ello implicaba, y sin que ni siquiera el cambio repentino, dictado por el Cenesex, que hizo coincidir el inicio de ese otro desfile con la fiesta programada en un club capitalino, pudiera afectarla. Algo ms de 200 personas hicieron el recorrido Prado abajo, hasta que la polica los detuvo ante la estatua de Juan Clemente Zenea y acab todo como se ve en las redes y en tantos peridicos del mundo. Menos los cubanos. Golpes y atmsfera caldeada contra una manifestacin pacfica, en la que se gritaron consignas no contra dirigentes ni representantes del Partido, sino demandas por los derechos que, como el matrimonio igualitario, an se tardan en llegar a esa comunidad LGBTIQ.

El voto de la Asamblea Nacional que ratific la nueva Carta Magna no aprob el decreto que lo avizoraba. Y ello, sumado a la frrea campaa de las iglesias evanglicas, acab dando a los miembros de esa comunidad un malestar y un desasosiego que la anulacin de la Conga acab por convertir en otra cosa. Porque no se trata del derecho de ser a puertas adentro, ya sea en el Pabelln Cuba o en la cada vez ms azucarada Gala del Karl Marx. Sino de ser, plenamente, a fin de no permitir un retroceso que haga an ms vulnerable a esta propia comunidad.

Si se tema que en el Prado las representaciones de esas iglesias provocaran disturbios lanzando fuego y azufre bblico contra los que marcharan, eso no ocurri. Se person ah la polica, bloqueando el paso hacia el Malecn a los manifestantes, que afirmaron ante las cmaras de la prensa extranjera, en algunos casos, su desacuerdo con el bloqueo y reafirmaron su voluntad como cubanos. El Cenesex, sin demostrar nunca evidencias que hicieran slida sus acusaciones, habl de una campaa orquestada entre Miami y Matanzas, como si entre Hialeah y Camarioca existiera un impensable fogueo ideolgico hacia su sede del Vedado.

Eso tambin socav la credibilidad de una institucin que ha avanzado en varios sentidos, pero que falla en algo esencial: entender que la amplitud del programa que ellos proponen tiene que ramificarse en muchos otros rdenes de entera diversidad a fin de no ser la barrera de proteccin-contencin de una minora, sino un proyecto mayor que se articule como apertura hacia otras posibilidades de una Nacin ms inclusiva, y no solamente en trminos de lo que dicte la sexologa. Esa tensin apuntada entre a quin se representa y cmo hacer tal cosa desde la lnea que la ideologa y el deber poltico impone, viene a ser la encrucijada en la cual ahora mismo el Cenesex ha dado un paso en falso.

Las consecuencias pueden ser graves, y la supuesta unidad de toda una comunidad LGTBIQ cubana se ha resquebrajado. Hay, s, pensamientos disidentes en relacin al Plan Mayor. Y es perfectamente lgico, porque al propio movimiento LGTBIQ que arranc en 1969 con el motn del Stonewall Inn, en New York, le ha sucedido eso, all y en muchos lugares del mundo. Ligas, partidos, fracciones y facciones van desgajndose de la accin inicial, y la solucin ha estado en las mesas de dilogo. Apoyar una idea de diversidad y presumir que ella no se va a multiplicar justamente en visiones alternativas y alterativas de sus esencias, es no calibrar con exactitud el trmino de progreso.

Y en ese sentido, el Cenesex est hoy ante la disyuntiva que tantas otras instituciones y valores presuntamente inamovibles estn confrontando en la compleja red de anhelos, logros, fracasos y experimentos que es la sociedad cubana, en la cual la homofobia sigue teniendo no pocos representantes, acomodados algunos de ellos en el poder de sus cargos gubernamentales.

Tal vez, si la directiva del Cenesex fuese ms hbil, hubiera optado al final por sumarse a aquellos que desfilaron por Prado. Hubiese sido un golpe de efecto, un acto de crecimiento en el dilogo que acaso hubiese resuelto all mismo una diferencia que ahora deja otras cuestiones en el aire. Se repetir la Marcha el ao prximo, incluso si se vuelve a permitir la Conga? Mariconga o Marimarcha, se dirn gays, lesbianas, transgneros, pacientes de VIH-sida, etctera? Tendrn, en el espacio de un ao, madurez suficiente los del Cenesex como para asumir las consecuencias de su retirada de la calle para establecer nuevas estrategias mediante las cuales recuperen el protagonismo? Y los que estuvieron en el Prado, podrn cohesionarse como un nodo de fuerza tal como para lograr, en el 2020, no solo una Marcha, sino un conjunto de reclamaciones y convicciones que les permitan alzarse en tanto voz que no necesite de una representacin aprobada por la oficialidad para ganar otras visibilidades? La convocatoria desatada en las redes por estos activistas confirma algo ms: la poblacin ha comenzado a entender esas herramientas como espacio de debate y proyeccin tambin poltica.

Y los gays, lesbianas, etctera, discriminados por ser diferentes o supuestamente ms dbiles, han dado un paso que otros no han podido ni siquiera imaginar. La Cuba de la prxima dcada se mover tal vez por estas vas, y hora es que el gobierno reconozca los impulsos de una sociedad civil, que a fin de ganar en carcter, tambin desde estos canales le exigir respuestas, aunque al final del debate, como ahora, estn esos golpes que ayudan tan poco a la imagen del pas.

Tengo la persistente mana de creer que la mayor parte de las soluciones radica en el dilogo, por difcil que nos sea en Cuba alcanzar tal anhelo. Y la de creer tambin que antes que lanzar acusaciones sin demasiado fundamento, desde un espacio tan monocromtico como la Mesa Redonda, por ejemplo, es en el debate y el ejercicio del criterio fundamentado donde pueden localizarse otras esperanzas. Tambin nos corresponde aprender de los silencios, de aquellos que no se han expresado tras las horas del sbado.

No hay respuesta an, por ejemplo, de las iglesias evanglicas, pero eso no debe hacernos creer que no estn sacando sus conclusiones. Y a excepcin de unos pocos artistas con vergenza, vale preguntarse dnde estn esos que, siendo parte de la comunidad LGBTIQ, o que se han hecho pasar por gente gay friendly cuando se les ha llamado a las campaas y tal cosa da buena publicidad, tampoco nada han dicho.

Al menos Cleeve Jones, el activista norteamericano a quien el Cenesex dio uno de sus premios, ya hizo pblicos sus comentarios al respecto. Ya han sido doce aos de conga, gala, paneles. La Constitucin, diga lo que diga el Cenesex, demostr que mucho de lo que se crea ganado an est por conquistarse. No ser hora ya de modificar las maniobras, de abrir terreno a la intervencin de otras voces, de obrar no solo desde la voluntad de una institucin sino desde la pluralidad de una campaa que nos deje ver como un pas verdaderamente diverso? La imperiosa necesidad de crear espacios de confraternidad, de intercambio y equidad tambin en funcin de otras causas debera movilizarnos a otras direcciones.

Hay cosas que se consiguen a paso de conga. Y otras, definitivamente, dando el pecho a losgolpes.
Fuente: http://medium.com/la-tiza/mariconga-o-marimarcha-175b253465d4


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