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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2019

La poltica, la vida cotidiana y la decisin de Cristina

Alfredo Serrano Mancilla, Gisela Brito y Sergio Pascual
CELAG


Poltica con maysculas. Solo as se puede explicar la decisin de Cristina Fernndez de ser candidata a vicepresidenta acompaando a Alberto Fernndez como presidente. La adopta cuando la mayora de los sondeos la situaba primera, cada vez a mayor distancia de su perseguidor, Mauricio Macri. La encuesta publicada por CELAG un da antes de la noticia, con 2.000 casos presenciales en todo territorio nacional, le otorgaba 11 puntos de diferencia a su favor, corroborando la tendencia del resto de estudios. Y a pesar de este escenario electoral, la ex Presidenta toma esta inesperada y trascendental decisin poltica. Por qu?

Desde el lado oficialista, se han vertido casi todas las teoras maquiavlicas y maniqueas posibles. Ninguna acierta a explicar lo que ha sucedido. La raz del desconcierto que prima en las filas del periodismo militante y del propio Cambiemos est en que construyeron el fantasma de una mujer enferma de poder, y se lo creyeron ellos mismos convirtindolo en el prisma desde el que mirar y analizar la realidad. Desde el odio es muy difcil encontrar alguna variable explicativa para entender la dimensin poltica de esta decisin. Hace tiempo que vienen errando el diagnstico, buscando enemigos (sindicalistas, maestros, choriplaneros, chorros) creyendo que el relato-pas tiene algo de parecido con lo que ocurre en el da a da de la gente. Ninguna comunicacin puede ser efectiva si no tiene asidero en las condiciones bsicas materiales. Se trata de una cuestin elemental en la poltica. Los resultados saltan a la vista.

Para comprender la decisin de Cristina Fernndez es imprescindible poner el foco en el clima de sensaciones y percepciones que tiene actualmente la ciudadana, lo que siente y le preocupa cotidianamente y ubicarse en el momento histrico que vive la Argentina. Porque eso es justamente la poltica, descifrar la calle, lo que demanda y lo que siente, y proporcionar respuestas de presente y futuro, conociendo muy bien lo que ya se ha padecido en el pasado. Y hoy en da, tal como se desprende de la encuesta CELAG, los argentinos sienten mayoritariamente enojo (23%), angustia (23%), hartazgo (8%) e incertidumbre (21%). Estas sensaciones negativas tienen una explicacin: Mauricio Macri. Su evaluacin negativa es del 75%, y crece todava ms si observamos reas como la inflacin (93,7%) o el control del dlar (89,9%). Puestos a hacer un balance de su gestin, un 32,6% de los argentinos consideran que fracas y un 33% que no cumpli sus expectativas; solo el 8,5% se crey lo de la pesada herencia y un 18% cree que debe tener ms tiempo para lograr lo que prometi. 8 de cada 10 encuestados consideran que el modelo econmico debe ser cambiado totalmente. Tres cuartas partes de la ciudadana teme la prdida de empleo en su ncleo familiar. Casi 6 de cada 10 argentinos afirman que han descendido socialmente. El clima de deterioro de las condiciones de vida se constata en otro dato: el 73% afirma que ha tenido que reducir gastos en luz-agua-gas y en salidas los fines de semana.

El panorama es desolador. No hay video prefabricado posible que pueda opacar que el presidente hoy principalmente despierta rechazo (45,8%) y decepcin (24,5%). Es por eso que el techo electoral de Macri se ha venido reduciendo, en forma inversamente proporcional a lo sucedido con Cristina. Segn la encuesta CELAG, hoy es mucho ms fuerte el antimacrismo (casi 30%) que el antikirchnerismo; el clivaje se transform luego de estos aos desastrosos de gobierno.

Y los medios de comunicacin no pueden alterar el nuevo reordenamiento del campo de la poltica porque entre otras cosas ya no resultan crebles. La misma encuesta estima que el 61,8% considera que los medios de comunicacin manipulan la informacin (por el 24,1% que cree que informan correctamente). En otras palabras, la realidad, terca como ella misma, se impone. Por ejemplo, si volvemos a mirar en la encuesta, el mito de la grieta no es una razn de peso a la hora de votar, ni siquiera entre los votantes de Massa ni Lavagna, ni tampoco en los indecisos. A la gente lo que le importa es que el pas no vuelva al 2001, y a Macri ya lo ven incapaz de resolver la situacin.

Sin obviar elementos personales de fondo, lo cierto es que la radiografa de la crisis econmica, tanto micro como macroeconmica, con un default a la vuelta de la esquina si no se cambia de rumbo, condicionan la decisin de Cristina Fernndez. La eleccin de ser vice se explica en gran medida por el reordenamiento del tempo poltico que exige el momento histrico; esto es, una propuesta poltica de gobierno que permita reconstruir el pas sobre la base de cimientos amplios y slidos, priorizando taponar la sangra de la crisis en el corto plazo para luego pensar en el medio y largo plazo. Los desafos son mltiples. En primer lugar, se requiere garantizar gobernabilidad en clave territorial. En segundo lugar, se deber lidiar con la -ahora s- pesada herencia de la deuda, especialmente la del FMI. Al mismo tiempo ser preciso generar mecanismos de fortalecimiento progresivo de la industria nacional, mejora de salarios y mayor consumo interno. En tercer lugar, se deber tejer una dinmica legislativa que recomponga la institucionalidad en pro de reconstruir el Estado de Derecho. En la justicia, se requiere un proceso de saneamiento a fuego lento que evite contraproducentes cambios abruptos. En el plano internacional, igualmente se necesitar de un viraje paulatino para insertarse ms eficaz, soberana e inteligentemente en un mundo cada da ms cambiante.

En definitiva, se mire desde la dimensin que se mire, la envergadura de los desafos que el pas afronta exige un conductor poltico que tenga la capacidad de llevar a cabo las transformaciones necesarias en forma ms escalonada, y que Cristina Fernndez sea quien matice, complemente, y fundamentalmente marque el horizonte poltico, como la estadista que ha venido demostrando ser.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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