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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2019

Las opciones electorales de la izquierda
Los parlamentos y la lucha de clases

Antonio Maira
Rebelin


La pobre oferta de la izquierda parlamentaria la ha descalificado como tal y tambin a casi todas sus las candidaturas; y ha abierto una nueva etapa de incertidumbre social. Tal incertidumbre viene acompaada por el crecimiento -por el momento imparable-; del fascismo -en Europa, en el Estado Espaol y en el mundo.

Eso ha ocurrido ya en las elecciones generales en las que, con muy raras excepciones, han predominado los partidos en los que las nociones bsicas de la izquierda como: marxismo, lucha de clases, lucha por la igualdad y por la democracia participativa; lucha contra los monopolios econmicos, sociales, culturales e ideolgicos, ha desaparecido.

A mi juicio, y sin nimo de ser exhaustivo ni categrico, las condiciones bsicas, mnimas, que deben proclamarse con claridad para una candidatura de izquierda, son las siguientes:

-La proclamacin expresa de que -ante el crecimiento evidente del fascismo-, la lucha esencial de los trabajadores y trabajadoras debe darse en la calle, es fundamental. Todos los rganos representativos deben convertirse en un escenario de la lucha de clases.

-La renuncia del marxismo como condicin para la incorporacin al sistema poltico es, tambin, absolutamente inaceptable. La imposicin de facto de esta renuncia impone el poder econmico, poltico e ideolgico del ms fuerte. No es posible una democracia real bajo el sistema capitalista.

-El capitalismo es un sistema econmico, social e ideolgico que conduce a la desigualdad y a la exclusin. El capitalismo es incompatible con la democracia y con la inclusin social de todos los sectores de la poblacin, fundamentalmente los trabajadores y trabajadoras jvenes con contratos basura o desempleados. El capitalismo genera la exclusin total de los sectores empobrecidos de la poblacin, fundamentalmente de los nios y nias y de los ancianos.

-Toda la lucha democrtica por el socialismo requiere de una lucha antifascista en todas las instituciones del estado, fundamentalmente en las FFAA, las FSE y los funcionarios pblicos en todos los niveles. El fascismo es el peor enemigo de la democracia. Permitir el paso al fascismo es empobrecer a todo el pueblo, reducir los servicios sociales y paralizar la inclusin plena de la mujer en la sociedad.

-La Iglesia ha sido histricamente en Espaa un aliado fiel y permanente del fascismo. No se puede permitir su participacin en la vida pblica poltica, social o educativa. El culto debe tener naturaleza estrictamente privada, sin exclusiones ni privilegios. La Iglesia debe devolver los bienes robados durante el franquismo y la transicin. Buena parte de ellos constituyeron una fraccin importante de la acumulacin capitalista originaria impuesta por la coaccin y el despojo. Los viene de la Iglesia, con valor artstico, pertenecen al estado.

-En ningn estado democrtico son aceptables las jurisdicciones especiales.

-Para asegurar la paz y la convivencia; y hacer posible una transicin democrtica, es imprescindible la liberacin de todos los presos polticos y el mantenimiento en sus puestos de los diputados y diputadas electas.

-El hecho de que el Parlamento espaol (Congreso y Senado) es un escenario de la lucha de clases ha sido entendido perfectamente por los diputados y senadores de la derecha, la extrema derecha y el fascismo.

-La salida de la inmediata de la OTAN y el cierre tambin inmediato de las bases extranjeras en Espaa, en primer lugar las de los Estados Unidos, es una medida fundamental para la existencia de soberana plena y de independencia nacional y para evitar agresiones a otros pueblos desde territorio estatal.

Estas dos medidas constituyen la base de una poltica internacional de paz. Gibraltar debe volver a la soberana espaola plena, las ciudades de Ceuta y Melilla y las plazas de soberana espaola deben entregarse a Marruecos. El estado debe garantizar la indemnizacin justa a los funcionarios espaoles que residan en esas colonias espaolas, con las medidas de reinstalacin en territorio nacional que sean precisas y la conservacin de sus empleos. La posicin colonial de todos los gobiernos de la llamada Transicin democrtica es una prueba ms de su cobarda poltica y de su alineamiento con el Imperio de los EEUU y sus satlites.

-La solidaridad es una de las bases fundamentales de la poltica interior y exterior del estado.

-La Repblica es el nico sistema poltico de fundamento histrico, popular y democrtico. Su institucin es necesaria. La monarqua debe ser abolida.

-Una vez restaurada la Repblica debe iniciarse un proceso constituyente que garantice la instauracin de una democracia participativa mediante los mecanismos adecuados que garanticen la representacin poltica de todos los sectores de la poblacin. Un nuevo sistema electoral garantizar la representacin proporcional de los ciudadanos y su representacin equilibrada por sectores sociales diferenciados.

-La salida de la UE, tal como est configurada, es necesaria para el abandono de la Europa de los monopolios y las transnacionales y la creacin de la Europa de los pueblos. La constitucin de la UE actual supone la dominacin de la poltica exterior por los EEUU, el FM y el FMI y el banco Central Europeo.

-Cualquier poltica soberana debe suponer la revisin y cancelacin de la deuda ilegtima, de la deuda odiosa o de la deuda impagable.

-La permanencia en la UE y de la OTAN, obligan a una injerencia inaceptable en la poltica exterior de Espaa frente a terceros pases. Esta poltica exterior nos est llevando a la guerra militar o econmica, siempre genocida.

Las pruebas y las evidencias son continuas. Podemos mencionar la posicin comn contra Cuba respaldando el bloqueo y la aplicacin ilegal de la Ley Helms-Burton, y la poltica injerencista contra Venezuela que rompe todas las normas del derecho internacional; el de la ONU, incluido el que regula la intervencin humanitaria.

-El estado espaol no solo ha intervenido en terribles guerras genocidas contra Yugoslavia, Irak (en dos ocasiones), el Lbano, Libia, etc., sino que est amenazando a Irn y ha declarado su bloqueo econmico siguiendo las instrucciones de los EEUU. Sus intervenciones son, con frecuencia, silenciosas, tal como lo es la intervencin regular en frica, en el Sahel, o la negativa a apoyar el derecho de independencia del pueblo saharaui, deuda pendiente del estado espaol.

-Es necesario, por democrtico, defender el derecho de autodeterminacin de los pueblos: vasco, cataln, gallego o andaluz, para que ellos determinen libremente su independencia poltica total, o su integracin en una Repblica de los pueblos.

-Es fundamental una poltica real y concreta, verificable, de lucha contra la destruccin del planeta, contra el desastre ecolgico que lo amenaza y, especialmente, contra la desaparicin de la capa de ozono, el deshielo, y el ascenso del nivel del mar.

-Toda candidatura de izquierda que pretenda combatir el capitalismo debe anunciar la puesta en marcha de una Ley de Medios de Comunicacin que penalice el uso del engao, la mentira, la difusin de mentiras falsas, el uso de fake news para la creacin de una opinin pblica al servicio de los poderosos.

-El poder municipal, el autonmico, el residual que pueda tenerse en el Parlamento europeo, son parte del poder del estado. El slogan, muy utilizado, de gobernar segn el inters de mis electores es en la izquierda un camino abierto abierto a la despolitizacin y a la insolidaridad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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