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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2019

El taxi, el contratado y el dueo: la terna de la propiedad y su constitucionalidad en Cuba

Henry Colina
La Tizza


El pasado 10 de abril fue proclamada en Cuba una nueva Constitucin que, como todo texto de esa naturaleza, establece los principios mnimos que regirn los destinos normativos de la sociedad cubana. Estas son algunas reflexiones sobre su Ttulo II: Fundamentos Econmicos, abordadas desde lo que se entiende como propiedad y tomando partido en la discusin sobre la concentracin de la misma y sus consecuencias.

Sobre la propiedad y la concentracin: Apuntes conceptuales

La propiedad es una relacin social. No es, como aparenta, una relacin de la humanidad respecto a un objeto, sino una relacin entre sujetos con respecto a un objeto. Ese arreglo social puede, en primera instancia, encontrarse entre los sujetos tanto sobre medios de consumo, como sobre medios de produccin. La generalidad jurdica establece tres condiciones para cumplir con la categora de propietario: el uso, el disfrute y la enajenacin de un bien y/o servicio. Estas deben ser cumplidas por el sujeto de manera simultnea y su sociedad debe reconocer que es capaz de hacerlo de modo formal o informal.

Utilicemos a modo de ilustracin el caso de un auto. El sujeto es dueo en tanto es capaz de utilizarlo, disfrutar del mismo, y al unsono, ejercer su capacidad de que nadie ms lo utilice o se beneficie de l a partir de la enajenacin legal. Hasta aqu es dueo de un medio de consumo, reconocido en la Constitucin cubana como propiedad personal.

Sin embargo, el mismo auto se convierte en propiedad privada individual sobre un medio de produccin toda vez que su propietario lo utilice sistemticamente como taxi. Es en este apartado donde radica el pecado original de la visin jurdica: la generalizacin de la propiedad que resulta en un trazado de fronteras difusas, generando incertidumbre.

La diferencia es sutil, pero relevante. Ahora el auto no es solo un medio de consumo, sino la va con la cual se brinda un servicio que posee carcter mercantil. Est en uno de los polos de una relacin de intercambio y se convierte en un medio de produccin. Por supuesto, las fronteras de estos reinos no son siempre divisibles, como se ha afirmado antes, el mismo objeto puede satisfacer las condiciones para ser medio de consumo y medio de produccin, de ah su confusin probable.

La apropiacin comienza a jugar un papel relevante a partir de aqu. Como productor del servicio y propietario del medio el individuo se apropia del resultado de su trabajo sobre el medio de produccin, es decir, obtiene el valor que aade su fuerza de trabajo. Si completamente o no, depende de su actividad productiva, de su rama, de la competencia, etc. como Marx haba descrito en algn momento.[1]

Esta conjuncin de productor y propietario en la misma persona no es la norma del modo de produccin capitalista. Como generalidad, el capitalismo compone un sistema de relaciones sociales que, entre otras caractersticas esenciales, separa productores de propietarios. Este acto enajena al productor de la mercanca final que es resultado de su trabajo. La consecuencia es que, en suma, hay dos sujetos (luego, en la perspectiva macro-social, clases) que participan de algn modo de la apropiacin del producto del trabajo.

Supongamos que el mismo individuo ahora contrata de manera sistemtica a un chofer para que haga funcionar el auto como taxi. Este vnculo es clsico y con independencia de los arreglos individuales (mantenimiento, combustible, etc.) separa, de forma bien diferenciable, al productor del propietario. Es decir, existe una relacin donde un sujeto aporta un medio de produccin (sin cuestionar su fuente todava) y otro sujeto aporta la fuerza de trabajo (cuya fuente s est bien clara).

Al mismo tiempo el proceso anterior no garantiza que toda empresa capitalista sea rentable (o que el mero hecho de contratar a un trabajador implique convertirse en empresario). Eso depende, entre otras cosas, de la competencia entre ellas, las caractersticas institucionales en las que se desenvuelven (mercado de insumos, vector fiscal, etc), su propia organizacin, la escala de su produccin, entre otras. El carcter mercantil del bien o servicio brindados s garantiza que el gasto de este trabajo se mida indirectamente, lo cual engrana el valor de este servicio y el resto de los valores creados en la sociedad. Lo nico demostrable hasta ahora con este razonamiento es el inicio de una relacin dialctica entre productor y propietario.

La relacin de poder en este caso especfico (el del auto) puede ser dbil segn la situacin, pero asumamos que hay ms choferes que autos, lo que es decir que el dueo del MP siempre podr encontrar en el mercado otra fuerza de trabajo con capacidad para ejercer como chofer. Al mismo tiempo, la fuerza de trabajo chofer puede tener otras habilidades con las que puede seguir confluyendo al mercado de fuerza de trabajo o puede escoger no participar en el mercado de fuerza de trabajo y no cambiar sus habilidades por una remuneracin. Claro, esto no lo puede hacer de forma indefinida, porque en un sistema de produccin mercantil el acto de intercambio es la manera de realizacin del consumo individual y con l de la existencia. Por tanto, el chofer debe poseer alguna mercanca para intercambiar por las mercancas que necesita consumir y no produce.

De igual forma, el propietario del auto, si asumimos que no tiene otro medio de produccin, necesita ponerlo a funcionar para subsistir. El precio de venta de un auto no es, incluso en las anormales condiciones de dicho mercado en Cuba, suficiente para sustraer para siempre a su vendedor de la compulsin a confluir al mercado de fuerza de trabajo. Pero, s extiende el tiempo en que puede no aparecer como mercanca all, lo que le otorga, aunque de manera ilusoria, una ventaja en la negociacin. La caracterstica esencial del sistema capitalista no es simplemente la enajenacin de una parte del fruto productivo y la apropiacin privada de este excedente. Sino que ello descansa sobre un escaln anterior, la separacin del productor y el propietario del producto. Esto se enmascara en un acto de intercambio entre iguales poseedores de mercancas, que son el capital en su forma de medios de produccin y capacidad de trabajo. Sabemos desde la teora marxista que dicha igualdad es falaz.

La individualizacin del binomio productor-propietario no es, sin embargo, la condicin del sistema capitalista moderno. Este est lleno de organizaciones y jerarquas donde la figura productor es cada vez ms social, especializada, dividida, y difusa. Simultneamente las sociedades accionarias, cadenas globales de valor, y otras formas de divisin de la propiedad sobre medios de produccin de escala masiva, hacen al sujeto propietario cada vez ms subdividido e inasible. El proceso tiene dos efectos, por un lado, se hace ms difcil al productor dividido y especializado probar su derecho a la apropiacin de los resultados de su trabajo y, por ende, ms fcil al propietario minimizar los derechos de apropiacin de un productor especfico sobre un producto resultado de mltiples esfuerzos individuales.

Resulta curioso que, si bien una buena parte de las teoras econmicas capitalistas no reconocen de forma directa u olvidan de plano la relacin de poder entre el capital y el trabajo, s tienen explicaciones muy convincentes sobre por qu es necesaria la concentracin y centralizacin de capital en las organizaciones. El surgimiento de las empresas no es solo resultado de la especializacin de los productores, sino tambin del uso del mercado como forma de intercambio. El motor de la competencia, los costos de transaccin, el volumen de las inversiones, las incapacidades para conocer y establecer contractualmente todos los riesgos de una operacin de intercambio, etc. estn en la base del tamao de las empresas. Es por ello que la concentracin del capital de la empresa es resultado del mercado en el que se desempea, su nivel de competencia y de la capacidad de enajenacin de trabajo que la misma tenga. La centralizacin de capital expresa la capacidad pblica, gubernamental, para regular determinadas estructuras de mercado; es decir, para hacer valer lo que el aparato estatal interpreta como aceptable en una sociedad.

Esta exhaustiva introduccin debe servir como momento esclarecedor de dos cuestiones ausentes en el captulo de fundamentos econmicos de la Constitucin. En primer lugar, la relevante distincin entre propiedad sobre medios de produccin y propiedad sobre medios de consumo (tambin conocida como propiedad personal). Segundo, y no menos importante: para que una forma de propiedad se realice tambin deben realizarse las funciones de cada quien que participe en ese proceso de produccin, en el caso anterior los sujetos productor y propietario. Parece una obviedad, pero es muy significativo para el caso de la propiedad social, donde el sujeto propietario es la sociedad, a diferencia de la propiedad estatal, donde el sujeto propietario es la sociedad mediada por el Estado.

La norma constitucional y los desafos que anquedan

Sobre el dilema anterior hay mucho escrito, pero (despus de tanto tiempo de una contradiccin entre los artculos 14 y 15 de la Constitucin de 1976 [2]) la nueva Constitucin sale del paso cuando bautiza la propiedad socialista de todo el pueblo como aquella en que: el Estado acta en representacin y beneficio de aquel como propietario. Esto quiere decir que la nica forma en que el sujeto productor puede hacer valer sus derechos de propietario es a travs de la maquinaria estatal. La incorrecta (cargada de incertidumbres y abstracciones) definicin de los sujetos de propiedad, que tiene tanto que ver con los derechos de apropiacin, es la principal responsable de la redaccin inexacta del artculo 30. Este comienza a fallar cuando plantea que: La concentracin de la propiedad en personas naturales o jurdicas no estatales es regulada por el Estado, el que garantiza, adems, una cada vez ms justa redistribucin de la riqueza, con el fin de preservar los lmites compatibles con los valores socialistas de equidad y justicia social.

Se sealan dos incongruencias fundamentales en el apartado de la concentracin de la propiedad:

Una de ellas se aprecia en la clasificacin de qu propiedad es regulada en tanto su concentracin. Es decir, si es propiedad sobre los MP o sobre medios de consumo. Esta disquisicin no es menor. La clave est en saber qu bienes son propiedad privada capitalista, es decir capital, y qu bienes son propiedad personal, aunque asuman tipo de riqueza. Para ello es pertinente clasificar y transparentar los arreglos productivos que, en la Cuba de hoy, tienen nombres que encubren las verdaderas relaciones de produccin. Si no se establecen criterios precisos de demarcacin se invita a la discrecionalidad. Debe, por tanto, ser objeto de profundo anlisis la ley enunciada al final de este artculo que regular el efectivo cumplimiento del ambiguo espritu recogido aqu.

La segunda incongruencia es relativa a las formas de propiedad donde no se permitir la concentracin, que se circunscribe a las llamadas no estatales. Se est perdiendo la oportunidad de regular la centralizacin de propiedad en las empresas estatales, y con ello la regulacin de los monopolios y otras estructuras de mercado.

La riqueza de una sociedad no solo se mide por el valor que genera el modo (los modos) de produccin de la sociedad en un perodo especfico de tiempo. La riqueza es un stock, tiene un componente histrico y acumulativo. No toda la riqueza se traduce en propiedad sobre medios de produccin (aunque podra transformarse tambin en eso), pero s es, indiscutiblemente, medida sobre medios de consumo. Una parte importante de la riqueza se obtiene a travs de la apropiacin de los productos del trabajo y esta, a su vez, es resultado de las condiciones de la produccin.

En realidad, en una polmica reescritura de este artculo debera prohibirse la enajenacin de trabajo. Pero si avanzramos en su misma lnea tendramos que plantearnos la forma en que tomar cuerpo esta poltica econmica, lo que equivale a preguntarse: Cmo se regular la concentracin de propiedad en las formas no estatales y las personas naturales?

Si en las personas naturales hay concentracin de la propiedad sobre bienes de consumo y esta es legtima, es decir, resultado de su trabajo, entonces no puede limitarse de partida, aunque s regularse mediante la poltica impositiva. Lo que deben garantizarse son las condiciones de transparencia y fiscalidad para comprobar y dar fe de su legitimidad. Cul es el lmite de lo que se considera concentrar? Qu sucedera de tener que declarar la procedencia de la concentracin de bienes de consumo? Qu sucedera, por ejemplo, si todos los hacedores de poltica en Cuba tuvieran que hacer declaracin jurada de su patrimonio (y sus fuentes) antes de ejercer y luego despus de finalizar? Qu sucedera si estos records fueran de dominio pblico?

El artculo que analizamos enfatiza en las llamadas formas no estatales. De acuerdo a esta Constitucin esas son: la mixta, la privada, la personal, la cooperativa, y la de las organizaciones e instituciones. Cmo se regula que no se concentre la propiedad aqu? Qu significa que se concentre la propiedad? Es esta una limitacin al crecimiento de las empresas no estatales? Cul es el lmite al crecimiento? En recursos, empleados, capital fsico, edificios? Parece ser que en realidad es un temor al crecimiento de las relaciones sociales de produccin capitalistas, lo que es decir de la enajenacin de trabajo.

Al mismo tiempo, aunque no de forma explcita, parece responsabilizarse a la propiedad social (y la forma que asume de empresa estatal) de eliminar la enajenacin de trabajo. Esto evidentemente no ha acontecido an. Algunas de las explicaciones pasan por la centralizacin excesiva que es tpica a la estatalidad cubana. El proyecto pierde la oportunidad de legislar otras formas de asociacin social del trabajo, como la propiedad pblica (ms incluyente en sus escalas territoriales), la propiedad comunitaria (acotada por su alcance local) o la autogestin obrera. En este apartado no se generan alternativas a la centralizacin de la propiedad en empresas estatales. Se escapa la posibilidad de constitucionalizar mtodos de defensa de los consumidores, a partir de la proteccin de sus derechos, y de la garanta de no perpetuar prcticas monoplicas lesivas a los ingresos individuales y familiares.

Finalizando con el hipottico dueo del taxi en la realidad cubana. Cmo queda clasificado? Pues en pequeo propietario capitalista si contrata fuerza de trabajo y en pequeo productor mercantil si no lo hace. Las implicaciones de su posicin con respecto al medio de produccin son relevantes, pero no deciden el juego en Cuba. De lo que hablamos aqu no es de la eliminacin total, o la minimizacin de otras relaciones de propiedad con respecto a medios de produccin en el pas que han sido tratadas constitucionalmente como no estatales. En las condiciones actuales eso es poco menos que imposible y/o deseable. Debe entenderse que el incremento sostenido del bienestar de los ciudadanos es norma de cualquier gobierno. Ms importante que restringir de partida la concentracin de la propiedad es transparentar el origen de esa concentracin en cualquier forma de propiedad sobre medios de produccin y regular en consecuencia; ms necesario que numerar las actividades del trabajo por cuenta propia es superar la enajenacin forzosa de trabajo mediante la verdadera realizacin de la condicin de co-propietarios de los medios fundamentales de produccin; ms urgente para el ordenamiento legal cubano que jerarquizar, en dudosa socializacin formal, los tipos de propiedad, es crear las condiciones para que todas las formas productivas contribuyan al bienestar popular.

La nueva Constitucin, ms avanzada que su predecesora en muchos aspectos, nace desde sus fundamentos econmicos con algunas ambigedades y vacos que pueden apoyar defectos en las prximas normas de menor nivel.

Una realidad ms heterognea, de relaciones de propiedad inacabadas, en formacin, no puede darse el lujo de no definir correctamente los derechos de propiedad y apropiacin.

Quedar ya para el texto de subsiguientes leyes, como la de asociaciones empresariales (y su redefinicin de la empresa privada y la empresa estatal), el trazado correcto de los lmites de una y otra. Ello deber acompaarse de adecuaciones en la norma tributaria y de muchos otros instrumentos regulatorios en el entorno institucional cubano para delinear el terreno de juego, poner las reglas del mismo y corregir las desviaciones. Solo en tal caso, ya con todos los actores alineados en torno al bienestar de la sociedad, se podr apuntar a la consecucin de los ya normativamente constitucionalizados valores socialistas de equidad y justicia social.

Notas:

[1] Ver. El Capital, Tomo III, Captulo IX, pgina 124.

[2] ARTICULO 14.-En la Repblica de Cuba rige el sistema de economa basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de produccin ARTICULO 15.-Son de propiedad estatal socialista de todo el pueblo (y aparecen una serie de medios de produccin).

Henry Colina. Profesor de la Facultad de Economa de la Universidad de La Habana.

Fuente: http://medium.com/la-tiza/el-taxi-el-contratado-y-el-due%C3%B1o-la-terna-de-la-propiedad-y-su-constitucionalidad-en-cuba-4fe6711cf13f

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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