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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2019

La lgica circular del imperialismo judicial
El verdadero fraude financiero

Jorge Majfud
Rebelin


El primero de diciembre de 2018 Meng Wanzhou, ejecutiva de la empresa china de telecomunicaciones Huawei e hija de su fundador, fue detenida en Canad en trnsito hacia Mxico por agentes estadounidenses bajo la acusacin de haber hecho negocios con Irn (y luego por fraude financiero) por lo cual podra enfrentar una pena de crcel por ms de una dcada sin haber violado ninguna ley canadiense ni estadounidense.

Antes que Estados Unidos rompiera de forma unilateral el acuerdo firmado con Irn, hacer negocios con aquel pas no era ilegal. Por supuesto que cuando hablamos de legalidad nos referimos a las leyes de un solo pas, no a las leyes internacionales, que han sido sistemticamente violadas por ese mismo pas. Estados Unidos no solo dicta las leyes sino que las puede cambiar abruptamente segn su conveniencia y segn el estado de humor del nuevo presidente, lo que convierte la saludable alternancia en el poder en el comodn (joker) de un juego de naipes. El acuerdo que firma un presidente con la mano lo borra el prximo con el codo.

Pero nada de esto es caprichoso sino parte de una lgica de intereses financieros y econmicos, organizados por la propaganda y la guerra ideolgica. A Venezuela y a Cuba se los bloquea de las formas ms brutales en nombre de la democracia y los derechos humanos para demostrar que el socialismo no funciona (y de paso no hablar de los casos donde s ha funcionado) mientras a dictaduras absolutas como Arabia Saudita se las protege por la simple razn de proveer a Occidente con petrleo y ser uno de los principales consumidores de armamentos de la poderosa industria militar. A otras dictaduras poderosas como China nunca se les reclama por los Derechos Humanos sino por alguna que otra tarifa (los campeones de la democracia nunca critican ni acosan a las dictaduras que protegen los grandes capitales, sean de izquierda o de derecha).

Esta actuacin extraterritorial (que es colonialista e ilegtima de por s porque nunca es recproca) es justificada por la lucha contra la corrupcin. En muchos casos puntuales y publicitados es as, como cuando jueces estadounidenses han multado a diferentes bancos europeos por permitir el lavado de dinero de, por ejemplo, el narcotrfico. Dejemos de lado la participacin de Estados Unidos en el trfico de drogas y de armas, pero veamos que esta extraterritorialidad no solo es ilegtima sino que adems se sostiene por la mera fuerza de la corrupcin legalizada del poder financiero. Cmo? Los ejecutivos de bancos y de grandes transnacionales no estadounidenses temen este tipo de sanciones multimillonarias. Muchas empresas han quebrado o han tenido que ser liquidadas o venidas. No por mera casualidad la divisin de Energa de Alstom de Francia fue venida a la alicada General Electric luego de ser acusada por jueces estadounidenses de pagar coimas en Indonesia, Egipto, Taiwn y otros pases, pese al decreto en contra que haba emitido el gobierno francs un ao antes. Ms recientemente, la asociacin de Alstom con la alemana Siemens fue vetada por la Unin Europea. Una reciente investigacin de The Economist ha sealado un patrn curioso: los jueces estadounidenses reducen las penas de las compaas corruptas cuando prometen vendrselas a alguna otra compaa estadounidense.

Como alguien ha notado, basta que dos personas en cualquier parte del mundo se enven un correo por Gmail (o por casi cualquier otro medio electrnico) para que un juez en Estados Unidos considere el caso tratado bajo su jurisdiccin, ya que Google es una compaa con base en California.

Pero la extraterritorialidad de un pas no solo es ilegtima sino parte de la corrupcin misma que dice combatir. Recordemos que los jueces, aparte de su propios criterios para aplicar las leyes (por algo las abiertas luchas polticas para nominar a los representantes de la Suprema Corte), tambin deben aplicar las leyes aprobadas. Para aprobar una ley primero hay que escribirla. Quines escriben las leyes? Supongamos, en el mejor caso de ingenuidad democrtica, que la escribe el pueblo estadounidense. Aun as deberan ser leyes aplicables solo al territorio estadounidense. Pero es necesario ser muy ingenuo para creer que las leyes en Estados Unidos las escribe el pueblo. Es ms, ni siquiera la escriben los legisladores. Los legisladores votan, muchas veces y a pesar de la masiva propaganda meditica, contra la opinin del pueblo estadounidense, como ya lo han demostrado diferentes estudios, entre ellos el de Princeton University. Pero como esto no es suficiente, las leyes las redactan comits integrados por polticos y por representantes de grandes compaas privadas, las que normalmente son sus mayores donantes (de ah que donen dinero a dos candidatos opuestos que se disputan una banca en el senado). Los grandes inversores no tienen ms ideologa ni principios morales que las de sus intereses privados en nombre del inters general, claro.

La existencia de estos casos de corrupcin legal, que hacen de la corrupcin ilegal un derivado casi irrelevante, cuando no til para perseguir a la competencia, han sido siempre negados por aquellos que consideran que criticar un gobierno o un pas es una forma de traicin patritica y no un servicio a la verdad y la justicia. El patriotismo es la distraccin de quienes han perdio la patria que habitan. Demonizar a los crticos es parte de la lgica mientras los tiburones continan su exitoso camino. Recientemente, el USA Today demostr, en una extensa y detallada investigacin, que en los ltimos aos todos los congresos de la unin pasaron miles de leyes (por lo menos 2100) y todas fueron burdas copia y pega digitadas por los representantes de las grandes compaas privadas. Tanto los legisladores estatales como los nacionales estn sumergidos en esta lgica y trfico (legal) de influencias, casi todos procedentes de los llamados intereses especiales y de poderosos lobbies financieros (los sindicatos podran ser considerados los lobbies de los de abajo, pero no por casualidad desde los 80s han sido debilitados hasta su casi irrelevancia). Todo lo cual explica que el 40 por ciento de la poblacin estadounidense no sea duea ni del uno por ciento de toda su riqueza, pero fanticamente defiende la idea de que el cinco por ciento posea ms del 60 por ciento de todo, porque lo ha logrado por mrito propio y no por una sistemtica y globalizada corrupcin legal. Aunque, claro, convencer a un pueblo que es asaltado por su propio inters no deja de ser un mrito.

As, los exitosos dueos del gran capital escriben las leyes en Estados Unidos en su beneficio propio, las que luego irn a aplicar los jueces de forma extraterritorial para luchar contra la corrupcin, las que luego el poderoso Ejecutivo nacional impondr a nivel global bajo presin y acoso (narrativo, econmico, y militar).

Por supuesto que no es mi inters, ni por lejos, defender ninguna empresa, ningn multimillonario chino, ni al gobierno chino, ni al de Irn ni a nadie sino, lisa y llanamente, la verdad. Sobre todo esa verdad que no se deja ver debajo de tantas banderas que flamean los fanticos medievales en beneficio de la ya inalcanzable aristocracia financiera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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