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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2019

La crisis prematura del gobierno de Bolsonaro

Marcelo Aguilar
Brecha (Uruguay)

A poco ms de cinco meses de asumir la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro no logra conquistar apoyos suficientes en el Congreso para impulsar las reformas prometidas. En medio de una grave situacin econmica y crecientes divisiones en la interna oficialista, las masivas protestas estudiantiles de los ltimos das auguran una nueva etapa de movilizaciones.


Bolsonaro se alimenta del conflicto. Siempre lo ha hecho y eso no ha cambiado tras su llegada a la presidencia de Brasil. Lo mueve la polmica y la agresin, y en cada respuesta parece estirar los lmites del conservadurismo reaccionario, cruzada que, junto con otros factores, lo coloc donde est. Con algunas de sus principales banderas como la reforma previsional y el paquete anticrimen empantanadas en el Congreso, y con una articulacin casi mnima en las cmaras, su base de apoyo se empieza a dividir, la economa no mejora y el desempleo aumenta. En medio de esta situacin, anunci un recorte del 30 por ciento del presupuesto de las universidades federales y llam idiotas tiles a los que protestan contra la medida, despertando una reaccin grande y unificada. Las divisiones en la propia derecha y las constantes reculadas del Ejecutivo desnudan la fragilidad del gobierno, que a cinco meses de asumir se muestra desgastado y desorganizado.

Todava en campaa

Para el profesor de ciencia poltica Aldo Fornazieri, director de la Fundacin Escuela de Sociologa y Poltica de San Pablo, generalmente la luna de miel entre gobernante y votantes tiende a durar unos cien das, pero la de Bolsonaro ya parece terminarse: Desde el discurso de asuncin seal que hara un gobierno de fuerte confrontacin ideolgica, y no de unificacin nacional. Decidi gobernar para minoras radicales de extrema derecha y ha generado conflictos con el sistema poltico, no se empe en crear una mayora parlamentaria y se enfrasc en la dicotoma entre vieja y nueva poltica, desgastndose todava ms. No muestra ninguna preocupacin por la agenda social. Se obsesion con los proyectos de reforma previsional y anticrimen y se olvid de un programa para enfrentar el drama social, el desempleo, la precarizacin de las polticas sociales y el estancamiento de la economa.

Fhoutine Marie, doctora en ciencia poltica por la Pontificia Universidad Catlica de San Pablo, cree que esto era visible desde antes de que Bolsonaro ganara la eleccin: La campaa electoral dej en evidencia la ausencia de un programa de gobierno, ya fuera salindose por la tangente cada vez que responda preguntas de los periodistas, o en su negativa a participar en debates. Creo que los medios y los candidatos se equivocaron al no explotar estos dos aspectos y no hablar sobre el desastre anunciado que sera su gestin. Al enfatizar el carcter homofbico, misgino, racista y autoritario del candidato, fortalecieron las caractersticas que atraan a parte de sus electores, que lo consideraban alguien simple, que hablaba como pensaba, y que prometa buscarle una salida a Brasil. En dilogo con Brecha, Marie sostuvo que el problema es que para gobernar no alcanza con hacer campaa, y fue en esto que su incapacidad y la ausencia de un proyecto poltico terminaron de quedar en evidencia. Combatir la ideologa de gnero puede reclutar seguidores en Twitter y seducir al electorado conservador, pero no es un proyecto de gobierno. La composicin desastrosa de sus ministerios, comandados por ultraliberales, militares, evanglicos fundamentalistas, jueces que proponen legalizar el exterminio y ampliar el encarcelamiento, as como personas que ven, en 2019, al comunismo como una amenaza, sumado a los escndalos de corrupcin y las relaciones de sus hijos con las milicias, le hicieron perder apoyo popular y evidenciaron las fuerzas en disputa dentro del gobierno.

Por su parte, Creomar de Souza, profesor de ciencia poltica y relaciones internacionales de la Universidad Catlica de Brasilia y fundador de Dharma Political Risk and Strategy, una empresa especializada en anlisis de riesgo poltico, dijo a este semanario que por ms que la Presidencia todava no tenga muy claro para dnde va Brasil en trminos de articulacin poltica y construccin de gobernabilidad, tiene claro lo que no quiere, que son los viejos modelos. Si se pliega a los viejos modelos, pierde su base de apoyo, y ah se acab, manifest De Souza, en referencia a las viejas maas de la poltica brasilea y los entretelones del Congreso, asociados a la corrupcin.

El analista se refiri a la mala articulacin del presidente con el Legislativo, que atribuye a la bsqueda de cambiar lo que llama costo de relacin transicional Ejecutivo-Legislativo. En su opinin, Michel Temer, Dilma Rousseff, Lula da Silva y Fernando Henrique Cardoso se manejaron con una lgica de gobernabilidad que supona entregar importantes tajadas del poder del Ejecutivo para asegurarse apoyos en el Congreso. Un subproducto de esa estrategia es la corrupcin, anot De Souza, quien cree que si Bolsonaro no hace eso y consigue gobernar, es un problema menos para l. En ese sentido puede que termine siendo inteligente. Y agreg: No es un problema que el gobierno diga que no quiere jugar el juego viejo. Pero tiene que decir cul es el nuevo, y en estos cinco meses ha tenido una dificultad enorme para decirlo.Segn el acadmico, puede que el mandatario ni siquiera lo tenga claro an. Por ahora, Bolsonaro se ha limitado a colocar su base de apoyo electoral contra aquello que considera la vieja poltica, el Congreso y el Supremo Tribunal Federal, observ De Souza. En tanto, Fornazieri opin que un gobierno que comienza as tiende a terminar mal. Un gobernante tiene que ser el punto de unidad de un pas, y ms en el caso de Bolsonaro, que no tiene mayora parlamentaria. Hacer un discurso de confrontacin es ms peligroso aun, porque sin apoyo legislativo no es posible gobernar Brasil, dispar, y pronostic que en ese escenario los desenlaces son el fracaso, la prdida del mandato o la incapacidad de gobernar.

Lea al fuego

Bolsonaro ya no la tena fcil. El 8 de abril fue separado de su cargo el ministro de Educacin, el colombiano Ricardo Vlez. Durante su gestin el ministerio haba sufrido 17 bajas en altos cargos y el caos en la cartera era evidente. Sin embargo, hasta entonces Vlez tena un papel importante en la cruzada ideolgica propuesta por el gobierno. Siempre en el centro de las polmicas, entre otras cosas, el ministro haba mandado cartas a las direcciones de varias escuelas en las que peda a los docentes que filmaran a los alumnos cantando el himno nacional y repitiendo el eslogan de campaa de Bolsonaro: Brasil encima de todo, Dios encima de todos. Tambin haba anunciado cambios en los textos escolares, para que los nios tuvieran una versin verdica y real de la dictadura militar, que calific de rgimen democrtico de fuerza. Algunos militares cercanos al gobierno adjudicaban a esta militancia ideolgica el estancamiento de la cartera de Educacin.

Frente a las crticas crecientes, Bolsonaro decidi retirar a Vlez cercado y sin capacidad de respuesta del cargo y coloc en su lugar al economista Abraham Weintraub. Proveniente del mercado financiero, Weintraub cree que es necesario acabar con el marxismo cultural en la educacin. Fue el responsable de anunciar el corte de 30 por ciento en el presupuesto de las universidades federales que encendi la polmica y motiv protestas masivas a lo largo del pas. En primera instancia, el corte se limitaba a tres universidades: la de Brasilia, la Federal Fluminense y la Federal de Baha. Los motivos alegados por el ministro eran el bajo rendimiento y la balbrdia, o sea, el relajo. Insinu que estas instituciones deben de tener dinero de sobra para hacer eventos ridculos. Rpidamente los estudiantes entendieron que los motivos reales eran ideolgicos. Tras una gran polmica, el 30 de abril el Ministerio de Educacin anunci que el corte se extendera a todas las universidades federales. El 9 de abril, en una live de Facebook al lado de Bolsonaro, Weintraub trat de explicar los recortes con chocolatines. Coloc cien de estos en la mesa y dijo que lo nico que peda era separar tres y medio (uno incluso lo abri y cort al medio) y dejarlos para comer despus de setiembre. Como para confirmar el acto fallido y la cuenta equivocada, mientras el ministro guardaba algunos chocolates en una bolsa, Bolsonaro le dijo entre risas: Se piensa que se va a llevar los chocolates?, 30 por ciento queda confiscado aqu. Los estudiantes junto con sindicatos, partidos y movimientos populares llamaron a manifestarse en todo el pas el 15 de mayo. Fiel a su estilo, y acorde a su amateurismo, el presidente envi un mensaje desde Dallas, Estados Unidos: Es natural, pero la mayora de los manifestantes son militantes. Si les pregunts la frmula del agua, no la saben, no saben nada. Son unos idiotas tiles que estn siendo utilizados como masa de maniobra de una minora experta que compone el ncleo de las universidades federales en Brasil.

Las protestas fueron enormes. Segn los datos de la Confederacin Nacional de Trabajadores de la Educacin, ms de un milln de personas participaron de las manifestaciones, que ocurrieron en ms de 200 municipios de todos los estados del pas. El clima de agitacin incomod al gobierno y gener discrepancias dentro de su propia base aliada. Fornazieri cree que las protestas fueron un alerta y provocaron un shock muy grande, ya que ni los organizadores esperaban que fueran tan grandes. Y a Bolsonaro le peg para el mesianismo, para anunciar que es un enviado de Dios. Mientras, se muestra absolutamente incapaz de ordenar su gobierno, como un presidente sectario que apuesta al conflicto ideolgico con varios sectores. Ningn gobierno consigue enfrentar tantos conflictos al mismo tiempo. De Souza va ms atrs en el tiempo y vincula este mesianismo a lo que ocurri el 6 de setiembre de 2018, durante la campaa, cuando Bolsonaro fue apualado en Juiz de Fora, Minas Gerais: Hay un componente trauma que alimenta esa narrativa: Bolsonaro sufri una tentativa de asesinato. Y eso cambia su percepcin sobre el juego poltico, y en su caso especfico, eso le fue dando una visin casi mesinica del proceso: l tiene la misin de salvar al pas del comunismo y la corrupcin de la vieja poltica. Si l no fuese un riesgo para esa vieja poltica cree, esos viejos acuerdos y ese socialismo por el que l dice que Brasil est amenazado no hubieran intentado matarlo. Eso lo coloca en una posicin de estamos ac para empezar todo de cero y cambiar las reglas del juego.

Help a l

En medio de la crisis a dos das de las protestas, el viernes 17 de mayo Bolsonaro solt por Whatsapp una carta, supuestamente de autor desconocido, en la que se refera a Brasil como ingobernable. En esa misiva el presidente aparece como cercado e impedido de actuar por la presunta presin de las corporaciones. Algunos colaboradores de Bolsonaro en Brasilia dijeron que esto responde a las teoras conspirativas de Olavo de Carvalho, idelogo y gur del mandatario, y a su gran influencia sobre sus hijos.

Pero antes vayamos a la constitucin del gobierno. Hay tres grupos bastante claros. Por un lado estn los militares, que concentran seis ministerios y varias secretaras y cargos de direccin. Tambin est el ncleo duro ideolgico, que incluye a los sectores ms fundamentalistas y tiene como figuras de destaque al ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Arajo, a la ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, Damares Alves, al Ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, al de Educacin y a los hijos del presidente. Por ltimo est el sector neoliberal, que tiene como referencia al economista Paulo Guedes, ministro de Economa cercano a los Chicago boys, responsables del plan neoliberal en el Chile de Pinochet y formados en Estados Unidos bajo la tutela de Milton Friedman. Este grupo tambin incluye a Srgio Moro, el ex juez responsable de la Operacin Lava Jato y la prisin del ex presidente Lula. Moro coquetea tambin con el segundo grupo, sobre todo con sus visiones sobre seguridad pblica.

Ms all de estos grupos aparece el que quizs sea el personaje ms bizarro del gobierno brasileo, aunque no forme parte de l: Olavo de Carvalho. Radicado en Virginia, Estados Unidos, el filsofo y astrlogo autodidacta de 72 aos tiene una gran influencia en el clan Bolsonaro, y es experto en teoras conspirativas y en la generacin de polmicas. Segn Olavo, casi todo es una conspiracin comunista: los militares son comunistas, la prensa es comunista, y la culpa de eso la tiene Gramsci y su concepto de hegemona cultural. Casi todo lo malo que ocurre en Amrica Latina se lo atribuye al Foro de San Pablo, encuentro anual de partidos y organizaciones progresistas que se fund en 1990 en la ciudad que le da nombre. El asunto es que Olavo de Carvalho genera problemas con los militares, y en esa disputa Bolsonaro parece haber elegido su lado: defiende a Olavo. Para Creomar de Souza este personaje es una especie de pegamento que consigue unir diferentes percepciones sobre el mismo proceso y el responsable de producir una lectura conservadora que da sustento intelectual a los nuevos grupos de la derecha. Al mismo tiempo, sera tambin una especie de muro de contencin: Ha fomentado junto a los grupos ms ideologizados del gobierno una lgica que intenta impedir que este sea tutelado por otros grupos con ms conocimiento tcnico. Se enfrenta a militares como (el jefe de la Secretara de Gobierno, Carlos Alberto) Dos Santos Cruz, a Paulo Guedes, a Srgio Moro. Su expectativa es establecer redes de control de la administracin. Los militares, dice Fornazieri, querran un gobierno ms tcnico y menos ideolgico, ms de unidad nacional y menos de conflicto, y un ejemplo de esto fueron las diferencias respecto de Venezuela. Cuando el vicepresidente, el general Hamilton Mouro, haba descartado la intervencin militar, actores de este ncleo duro ideolgico insistieron con esa opcin.

Ms presin

En medio de esta situacin catica, aliados del gobierno convocan a marchas de apoyo a Bolsonaro para el domingo 26 de mayo. Estas movilizaciones, que tienen un tono de presin sobre el Congreso y el Supremo Tribunal Federal, generaron todava ms divisiones en el campo de la derecha. El Movimiento Brasil Libre (Mbl), que fue uno de los grandes impulsores del impeachment a Dilma Rousseff y apoy a Bolsonaro en la segunda vuelta, se desmarc de la convocatoria del domingo y ahora es tildado de traidor por los bolsonaristas. Renan Santos, una de las caras ms visibles del Mbl, le dijo a la revista poca el viernes 17 que Bolsonaro es el mayor enemigo de la derecha republicana. De Souza piensa que en la convocatoria del domingo el gobierno se juega su futuro: Si las manifestaciones son exitosas, la narrativa cambiar y el Congreso recibir el mensaje de que hay ms gente a favor del presidente que en contra, y esta idea de cambiar el costo de relacin con el Congreso puede tomar ms fuerza. Pero si las manifestaciones tienen poco impacto, puede acontecer exactamente lo contrario, el gobierno quemara un cartucho importante muy temprano y eso aumentara la capacidad del Congreso de votar los asuntos de la forma que quiera, y Bolsonaro se aislara todava ms.Otra complicacin para el Ejecutivo es que una nueva huelga de la educacin est marcada para el 30 de mayo y se impulsa una huelga general para el 14 de junio. Las ltimas protestas consiguieron una unidad indita en los ltimos tiempos, algo parecido a lo que ocurre con el rechazo a la reforma de las jubilaciones. No obstante, Fornazieri cree que a pesar de las dificultades que el gobierno atraviesa en los pocos meses que lleva de mandato, su cada no est an sobre la mesa. Pero opin: Si Bolsonaro no consigue ordenar el gobierno, parece lgico que Brasil se encamine a una gravsima crisis, y esto colocara en cuestin su mandato. En ese sentido, Fhoutine Marie alert: En medio de toda esta crisis gubernamental, el ministro de Economa y el proyecto neoconservador continan de pie. Si la persona que consiguieron para personificarlo ya no sirve, podra venir algo peor. Alguien que no sea slo una persona autoritaria, sino que sepa hacer dos cosas que Bolsonaro no sabe: articular y comportarse.


Fuente: https://brecha.com.uy/el-desgaste/


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